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viernes, noviembre 06, 2009

La guerra de los transgénicos

El País Semanal, 01/11/2009
MÓNICA SALOMONE

Es uno de los debates científico-ecológicos más acalorados: transgénicos sí o no. La guerra se presenta larga y dura. Unos los prohíben, otros apuestan por ellos. España, el país europeo donde más maíz ‘trans’ se cultiva, se ha convertido en el gran campo de batalla. ¿Qué está pasando realmente?

Llanuras del Guadalquivir, en los alrededores de Sevilla. Estamos en un pequeño campo de girasoles, organizado en varias parcelas. El polen amarillo se pega a las gotas de sudor. Alguien da unas palmadas y de entre las plantas parten piando decenas de pequeñas aves antes invisibles. Pero no es el único ruido ambiental: de algunas parcelas, cubiertas con finas redes blanquecinas, sale un zumbido constante. Abejas. Abejas obreras trabajando no sólo para su reina, sino para nosotros. Esto es un campo de producción de semillas de Monsanto, compañía líder mundial en el sector agrario y símbolo, también mundial, de la agricultura biotecnológica, la de los cultivos transgénicos, ésos sobre los que se libra desde hace más de una década una auténtica guerra social, económica y científica.

El conflicto atraviesa ahora una fase crucial. En los campos europeos sólo puede crecer un tipo de cultivo transgénico con fines comerciales: el maíz MON810. Su peculiaridad es que Monsanto le ha insertado un gen que lo convierte en venenoso para uno de los enemigos más feroces del maíz, la plaga del taladro. Después de 11 años cultivándose en Europa, el MON810 se enfrenta ahora a su renovación, o no, por parte de las autoridades europeas. La decisión es importante para España, el país europeo donde, con diferencia, más maíz transgénico se cultiva.

La guerra se plantea larga y complicada. Bando uno: los transgénicos serán esenciales para erradicar las hambrunas, aumentando el rendimiento del suelo y logrando además una agricultura sostenible. Bando dos: los transgénicos son tóxicos, destrozan las economías locales y el equilibrio ambiental. ¿Quién tiene razón? Entremos en el laberinto transgénico. Ojalá a la salida podamos decidir si tomar o no lecitina de soja transgénica.

Las abejas siguen con su trabajo: polinizar. Después Monsanto enviará las semillas a todo el planeta. A todo. Aquí nacen gran parte de las semillas de girasol, maíz y algodón que se cultivarán no sólo en Europa, sino también en otros continentes. Cuando en el hemisferio Sur es invierno, semillas de variedades sureñas viajan en avión hasta el Guadalquivir para ser multiplicadas en un clima adecuado, de forma que no se pierde tiempo y se cumple el ideal de toda gran empresa: máxima eficacia.

En otras palabras, esto de las semillas es un gran negocio global. En realidad, hoy en día casi todo lo referente a la agricultura lo es, y no sólo lo que envuelve al boom transgénico. Boom, sí, porque los cultivos transgénicos han pasado de ocupar 10 millones de hectáreas en seis países en 1997, a 125 millones de hectáreas en 25 países en 2008.

Los girasoles entre los que paseamos no son transgénicos, y sin embargo tienen mucho en común con los cultivos que sí lo son. Para empezar son, lo mismo que los transgénicos, plantas formateadas según las preferencias del agricultor y las condiciones ambientales, algo logrado tras largos años de investigación agronómica. Es decir, se parecen a un girasol salvaje tanto como un caballo de carreras a un mulo de granja. Como consecuencia, las semillas de estos girasoles están protegidas por estrictos derechos de propiedad intelectual, y por supuesto son más caras. Hay que comprarlas para cada siembra porque si se plantan las del año anterior no rinden igual, así que las semillas ni se guardan ni se intercambian con el vecino, prácticas habituales en la agricultura tradicional.

La ‘revolución verde’ fue la primera fase de la globalización de la agricultura; el proceso por el que, a lo largo del último medio siglo y en casi todo el planeta, el campo se fue tecnificando y explotando de forma intensiva. Gracias a ella, el suelo rinde mucho más, y hay más alimentos y más baratos. Pero todo tiene un precio. Una parte se paga en lo que algunos llamarían romanticismo: en esta era en que la fruta llega de los antípodas y hay naranjas todo el año, las entrañables granjitas locales del imaginario urbano quedan a años luz. Pero hay más. Los cultivos intensivos aumentan la contaminación química, la sobreexplotación de acuíferos y la salinidad del suelo. “Estas críticas [a la revolución verde] son válidas”, han escrito en la revista Science Robert E. Evenson y Douglas Gollin. Pero ¿de qué otra forma hubieran alimentado los países en desarrollo a una población en crecimiento explosivo?, se preguntan estos autores, que se basan en un informe del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional, integrado por los 15 centros principales de investigación pública en cultivos esenciales. Para Evenson y Gollin, “no está claro” que hubiera habido alternativa a la revolución verde.

Los cultivos transgénicos vienen a ser el último capítulo de esta revolución. Un capítulo en el que las posturas sobre el modelo de agricultura a seguir chocan tan violentamente que brotan chispas. Para unos, sólo se podrá alimentar a los 8.000 millones que seremos en 2030 introduciendo los transgénicos, sobre todo teniendo en cuenta que la urbanización y el cambio climático recortarán suelo cultivable. Es más, será precisamente la biotecnología la que logre el ansiado equilibrio entre uso y preservación del medio: el control humano sobre los ecosistemas será tan perfecto que reparará incluso los daños que él mismo provoque. Los antitransgénicos, en cambio, advierten del grave riesgo de multiplicar los daños ambientales y sociales de la revolución verde, para la que sí ven alternativa: justamente, esas granjas locales.

En el primer bando, la mayoría de la comunidad científica y las organizaciones de Naciones Unidas para la alimentación y la salud (la FAO y la OMS). En el otro, las asociaciones ecologistas. ¿Y el público? El Eurobarómetro de 2005 muestra que sólo en siete países europeos, España entre ellos, los que están a favor de los transgénicos superan a los que se oponen. En cualquier caso hay matices, zonas de frontera… y sombras. Se debería poder tomar postura a la luz de datos, como cuánta comida produce cada tipo de agricultura; con qué costes; cuál es su impacto ambiental… Sin embargo, es información difícil de obtener.

La batalla de los datos. A ver, ¿se usan más o menos pesticidas y herbicidas con los transgénicos? ¿Cuánta riqueza generan, y para quién, estos cultivos? La organización ISAAA (Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas) es la más citada a la hora de contabilizar el impacto de los transgénicos, pese a que no ocupa un punto equidistante entre posturas. El ISAAA defiende “el potencial de los cultivos biotecnológicos” y entre sus fuentes de financiación está la propia Monsanto. Según sus datos, los transgénicos han rendido mucho más y a un coste relativo más bajo.

Ese ahorro se debe en gran parte a que las plantas transgénicas necesitarían menos herbicidas y pesticidas. Pero no hay acuerdo al respecto, y no sólo por parte del bando ecologista. En opinión de Pere Puigdomenech, director del Centre de Recerca en Agrigenómica (CSIC) y blanco frecuente de organizaciones antitransgénicos –o sea, nada sospechoso de tener prejuicios contra la biotecnología–, la cuestión “está bastante enredada, ya que es difícil tener datos fiables y globales”.

Las plantas transgénicas actuales son sobre todo de dos clases: resistentes a plagas y tolerantes a herbicidas. En las primeras se ha insertado un gen que produce una toxina contra la plaga del taladro, así que estas plantas sintetizan ellas mismas el veneno contra este gusano que las devora por dentro. En cambio, la ventaja de las plantas tolerantes a herbicidas casi viene a ser la opuesta: el gen extra que se les ha introducido las vuelve indemnes a los productos contra las malas hierbas, de forma que pueden ser tratadas sin temor con grandes cantidades de herbicida.

