sábado, marzo 26, 2011
Grameen vs. Bangladesh
HONG KONG – Se está hablando de la disputa que se desarrolla actualmente en Bangladesh entre la primer ministro Sheikh Hasina y Mohammed Yunus, el fundador del banco de microcréditos Grameen y Premio Nobel de la Paz, como una representación moderna de la famosa batalla entre los malvados Kauravas y los virtuosos Pandavas descrita en el Mahabharata, la gran epopeya india.
Se insinúa que una primer ministro vengativa está tratando de castigar al justo Yunus, el pionero del microfinanciamiento, porque amenazó con participar en la política. Incluso se compara la conducta de Sheikh Hasina con la de Vladimir Putin en su campaña contra el oligarca Mikhail Khodorkovsky.
Sin embargo, el caso Grameen es más complicado y su moraleja es lo contrario de lo que indica la bien dirigida campaña de relaciones públicas de Yunus.
En primer lugar, Sheikh Hasina no es una política común y corriente. Es hija del primer presidente de Bangladesh, Sheikh Mujibur Rahman, un líder carismático al que a menudo se describe como el Padre de la Nación, y al que el ejército asesinó en agosto de 1975.
Hasina llegó al poder en 2009 tras una victoria abrumadora en unas elecciones sin fraude. También es una de las pocas mujeres que han llegado al cargo no por herencia, sino por méritos propios, mucho después del asesinato de sus padres y algunos de sus hermanos. Sheikh Hasina se salvó de la masacre gracias a que estaba en Alemania en ese momento. Durante mucho tiempo trabajó pacientemente para regresar a la política de Bangladesh y llegar hasta la cima.
Además, Sheikh Hasina ha ganado poder político en las urnas en un país islámico, que no es poco para una mujer. La secretaria de Estado Hillary Clinton parece culpable de intervenir con arrogancia en los asuntos internos de un gobierno amistoso y democrático por poner a los Estados Unidos del lado de Yunus contra la primer ministro de Bangladesh –lo que va totalmente en contra del modus operandi que prefiere Barack Obama.
En segundo lugar, muchos de los que ahora desacreditan a Sheikh Hasina son culpables de exagerar los méritos de Yunus. Consideremos la frecuente cantaleta de que es el “pionero" del movimiento del microfinanciamiento. De hecho, la verdadera pionera del microfinanciamiento es una seguidora de Gandhi, Ela Bhatt, admirable mujer de Ahmedabad, India (donde estaba el ashram de Gandhi), que estableció la Asociación de Trabajadoras Independientes (SEWA por sus siglas en inglés) como banco en abril de 1974, dos años antes de que Yunus fundara su Proyecto del Banco Grameen en Jobra, Bangladesh.
Durante toda su existencia, la SEWA ha estado regulada por el Banco de la Reserva de la India, el banco central del país, se ha ajustado estrictamente a las leyes y no ha buscado ninguna exención. A diferencia del Banco Grameen, no ha recibido dinero extranjero (como la donación de 100 millones de dólares de Noruega, cuya administración condujo a las primeras acusaciones de malos manejos contra Yunus) y ha distribuido dividendos anuales de entre 9% y 12% desde su fundación. Se sospecha que Yunus ha ocultado las pérdidas de Grameen con enormes cantidades de dinero procedente del exterior, mientras que la SEWA ha demostrado que mujeres pobres, que trabajan por cuenta propia, pueden ser las propietarias de un órgano financiero y administrarlo de manera autosostenible sin dádivas externas.
En tercer lugar, a muchos bangladeshis celosos de la independencia que obtuvieron tras el genocidio que perpetró el ejército pakistaní en Pakistán oriental hace 40 años les molesta la enorme entrada de dinero extranjero, que ha convertido a Grameen y a Yunus prácticamente en rivales de un gobierno democráticamente electo, situación que ningún gobierno toleraría. En efecto, la intervención de Clinton en la disputa entre Yunus y Sheikh Hasina pone de manifiesto el peligro de la influencia extranjera en los asuntos internos de Bangladesh.
Por último está la cuestión misma del microfinanciamiento. El microcrédito ciertamente es un complemento útil de los instrumentos de política contra la pobreza que han demostrado su eficacia –y que tiene la ventaja adicional de ayudar a las mujeres. Pero el hecho es que las grandes reformas económicas de la India, que se pusieron en marcha realmente en 1991, han tenido un impacto mucho mayor en la pobreza y en los ingresos de varios grupos desfavorecidos, incluidas las mujeres. Esto ha quedado ampliamente documentado por estudios empíricos recientes que demuestran que las previas afirmaciones en contrario estaban equivocadas.
En contraste, Bangladesh no ha experimentado nada que se parezca a la aceleración del crecimiento económico de la India. Como Sheikh Hasina aparentemente ha podido percibir desde que asumió su cargo hace dos años, durante décadas las políticas que socavan el crecimiento han perjudicado a Bangladesh. Desafortunadamente, los políticos más influyentes, y por lo tanto las políticas del país, siguen empantanadas en la economía socialista que acaba con el crecimiento que aprendieron en Cambridge y la London School of Economics hace medio siglo.
La SEWA de Ela Bhatt se añade a los enormes beneficios para los pobres y desfavorecidos que el marco de política macroeconómica ha generado en la India. En contraste, el Banco Grameen de Yunus, en el mejor de los casos, pone un dedo macroeconómico en el dique lleno de fugas de las políticas macroeconómicas de Bangladesh, que en gran medida no se ha reformado. ¿Podemos esperar que el caso Grameen sea el preludio de la lucha por las reformas liberales que se necesitan para transformar la economía bangladeshí?
Jagdish Bhagwati es profesor de economía y derecho en la Universidad de Columbia y miembro asociado en cuestiones de economía internacional del Consejo de Relaciones Exteriores.
lunes, marzo 14, 2011
The Crisis of Microfinance
NEW DELHI – The recent ouster of the Nobel Prize-winning Bangladeshi economist Mohammed Yunus as Managing Director of the Grameen Bank, which blazed a trail for microfinance in developing countries, has thrown a spotlight on the crisis engulfing a business that was once seen as a harbinger of hope for millions.
Yunus’s tussle with the government of Bangladesh, which had tried to retire him on grounds of age (he is 70) before firing him from his own board, is entangled in his country’s complicated politics. But Bangladeshi President Hasina Wajed’s remark that Yunus had “spent years sucking the blood of the poor” echoes similar charges being made in neighboring India against companies and banks that sought to emulate Grameen.
Last November, Andhra Pradesh, one of India’s most populous states, cracked down heavily on private microfinance institutions (PMFIs), banning many of their activities and telling borrowers they did not need to repay their loans. State authorities said they were prompted to take decisive action by a spate of suicides by borrowers who were unable to pay their debts. Roughly 80 clients were reported to have taken their own lives last year – an alarming figure, though tiny relative to the 26.7 million active borrowers from PMFIs in India.
Andhra Pradesh officials charged that PMFIs, which had lent around 80 billion rupees (nearly $2 billion) in the state, levy “usurious” interest rates (24-30% per year) to sustain their promoters’ extravagant salaries and profits. In addition, too many borrowers had taken multiple loans from different sources and were unable to repay them. Aggressive agents were marketing the loans with no heed to borrowers’ capacity to repay. It was alleged, too, that coercion was being used to exact repayment, leaving victims with no way out but to end their own lives.
One institution that received unwelcome attention was SKS Microfinance, once a poster child for the PMFIs, which had done so well and grown so large that its initial public offering last year was oversubscribed 13-fold and raised $350 million. The salaries paid to its top executives – as a reward, essentially, for lending successfully to the poorest of the poor – were excoriated by leaders across India’s political spectrum. SKS’ Chairman, Vikram Akula, reportedly made $13 million by selling some of his shares last year. Is it moral, critics asked, to profit so much from providing services that alleviate poverty?
But the counter-argument is that professionally-run private microcredit is better than no credit at all – the situation most of the poor confront. State banks are supposed to lend generously to India’s rural poor, but their operations are mired in inefficiency and corruption. Loans often require bribes, and the banks’ procedures are bewildering to the unlettered. Traditional moneylenders are the only alternative, and they extort far more than 30% a year – often at the point of a knife, or worse.
The problems with microcredit raise a larger question: should the poor be served by modern financial institutions that raise their funds in capital markets, or must they rely exclusively on non-profit sources of support? The late Indian management guru C.K. Prahalad suggested in his bestselling book The Fortune at the Bottom of the Pyramid that businesses could make healthy profits by serving the poor – and so satisfy their shareholders while promoting social development.
Selling five-rupee sachets of shampoo to poor consumers is considered clever marketing, but lending 5,000 rupees to a starving peasant at high interest rates is viewed as exploitative. Both activities, after all, are financed by investors looking for returns on their capital and motivated more by profit than compassion. But one is clearly less socially acceptable than the other. A high salary earned by a cosmetics or soft-drink manufacturer attracts no attention; one paid to the CEO of a company that thrives on lending to the poor appears unseemly, if not immoral.
Yet PMFIs had succeeded by meeting a genuine need. Only 50 of India’s roughly 1,000 microfinance institutions are private (as opposed to NGOs), but the top four PMFIs account for 80% of the market. Many of them doubled their revenues in the 2009-2010 fiscal year, reaching more than 100 million borrowers, whereas rural co-operatives, which also make small loans, grew by 3%, to 45 million borrowers. State banks are farther behind.
PMFIs are lending in a market vitiated by a populist political culture. Whereas microcredit institutions’ business model depends on a very high repayment rate (often exceeding 98%), government-run banks and state-supported co-operatives tend eventually to write off their loans when elections come around, with state and national governments waiving poor farmers’ debts for political reasons. Private institutions obviously cannot afford to do that.
There are other complications. The village moneylender, though often a shark, at least belongs to the community and knows his clients. A PMFI, as a faceless institution, relies on good faith and peer pressure to recover its money. The moneylender is happy to lend for any purpose, including non-productive expenditures like weddings and dowries, whereas a PMFI, if it is to succeed, can finance only income-generating, economically sustainable activities. But PMFIs seeking to attract private-equity capital emphasized growth over sustainability, lent indiscriminately to people who couldn’t pay them back – and attracted public opprobrium in the process.