“La lógica dice que en los cultivos resistentes a insectos se van a usar menos insecticidas, y en los tolerantes a herbicidas, más herbicidas”, explica Puigdomenech. “Si lo juntamos todo se crea confusión, que quizá es lo que se desea. Lo que yo he leído es que efectivamente se reduce el uso de insecticidas cuando se utilizan plantas resistentes a insectos, y esto reduce el riesgo de intoxicaciones de agricultores; también parece haberse incrementado el uso de un herbicida en concreto, el glifosato”.

Los cultivos tolerantes a glifosato –soja, maíz, colza, algodón y alfalfa– ocupan hoy el 63% de los cultivos biotecnológicos del planeta. Es el herbicida considerado menos tóxico. Pero el aumento en su uso está haciendo que proliferen malas hierbas resistentes. El fenómeno de las resistencias es normal en todo tipo de agricultura y se da con cualquier herbicida e insecticida, pero cuando tantas cosechas dependen de un único producto, éste puede perder eficacia.

En Argentina, por ejemplo, el país que ocupa el segundo lugar mundial en cultivos transgénicos tras EE UU y por delante de Brasil, hay una maleza que se ha vuelto resistente y causa estragos en la soja transgénica: el sorgo de alepo. Rosa Binimelis, investigadora de la Universidad Autónoma de Barcelona, presenció “cómo el problema iba creciendo, cómo se usaban cada vez más y más herbicidas para combatir el sorgo de alepo, con los consiguientes costes económicos y sociales”. Ahora se busca introducir nuevos transgénicos tolerantes a más herbicidas, algo que Binimelis desaprueba: “Es matar moscas a cañonazos”.

Pero volvamos a los campos de Monsanto en Sevilla. Hemos dejado atrás los girasoles y nos acercamos al maíz. ¡Por fin, el famoso MON810! El único cultivo transgénico comercial en Europa, y cuyo permiso ahora debe renovarse. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la voz científica oficial al respecto, se pronunció a favor en julio; pero la decisión final no es científica sino política, y corresponde a la Comisión Europea. Deberá decidir en breve.

Las semillas europeas de MON810 se producen en la finca a unos metros de los girasoles. Aquí, entre el maíz, no hay abejas, porque es el viento el que poliniza. Arranca el polen del penacho que corona cada planta de maíz y lo transporta hasta las hebras de la mazorca, ésas que se ven como una especie de cabellera; atrapado el polen, cada hebra se convertirá en un minúsculo conducto hasta un óvulo.

“¿Ve? Son todos iguales, no es que uno tenga cuernos y el otro no… No se distinguen en nada”, explica Olivier Crassous, director de producción de la planta sevillana de semillas. Efectivamente, ni el más experto distinguiría entre un maíz no transgénico destinado a Galicia y su vecino de parcela MON810, preferido por los agricultores del Valle del Ebro. ¿Por qué esas diferencias entre agricultores? En Galicia no hay taladro; pero en el Valle del Ebro esta plaga puede partir la cosecha a la mitad. España es el país europeo donde más MON810 se cultiva: en 2008, 79.300 hectáreas frente a las 8.300 de la República Checa y 7.100 de Rumania. En Francia, Grecia, Hungría, Austria, Alemania y Luxemburgo han optado por prohibir su cultivo; Irlanda sigue por el mismo camino.

Así que estamos en el punto de mira. “España es el principal campo de batalla; todo el mundo se fija en lo que pasa aquí”, dice Binimelis. La parte positiva es que es aquí donde se han hecho los estudios más prolongados sobre coexistencia entre cultivos. Se trata de aclarar si el maíz transgénico se cruza en el campo con el convencional, un fenómeno que la propia UE, para disgusto de los investigadores en transgénicos, llama “contaminación”.

Viajamos a Girona, a la región de Foixá, con Enric Melé y Joaquima Messeguer, del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) y autores de los estudios más importantes sobre coexistencia. Paramos entre dos campos de maíz y ellos sacan su equipo. Trituran un pedacito de hoja de maíz en un pequeño vial con un líquido, en el que sumergen algo parecido a un predictor. El dispositivo responde enseguida: sí, este maíz tiene el gen que produce la toxina contra el taladro. Estos investigadores llevan seis años haciendo esto mismo innumerables veces en las parcelas de Foixá, y han descubierto que basta una separación de unos 20 metros para que no haya cruces por encima del 0,9%, umbral establecido para etiquetar un alimento como transgénico.

¿Hay problemas de convivencia? “Nos ponemos de acuerdo para plantar de forma que la floración no coincida, y nos va bien”, dice Quim Paretas, propietario de un silo donde se secan tanto los maíces transgénicos como los convencionales, excepto el ecológico. ¿Juntos? “Claro. A los agricultores les da igual mezclarlos porque no son para consumo humano, sino para piensos. Todo el maíz se etiqueta como transgénico”. O sea: los animales comen pienso elaborado con transgénicos y etiquetado como tal, pero el consumidor no distingue la carne de un animal alimentado con transgénicos porque la etiqueta de esa carne no lo dice. Así que la pista de los transgénicos –y la posibilidad de que el consumidor los rechace– se pierde en los piensos animales.

A todo esto, ¿son los alimentos elaborados con transgénicos peligrosos para la salud, o no? Lo cierto es que, si sobre el uso de herbicidas o los efectos ambientales el debate científico continúa, en lo referido al efecto de los transgénicos sobre la salud casi no hay discrepancias. No ha habido hasta ahora trabajos científicos publicados en revistas con controles de calidad exigentes que hallen riesgos en los transgénicos hoy en el mercado. Esto, claro, puede cambiar en el futuro, y de hecho la EFSA sigue evaluando posibles nuevas pruebas.

Hay algo que molesta mucho a quienes cultivan transgénicos: que mientras que el único cultivo permitido en Europa es el maíz, sí se permite la entrada y consumo de soja transgénica. “Si podemos importar y consumir soja transgénica, ¿por qué no la podemos cultivar? Sin la soja transgénica la cabaña europea no tendría qué comer”, dice irritado Paretas. La guerra transgénica, en su opinión, se está exagerando: “Cuando digo que cultivo transgénicos me miran como si fuera un delincuente. Cuesta mucho explicarlo”. A él, el maíz transgénico le permite asegurar la cosecha. Sin más.

No en todas partes la convivencia entre agricultores es tan idílica como en Foixá. Los agricultores ecológicos españoles llevan años pidiendo un decreto que regule la separación entre cultivos transgénicos y convencionales. Hace unos meses la plataforma Som lo que sembrem presentó en el parlamento catalán 106.000 firmas en contra de los transgénicos en Cataluña.

La posibilidad de que las plantas transgénicas transfieran sus genes a otras variedades no preocupa sólo a los agricultores ecológicos. También puede convertirse en un problema a gran escala, por ejemplo si afecta a cultivos que dan de comer a cientos de millones de personas. Es el caso del arroz. Dentro de diez años China necesitará un 25% más de arroz para cubrir la demanda de su población, y ha apostado por la biotecnología: está a punto de aprobar la comercialización de arroz transgénico. Ahora bien, ¿qué pasa si este arroz transfiere a una mala hierba la tolerancia a un herbicida, por ejemplo? ¿Cómo combatir entonces esa mala hierba?

Esto se previene siguiendo unas normas básicas en los cultivos, dicen las compañías de semillas. Pero es difícil hacer respetar las reglas en países como India o China, donde la nueva tecnología aterriza sobre la agricultura local como un jumbo en una pista de avionetas. Prueba de ello fue la entrada en el mercado europeo, hace apenas dos años, de arroz transgénico ilegal chino. En Europa saltaron las alarmas sanitarias previstas, pero quedó claro que en China se cultivaban grandes extensiones de arroz transgénico antes incluso de su aprobación en el propio país.

En los laboratorios del IRTA unos platillos albergan minúsculas plantitas de arroz. No es un arroz cualquiera. A principios de esta década Melé y Messeguer participaron en un ambicioso proyecto europeo para producir un arroz resistente a insectos, que efectivamente consiguieron. “Tenía muchas ventajas”, explica Melé, pero “nunca ha salido del laboratorio”. Y es que tropezó con los estrictos requisitos legales –ensayos– que la UE impone a los transgénicos. Una normativa que, para muchos, tiene el curioso efecto de hacer el juego a las multinacionales. “Acaban siendo las únicas capaces de superar la burocracia europea”, comenta Messeguer. Paradoja: lo que los antitransgénicos ven como una barrera de contención ante el avance de las multinacionales, acaba reforzando su poder.