Indian regulators are sorting out the tangle of issues that have plunged India’s microfinance industry into crisis. Ironically, none of these problems seems to have befallen Bangladesh’s Grameen Bank, which survives largely on donor grants and sustainable repayments. Yunus’s ouster, it is suggested, has much more to do with his having once expressed political ambitions. But association with a suddenly tarnished industry cannot have helped.
Shashi Tharoor, a former Indian Minister of State for External Affairs and UN Under- Secretary General, is a member of India’s parliament and the author of several books, most recently Nehru: the Invention of India (in German).
viernes, marzo 04, 2011
Destina FIDA 5 mdd al desarrollo forestal en Oaxaca, Chiapas y Campeche
Oaxaca, México.- Representantes del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) firmaron un préstamo de cinco millones de dólares que ayudará a cerca de 18 mil familias rurales en condiciones de pobreza de los estados de Oaxaca, Campeche y Chiapas para generar ingresos y proteger su medio ambiente.
El Proyecto de Desarrollo Comunitario Forestal de los Estados del Sur valuado en 18.5 millones de dólares será implementado por la CONAFOR, e incluye una contribución del gobierno de México de 7 millones de dólares, más 1.5 millones de dólares aportados por los beneficiarios.
“El proyecto se enfocará en proveer a la gente rural pobre en la región de la capacitación e instituciones necesarias para manejar de mejor forma sus recursos naturales y construir nuevas empresas”, dijo Josefina Stubbs, Directora de la División de América Latina y el Caribe del FIDA.
Con la inversión de 5 millones de dólares designados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés), el proyecto también busca reducir la emisión de gases del efecto invernadero y le dará a los participantes las herramientas y recursos necesarios para mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático.
“Esto será posible ayudando a los participantes del proyecto a que encuentren alternativas ecológicas para ganar dinero y facilitándoles el acceso a los recursos públicos”, agregó Stubbs.
El Proyecto de Desarrollo Comunitario Forestal se enfoca en las personas rurales pobres que viven en las comunidades marginadas de la región. Aproximadamente 75 por ciento de los beneficiarios del proyecto son familias indígenas.
El proyecto también busca reforzar las instituciones públicas y mejorar su habilidad de trabajar con las comunidades rurales de la región.
FIDA ha financiado proyectos para reducir la pobreza rural en México durante 30 años con un valor total de cerca de 150 millones de dólares. Aproximadamente 13 millones de financiación no reembolsable proveniente del GEF han sido designados para beneficiar proyectos patrocinados por el FIDA en América Latina
viernes, febrero 25, 2011
Más de mil denuncias contra cajas de ahorro

A la fecha se han integrado en Oaxaca más de mil averiguaciones previas por las denuncias que han interpuesto siete mil 658 defraudados por cajas de ahorro.
Mario Enrique Herrera Carrasco, vicepresidente del Frente Único de Ahorradores Defraudados de Oaxaca (FUADO) A.C., informó que sostuvieron una reunión con Maribel Méndez Flores, subprocuradora general de la Zona Sur de la Procuraduría General de Justicia del Estado en Oaxaca, quien además les dijo que hasta el momento el monto de las denuncias en contra de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (SCAP) asciende a 682 millones de pesos.
La subprocuradora nos informó, dijo, que existen 45 procesos penales; de éstos, sólo 22 se admitieron a trámite para Corporativo Azteca, 19 para Caja Popular del Sureste y el resto para otras SCAP. Asimismo, se han solicitado 89 órdenes de aprehensión y quedan pendientes 32.
"Una magnífica noticia para nuestros asociados de Caja Popular del Sureste es que se logró la integración y obtención de una sentencia condenatoria en contra de Domingo Castellanos Mata", añadió.
Manifestó que una propuesta de la subprocuradora es que la Comisión Interinstitucional que nombró el gobierno del estado invite a las instancias federales, por ejemplo la PGR, para que se obtenga una sola acción en beneficio de los miles de defraudados que forman parte del FUADO A.C.
Herrera Carrasco propuso que se cree un formato único que facilite la interposición de las denuncias. Además, está pendiente proponer al Congreso estatal modificaciones al Código Penal para tipificar el delito de fraude en cajas de ahorro.
El tamaño del fraude
- 42 Mil, los defraudados en Oaxaca.
- 7 Mil 658 de ellos han interpuesto denuncias.
- 4 Mil 470 millones 307 mil 184 pesos, el monto de quebranto.
- 682 Millones de pesos, el monto de lo que se ha denunciado.
- 36 Cajas de ahorro han cerrado.
por SILVIA CHAVELA RIVAS
domingo, febrero 20, 2011
Invernaderos, injerto que muere
Es el futuro del campo. Es la agricultura protegida o el uso de los invernaderos, pero en varios lugares se convirtieron en "invernadebos".
El dato oficial. Las cuentas alegres: "En Oaxaca hemos sido exitosos en la instalación de invernaderos.
"De cinco hectáreas existentes en 2004, actualmente tenemos 315, que benefician a 40 mil productores de tomate en la Mixteca, Sierra Norte y Valles Centrales".
Según información de la revista Imagen Agropecuaria, los principales estados con raigambre en la producción bajo cubierta son: Sinaloa, Jalisco, Baja California Sur, Baja California, Sonora, Estado de México y Chihuahua.
Es decir, Oaxaca dio un "salto cuantitativo" de 5 a 315 hectáreas en cinco años, equiparándose ya con algunos de esos estados de la república con dicha tradición". Fue el informe del ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz.
La realidad. Los hechos:
"El 60 por ciento de los invernaderos que se han instalado en el país han fracasado ante el desconocimiento de productores, la falta de capacitación de técnicos y de mercado", señaló Felipe Sánchez del Castillo, investigador de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).
Sostuvo que hace falta fortalecer la cultura en la producción de cultivos en invernaderos y de capacitación en técnicos porque un invernadero bien asesorado, sólo tiene un riesgo de pérdida de un 2 por ciento.
Explicó que los estados en donde se registra la producción en invernaderos de hidroponía son principalmente Jalisco, Sinaloa, Sonora, Baja California, Oaxaca, Puebla, Estado de México, Michoacán y Morelos; en donde principalmente se cultiva jitomate, pepino, chile pimiento, hortalizas, fresas; flores de crisantemos, rosas, claveles y alstroemeria.
En una reciente gira a invernaderos del distrito de Zimatlán de Alvarez, el titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesca (Sedafp), Salomón Jara Cruz expuso:
"Tenemos que aportar nuestro granito de arena, para que mejor la producción, no podemos permitir que estos invernaderos dejen de funcionar y se queden en el abandono. Vamos a impulsar la comercialización, porque Oaxaca ha salido adelante, pero gracias a su gente que es muy trabajadora".
La voz de tres campesinos:
--Sembrar en un invernadero es una solución. En un pequeño espacio se pueden producir lo que se hace en varias hectáreas. Nos organizamos y obtuvimos un apoyo de la Secretaría de Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa)...No tuvimos la asesoría completa y todo fue a pique.
--La verdad es que no sabemos trabajar en equipo. Tuvimos un crédito para construir un invernadero pero a la hora de la producción no pudimos entendernos. Varios compañeros creyeron que solamente era sembrar la semilla y eso era todo. Nuestro invernadero está cerrado. Es una lástima, y qué le hacemos.
--Lo que cuesta caro es la asesoría técnica. Nosotros somos seis asociados y le pusimos todas las ganas, a la hora de comprar los fertilizantes, los líquidos, buscamos el apoyo de un técnico y todo salió muy caro. Los compañeros se desilusionaron y pues abandonamos el proyecto. Al final salimos debiendo.
Una luz. En respuesta a la petición de cientos de productores de invernaderos de la región de los Valles Centrales y de la región de la Mixteca, quienes estaban perdiendo sus cosechas por la falta de atención, la Coordinación General de Conciliación y Concertación impartió un curso sobre las formas de manejo y de operatividad en situaciones extremas y de alto riesgo, informó el técnico agronómico, José Neyra Skidmore.
Según un escueto comunicado, en el curso se les impartió una plática de cómo se debe operar cuando no se cuenta con los equipamientos necesario, de cuál es la temperatura que deben mantener ante este clima tan extremoso que se ha dado en los últimos días, y cuáles son las técnicas que se debe manejar los cultivos, y el control sobre las plagas y estragos causados por el clima.
Los extremos
NOTICIAS realizó un breve recorrido por el distrito de Tlacolula y se contabilizó unos 15 invernaderos abandonados a la suerte del tiempo.
También destacan invernaderos exitosos. Con alta producción, en especial de tomate. Son los dos extremos.
por RACIEL MARTÍNEZ
foto: CARLOS ROMÁN VELASCO
sábado, noviembre 13, 2010
La financiación de la revolución de de la reducción de las emisiones de carbono
2010-11-06
PRETORIA – Los dos imperativos que caracterizan nuestra época son la lucha contra el cambio climático y la superación de la pobreza en el mundo. No podemos triunfar en uno sin hacerlo en el otro. Con la colaboración internacional y políticas racionales, podemos lograr el éxito lanzando una nueva era de crecimiento económico con menores emisiones de carbono, al tiempo que nos adaptamos al cambio climático que está en marcha.
El apoyo financiero a los países en desarrollo desempeñará un papel decisivo en todas las medidas integradas. Las nuevas propuestas conocidas esta semana del informe del Grupo asesor de alto nivel sobre la financiación para hacer frente al cambio climático, nombrado por el Secretario General de las Naciones Unidas el pasado mes de febrero, puede contribuir al logro de avances con miras a la consecución del acuerdo en la conferencia de las NN.UU. sobre el cambio climático que se celebrará en Cancún (México), este mes.
El informe expone a grandes rasgos una estructura de políticas mediante las cuales se podrían conseguir, de aquí a 2020, al menos 100.000 millones de dólares al año procedentes de fuentes públicas y privadas para la adopción de medidas internacionales a fin de luchar contra el cambio climático. Ese objetivo figura en el Acuerdo de Copenhague, que ahora cuenta con al asentimiento de 140 países. Si resulta necesaria una meta mayor, se pueden intensificar las medidas descritas.
Si no se luchara contra el cambio climático, éste transformaría tanto el planeta, que al final de este siglo centenares de millones de personas tendrían que abandonar los lugares en los que viven, lo que probablemente propiciaría conflictos muy graves y durante mucho tiempo. Los países y las comunidades pobres son los más vulnerables y han sido los menos responsables del problema. Los países ricos tienen la clara obligación de facilitar recursos suplementarios.
Todos los miembros del Grupo asesor, del que formaron parte jefes de gobierno, ministros de Hacienda, figuras destacadas del sector privado y expertos en materia de políticas, la mayoría de ellos con experiencia directa y profunda en materia de hacienda y políticas públicas, reconocieron la magnitud y la urgencia de esa cuestión para los países en desarrollo.
Según las conclusiones del informe del Grupo, conocido esta semana, recaudar 100.000 millones de dólares al año para los países en desarrollo es un objetivo viable, si existe voluntad política al respecto. Además, el Grupo determinó un conjunto de políticas racionales y que se refuerzan mutuamente.
Un elemento fundamental es el de fijar un precio para las emisiones de carbono, que serviría para abordar el enorme fracaso del mercado resultante de que los productos y servicios que entrañan emisiones de gases causantes del efecto de invernadero no reflejen el costo del daño que causan mediante el cambio climático.
El informe del Grupo mostró que un precio modesto de las emisiones, de entre 20 y 25 dólares por tonelada de dióxido de carbono, orientaría los incentivos en la dirección idónea, recaudaría importantes ingresos públicos y fomentaría inversiones privadas decisivas para la nueva revolución industrial necesaria con vistas a hacer realidad la economía con menores emisiones de carbono.
Si los países ricos introducen gravámenes para el carbono interno o subastan permisos de emisiones basados en ese nivel de precio, podrían facilitar 30.000 millones de dólares al año para los países en desarrollo utilizando tan sólo el 10 por ciento de sus ingresos. Un gravamen sobre el carbono sobre el transporte naval y aéreo internacional fijado en el mismo nivel (o ingresos resultantes de subastar los límites de emisiones, si se sigue esa vía de los precios) podría producir 10.000 millones de dólares anuales para las medidas internacionales de lucha contra el cambio climático a partir de entre el 25 y el 50 por ciento de los ingresos, aun después de conseguir que se sufragaran los costos correspondientes a los países en desarrollo.
Otras políticas, como, por ejemplo, la de reorientar las subvenciones pagadas por los países ricos a la industria de combustibles fósiles o la de aplicar un gravamen a las transacciones financieras, podrían aportar otros 10.000 millones todos los años. Todas esas medidas juntas podrían recaudar 50.000 millones anuales en financiación pública neta para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático.
Además, los bancos multilaterales de desarrollo, incluidos los bancos de desarrollo regional y el Banco Mundial, podrían recaudar entre 20.000 y 30.000 millones de dólares más en financiación pública bruta mediante contribuciones de los países ricos.
Las corrientes del sector privado serán decisivas para la capacidad empresarial y las innovaciones que habrán de constituir el núcleo de la nueva revolución industrial. Unas políticas racionales en los países en desarrollo, un precio del carbono y el reparto de los riesgos y la cofinanciación con los bancos multilaterales de desarrollo y otras instituciones nacionales e internacionales pueden rendir corrientes privadas mucho mayores que los recursos públicos dedicados a fomentarlas.
El Grupo indicó que sus propuestas de políticas podrían producir corrientes privadas anuales de entre 100.000 y 200.000 millones de dólares. Con un precio de unos 25 dólares por tonelada de dióxido de carbono y la aportación de incentivos para las corrientes del sector privado, el aumento de las corrientes procedentes de los mercados de carbono podría ascender a entre 30.000 y 50.000 millones de dólares.
Es más probable que se creen recursos en los países ricos y sean aceptables en los países en desarrollo, si se facilitan de formas que fomenten el gasto eficaz. El Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria ha mostrado lo mucho que se puede lograr adoptando un planteamiento del apoyo financiero orientado a los resultados.
Los bancos multilaterales de desarrollo han aprendido por experiencia a utilizar los recursos bien. La productividad de la ayuda ha mejorado también gracias a los avances logrados en materia de política medioambiental y al clima inversor en los países en desarrollo. Un Fondo Verde Africano para la adaptación y la mitigación podría aprovechar muy bien los recursos y la experiencia en una de las partes del mundo más vulnerables y que está llena de oportunidades en la nueva era de menores emisiones de carbono.
Si bien los recursos para la adaptación al cambio climático y su mitigación pueden tener diferentes orígenes fiscales de recursos para el desarrollo más tradicionales, sería perjudicial mantenerlos separados en su utilización: de la agricultura, la construcción y la energía eléctrica a la tecnología y la desforestación, con frecuencia el desarrollo, la adaptación y la mitigación están sencilla e inextricablemente entrelazados.
Los siguientes pasos en la aplicación deben ser el examen de las propuestas sobre el transporte internacional de la organización de Aviación Civil Internacional, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional y la Organización Marítima Internacional, junto con los bancos multilaterales de desarrollo que apliquen propuestas relativas a nuevos fondos verdes y una mayor colaboración con el sector privado.
Una nueva financiación podría desbloquear la inercia normativa actual sobre el cambio climático. La demora es tan peligrosa como la acumulación de concentraciones de gases que producen el efecto de invernadero. Ha llegado el momento de plasmar las buenas ideas en medidas concretas.
Trevor Manuel es ministro de Planificación de Sudáfrica y fue ministro de Hacienda; Nicholas Stern es profesor de Economía y Políticas Públicas y presidente del Instituto Grantham de Investigaciones sobre el Cambio Climático y el Medio Ambiente de la London School of Economics. Los dos autores fueron miembros del Grupo asesor de alto nivel sobre la financiación para hacer frente al cambio climático a titulo personal.
Copyright: Project Syndicate, 2010.
www.project-syndicate.org
Traducido del inglés por Carlos Manzano.
Nuevos factores verdes del crecimiento
2010-11-09
El viernes, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, hizo público el informe final de su Grupo Consultivo de Alto Nivel sobre la Financiación del Cambio Climático (AGF). Como miembros del sector privado del AGF, ambos estamos orgullosos de nuestro trabajo. El resumen ejecutivo pone claramente de manifiesto las opciones disponibles para movilizar 100 mil millones de dólares anuales para mitigar el cambio climático y adaptar a los países y Estados en desarrollo a las condiciones que harían realidad este logro en 2020.
Una de las condiciones principales es conseguir un precio sólido del carbono a 25 dólares la tonelada de CO2 para activar las grandes inversiones del sector privado, necesarias para financiar la transición a una economía baja en carbono. Sin embargo, tememos que aún falta voluntad política con relación al precio del carbono. No podemos esperar hasta 2020 para descubrir por qué aumenta el calentamiento global mientras asistimos a interminables negociaciones internacionales y mientras peligra la existencia de este impulso que se ha generado en el sector privado. Existe una necesidad urgente de empezar a producir resultados concretos desde este momento, basados en iniciativas prometedoras que merecen desarrollarse.
Una de dichas iniciativas es el marco REDD+ (Reducción de las emisiones de la deforestación y la degradación forestal), un esfuerzo para crear valor financiero a favor del carbono almacenado en las selvas tropicales. Atender la degradación de los bosques y la deforestación no puede esperar al 2020. La gran cantidad de recursos que necesitamos para proteger estas áreas se habrán reducido sustancialmente para entonces. Si se hace correctamente, la protección de las selvas tropicales es un método rentable tanto para combatir el cambio climático como para proporcionar un medio de vida sostenible a muchos millones de personas que viven en la actualidad en la pobreza rural.
El reciente acuerdo entre Noruega e Indonesia abre tres nuevos caminos: no solo protege sino que también restablece la cubierta forestal de turberas que se han convertido en una fuente fundamental de emisiones de carbono. Proporciona un mecanismo eficaz para luchar contra la corrupción y mejora la forma en la que se utiliza la ayuda oficial al desarrollo. Estos programas se pueden ampliar gracias a la participación de un grupo de naciones de ideas afines junto con la sociedad civil.
Destacamos la gran importancia de las recomendaciones del AGF para establecer Fondos Verdes a favor de la silvicultura y África. Instamos a tomar medidas anticipadas puesto que es mucho más barato preservar los bosques tropicales que rehabilitarlos. Del mismo modo, el Fondo Verde ayudaría a llenar el vacío existente entre la financiación de urgencia prometida para 2010-12 en Copenhague y el año 2020.
Una segunda iniciativa es la financiación relacionada con el clima ofrecida por los Bancos Multilaterales de Desarrollo (MDB). Los MDB han sido capaces de aprovechar grandes flujos de inversiones privadas reduciendo los riesgos y desarrollando la capacidad de las instituciones de financiación nacionales. Por ejemplo, el Programa de Eficiencia Energética de Empresas Chinas de la Sociedad Financiera Internacional ha obtenido un gran logro al usar pequeñas cantidades de donaciones y capital de riesgo para generar una gran cantidad de préstamos, con un sorprendente factor de endeudamiento por encima de 100:1. Igualmente, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (EBRD) ha puesto en primer plano la eficiencia energética en muchos de sus trabajos en programas de transformación del sector guiados por el mercado a lo largo de Europa del Este y la Antigua Unión Soviética. Los MDB deben trabajar eficientemente con el sector privado para ampliar mucho más el alcance de estos nuevos mecanismos. Su capital debe aumentar en caso de demostrar sus logros.