En cualquier caso, ¿qué peligro implica ese poder? ¿No lo tiene todo gran imperio en la economía global? Hay un riesgo: que pervierta las actuaciones de la propia comunidad científica. En 2001 el investigador Ignacio Chapela, de la Universidad de California en Berkeley (EE UU), publicó en Nature que las variedades autóctonas de maíz en México estaban contaminadas con maíz transgénico, lo que ponía en peligro la biodiversidad de esta especie. El trabajo fue criticado con una saña muy poco corriente. La periodista francesa Marie Monique Robin cuenta en su libro El mundo según Monsanto que la polémica fue espoleada por una empresa de marketing contratada por esta compañía.

Hay una crítica a los cultivos transgénicos difícil de rebatir: en sus doce años de existencia no han cumplido las expectativas respecto al mundo pobre. La tecnología se extiende cada vez a más países y no todos ricos, sí; pero ¿dónde están los cultivos resistentes a la sequía y la salinidad? ¿O los enriquecidos con nutrientes específicos? Las empresas aseguran que todo llegará. Pero “excepto algunas iniciativas aisladas, no hay programas importantes que aborden los problemas fundamentales de las personas pobres o que se centren en los cultivos y animales de los que éstas dependen”, dice el informe de la FAO Biotecnología agrícola: ¿una respuesta a las necesidades de los pobres?

Hasta ahora el avance transgénico se ha guiado más por intereses comerciales que por esa vieja promesa de combatir el hambre en el mundo. ¿Nos creemos, o no, que efectivamente son la mejor salida posible para un futuro difícil?

viernes, septiembre 11, 2009

La moda del comercio justo

ecoportal
07-09-09 Por Ana Muñoz Álvarez - Periodista. Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS), España. Sodepaz -

Desde 2004, las ventas de productos de comercio justo han aumentado de algo más de 800 millones a cerca de 3.000 millones de euros, según las cifras de productos certificados por el Sello de Comercio Justo, al que se vinculan un millón y medio de personas en los países del Sur. Hoy, los consumidores de los países del Norte podemos encontrar en grandes almacenes café, té, azúcar, caramelos... con logos de ONG y comercio justo. También cada vez más empresas y hoteles ponen a disposición de sus clientes y empleados productos por los que se paga un precio justo y que permiten mejorar la calidad de vida de los agricultores y productores de los países empobrecidos del Sur. Más de siete millones de personas, adscritas al Sello de Comercio Justo, han mejorado sus condiciones de vida, según su último informe anual.
Pero el comercio justo no sólo se queda en los productos de consumo. Muebles, menaje del hogar, ropa... están más de moda que nunca si vienen con la etiqueta del Sur. Los más “puristas” creen que este crecimiento hará que se pierdan los valores originales de lucha contra unas estructuras comerciales injustas. Para los defensores de esta postura, el comercio es un instrumento para conseguir una transformación social intensa, que mueva los cimientos de una sociedad en la que “cuanto más, mejor”, donde hay que tener más, ganar más, ser el primero...
Organizaciones como Sodepaz defienden que no se puede colaborar con empresas que no respetan los derechos de las personas con las que trabajan, que promueven la deslocalización, que destruyen la actividad económica y comercial locales, que crean trabajos temporales, que explotan a los trabajadores más desfavorecidos...
Starbucks, por ejemplo, ha abierto una línea de productos de comercio justo, pero su filosofía empresarial no ha cambiado un ápice. El Instituto Adam Smith publicó en el año 2008 un estudio que acusaba al modelo de comercio justo de ser un elemento de distorsión y que favorece sólo a unos pocos y deja en peor situación a las comunidades en las que trabajan. Además, aseguraba que sólo el 10% del sobreprecio que pagamos los consumidores llega al terreno, demostrando que los que siguen ganando son los intermediarios. Así, el comercio justo poco o nada está cambiando las estructuras del comercio internacional establecidas.

Los productores del Sur también hablan.
La Asociación de Pequeños Productores de Tongorrape de Perú explica que el comercio justo nació para que los pequeños productores pudiesen acceder al mercado y, aunque, pequeños y de manera lenta, están comenzando a tener un hueco en el comercio internacional.
Si Asia, Latinoamérica y África consiguieran aumentar la cuota de sus exportaciones mundiales en tan sólo un 1%, defienden desde Intermón, los beneficios generados supondrían cinco veces la cantidad que reciben en concepto de ayudas y más de 100 millones de personas saldrían de la pobreza.
Ante esta polémica, desde organizaciones como SETEM, nos preguntan a los consumidores si pagaríamos 1,50 euros más por una camiseta más justa. Bajo esta inocente pregunta, lo que en realidad nos tenemos que cuestionar es si nosotros, los privilegiados a los que nos “tocó” nacer en los países del Norte estaríamos dispuestos a renunciar a “nuestra calidad de vida”, a compartir nuestra riqueza, a ser algo menos ricos para que todos viviésemos mejor.

martes, septiembre 08, 2009

El quebrantahuesos vuelve a sobrevolar los Picos de Europa

Asturias, Cantabria, Castilla y León y Aragón trazarán el lunes en Colombres la hoja de ruta para recuperar la especie
El Comercio digital 04.09.09 - A. VILLACORTA | GIJÓN

«Asturias debe tener quebrantahuesos». La frase del director general de Biodiversidad y Paisaje del Principado, José Félix García Gaona, el objetivo irrenunciable del Ejecutivo regional, tiene por fin una fecha clave tras sucesivos aplazamientos.
Será el lunes cuando los gobiernos de Asturias, Cantabria, Castilla y León y Aragón se reunirán bajo el auspicio de la dirección del Parque Nacional de los Picos de Europa en Colombres para trazar una hoja de ruta que permita recuperar esta especie en peligro de extinción en España, donde apenas hay un centenar de parejas reproductoras.
La reunión está llamada a convertirse en una cita histórica para la reintroducción del ave en los Picos, donde hace más de medio siglo que ninguna pareja instala nido y donde sólo hay ejemplares que emigran desde los Pirineos para pasar cortas temporadas en territorio asturiano.
El plan pinta bien porque uno de los quebrantahuesos de linaje asiático con los que se está intentando repoblar la Sierra de Cazorla, de nombre Pontones, se ha marchado de ese hábitat, se ha asentado en la parte Sur de los Picos y ha sido avistado sobre las montañas de León y Palencia. A Pontones se suma otro quebrantahuesos de seis años que también sobrevuela la Cordillera y que vaga entre Asturias y Cantabria, aunque, en este caso, pertenece a la especie autóctona y procede del Pirineo Central.
El problema con estas aves es que, como llegan, se van, porque no encuentran a otros ejemplares de su especie con los que socializar. Así que las esperanzas están puestas en traer en fechas próximas a un ejemplar disponible en el Pirineo: el pollo Segundino, que se colocaría en una jaula en un roquedal como señuelo para fijar ejemplares, un método que ha demostrado su validez en la recuperación del cóndor andino.
Segundino, uno de los dos ejemplares que logró sacar adelante el centro de cría enclavado en Aragón este año, llamado así por el ser el segundo de la nidada y recogido a los tres días de nacer, herido como consecuencia de la costumbre de los quebrantahuesos de eliminar a los propios hermanos, se ha convertido, por tanto, en la gran esperanza blanca. «Él es la primera pieza de una estrategia que debe concluir con la liberación en los Picos de Europa de más polluelos traídos de los Pirineos el próximo junio», explica Gerardo Báguena, de la Fundación Quebrantahuesos.