Una tercera iniciativa se interesa por el desarrollo de la energía renovable. Los programas de tarifa de alimentación bien diseñados proporcionan a los inversores la transparencia, longevidad y seguridad que buscan. Estos incentivos han respaldado aproximadamente el 75 por ciento de la capacidad fotovoltaica solar y el 45 por ciento de la capacidad eólica creada a lo largo del 2008 en todo el mundo. El programa GET FiT es una propuesta para promocionar el acceso a las energías renovables en el mundo desarrollado a través de nuevas alianzas de origen público y privado. El dinero proveniente de donantes bilaterales y multilaterales proporcionaría incentivos a los productores de energía para generar energía renovable, así como asistencia técnica coordinada y programas de creación de capacidad. La utilización de una estructura del tipo de GET FiT para apoyar la financiación temprana de iniciativas como DESERTEC, un programa a gran escala para generar energía solar y eólica en el desierto del Sahara para luego utilizarla en África del Norte y exportarla a Europa, constituye una gran promesa. Dichos mecanismos, adaptados de la forma adecuada, también podrían ampliar enormemente las energías renovables, las soluciones autónomas de energía en economías rurales, proporcionando un acceso energético seguro a miles de millones de personas y activando una nueva revolución ecológica en las zonas rurales.
En una época donde la demanda global es insuficiente, necesitamos con urgencia nuevos impulsores del crecimiento. Esto ofrece una oportunidad importante para reorientar la economía global hacia el ahorro de recursos y el crecimiento bajo en carbono. Dadas las restricciones fiscales de los países desarrollados, los limitados recursos públicos se aprovechan mejor para estimular la inversión privada a gran escala en activos de eficiencia energética y bajos en carbono. Si tomamos medidas concretas ahora, volveremos a avivar el impulso de lucha contra el cambio climático y también ayudaremos a devolver la fe en la cooperación internacional.
Caio Koch-Weser es Vicepresidente de Deutsche Bank Group y George Soros es Presidente de Soros Fund Management, SRL.
Copyright: Project Syndicate, 2010.
www.project-syndicate.org
sábado, junio 12, 2010
Piden Fideicomiso por 2,900 mdp para defraudados
Enviado por ohernandez
El Frente Único de Defraudados de Oaxaca demandará al Congreso de la Unión la aprobación de una partida especial por al menos dos mil 900 millones de pesos para la creación de un fideicomiso que reintegre su dinero a los 25 mil defraudados por 19 cajas de ahorro en el estado.
La diputada local del PRI, Carmelina Cruz Silva, y representante de dicha organización, dijo que con la creación de ese fideicomiso, consideró que al menos se podría recuperar aproximadamente el 70 por ciento del dinero perdido.
Aseveró que ya se está buscando la reunión con los diputados federales para que se considere una partida presupuestal especial para el estado de Oaxaca, que asciende a los dos mil 900 millones de pesos.
De igual forma propiciar una reunión con directivos de la Financiera Coofia, de origen poblano, y buscar los esquemas de canalización para que se atienda a los miles de defraudados de esta cooperativa en Oaxaca.
"Y así revisar los otros casos, como el de Caja Nacional del Sureste, donde ya está detenido uno de los responsables, Bass de Oaxaca, Inveroax, Cooperativa del Valle, es decir, de las 19 cajas de ahorro que han cerrado".
Se trata, añadió de que en un solo frente podamos, de manera sólida y organizada, hacer llegar estas propuestas a las instancias respectivas.
También destacó que la Secretaría de Hacienda debe asumir su responsabilidad en este problema.
Asimismo, dijo que siguen abriendo sus puertas algunas cajas de ahorro, y ante ellos demandó a las autoridades municipales que las reporten, "porque siguen proliferando al margen de la ley".
En ese sentido, señaló que autoridades de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores se comprometieron a venir a Oaxaca para cerrar por lo menos 50 cajas de ahorro que operan de manera irregular.
Destacó que en el estado son ya 16 las cajas de ahorro que han cerrado en perjuicio de 25 mil personas.
También señaló que son dos las personas que hasta el momento han sido detenidas por las autoridades por el delito de fraude.
viernes, mayo 14, 2010
The World Bank Issue Brief: Forestry
AT A GLANCE:
- Forests cover between 25 and 30 percent of the earth’s land surface. They help to maintain the fertility of the soil, protect watersheds, and reduce the risk of natural disasters such as floods and landslides.
- About 350 million people worldwide depend on forest resources for their livelihood—of those, 50 million (especially indigenous communities) are wholly dependent on forests.
- About 65% of the total primary energy supply in Africa comes from biomass (30% in South Asia, 15% in Latin America and East Asia).
- Forests are home to at least 80 percent of the world’s remaining terrestrial biodiversity. Forests contain twice as much carbon as exists in the earth’s atmosphere, and absorb about 15% of the planet’s greenhouse gas emissions.
- Deforestation and forest degradation account for about 20 percent of global carbon emissions.
- Forests and the forest product industry are a source of economic growth and employment, with US$186 billion worth of global trade in primary wood products. In developing countries, forest based employment accounts for 32 million jobs.
Lending Trends
Forestry lending from World Bank Group instruments in FY09, US$ millions:
IBRD/IDA 495.39
IFC 168.1
Other lending instruments
Carbon Offset 3.82
GEF 10.37
Recipient Executed Activities 0.26
TOTAL 677.94
Sustainable management of forests is critical to the World Bank Group’s mission because of forests’ contribution to the livelihoods of the poor, the potential they offer for economic development, and the essential global environmental services they provide. Since the World Bank Group adopted a more proactive engagement in forests, embodied in the 2002 Forest Strategy, the forest portfolio has grown steadily from just $53 million in FY04 to $678 million in FY09.
The World Bank Group and Forestry
The Bank Group’s Forest Strategy takes an integrated approach to the broad objectives of poverty alleviation, sustainable economic development, and environmental conservation. It balances three objectives:
(1) Using forests for poverty alleviation and broadly shared growth. The Bank Group takes advantage of emerging economic and environmental opportunities to foster sustainable forest management. This includes integrating forests into the design of agriculture, rural development, energy, and natural resource management projects to ensure sustainable economic growth and rural poverty alleviation. The Bank Group works towards greater inclusion of forest sector issues in Poverty Reduction Strategy Papers (PRSPs) and Country Assistance Strategies (CASs), and better alignment of GEF and IFC resources with the IDA/IBRD lending program, to address poverty and livelihood issues.
The World Bank Group promotes greater recognition of the rights of local and indigenous groups and greater attention to land tenure, ownership, and issues of rights of access to resources. It also provides guidance and tools for mainstreaming poverty issues into development approaches, such as the Forests Sourcebook http://go.worldbank.org/9OURYI3KT0 and the Poverty-Forests Linkages Toolkit http://www.profor.info/profor/forestry_poverty_toolkit . This includes stakeholder participation in the formulation and
implementation of policies (including financing the capacity to better participate) and programs to foster community ownership and long-term sustainability of forest resources.
(2) Integrating forests into sustainable economic development. The Bank Group fosters responsible corporate investments through its private sector arm, the International Finance Corporation (IFC). It also increases investments in environmentally and socially sustainable plantations (especially in tropical countries), expanding forest certification and overall forest management, including forest management in national energy strategies in
those countries where the majority of energy is still sourced through the use of wood-based fuels, and stimulating political processes to strengthen commitment to governance reforms at national and regional levels. All this will have an impact on improving forest governance and reducing illegal logging. Bank Group work in this area also includes strong application of safeguard policies and requirements.
(3) Protecting vital local and global environmental services and values. Through various partner mechanisms, the Bank Group helps client countries balance productive uses in all types of forests with protection of ecosystem services, e.g. climate change mitigation. Through its support to various trust funds, such as the BioCarbon Fund, the Bank Group is exploring opportunities in afforestation/reforestation, reducing emissions from deforestation and degradation, and soil carbon. The World Bank Group is also supporting a large portfolio of analytical work focused on forests, especially with regard to climate change mitigation and adaptation, poverty alleviation, and providing sustainable energy.
Forests and Climate Change
In the context of intensified international discussions on mitigating against climate change, and as acknowledged in the World Bank Group’s Strategic Framework on Development and Climate Change adopted in 2008, forests offer a unique resource. To effectively use forests for this purpose, however, it is important to consider forests’ roles in reducing poverty and generating economic growth, in addition to protecting environmental services. An important recent study on bioenergy development also highlighted the sizeable mitigation opportunities that better forest and biomass management for energy generation can provide. Ensuring that forest resources are well governed is an important element in maximizing forests’ ability to contribute to development and climate change solutions simultaneously.
In this area, the World Bank is testing opportunities to mitigate climate change and protect standing forests through the BioCarbon Fund and the Forest Carbon Partnership Facility (FCPF). The BioCarbon Fund has used carbon finance to pilot various forestry and forest-related projects. The FCPF has provided grants for technical assistance to help developing countries prepare national plans to reduce emissions from deforestation and
degradation (REDD).
Within the framework of the Climate Investment Funds and in collaboration with other multilateral development banks, the Bank Group has worked actively with donors and potential recipients to design a Forest Investment Program (FIP) to support investments needed to make avoided deforestation work and to support efforts in afforestation, reforestation and restoration of degraded forests (interventions that falls within “REDD plus”). As of March 2010, donors pledged $558 million to the FIP.
These two important climate change programs hosted by the World Bank, FCPF and FIP, have intensified cooperation with a third important initiative developed by the United Nations, UN-REDD. The methodology for designing national REDD plans (“Readiness Preparation Proposals”) developed by the FCPF is now recognized by UN-REDD. While international negotiations over the future REDD-plus mechanism continue in 2010, The World Bank is working with the UN-REDD and bilateral REDD+ initiatives to facilitate coordination of early initiatives.
World Bank Group Instruments that Contribute to Sustainable Forest Management
IBRD and IDA lending
Investment, learning and development policy lending to public institutions in IBRD and IDA countries.
$495 million in FY09 with an average of about $147 million over FY06-FY08.
International Finance Corporation
Investment loans to support sustainable businesses along the entire forest product supply chain, from plantations to production of furniture, tissue, paper, and other goods. Cumulative investments of $2.97 billion by end of FY09
Climate Investment Funds (CIF)
Comprised of two distinct funds, the Clean Technology Fund (CTF) and the Strategic Climate Fund (SCF), the CIFs utilize the skills and capabilities of the multilateral development banks (MDBs) to deliver financing at significant scale to unleash the potential of the public and private sectors to address climate change, and complement other multilateral financial mechanisms, such as the Global Environment Facility and the Adaptation Fund. Provide grants, concessional loans, and risk mitigation instruments, such as guarantees.