No hay tiempo que perder.
De aprobarse en la cumbre de Colombres ese refuerzo de los Picos de Europa con ejemplares pirenaicos, «la operación tendría de empezar ya, porque en diciembre comienza la época de celo y habría que planificar la recogida de huevos o ejemplares de nidadas con dificultades para sacarlos adelante y soltarlos el verano próximo en la Cordillera». Si todo sale bien, según García Gaona, «el próximo año ya debería haber cuatro polluelos y algunos adultos en unas jaulas instaladas en los Picos».

viernes, agosto 28, 2009

El plan eólico ni es sostenible ni soluciona el Cambio Climático

Diario montanes.com 28.08.2009 - Cristina Gutiérrez-Cortines es catedrática de Universidad y diputada del Parlamento Europeo (PP). Comisiones de Medio Ambiente, Industria y Energía.

Con frecuencia los responsables de los gobiernos, faltos de estrategias de continuidad, proponen lo uno y lo contrario, pretenden ir y venir al mismo tiempo, sin importar donde y como se hacen las cosas. Es el caso del plan eólico propuesto por la Comunidad Autónoma de Cantabria. En aras de asumir una supuesta misión medioambiental contra el Cambio Climático, se suplantan todos los criterios sobre sostenibilidad, que anteayer y ayer se defendieron, olvidando que la Sostenibilidad es precisamente la compatibilidad entre modernización o desarrollo y conservación de los recursos.

La tierra, los entornos naturales o históricos , no son patrimonio del poder. Este principio marca una línea roja, una frontera de legitimidad en las decisiones que los gobiernos no deben traspasar; la democracia marca unos límites. Las autoridades regionales y locales, han de ser los principales defensores de los recursos naturales, paisajísticos e históricos, garantes de la conservación de la biodiversidad y profundamente respetuosos con las reglas de participación democrática.

Al ignorar las Directivas de Impacto Medioambiental, la de Planes y Programas, Natura 2000 o Habitat en su concepción más amplia, o el Principio de Precaución, se gobierna al margen de los procedimientos reglados que exigen estudios de impacto, propuestas alternativas y una participación activa (Directivas 2001/42/CE. Ley 27 2006 18 de Julio, entre otras).

El proyecto no sólo amenaza al medio natural y al paisaje, afecta a los ayuntamientos, pone en riesgo el marcado inmobiliario del medio rural y supone un freno para el modelo de desarrollo rural polivalente por el que hemos luchado durante décadas. ¿Quién va a rehabilitar una cabaña para vivir a la sombra de una máquina de 160 m. de altura y aspas de 50 m.? Todo esto ha de ser estudiado para comprobar su viabilidad.

Recurrir al cambio climático para justificar este magno proyecto encubre problemas de fondo y forma. La Unión Europea y todos los organismos internacionales, ante el «Cambio Global» proponen una política integrada que comprende la mitigación y adaptación al cambio climático en términos de paridad con la conservación de la biodiversidad. Es decir, espacios, plantas y aves, el mantenimiento de la capa vegetal y toda función del suelo que contribuya a la captación del CO2, exigiendo además participación y consenso. Si los gobernantes de Cantabria quisieran contribuir a la adaptación frente al cambio global, estarían elaborando un plan estratégico del territorio regional, que incluyera todas las variables, incluido el paisaje, la biomasa, el mantenimiento de la Cantabria Verde y todos los recursos paisajísticos, agrarios, turísticos, económicos y sociales.

El «paquete energético» promovido por la UE, y recogido en varias directivas, es un mero instrumento para reducir emisiones y conseguir la soberanía e independencia europea en la provisión de energía. En estas directivas, se reconoce la complejidad del sistema y se recomienda un «paquete mixto», donde se encuentran las energías las renovables (incluida la del agua y fotovoltaica) y la nuclear. En ningún punto se apuesta por el monocultivo de la eólica, y tampoco se dice que cada región deba ser autosuficiente. El protagonismo exclusivo de la eólica a costa del sacrificio del paisaje y la pérdida del valor del suelo y del medio rural, responden, no nos engañemos, a una interpretación torticera, es decir, engañosa e interesada de los objetivos, que se aprobarán en Copenhage.

Una vez más, nos encontramos ante un abuso de poder, sustentado por la capacidad que tienen las administraciones para legalizar y declarar de interés público sus propios proyectos, impartir doctrina, despertar intereses, colectar adeptos y utilizar el boletín oficial y el presupuesto público para hacer saldos con la biodiversidad, el desarrollo rural y el territorio. En este caso, además, el gobierno regional de acuerdo con sus socios económicos ha diseñado un hábil recorrido de concesiones fragmentadas, para evitar la información completa de su proyecto, incluidas las ubicaciones y los lugares afectados. Los ciudadanos carecen de información y sus derechos de participación y debate se reducen. Legitimidad y legalidad no coinciden. Cuando los políticos nos olvidamos de los límites del poder y los conceptos de fondo, cuando no distinguimos entre lo profano y lo sagrado, mala cosa.

La percepción y los perfiles de las Tetas de Liérganes, de la Peña de Rocías, Porra Colina, el Picón del Fraile, el Portillo de la Lunada, Castro de Valnera, Peña Pelada, Peña Cabarga o las Enguinzas, entre otras, lo mismo que la visión del cielo con las rapaces planeando allá arriba, son patrimonio de todos los cántabros. Su escenario familiar y su casa. Crear riqueza no incluye la destrucción de estos espacios inmensos y grandiosos. El buen gobierno y la ética de la sostenibilidad, comportan dudas, preguntas sin respuesta, y saber esperar nuevas soluciones técnicas compatibles con nuestros horizontes, las rapaces y el silencio propio del medio rural.

miércoles, julio 15, 2009

Un proyecto emplea 320 ovejas para recuperar los pastos invadidos de lecherina en los puertos de Sejos

Los animales pastan en la zona para acabar con esta especie

SANTANDER, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Mancomunidad Campoo-Cabuérniga ha puesto en marcha un proyecto que emplea 320 ovejas para recuperar los pastos invadidos de lecherina en los puertos de Sejos. Los animales pastan en la zona para acabar con esta especie perjudicial para los pastos pero que, sin embargo, no presenta "problemas aparentes" para los ovinos.

La iniciativa aplica los resultados de un trabajo realizado por el Centro de Investigación y Formación Agrarias (CIFA) del Gobierno cántabro, que estudió las causas de la invasión de los pastos de montaña por la lecherina y los posibles sistemas de control.

A la luz de los resultados de ese estudio, coordinado por los investigadores del CIFA Benito Fernández y Juan Busqué, se está desarrollando ahora esta propuesta práctica, que cuenta con subvención de la Dirección General de Biodiversidad de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad.

Según informaciones del CIFA recogidas por Europa Press, la lecherina es una especie endémica de la Cordillera Cantábrica que en los últimos años está invadiendo los pastos de puerto ácidos. Su expansión está produciendo una importante reducción de la diversidad vegetal y también de la utilización por el ganado de los pastos afectados, ya que el ganado mayoritario, vacuno y caballar, evita consumir esta planta.

El proyecto de recuperación se basa en la utilización del ganado ovino como herramienta de control de la lecherina, ya que se ha demostrado que este tipo de ganado es capaz de consumir lecherina "sin problemas aparentes".

En concreto, un rebaño de 320 ovejas está pastando en parcelas muy invadidas de lecherina, cambiando semanalmente de parcela. Las parcelas, de unas 2,5 hectáreas de superficie cada una, están delimitadas con malla ovejera móvil y cuentan con suministro de agua y con un redil en su interior donde las ovejas pasan la noche.

martes, junio 16, 2009

Producción Ecológica frente al Cambio Climático

La producción ecológica de alimentos constituye una herramienta eficaz para mitigar los efectos del cambio climático mediante prácticas agroganaderas sostenibles.

15/06/2009 Agroinformacion.com CAAE- El calentamiento global, el previsible agotamiento de los recursos naturales, los altos índices de contaminación o la proliferación de fenómenos naturales extremos han hecho tomar conciencia de la incidencia de las acciones humanas en el deterioro del planeta.

En este sentido, y en el marco de la III Semana Ecológica que organiza la Asociación CAAE durante el mes de junio, se han programado diversas actividades destinadas a difundir y concienciar sobre el valor de estas producciones para el medio ambiente y para la salud. Numerosas investigaciones demuestran que la producción ecológica emite menos Gases Efecto Invernadero (GEI) que la convencional, además de los probados beneficios para el medio ambiente que reportan las prácticas agroganaderas ecológicas como la preservación de la biodiversidad.
Entre las actividades previstas durante este mes destacan los cursos y jornadas sobre flora y fauna beneficiosa para la agricultura, visitas a fincas de producción ecológica y talleres de sensibilización ecológica, entre otras iniciativas donde los participantes podrán conocer en primera persona la aportación de estas producciones en la tarea de mitigar los efectos del cambio climático y potenciar la biodiversidad natural de los sistemas agrarios para obtener producciones sanas, sostenibles y de alta calidad.

Una herramienta contra el cambio climático
Los modelos sostenibles de producción agrícola y ganadera constituyen importantes herramientas para conservar la biodiversidad en los ecosistemas. Frente a los devastadores efectos de la contaminación del medio ambiente, la producción ecológica aporta índices menores de emisiones a la atmósfera, elimina la contaminación por productos fitosanitarios de los suelos, favorece la conservación de la biodiversidad y garantiza alimentos saludables.
La intensificación de la producción agrícola y ganadera ha provocado graves problemas agroambientales, que van desde el incremento de la erosión de los suelos por laboreo y la pérdida de la estructura vegetal por sobrepastoreo hasta el aumento de emisiones de CO2 a la atmósfera y un alto consumo energético.
La necesidad de incrementar la productividad ha llevado en muchos casos a un empleo abusivo de fertilizantes y herbicidas tóxicos y en el caso de las explotaciones ganaderas, de hormonas, estimuladores del apetito, medicamentos y otras sustancias tóxicas; además de la concentración masiva de animales en espacios reducidos y la sustitución de pastos por cultivos que rompe la relación entre los animales y la tierra.
La sostenibilidad de las áreas agrícolas no solo requiere la diversificación agrícola y la integración armónica del componente forestal, sino también del componente animal. Los animales representan un papel fundamental en el manejo agrícola sostenible, y viceversa. Las explotaciones ecológicas aprovechan las sinergias que ofrece la propia naturaleza. Así, una parte o los desechos de la producción vegetal se convierten en el principal insumo de los animales, mientras que el estiércol de la producción animal, es el principal insumo de la producción vegetal.
El respeto a los ciclos de producción y el control biológico de plagas, así como la aplicación de medidas preventivas no contaminantes son algunas herramientas que refuerzan la biodiversidad dotando de “defensas” al medio natural contra su deterioro y convirtiendo la acción humana en un aliado en lugar de un enemigo. La protección del medio natural mediante la producción ecológica aporta además alimentos saludables con valor añadido.
El papel de la agricultura ecológica en la mitigación de GEI La agricultura ecológica contribuye al ciclo de carbono de diversas formas:
• Cerrando los ciclos de nutrientes (incluyendo la ganadería).
• Autoabasteciendo de recursos e insumos y utilizando recursos locales.
• Manteniendo las características físico-químicas de los suelos.
• Reduciendo la erosión gracias a la utilización de cubiertas vegetales y setos.
• Utilizando un mayor porcentaje de fuentes energéticas renovables y un menor consumo de combustible fósil directo e indirecto (evitando usar productos que requieren alto coste energético en su fabricación como fertilizantes de síntesis).
Además, su contribución al medio ambiente es mucho más extensa:
• Conserva la biodiversidad y la calidad del agua
• Menores emisiones de óxido nitroso y dióxido de carbono
• Menor generación de residuos y embalajes
• Aspectos más importantes de la contribución de la agricultura ecológica

Las prácticas agroganaderas ecológicas reducen sensiblemente las emisiones de CO2: al tratarse de sistemas permanente de producción sostenida, evitan el obligado desplazamiento de cultivos por agotamiento del suelo. Los métodos de agricultura ecológica, ofrecen un balance energético más favorable, debido fundamentalmente a:
• Ausencia del uso de fitosanitarios y fertilizantes de síntesis
• Ahorro energético que supone el mantenimiento de la fertilidad del suelo mediante inputs internos (rotaciones, abonos verdes, cultivo de leguminosas, etc.)
• Bajos niveles de externalización en la alimentación del ganado
Asimismo, la producción ecológica contribuye al aumento de la captación y secuestro de carbono en suelo y vegetación, debido la mejora del uso de las tierras de cultivo (rotaciones largas y diversificadas, cultivo de leguminosas, ajuste de nutrientes, incremento de niveles de materia orgánica, técnicas de no laboreo, mínimo laboreo o laboreo de conservación, etc.), y favorece la agroforestación, introduciendo masa arbórea en los distintos agrosistemas.
La Asociación CAAE, que agrupa a más de 7.225 socios con 714.663 hectáreas inscritas (más del 50 por ciento del sector ecológico español) y 414 industrias que elaboran o comercializan alimentos ecológicos, mantiene un fuerte compromiso con la concienciación sobre el cambio climático, forma parte de las entidades españolas implicadas en el Programa The Climat Project Spain para concienciar a la sociedad sobre las consecuencias del cambio climático, un proyecto impulsado por Al Gore puesto en marca en nuestro país el pasado año.

lunes, junio 15, 2009

La agricultura española y la sostenibilidad

El País, España / JOSEP PUXEU ROCAMORA 14/06/2009

Los sectores punteros de la agricultura española han estado siempre presentes en Europa, pero fue con la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea (hoy Unión Europea) cuando la agricultura española se integró definitivamente.

Conviene recordar que la adhesión no fue sólo una alternativa de la agricultura y la economía españolas, sino fruto de una opción política por un modelo europeo de democracia, organización política y relaciones sociales, que evitasen que volviera a repetirse en España una situación como la sufrida durante casi medio siglo. Los negociadores de la adhesión tuvieron muy claro este objetivo.

La integración en Europa constituyó un reto para el sector agroalimentario. Algunos sectores productivos eran menos competitivos que los europeos y había que evitar un desmantelamiento del tejido productivo. En los sectores con ventajas competitivas evidentes, por el contrario, hubo que superar la red proteccionista temporal establecida por nuestros nuevos socios.

Casi un cuarto de siglo después la integración de la agricultura española en la comunitaria es completa. Los agricultores y sus organizaciones, las cooperativas, la industria agroalimentaria y las administraciones agrarias autonómica y central utilizan el marco comunitario como referencia cotidiana.

En los aspectos institucionales la Política Agrícola Común (PAC) ha permitido avanzar en el difícil equilibrio competencial derivado de la Constitución, para que en España haya una política agraria que vaya más allá de la suma de 17 políticas autonómicas, con su legitimidad y razón de ser. Este modelo ha sido refrendado por la doctrina del Tribunal Constitucional.

La PAC ha ido evolucionando desde la adhesión y la agricultura española se ha adaptado con éxito a los cambios. Dada su fragilidad y dependencia climatológica, las ayudas directas introducidas desde 1992 tienen un efecto claro en las rentas de los agricultores y constituyen una red de seguridad de sus ingresos ante la variabilidad de las cosechas.

Como consecuencia de su gran diversidad, la agricultura española ha sido protagonista de la práctica totalidad de las Organizaciones Comunes de Mercado (OCM). Cuando éstas se han ido simplificando y las ayudas se han transformado en Derechos de Pago Único, España ha consolidado un lugar de privilegio en la percepción de recursos del primer pilar de la PAC, con cerca de 5.500 millones de euros al año, casi el 14% del total comunitario, ocupando el segundo puesto tras Francia.

Estos recursos, junto con los procedentes de los fondos estructurales y del desarrollo rural, han provocado un cambio espectacular. La calidad de vida del medio rural se ha elevado sustancialmente y la preocupación por la conservación del medio ambiente y del paisaje ha calado en los agricultores y en la sociedad española.

La agricultura productiva articula, además, el tejido económico del medio rural y apuesta decididamente por la mejora de la eficiencia en la utilización sostenible del agua. Los recursos comunitarios contribuyen a impulsar este proceso de modernización y economía del agua en el regadío español.