Donor Commitments: $6.3 billion
Forest Investment Program (FIP)
The main purpose of the FIP is to support developing countries’ REDD plus-efforts, providing up-front bridge financing for readiness reforms and public and private investments identified through national REDD-plus readiness strategy building efforts, while taking into account opportunities to help them adapt to the impacts of climate change on forests. In addition, the FIP will contribute to generating multiple benefits such as biodiversity conservation, protection of the rights of indigenous peoples and local communities, poverty reduction and rural livelihoods enhancements. An important element of the FIP is to promote transformational change by strengthening multi-stakeholder ownership at national and local levels, and providing scaled-up forest financing to catalyze shifts from business-as-usual policies and development paths. The FIP is particularly designed to help finance large-scale investments and leverage additional financial resources, including from the private sector.
$558 million as of March 2010
BioCarbon Fund
A public-private sector trust managed by the Bank that purchases emission reductions from forest and agro-ecosystems projects that sequester carbon in developing countries and in countries in transition. Learning lessons from the implementation of projects will provide insights into what works in harnessing forests to mitigate climate change.
$ 90.4 million
Growing Forest Partnerships Initiative
An initiative designed to facilitate local and international partnerships and investment to support stakeholders in their efforts to improve forest livelihoods and ecosystem services. Works through grants and voluntary, collaborative initiatives.
3-year grant to develop the partnerships totaling $10 million
Forest Carbon Partnership Facility (FCPF)
Technical assistance grants (Readiness Fund) to help developing countries in their efforts to prepare national plans to reduce emissions from deforestation and forest degradation, and to provide performance-based incentives by building capacity and piloting emission-reduction payments for REDD.
$ 115.4 million (Readiness Fund), and $ 53.1 already pledged for the Carbon Fund.
Program on Forests (PROFOR)
Grants for analytical and advisory activities towards enhancing forests' contribution to poverty reduction, sustainable development and protection of environmental services through improved knowledge, and development of innovative tools and approaches for sustainable forest management.
Approx. $21.19 million cumulative commitments from Dec 2002-through 2015
Forest Law Enforcement and Governance (FLEG)
A specific program under PROFOR which provides technical assistance grants and knowledge generation to improve forest governance, reduce the level of illegal logging and other forest crime. This will curb the associated degradation of forests, loss of government revenue from uncollected fees taxes, and support the development of a more level playing field for legitimate forest sector enterprises and other operators.
Cumulative budget of $4.87 million for FY2004-2010
FLEG European Neighborhood Policy (ENPI FLEG)
This program helps 7 EU neighborhood countries to implement the Saint Petersburg declaration on forest law enforcement and governance adopted in 2005 by 48 states of the northern hemisphere.
Cumulative budget of $8.8 million for FY07-11.
Global Environment Facility (GEF)
Grant financing for projects related to biodiversity, climate change, international waters, land degradation, the ozone layer, and persistent organic pollutants to addresses global environmental issues while supporting national sustainable development initiatives
Grants totaling about $350 million since FY02 have been associated or blended with IDA/IBRD financed capacity building
For more information, please see: www.worldbank.org/forests
Media Contacts:
Flore de Préneuf: (202) 473-5844; Email: fdepreneuf@worldbank.org
Robert Bisset: (202) 458-5191; Email: rbisset@worldbank.org
Updated May 2010
viernes, febrero 19, 2010
Pronunciada disminución de la afluencia de capital a los países en desarrollo tras la crisis financiera
Comunicado de prensa Nº:2010/254/DEC
Persona de contacto:
En la ciudad de Washington: Richard Fix (202) 473-3399
Correo electrónico: rfix@worldbank.org
CIUDAD DE WASHINGTON, 3 de febrero de 2010. El monto neto de la afluencia de capital a los países en desarrollo bajó hasta alcanzar los US$780.000 millones en 2008, lo que representa un cambio diametral de la tendencia iniciada en 2003, que en 2007 había llevado las cifras a un máximo de US$1 billón 222.000 millones, según un nuevo informe del Banco Mundial. Las corrientes de capital privado se vieron afectadas en forma especialmente severa, ya que disminuyeron casi un 40%. Todas las regiones en desarrollo padecieron las consecuencias, siendo las economías con mercados emergentes de Europa y Asia central las que experimentaron en forma más aguda el cambio desfavorable de la coyuntura.
En el informe Global Development Finance 2010: External Debt of Developing Countries (Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo: Deuda externa de los países en desarrollo) se presentan datos generales de 128 países en desarrollo, que ponen de manifiesto el impacto de la crisis financiera en cuanto al acceso de esos países a los flujos internacionales de capital. Las siguientes son algunas tendencias y hechos a los que se hace referencia en el informe:
* Los acreedores oficiales intervinieron a fin de contrarrestar la disminución de las corrientes de capital privado, incrementando el respaldo que proporcionaban a los países de ingreso bajo y mediano. En 2008, el monto de la afluencia neta de financiamiento a mediano y largo plazo suministrado por esos acreedores, incluidas las donaciones (que representaron casi un 75% del total) aumentó un 54%, llegando así a US$114.000 millones.
* Las inversiones extranjeras directas aumentaron moderadamente en 2008, hasta alcanzar los US$594.000 millones, pero siguieron concentrándose en los diez mayores países receptores, que obtuvieron el 70% de esa asistencia; China por sí sola recibió una cuarta parte del total.
* El aumento del financiamiento concesionario otorgado en 2008, incluidos US$6.700 millones provenientes de la Asociación Internacional de Fomento, contribuyó a sostener a países de ingreso bajo con escaso acceso a un financiamiento basado en el mercado, o totalmente desprovistos de acceso. El monto de las donaciones oficiales (excluidas las de cooperación técnica), provenientes de fuentes bilaterales y multilaterales aumentó un 13%. Además, los acreedores bilaterales reestructuraron créditos por un monto de US$3.100 millones con seis países de ingreso bajo, habiendo cancelado más de la mitad de las respectivas obligaciones.
* Mejoraron los indicadores de la deuda externa. Desde 2000, la tasa de crecimiento de los países en desarrollo superó a la de acumulación de nuevas obligaciones externas. La relación entre su deuda externa pendiente y sus ingresos de exportación bajó de 112,2% en 2000 a 57,8% en 2008. La relación entre su deuda y su ingreso nacional bruto se redujo a 22,1%, en comparación con 37,2% al comienzo de la década. En 2008, la relación entre el servicio de la deuda y la exportación fue del 9,5%, reduciéndose así a la mitad del nivel de 2000.
Global Development Finance 2010: External Debt of Developing Countries es la continuación de la publicación del Banco Mundial Global Development Finance, Volume II (Flujos mundiales de financiamiento para el desarrollo, volumen II) (1997 a 2009), y de su precursora, World Debt Tables (cuadros de la deuda en el mundo) (1973 a 1996). El informe contiene cuadros estadísticos que muestran la deuda externa de 128 países en desarrollo que declaran datos al Sistema de notificación de la deuda del Banco Mundial. Además del libro, los usuarios pueden suscribirse a la base de datos completa de Global Development Finance, a la que se tiene acceso en Internet como GDF Online, o adquiriendo el CD-ROM de GDF. La publicación Little Data Book on External Debt 2010 brinda una ágil referencia a los datos. En http://publications.worldbank.org/ecommerce/ i se encontrará información adicional sobre la base de datos, el CD-ROM y publicaciones impresas de GDF.
Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/IP5ME26FS0
martes, enero 26, 2010
Vislumbra CNBV pronta solución a problemática de cajas de ahorro
Noticias de Oaxaca, 23 de enero, 2010
REYNALDO BRACAMONTES
De cara a la problemática en Oaxaca, derivada de presuntos fraudes en Cajas de Ahorro y Préstamo, Yeróm Castro Fritz, vicepresidente de Supervisión de Instituciones Financieras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), vislumbró una pronta solución favorable a los defraudados, a la luz de una reunión con el gobierno estatal y legisladores locales y federales, en la que se tomaron los siguientes acuerdos:
El gobierno estatal se reunirá con el comisionado del Fideicomiso Pago para tratar de encontrar una solución, y se creará una brigada integrada por autoridades de la CNBV, autoridades estatales, legisladores y representantes de federaciones de Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, para obtener un diagnóstico y censo claro de quienes prestan este tipo de servicios en la entidad.
El funcionario hizo público lo anterior, ante representantes de más de cien Cajas de Ahorro y Préstamo de Oaxaca, que le apuestan a la legalidad, y que en este encuentro demandaron detener el escándalo derivado de presuntos fraudes perpetrados por impulsores de algunas entidades financieras, porque el desprestigio se ha generalizado injustamente, "pagando justos por pecadores".
La solución a esta problemática no va a salir de un solo actor. Tenemos que hacerlo de manera colegiada, precisó el funcionario de la CNBV.
Destacó que el poder legislativo federal ya hizo su trabajo, en este caso la Ley para Regular las Actividades de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamos (LRASCAP), aprobada el 3o de abril de 2009 y publicada en el Diario Oficial de la Federación en 13 de agosto del mismo año.
En presencia del senador Jorge Ocejo Moreno y el ex diputado federal Othón Cuevas Córdova, impulsores de ese ordenamiento legal, el vicepresidente de la CNBV, dijo que ahora corresponde a todos los actores involucrados coadyuvar para hacer cumplir esta ley.
Las Sociedades de Ahorro y Préstamo tienen hasta el nueve de febrero próximo para registrarse y con ello, expresar su voluntad de acogerse a nuevo marco legal, y tienen hasta el año 2012 para estar totalmente regularizadas.
En la reunión intervinieron conocedores en el tema como: Aurora Vignau, Pedro Orozco, Diego Duque, Isabel Cruz, y Julio César Mora.
viernes, diciembre 18, 2009
Las principales instituciones financieras internacionales se comprometen a luchar contra el cambio climático e instan a la celebración de un acuerdo a
Declaración conjunta de bancos multilaterales de desarrollo y el Fondo Monetario Internacional con miras a la conferencia que tendrá lugar en Copenhague
Comunicado de prensa Nº:2010/173/SDN
Personas de contacto
En la ciudad de Washington: Robert Bisset (202) 458 5191
rbisset@worldbank.org
Roger Morier (202) 473 56745
rmorier@worldbank.org
WASHINGTON, 2 de diciembre de 2009. Los titulares de las principales instituciones financieras internacionales instaron hoy a la celebración de un amplio acuerdo para combatir el cambio climático en la conferencia que se realizará este mes en Copenhague, y convinieron en seguir coordinando sus propios esfuerzos para ayudar a alcanzar los ambiciosos objetivos de la reunión.
En una declaración conjunta, los dirigentes se comprometieron a servirse de los mandatos, los conocimientos especializados y los recursos de sus propias organizaciones para ayudar a las autoridades a cooperar con el sector privado, de manera que puedan hacer frente a los desafíos del cambio climático y sacar el máximo provecho del financiamiento disponible.
Las máximas autoridades del Banco Africano de Desarrollo (BAfD), el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD), el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Grupo del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) también comprometieron a sus organizaciones a servirse de la asistencia técnica y los fondos para incrementar el apoyo a sus objetivos ambientales.
Reconocieron la primacía de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) a la hora de establecer las metas para encarar los desafíos ambientales de alcance mundial.
Según sostuvieron, el acuerdo que se celebre en Copenhague debe contribuir a la creación de un régimen mundial del cambio climático ambicioso, integral y equitativo en materia de cambio climático más allá de 2012 que permita a todos los países alcanzar el desarrollo sostenible. Las referidas instituciones actuarán en forma coordinada con la Comisión Europea y otros asociados que respaldan los esfuerzos realizados por los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático.
Los líderes reiteraron su compromiso de ayudar a las naciones en desarrollo a adaptarse al cambio climático y facilitar el desarrollo y la transferencia de conocimientos y tecnologías inocuas para el clima, según las necesidades de cada país.
Robert B. Zoellick, presidente del Grupo del Banco Mundial, declaró: “El cambio climático es uno de los desafíos más complejos de este siglo que recién comienza. Ningún país es inmune. Ningún país puede acometer por sí solo los desafíos interrelacionados que plantea el cambio climático, tales como decisiones políticas difíciles, el cambio tecnológico de gran escala y las amplias repercusiones mundiales. Cambios de tal magnitud requerirán considerable financiamiento adicional destinado a la adaptación y mitigación y a la intensificación de las investigaciones para profundizar los enfoques prometedores y explorar ideas audaces. Es imprescindible que los países integren las necesidades de desarrollo con las medidas relativas al clima”.
Donald Kaberuka, presidente del BAfD, señaló: “Los efectos del cambio climático en África ya están a la vista. Constituyen una gran carga que se suma a los actuales desafíos de la pobreza y la falta de acceso al suministro de energía, agua e infraestructura básica. Hacen falta con urgencia recursos adicionales para ayudar a África a adaptarse, proteger sus lagos y sus bosques y mantener el crecimiento. Juntos, debemos ponernos a la altura de estos desafíos; el Banco Africano de Desarrollo está listo para desempeñar el papel que le cabe”.
Haruhiko Kuroda, presidente del BAsD, afirmó: “El cambio climático plantea un desafío de gran magnitud, tal vez el más grande que haya enfrentado la humanidad, pero también brinda la oportunidad de emprender un camino de crecimiento más sostenible. No se puede negar a los países en desarrollo la posibilidad de participar en la riqueza del planeta. Sin embargo, esos países pueden abordar el desarrollo económico de una manera diferente al optar directamente por soluciones más sostenibles y eficientes desde el punto de vista energético. Dado que las inversiones en infraestructura pueden establecer el patrón de uso de los recursos de un país para las décadas futuras, este es el momento de actuar, antes de que esa infraestructura se haya consolidado definitivamente”.
Thomas Mirow, presidente del BERD, señaló: “Juntas, las instituciones financieras internacionales utilizarán su capacidad de ejecución y sus recursos para hacer frente a este desafío primordial del siglo XXI. Por su parte, el BERD incrementará aún más su propio financiamiento y ayudará a movilizar inversiones del sector privado para ganar la batalla contra el derroche de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero, una prioridad clave, sobre todo en Europa oriental. Esto solo se logrará si se garantiza un nivel de cooperación sin precedentes entre los sectores público y privado”.
Philippe Maystadt, presidente del BEI, afirmó: “Esta declaración conjunta refleja el firme compromiso del Banco Europeo de Inversiones y las restantes instituciones financieras internacionales de fortalecer la coordinación de su apoyo a las Partes en la CMNUCC. Debemos ser innovadores y desplegar todo el arsenal de instrumentos y recursos que tenemos a nuestra disposición para que nuestros asociados clientes utilicen al máximo los flujos de financiamiento. Junto con las otras instituciones financieras internacionales, el Banco Europeo de Inversiones ha asumido el compromiso de brindar paquetes de financiamiento y asistencia técnica que combinan préstamos, donaciones, capital social y financiamiento del carbono, y de respaldar los mercados de carbono más allá de 2012”.
Luis Alberto Moreno, presidente del BID, señaló: “Los países en desarrollo han demostrado que las soluciones prácticas al desafío de lograr un crecimiento con bajos niveles de emisión de carbono y un desarrollo con capacidad de adaptación al cambio climático están a nuestro alcance en este mismo momento. El reto consiste en proyectar en mayor escala estas soluciones a través de financiamiento, tanto público como privado, y en esta área el BID puede contribuir prestando asistencia técnica y financiera que permita el uso eficaz de financiamiento en condiciones concesionarias, como los Fondos de Inversión en el Clima, y ayude a mejorar el acceso al mercado del carbono”.
Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI, manifestó que la crisis económica mundial no debe hacernos olvidar la importante cuestión del cambio climático. “Una recuperación sostenible y la aplicación de políticas eficaces en materia de cambio climático pueden reforzarse mutuamente si las políticas adecuadas se llevan a la práctica con determinación”, afirmó. “La cooperación mundial, en particular entre las instituciones financieras internacionales, ayudará a los países a encarar los desafíos que plantea el cambio climático, los cuales requieren soluciones innovadoras y a largo plazo, que pueden contribuir a respaldar la recuperación y el crecimiento sostenible. El FMI puede brindar asistencia en sus áreas de especialidad asesorando en materia de políticas y apoyando a los países más vulnerables a problemas económicos y climáticos”, observó Strauss-Kahn.
La declaración conjunta
Nosotros, las máximas autoridades de los bancos multilaterales de desarrollo y el Fondo Monetario Internacional, instamos a las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) a que acuerden en Copenhague las bases de un régimen mundial del cambio climático ambicioso, integral y equitativo que permita a todos los países alcanzar el desarrollo sostenible mediante caminos que promuevan la adaptación al clima y los bajos niveles de emisión intensiva de gases de efecto invernadero. Reconocemos la primacía de la CMNUCC, cuyos principios y cuyo proceso hemos respaldado desde el comienzo. Nos proponemos, con arreglo a los respectivos mandatos, conocimientos especializados y recursos de nuestras organizaciones, seguir coordinando nuestro financiamiento y nuestros análisis de las medidas en materia de cambio climático, y poner a nuestros asociados clientes en condiciones de utilizar los nuevos flujos financieros con la mayor eficacia posible.
El contexto
El cambio climático representa una grave amenaza para el desarrollo sostenible en todas las regiones del mundo, y en particular para la consecución de los objetivos de desarrollo del milenio (ODM). Hay evidencias científicas que revelan inequívocamente la existencia de la huella humana en el clima mundial y los efectos adversos que ello traerá aparejado.
Dado que el cambio climático ya se está produciendo y se prevén efectos más graves en el futuro, es imprescindible que todos los países integren el análisis de los riesgos asociados con ese fenómeno en sus funciones de planificación y sus estrategias de desarrollo. Existe la necesidad imperiosa de respaldar a los países y comunidades más pobres, que son los más vulnerables y los que menos posibilidades tienen de adaptarse al cambio climático.
Es fundamental que los países desarrollados sigan tomando la iniciativa en la mitigación del cambio climático mediante la adopción de adecuadas metas cuantitativas de reducción de las emisiones más allá de 2012 y que respalden y promuevan la adopción de medidas apropiadas a nivel nacional por parte de los países en desarrollo mediante tecnología, financiamiento y la creación de capacidades.
La experiencia colectiva de los BMD en materia de desarrollo sugiere la existencia de múltiples oportunidades en los países en desarrollo, en especial en países de ingreso mediano, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, a la vez, promover el desarrollo sostenible, crear oportunidades para un mayor crecimiento y reducir el impacto del cambio climático y la vulnerabilidad a dicho fenómeno.
En última instancia, para que las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero se estabilicen en niveles seguros serían necesarios flujos financieros adecuados, previsibles y sostenibles para los países en desarrollo, así como la aplicación, en todas las grandes economías, de políticas que contribuyan a enviar una señal similar, en términos generales, respecto de los precios del carbono en todo el mundo.
Objetivos comunes a partir de la experiencia adquirida
Los BMD están dispuestos, en forma conjunta y en colaboración con otras instituciones financieras internacionales, organismos de las Naciones Unidas y otros asociados en la tarea del desarrollo, a servirse de sus respectivos mandatos, conocimientos especializados y recursos para ayudar a los países y a sus sectores público y privado a responder a los desafíos del cambio climático, al tiempo que se cumplen los ODM. Con este fin, nos proponemos:
• ayudar a los países en desarrollo, en particular a los menos adelantados, a adaptarse al cambio climático y fortalecer la capacidad de resistencia al clima de sus procesos de desarrollo;
• ayudar a garantizar que la economía mundial se desarrolle por una senda sostenible de emisiones de gases de efecto invernadero;
• promover, en todos los países clientes, un desarrollo sostenible, respetuoso de los derechos humanos, y ayudar a los países en desarrollo a alcanzar los ODM;
• facilitar y permitir el acceso al financiamiento para el desarrollo y la transferencia de conocimientos y tecnologías inocuas para el clima, según las necesidades y prioridades de los países asociados;
• promover soluciones basadas en el mercado, y movilizar y potenciar el financiamiento del sector privado en apoyo de objetivos relacionados con el cambio climático.