Pero más importante que los recursos comunitarios recibidos es el cambio producido en la agricultura y en los agricultores españoles; desde unos mercados cerrados, los distintos sectores agrarios españoles se han adaptado con éxito a una situación de mercados abiertos y competitivos.

Desde esta orientación al mercado, los sectores más dinámicos de la agricultura y la industria agroalimentaria españolas se están afianzando en el liderazgo europeo y mundial. En su conjunto, el sector agroalimentario español contribuye con un saldo positivo a la balanza comercial, con una tasa de cobertura del 115% para el sector agroalimentario en 2008. El aceite de oliva, el vino, las conservas, las frutas y hortalizas y los productos cárnicos están presentes en los mercados y estanterías de las tiendas de alimentación de todo el mundo, lo que se ha conseguido por la profesionalidad de los agricultores y la iniciativa de los empresarios españoles.

Ahora es el momento de diseñar la agricultura y la PAC a partir de 2013 para asegurar un escenario estable hasta 2020, aunque haya que hacerlo en un contexto de profunda crisis económica a nivel mundial. A este proceso deben contribuir todos los agentes implicados.

El sector agroalimentario español encaja en el nuevo modelo de economía sostenible propuesto por el presidente del Gobierno en el reciente debate sobre el estado de la nación, contribuyendo a la sostenibilidad económica, social y medioambiental.

En efecto, la necesidad de atender la demanda alimentaria es la base de la sostenibilidad económica, con la incorporación de un alto valor añadido en toda la cadena alimentaria, cuyos últimos puntos de referencia son nuestros modelos de alimentación y gastronomía. La alimentación y la industria agroalimentaria son campos idóneos para la aplicación de la innovación y del I+D.

Estimulada por la demanda, la actividad de producción deviene una actividad económicamente sostenible, en un horizonte estable de incremento de producción y productividad, apoyado en el uso eficiente del agua. La biotecnología es clave en la mejora de la productividad de la agricultura. No hay que olvidar la necesidad de contribuir a responder al reto alimentario global.

Igualmente, la agricultura y la alimentación tienen una dimensión clara de sostenibilidad social, constituyendo en estos momentos de crisis un dique a la destrucción de empleo; se han revelado incluso como refugio para la incorporación de trabajadores procedentes de otros sectores, configurándose como un núcleo estable de actividad económica y mantenimiento de empleo en el territorio.

Finalmente, la agricultura contribuye a la sostenibilidad medioambiental, a la lucha contra el cambio climático y a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. La actividad agraria en el marco de la PAC respeta el medio ambiente y el mantenimiento del territorio y del paisaje y las ayudas de la PAC están condicionadas al cumplimiento de normas y disciplinas medioambientales.

En la reciente reforma de la PAC de noviembre de 2008, conocida coloquialmente como el "chequeo médico", se ha singularizado la preocupación por los nuevos retos de la agricultura (biodiversidad, cambio climático, gestión del agua, energías renovables e innovación), a los que se da un trato preferencial dentro de la política de desarrollo rural.

Todo ello estaba ya contemplado en la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, aprobada en 2007, que con un enfoque horizontal articula la participación de 15 departamentos en la concentración de actuaciones sobre el medio rural. La Ley de Biodiversidad y Patrimonio Natural, aprobada en 2008, complementa esta aproximación integral, haciendo compatible el desarrollo de la agricultura sostenible con la conservación de los espacios naturales protegidos (Red Natura), atendiendo tanto a los ecosistemas como a las especies vulnerables.

Este modelo de agricultura en el marco de una economía sostenible será la base de la aportación española a la configuración del futuro de la PAC que se va a desarrollar y a aplicar a partir del año 2013, cuyo modelo será debatido en los próximos años en el Consejo de Ministros de la UE y en el Parlamento Europeo que resulte del actual proceso electoral. -

Josep Puxeu Rocamora es secretario de Estado de Medio Rural y Agua.

sábado, mayo 23, 2009

Pastores y campesinos, en peligro de extinción

Pastor de ovejas en Gorbea, en Vizcaya. / Iñaki Andres

Pastor de ovejas en Gorbea, en Vizcaya. / Iñaki Andres

  • La ministra Espinosa destaca su importancia en la conservación del hábitat
  • España aporta el 30 por ciento del territorio nacional a la Red Natura 2000
El Mundo, España. Agencias | Madrid Actualizado viernes 22/05/2009 14:26 horas
La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, alertó hoy de que los pastores y los campesinos están "tan en peligro de extinción" como algunas de las especies que viven en su territorio, durante su intervención con motivo del Día Mundial de la Biodiversidad que se celebra mañana, 22 de mayo.
Así, agradeció la colaboración de estos gremios, que han dejado su impronta y que "tan importantes" son para la conservación del hábitat. De ellos y su actividad, dijo que "están tan en peligro de extinción como las especies", informa Europa Press.
En este sentido, destacó que en materia de conservación de hábitat se están elaborando bases ecológicas para la gestión de los incluidos en la Red Natura 2000, para lo que se han destinado 300 millones de euros a las administraciones regionales. Recordó que España aporta el 30 por ciento del territorio nacional a esta red europea, así como el 80 por ciento de todas las plantas vasculares, el 50 por ciento de la fauna europea y el 50 por ciento de los espacios prioritarios en la Directiva de Hábitats. "Está en nuestras manos cambiar el curso de los acontecimientos", reflexionó, "para evitar la pérdida de biodiversidad".
La ministra defendió el esfuerzo de España para rescatar el valor ecológico, social, económico y cultural de los ecosistemas y de las especies animales y vegetales y en su conservación "para las generaciones futuras".
Durante la celebración de esta efeméride en colaboración con la Fundación Biodiversidad, Espinosa subrayó la colaboración de las comunidades autónomas a nivel nacional e internacional. Con éstas, indicó que se realizan distintas actuaciones para la eliminación de obstáculos y factores que causan mortalidad de especies, como la reconversión de líneas eléctricas para evitar la mortalidad de aves, así como la erradicación del uso de cebos envenenados.
En cuanto a la contribución del gobierno español para la defensa y recuperación de la biodiversidad, la ministra del ramo expuso las distintas líneas de acción desarrolladas, como el programa de cría en cautividad del lince ibérico, que ha permitido que en 2009 nacieran 18 cachorros; la recuperación de especies silvestres mediante programas coordinados como con el águila imperial ibérica y el oso pardo.
Ya en el ámbito europeo e internacional, elogió la "contribución eficaz" para la elaboración de un nuevo Reglamento comunitario para la alimentación de aves necrófagas y otras especies carroñeras con el fin de garantizar la alimentación de aves necrófagas y otras especies carroñeras, mientras se mantiene la sanidad de la cabaña ganadera y la salud pública.
Así, insistió en el compromiso de España en materia de conservación, que justificó en acciones como el apoyo de su departamento en la Red de Jardines Botánicos del Mediterráneo y Oriente Próximo, proyecto inscrito dentro de la Alianza de Civilizaciones impulsada por el Ejecutivo.

Proyectos europeos
Entre otros proyectos, recordó que se están dado pasos a nivel europeo para evitar la matanza indiscriminada de focas mediante la prohibición del comercio de las pieles y los productos derivados y los Convenios Internacionales ratificados por España, así como los programas de la Agencia Española para la Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID).
De estos, citó el de la foca monje(en peligro de extinción) en Mauritania, gracias al que se ha recuperado también la pesca local y se ha contribuido a la seguridad y al bienestar de la población y el programa para evitar las agresiones de hipopótamos en los arrozales de Guinea Bissau.
Asimismo, resaltó la importancia de la Presidencia española de la Unión Europea durante el primer semestre de 2010, al tratarse de una "oportunidad única" para seguir avanzando en detener la pérdida de biodiversidad.
La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino presentó el trabajo los fotógrafos de naturaleza Joel Sartore y Andoni Canela, de quienes dijo que "disparan como fotógrafos y piensan como fotógrafos comprometidos".
Por su parte la Fundación Biodiversidad se sumó a la celebración del Día Mundial de la Biodiversidad, instaurado en 1994, presentó la obra de sendos fotógrafos. Así, el fotógrafo de National Geographic Joel Sartore opinó que es "una locura pensar" que se puede destruir especie tras especie y ecosistema tras ecosistema sin que afecte a la humanidad. "Los animales nos muestran una increíble variedad de formas, tamaños, colores y comportamientos. Pero muchos están ahora en peligro de extinción, en gran medida, por la acción del hombre. ¿Queremos vivir en un mundo sin ellos?", apostilló.

sábado, mayo 09, 2009

Se llegó al pico de las emisiones de dióxido de carbono

07-05-2009



En mayo de 2008 se anunciaba que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera había alcanzado una cifra récord a nivel mundial, 387 partes por millón (ppm) según las mediciones realizadas desde el Observatorio Mauna Loa, en Hawai (Estados Unidos). Esto significaba un aumento del 30% en un siglo, desde la concentración de 300 ppm que Svante Arrhenius conocía al escribir en 1895 los primeros artículos científicos sobre el aumento del efecto invernadero. Es más, entre 1970 y 2000, la concentración aumentó unas 1,5 ppm al año, pero desde 2000 hasta el 2007 el crecimiento medio había sido de 2,1 ppm. A principios del 2008, estábamos dirigiéndonos a toda velocidad a una concentración de 450 ppm en 30 años más. Pero la crisis económica supone afortunadamente un cambio de tendencia.

En el mundo y por coincidencia en España, el pico de emisiones de CO2 se alcanzó en el 2007. La concentración todavía subirá (ya no tan rápido) pues las emisiones superan mucho las que pueden ser absorbidas por los océanos, los suelos y la nueva vegetación. Según el Panel Internacional del Cambio Climático deberíamos reducirlas lo más pronto posible a menos de la mitad de las actuales. Ese objetivo está lejos de lograrse, pero bienvenida sea la noticia de que el pico de las emisiones ha sido alcanzado. No sabemos todavía si este pico mundial será el definitivo o si será un pico en una cordillera de picos que lleve a un desastre climático. En España, el pico de emisiones de dióxido de carbono de 2007 será definitivo, lo más probable es que nunca más vayamos a alcanzar esos niveles.

En España

Las emisiones de gases de efecto invernadero crecieron en 2007 un 2,1% respecto al año anterior, por lo que España superaba ya en un 52,6% las emisiones de 1990, año de referencia en el Protocolo de Kioto. Podíamos crecer 15% bajo la burbuja europea, y habíamos crecido 52,6%.

Las emisiones españolas de CO2 bajan en el 2008 y 2009 gracias a la crisis económica. El recorte de producción en el sector eléctrico, la reducción del consumo de petróleo y el aumento de energía eólica y la presencia mayor del gas en centrales de ciclo combinado, explican la baja de entre el 5% y el 6% de emisiones en el 2008. La producción industrial cayó en diciembre de 2008 un 19,6% respecto al mismo mes del año anterior. Se prevé que la producción de cemento baje en España de 50 a 30 millones de toneladas al año.

El parón de las industrias les llevó a finales del 2008 a la venta masiva de derechos de CO2 que recibieron gratis del gobierno español en abril, dentro de la normativa europea. La crisis ha producido una abundancia de permisos. Por eso bajó el precio del CO2 en España e internacionalmente. Eso es malo en el sentido que quita incentivos a la producción de las energías renovables. El gobierno debería restringir los permisos en el 2009.

Hay que notar que el mercado de permisos de carbono es un mercado totalmente artificial, ya que la oferta de permisos depende de la voluntad política de restringir las emisiones, no bajándolas al nivel necesario, sino dentro de lo tolerable económica y políticamente.

En España, la reducción total de emisiones puede rondar el 6% en el 2008. Y puede preverse que la disminución en el 2009 sea otros 8% (por la crisis económica y por ser por ahora un buen año hidroeléctrico). La reducción del consumo de energía permite además una sustitución más rápida entre fuentes de energía que favorezca la conservación, la energía eólica y la energía solar, siempre que los precios sean algo sensatos (es decir, que no se subsidie el carbón). Es absurdo que en una situación como la actual se impulse centrales termoeléctricas de lignito, como la prevista en Mequinenza.

El gobierno español se precipitó en 2008 al decir que compraría permisos de emisión de CO2 de países europeos a los que les sobran permisos. Se llama "hot air" a los permisos sobrantes en países del Este cuyas economías decrecieron tras 1990 y cuya eficiencia energética aumentó después del cambio político (Rusia, Ucrania, Polonia). Con las generosas cuotas que en Kyoto en 1997 nos auto-adjudicamos los europeos (para España, aumento de 15% respecto a 1990), también aparecerá ya hot air en Europa occidental y hasta en España en algunos años, si sigue la crisis. Eso va contra el esfuerzo continuado en disminuir las emisiones.

Hacia Copenhague

Habrá una disminución del PIB en Estados Unidos, la Unión Europea, otros países europeos y Japón en 2009. En Estados Unidos, en los nueves meses desde agosto del 2008, ha bajado el consumo de gasolina no menos del diez por ciento. En el 2008 y 2009, puede estimarse una baja de las emisiones de esos países (que en conjunto abarcan más del 40 por ciento del total de emisiones) de 5 por ciento al año. Eso es realmente alto en comparación con los objetivos hasta ahora barajados.

Pero por un problema de censura mental, ni el IPCC ni el Informe Stern ni la Comisión Europea habían contemplado escenarios de decrecimiento durante dos años de la economía mundial seguidos, tal vez, de estancamiento a la manera de Japón.

Las economías de Sudamérica, que en la época neoliberal se reprimarizaron, volcándose a la exportación de materias primas (bajo el liderazgo del presidente Lula) están pagando ahora un precio alto. Su crecimiento ha sido interrumpido por la crisis. En el 2009, al haber empeorado la relación de intercambio para los productos primarios cuyos precios han bajado a la mitad desde agosto del 2008 (carbón, petróleo, mineral de hierro, cobre, y también la soja), las economías de América latina no crecerán. Al contrario, decrecerán un poco. La relación de intercambio (precios de exportaciones en comparación con precios de importaciones) bajarán , se estima, un 15 por ciento.

El aumento de emisiones en la India estará en proporción al crecimiento de sus economías, que será tal vez de un 5 por ciento en el 2009. En la India, las emisiones de CO2 están muy por debajo del promedio mundial (15 % de la población mundial con 4% de las emisiones). En China, el crecimiento económico parece que será del 7 por ciento, las emisiones crecerán bastante pero un poco menos que la economía. Las emisiones de China per capita se acercan al promedio mundial y en conjunto es ya el país con mayores emisiones. Pero al hacer la cuenta se ve que el descenso de emisiones en los países ricos no será compensado por el aumento en China, India y algunos otros pocos países cuyas economías crezcan. Por tanto habrá un descenso de las emisiones mundiales.

¿Cómo será esto recibido en la reunión de cambio climático de Copenhague en diciembre del 2009? ¿Se reconocerá que la crisis económica en los países ricos ha tenido ese efecto beneficioso? ¿Se elogiará el decrecimiento económico de los países ricos? ¿Se tomará un compromiso de mayores reducciones en el futuro, incluso si se recupera el crecimiento económico?

Joan Martínez Alier es catedrático de teoría económica en la Universidad Autónoma de Barcelona y uno de los fundadores de la investigación internacional en economía ecológica.