Colaboración de los bancos multilaterales de desarrollo para conseguir mejores resultados
En primer lugar, con el objeto de facilitar una inversión pública y privada eficiente y eficaz, los BMD se proponen seguir coordinando el financiamiento que destinan a las actividades relativas al clima dentro de un marco común, con arreglo a sus respectivos mandatos, conocimientos especializados y recursos. Para establecerlo, se aprovecharán las enseñanzas recogidas a partir de nuestra cooperación pasada y presente, incluso en lo referido a los Fondos de Inversión en el Clima, recientemente establecidos y ejecutados por los BMD. Como parte de este marco común, procuraremos ofrecer y facilitar paquetes integrales de asistencia técnica y financiamiento, promovidos por los países, que pueden incluir combinaciones de préstamos, donaciones, capital social, financiamiento del carbono y garantías, según la conveniencia y disponibilidad del caso. Trataremos, asimismo, de movilizar fondos públicos con flujos financieros privados, de manera de conseguir financiamiento en condiciones de mercado para inversiones en el clima.
En segundo lugar, los BMD procurarán incrementar el financiamiento destinado a la adaptación, para lo cual elaborarán proyectos y programas que contribuyan a una mayor adaptación al clima, apoyarán estrategias nacionales de adaptación, fortalecerán instituciones relacionadas, y prestarán asistencia técnica y proporcionarán productos de seguro.
En tercer lugar, a partir de los resultados que se alcancen en las negociaciones de la CMNUCC, los BMD también están dispuestos a incrementar su apoyo a procesos que generen incentivos positivos relacionados con la reducción de las emisiones provocadas por la deforestación y la degradación de los bosques en los países en desarrollo. Reconocemos que la agricultura, el sector de la construcción, la industria y la infraestructura municipal son otros importantes sectores en que es posible reducir las emisiones mediante incentivos adecuados, fortalecimiento de la capacidad y asistencia técnica.
En cuarto lugar, los BMD ya cuentan con proyectos y programas sobre eficiencia energética, energía renovable y sistemas sostenibles de transporte, y continuarán respaldando el aumento de las inversiones de los sectores público y privado para ampliar dichos proyectos y programas mediante toda la gama de instrumentos destinados a financiar las cuestiones relativas al cambio climático y otros productos financieros.
En quinto lugar, los BMD están decididos a trabajar en forma conjunta para consolidar y facilitar la continuidad del mercado del carbono y los mecanismos relacionados más allá de 2012. Nuestros esfuerzos estarán orientados a respaldar una participación más amplia de todos los países clientes y sus sectores privados en dichos mecanismos, de manera de facilitar una distribución geográfica más equitativa de los beneficios que estos generen. Nos proponemos ofrecer instrumentos financieros destinados a intensificar la reducción de emisiones, sobre todo mediante enfoques programáticos y otros de amplio alcance, e incrementar la ayuda para gestionar los riesgos relacionados con las incertidumbres normativas asociadas al régimen climático más allá de 2012. Asimismo, tenemos la intención de ayudar a los países a prepararse para participar eficazmente en esos mecanismos fortaleciendo la capacidad de las instituciones públicas nacionales y el sector privado —entre otras cosas, en materia de determinación de proyectos y verificación de emisiones— y facilitando el establecimiento de marcos regulatorios nacionales.
En sexto lugar, los BMD procurarán seguir coordinando y armonizando sus respectivos enfoques, procesos y prácticas en la esfera del cambio climático, para garantizar la prestación de servicios de alta calidad a nuestros clientes y actuar en forma coordinada, según corresponda, con otros organismos que respaldan los esfuerzos realizados por los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático. Seguiremos incrementando los conocimientos y el aprendizaje compartido en materia de prácticas óptimas, lo que incluye evaluaciones de la vulnerabilidad y el riesgo climático a nivel regional, nacional y de proyectos, estudios sobre el crecimiento con bajos de niveles de emisión de carbono, y otros estudios y herramientas de carácter analítico.
Por último, los BMD respaldarán estos esfuerzos a través de asesoramiento técnico, conocimientos y actividades para la formulación de políticas. El FMI asesorará a los países en cuanto a la creación y gestión del margen fiscal que les permita afrontar los desafíos del cambio climático y abordar los riesgos fiscales y financieros que este conlleva.
Las máximas autoridades de los BMD y el FMI están dispuestas a poner todos los recursos humanos y financieros de sus instituciones al servicio de las Partes en la CMNUCC y sus sectores privados para afrontar los desafíos que plantea el cambio climático. Es imprescindible estar a la altura de estos desafíos para evitar los peligros del cambio climático y la amenaza que este representa para la consecución de los ODM. Si en Copenhague se obtienen los resultados equitativos y ambiciosos a los que se aspira, habrá mayores posibilidades de lograr un desarrollo sostenible en todas las regiones y países.
Permanent URL for this page: http://go.worldbank.org/CQB6OROF90
viernes, octubre 09, 2009
Se revierte flujo de remesas; familias de migrantes les mandan dinero a EU
Desde zonas marginadas de Puebla y Oaxaca hay envíos de 3 mil a 6 mil pesos mensuales
Susana González G.
En lugar de recibir remesas, familias que habitan en zonas de alta marginación están enviando dinero a sus parientes en Estados Unidos que han quedado desempleados, para ayudarlos a sortear la crisis económica y evitar así que retornen a México, advirtió Martín Zuvire, director del sistema de microbancos rurales de la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social (AMUCSS).
Precisó que la organización comenzó a detectar dicho fenómeno desde hace cuatro meses en algunas de las sucursales bancarias que tiene, principalmente en comunidades de las zonas serranas de Oaxaca y Puebla, y aunque todavía no se ha generalizado, consideró que es una tendencia creciente.
Los microbancos rurales de la AMUCSS dan servicio a 550 comunidades rurales, la mayoría indígenas, ubicadas en el sureste de México donde es constante la expulsión de trabajadores hacia Estados Unidos y la llegada de remesas, pero ahora ante la caída de éstas se ha invertido el sentido de los envíos de dinero pues las familias de los migrantes les mandan entre 3 mil y 6 mil pesos mensuales para que puedan mantenerse allá mientras consiguen otro trabajo.
Nosotros calculamos que las remesas han caído hasta 30 por ciento donde operamos. Es ahí donde realmente se ha visto el mayor impacto de la crisis para esas comunidades donde nosotros trabajamos porque son muy apartadas, donde no existen grandes oportunidades productivas o de empleo y entonces la gente migra hacia las ciudades o regiones del país o para Estados Unidos, comentó en entrevista.
Caja de la empresa de envíos de dinero Western UnionFoto Yazmín Ortega
Aún así, explicó que dado que se tata de comunidades y familias que han vivido en crisis permanente, están mucho más entrenadas para resistir la actual recesión en comparación con los habitantes de las zonas urbanas o la clase media y por eso llegan a enviarles dinero a sus familiares en Estados Unidos.
Pero además, abundó, les resulta mucho más barato enviarles una parte del dinero que consiguen en México que pagar su regreso, ya que puede resultar tan caro como lo que desembolsaron a los polleros para que los ayudaran a cruzar de manera ilegal la frontera.
Otra es la situación de los migrantes internos puesto que, pese a la pobreza que padecen, las comunidades y familias los acogen nuevamente si han perdido el empleo que tenían en alguna otra región de México.
Son lugares con una economía de resistencia, donde persiste la agricultura de autoconsumo, por lo que los migrantes que no salieron del país regresan porque es un lugar de seguridad porque no podrían sobrevivir fuera sin un empleo, aun cuando no generan un ingreso, están con la familia y realizan alguna actividad, expresó Martín Zuvire.
Cuestionado sobre cómo pueden obtener ingresos extras las familias que padecen alta marginación, el especialista mencionó que por su misma situación están acostumbrados a ahorrar en previsión de peores situaciones o bien consiguen préstamos familiares.
miércoles, agosto 12, 2009
Resumen sectorial: Bosques y silvicultura
Panorama general:
- Los bosques cubren entre 25% y 30% de la superficie terrestre.
- La subsistencia de unos 500 millones de personas en el mundo depende de los recursos forestales y de éstos, aproximadamente 50 millones de indígenas viven por entero de los bosques.
- Los bosques albergan al menos 80% de la biodiversidad terrestre que aún existe en el mundo. Ayudan a mantener la fertilidad del suelo, proteger las cuencas hidrológicas y reducir el riesgo de que ocurran desastres naturales, como inundaciones y deslizamientos de tierra.
- Contienen el doble del carbono que la atmósfera de la Tierra y absorben cerca de 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta.
- La deforestación y la degradación provocan alrededor de 20% de las emisiones mundiales de carbono.
- Los bosques y la industria de productos forestales son una fuente de crecimiento económico y de empleo. El comercio mundial de productos madereros primarios alcanza los US$186.000 millones. En los países en desarrollo, generan 32 millones de puestos de trabajo.
La ordenación forestal sostenible ocupa un lugar primordial en el cumplimiento de la misión del Grupo del Banco Mundial (GBM), debido a que los bosques contribuyen al sustento de los pobres, ofrecen potencial para el desarrollo económico y brindan servicios ambientales esenciales para el mundo. Desde que el GBM adoptó una actitud más dinámica en su participación en el sector forestal (plasmada en la estrategia forestal de 2002), la cartera de proyectos sobre bosques aumentó de US$53 millones en el ejercicio de 2004 a US$224 millones en el ejercicio de 2008.
| Financiamiento para silvicultura con instrumentos del Banco Mundial en el ejercicio de 2008, US$ millones | |
BIRF/AIF | 161.48 |
IFC | 50.0 |
Otros instrumentos |
|
Compensación de las emisiones de carbono | 1.50 |
FMAM | 9.18 |
Actividades ejecutadas por el receptor | 2.00 |
TOTAL | 224.16 |
La estrategia forestal del GBM
La estrategia forestal del Grupo del Banco Mundial adopta un enfoque integrado respecto de los objetivos generales de reducción de la pobreza, desarrollo económico sostenible y conservación del medio ambiente, donde equilibra tres finalidades:
Utilizar los bosques para aliviar la pobreza y distribuir más equitativamente los beneficios del crecimiento: El Grupo del Banco Mundial aprovecha las oportunidades económicas y medioambientales emergentes para promover la gestión forestal sostenible. Esto incluye, por ejemplo, integrar las interdependencias forestales al diseño de los proyectos agrícolas, de desarrollo rural y gestión de recursos naturales y así velar por un crecimiento económico sostenible y el alivio de la pobreza en los sectores rurales. En su labor intenta que los problemas que afectan a este sector tengan mayor presencia en los documentos de Estrategia de lucha contra la pobreza (ELP) y las Estrategias de asistencia a los países (EAP), además de armonizar mejor los recursos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés) con el programa de financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Todo lo anterior, tiene el propósito de abordar los problemas relacionados con la pobreza y los medios de subsistencia.
La institución proporciona orientación y herramientas para incorporar los problemas de la pobreza en las estrategias de desarrollo, como el Forests Sourcebook y el Conjunto de herramientas sobre vínculos entre bosques y pobreza. Promueve también un mayor reconocimiento a los derechos de los grupos locales e indígenas y una mayor atención en las cuestiones de tenencia de la tierra, su dominio legal y los derechos de acceso a los recursos. Esto implica la participación de las partes interesadas en la formulación y aplicación de políticas (incluido el financiamiento de la capacitación para aumentar su participación) y programas para fomentar el sentido de autoría de las comunidades y la sostenibilidad de los recursos forestales a largo plazo.
Integrar los bosques en el desarrollo económico sostenible. El Grupo del Banco fomenta la inversión empresarial responsable por intermedio de IFC, institución afiliada que se ocupa del sector privado. Aborda también los problemas de dirección y explotación ilegal en el sector forestal mediante una mayor inversión en plantaciones sostenibles en términos ambientales y sociales (en especial en países tropicales), la ampliación de las certificaciones forestales y la gestión forestal global y el estímulo de los procesos políticos para despertar conciencia sobre los problemas de buen gobierno a nivel regional. El trabajo del GBM en esta área considera asimismo una aplicación decidida de las políticas y requisitos de salvaguardia de la institución.
Proteger los servicios y valores medioambientales locales y mundiales de vital importancia. Mediante diversos mecanismos asociados, el Banco ayuda a los países clientes a equilibrar el uso productivo de cualquier tipo de bosques con la protección de los servicios ecosistémicos. A través de su apoyo a distintos fondos fiduciarios, como el Fondo del Biocarbono, la institución explora nuevas oportunidades en forestación y reforestación, carbono atrapado en el suelo y reducción de las emisiones provenientes de la deforestación y la degradación.
Los bosques y el cambio climático
Hoy se intensifican los análisis internacionales sobre mitigación del cambio climático. En este contexto y en consonancia con el Marco estratégico sobre cambio climático del Banco adoptado en 2008, el Grupo del Banco Mundial intenta abordar su participación en el sector de manera integral. Si bien los bosques ofrecen un recurso único para abordar el cambio climático, es importante considerar su rol y el del buen gobierno en la reducción de la pobreza y el fomento del desarrollo económico si la intención es usarlos eficazmente para tal fin.
El Banco examina las oportunidades para mitigar el cambio climático y proteger los bosques en pie mediante los bonos de carbono. Además, trabaja activamente con donantes y posibles beneficiarios en el diseño de un Programa de inversión forestal (FIP, por sus siglas en inglés) en el marco de los Fondos de inversión en el clima a fin de apoyar las inversiones necesarias para respaldar los esfuerzos de forestación, reforestación y recuperación de los bosques degradados y pagar a quienes eviten la deforestación.
Instrumentos del Banco Mundial que contribuyen a la gestión forestal sostenible
Nombre de la iniciativa | Objetivo | Presupuesto |
Financiamiento del BIRF y la AIF | Financiamiento de políticas de inversión, aprendizaje y desarrollo para instituciones públicas en países del BIRF y la AIF. | US$161 millones en el ejercicio de 2008, con un promedio cercano a US$116 millones en los últimos seis ejercicios |
Corporación Financiera Internacional | Préstamos para proyectos de inversión a empresas sostenibles a lo largo de toda la cadena de suministro de productos forestales, desde plantaciones hasta producción de mobiliario, pañuelos de papel de seda, papel y otros productos. | Inversiones acumulativas de US$2.800 millones a fines del ejercicio de 2008 (US$1.300 millones tan sólo en los últimos cuatro años para proyectos de un valor total de US$6.300 millones) |
Fondos de inversión en el clima (CIF, por sus siglas en inglés | Apoyo efectivo a desarrollo sostenible y reducción de la pobreza a nivel nacional, regional y local, en la medida en que surgen otros riesgos climáticos y nuevas oportunidades económicas relacionadas. Entrega de donaciones, préstamos en condiciones concesionarias e instrumentos de mitigación del riesgo, tal como garantías. | Compromisos de los donantes: US$6.100 millones |
Programa de inversión forestal (FIP) | Programa dedicado en el marco del Fondo estratégico para el clima (de los Fondos de inversión en el clima) en etapa de desarrollo. Su propósito es respaldar los esfuerzos de Reducción de emisiones resultantes de la deforestación y la degradación forestal evitadas (REDD, por sus siglas en inglés) en los países en desarrollo. Considera al mismo tiempo las oportunidades que les permitan a estos países adaptarse al efecto del cambio climático en los bosques y a velar por los múltiples beneficios de éstos, entre ellos la conservación de la biodiversidad y los medios de subsistencia en los sectores rurales. | Sin determinar |
Fondo del Biocarbono | Fondo fiduciario del sector público y privado administrado por el Banco. Compra reducciones de emisiones de proyectos forestales y de agroecosistemas que retienen carbono en países en desarrollo y naciones en proceso de transición. Recoger lecciones de la ejecución de estos proyectos permitirá saber qué áreas son las apropiadas a la hora de aprovechar los bosques para mitigar el cambio climático. | US$91,9 millones |
Alianzas ‘Growing Forests’ | Iniciativa pensada para facilitar asociaciones e inversiones locales e internacionales para respaldar a las partes interesadas en sus esfuerzos por mejorar los servicios ecosistémicos y medios de subsistencia que dependen de los bosques. Funciona mediante donaciones e iniciativas voluntarias de colaboración. | Donación de tres años para desarrollar asociaciones por un total de US$15 millones |
Fondo para reducir las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques | Donaciones para asistencia técnica (Fondo para preparativos). Permiten ayudar a los países en desarrollo a reducir las emisiones causadas por la deforestación y degradación y crear capacidades para las actividades de REDD. | Capitalización objetivo igual a US$300 millones, desglosada en US$100 millones para el Fondo para preparativos y US$200 millones para el Fondo tipo para reducir las emisiones de carbono |
Aplicación de leyes y buen gobierno forestales (FLEG, por sus siglas en inglés) | Donaciones para asistencia técnica que pretenden mejorar el buen gobierno forestal, reducir el nivel de la explotación forestal ilegal (y de este modo frenar la degradación de los bosques y la pérdida de ingresos públicos por el no pago de impuestos) y respaldar la creación de un escenario más equitativo para los operadores forestales legítimos. | Presupuesto acumulativo de US$15 millones para los ejercicios de 2009 a 2011 |
Programa sobre los bosques (PROFOR, por sus siglas en inglés) | Donaciones para actividades analíticas y consultivas que buscan acrecentar el aporte de los bosques a la reducción de la pobreza, el desarrollo sostenible y la protección de los servicios medioambientales a través de mejores conocimientos y la creación de herramientas y enfoques innovadores para una gestión forestal sostenible. | Presupuesto acumulativo de US$11 millones a partir de los ejercicios 2004-2008 |
Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) | Donación que financia proyectos relacionados con biodiversidad, cambio climático, aguas internacionales, degradación de la tierra, capa de ozono y contaminantes orgánicos persistentes a fin de abordar problemas medioambientales en todo el mundo y prestar apoyo a iniciativas de desarrollo sostenible en los países. | Donaciones por unos US$110 millones desde el ejercicio de 2002 asociadas o combinadas con la formación de capacidades financiadas por AIF y BIRF para respaldar los componentes de biodiversidad y áreas protegidas de programas sectoriales |
Para más información, visite el sitio web: www.worldbank.org/forests
Contactos:
Anne Davis Gillet: (202) 458-4822
adavis@worldbank.org
Robert Bisset: (202) 458-5191
rbisset@worldbank.org.
Actualizado en abril de 2009
viernes, julio 03, 2009
Impulsa Fira proyectos forestales de Oaxaca
El director general de Financiera Rural, Enrique de la Madrid Cordero, conoció los proyectos forestales de Oaxaca para que, a través del financiamiento de esta institución, los productores puedan incrementar su capital de trabajo y expandir sus productos a otros mercados.
La intención es constituir en la Sierra Juárez una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom), es decir, un banco donde las empresas agroindustriales de resina, muebles, agua purificada y otras más, puedan tener acceso a los créditos con una tasa de interés baja, señaló.
A lado del secretario de Desarrollo Rural, Carlos Torres Avilés, el funcionario recorrió y conoció la red de acopio, beneficio, almacenamiento y distribución más avanzada del país, integrada por un Banco de Germoplasma Forestal instalado en el parque “El Tequio”.
Esta obra -integrada por cinco centros regionales de acopio y beneficio - permite abastecer la demanda de semillas en los viveros, contribuye a preservar el germoplasma de especies forestales y a mantener un inventario en años donde no hay producción.
En este mismo lugar y acompañados del asesor de esa institución crediticia, Augusto Gómez Villanueva, visitaron uno de los 47 viveros tecnificados que pone a Oaxaca a la vanguardia en materia de producción de planta de calidad a nivel nacional y en América Latina.
Después se trasladaron a Santa Catarina Ixtepeji para conocer la planta destiladora de resina y aguarras, la cual está generando 14 empleos directos y más de 750 indirectos, ya que procesa cada mes alrededor de 150 toneladas de esta materia prima.