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2543

jueves, abril 23, 2009

El ayuntamiento de Totana se integrará en la Red de Gobiernos Locales + Biodiversidad 2010

22/04/2009 Fuente: Ayuntamiento de Totana. Totana.com

Para la promoción de políticas para el uso sostenible y conservación del patrimonio natural El Pleno de la Corporación aprobará el próximo martes 28 de abril la integración del Ayuntamiento de Totana a la Red de Gobiernos Locales + Biodiversidad 2010, que es la Sección de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) dedicada a la promoción de políticas locales para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad y la conservación del patrimonio natural.
Esta Red, que se fortalece a través del Convenio de Colaboración entre FEMP y la Fundación Biodiversidad, está encaminada a la promoción de políticas locales para la conservación y uso sostenible de los recursos naturales, la conservación del patrimonio natural y el fomento del desarrollo rural con criterios de sostenibilidad.
Además del compromiso del Consistorio a la adhesión a la Red, se designará a un representante político para la Asamblea de la Red y a un representante técnico para la asistencia a reuniones y grupos de trabajo de la Red.
La inclusión a la Red del Ayuntamiento incluye la organización de un foro de debate ciudadano para informar y educar a los ciudadanos de las medidas a adoptar por el municipio promoviendo la participación ciudadana en las actuaciones encaminadas a reforzar la Red.
Además, se realizará la Agenda 21, Planes o Programas de Desarrollo Sostenible que incluyan el compromiso de incrementar la biodiversidad o compromiso de su elaboración y puesta en marcha en el plazo de un año. Asimismo, se desarrollará un “Programa de Incremento de la Biodiversidad + Biodiversidad 2010”, o un compromiso de su elaboración en un plazo máximo de dos años, que contenga al menos la metodología para realizar el inventario de poblaciones y de las áreas de distribución de las especies catalogadas y de los hábitat naturales de interés comunitario, sus sistema de seguimiento y el Plan de Actuación para su incremento.
También se pondrá en funcionamiento una “Patrulla Verde” con funcionarios o voluntarios, con funciones definidas para la protección del medio ambiente, junto a las Memorias de actuación anuales disponibles desde su creación o compromiso de crearla en el plazo de un año.
En última instancia se certificarán las medidas ambientales desarrolladas que contribuyen a la realización del “Programa de Incremento de la Biodiversidad + Biodiversidad 2010”, contenidas en el Plan General de Ordenación Urbana y en las Ordenanzas Municipales y en cuantos otros documentos de gestión local.

lunes, abril 13, 2009

WWF apuesta por un nuevo modelo de desarrollo que refuerce el papel de los bosques en la economía

Portal Forestal Lunes, 23 de Marzo de 2009 00:00

La deforestación de los bosques tropicales por el avance de la frontera agrícola y ganadera, junto a la ausencia de una gestión planificada y sostenible, son las principales causas de la degradación forestal mundial. WWF España hace una llamada de atención a la sociedad, a los responsables políticos y al sector económico para reinventar un modelo de desarrollo que apueste por la recuperación y el uso sostenible de los bosques.

La deforestación avanza en los bosques tropicales, debido al cultivo agrícola intensivo de soja o palma aceitera y al desarrollo de la ganadería, contribuyendo así en un 20% a las emisiones de gases de efecto invernadero. A pesar de ello, la explotación de los bosques se realiza frecuentemente en condiciones alejadas de los criterios de sostenibilidad forestal, con la consiguiente pérdida de biodiversidad e impacto sobre la calidad de las aguas y el paisaje.

En países desarrollados, como España, apenas queda una cuarta parte de la superficie boscosa original, los incendios afectan anualmente 150.000 hectáreas forestales (el 0,6% de la superficie forestal) y sólo se restaura al año el 0,2% de la superficie forestal degradada. Al mismo tiempo, la caótica ordenación de la propiedad forestal sigue suponiendo un reto para la gestión planificada.

Paradójicamente, son los productos forestales (madera, corcho, resina, papel…) los materiales más ecológicos, por ser almacén de CO2, por su bajo coste energético en su producción y transformación, por ser reciclables, reutilizables y revalorizables energéticamente al final de su ciclo de vida, suponiendo un balance neutro de emisiones para la atmósfera. WWF sostiene que convertir los productos forestales en un recurso de valor es esencial para una economía sostenible y para lograr que las poblaciones locales mantengan el interés por conservar el bosque en buen estado.

WWF apuesta por un nuevo modelo de desarrollo económico que refuerce el papel de los bosques en la economía, a partir de su uso social y ambientalmente responsable, tal y como promueven los sistemas de certificación forestal más exigentes, como el FSC, que aseguran al consumidor el origen responsable del producto.

En un contexto de crisis ambiental y económica, WWF considera esencial impulsar el uso de la madera como material en la construcción y en la decoración, en lugar de otros mucho más contaminantes, como el PVC, el aluminio, los plásticos. Igualmente, recuerda que hay que apostar por el corcho en tapamientos de vinos y como material de aislamiento. De igual forma, insiste en promover el uso del papel, frente a los plásticos, o el de la resina natural, frente a las derivadas del petróleo.

WWF considera que el desarrollo de políticas de compra pública que den prioridad a los productos forestales, y especialmente a los certificados por sistemas como el FSC, es esencial para dinamizar el mercado a favor de la conservación de los bosques. De la misma forma, la mejora de la competitividad de la industria debe incorporar también la certificación forestal como parámetro de responsabilidad social y de promoción de los valores ambientales y sociales de los productos forestales.

WWF considera necesario un mayor entendimiento entre propietarios, empresarios, políticos y sociedad civil a favor de los bosques que asegure la conservación de los espacios definidos en la Red Natura 2000 y ponga en valor a los bosques.

Restauración forestal

Cientos de años de alteración del territorio y explotación de sus recursos han dejado apenas la cuarta parte de la superficie del país cubierta de bosques. Lo que hoy en día es una amenaza en las selvas tropicales, siglos atrás motivó la deforestación en España, que se tradujo en una transformación y simplificación del paisaje.

Dado el actual escenario de cambio climático, en el país con mayor biodiversidad de la Unión Europea, es esencial recuperar espacio forestal y especialmente las masas arbóreas. Por ello, la restauración forestal coherente, debe volver a ser una prioridad nacional.

WWF desarrolla anualmente una decena de proyectos de restauración forestal en localizaciones prioritarias con la colaboración de Administraciones públicas, empresas, y la participación ciudadana.

viernes, febrero 20, 2009

Vandana Shiva: “Los transgénicos son una nueva forma de fascismo”

Canal Solidario, España, 20 febrero 2009

Greenpeace, Amigos de la Tierra, COAG y Ecologistas en Acción presentan una Declaración en contra de los transgénicos. “España no debe ser cómplice de la pérdida de biodiversidad que suponen los OMG”, ha concluido la activista india.
Foto: Ecologistas en Acción Redacción (20/02/2009)

“Monocultivos de la mente”. Así define la luchadora por los derechos humanos y Premio Nobel Alternativo de la Paz, Vandana Shiva, a aquellas personas que no consiguen ver la biodiversidad en sus mentes y por lo tanto no se percatan de su destrucción. Personas que, "no pueden ver que la verdadera riqueza y la salud están en la biodiversidad, y por tanto tampoco valoran la importancia de detener la destrucción de ésta".

Esta fue una de las rotundas afirmaciones de Vandana Shiva en la presentación de la Declaración en contra de los transgénicos firmada por Greenpeace, Amigos de la Tierra, COAG y Ecologistas en Acción.

Shiva es Doctora en Física, Directora de la Fundación para la Investigación Científica, Tecnológica y Ecológica, miembro de Consejo Ambiental Nacional de la India) y acumula una gran experiencia como activista en la lucha contra la globalización y la destrucción del planeta, además de ser una gran inspiración para las mujeres, a las que considera motor de cambio.

“200.000 suicidios en los 10 años de producción de este cultivo”

Esta semana ha visitado Madrid para recalcar, una vez más, que "los transgénicos son destrucción, porque matan la biodiversidad". Explica que en La India muchas empresas “venden” las bondades de los transgénicos como solución al hambre, pero lo que se cultiva realmente en su país es algodón Bt, y "éste no se puede comer”. Sin embargo, este cultivo supone el endeudamiento de muchos agricultores, que llegan incluso al suicidio: “200.000 suicidios en los 10 años de producción de este cultivo”.

Vandana recordó que España es el único país de la UE que autoriza el cultivo de un maíz transgénico a gran escala, mientras que la India ahora está luchando por evitar la aprobación de una berenjena modificada con genes de bacteria Bt, un gen similar al que ha sido introducido en el maíz que ocupa 80.000 hectáreas del Estado.

Ya son más de 450 investigadores, docentes universitarios, organizaciones profesionales agrarias, asociaciones ecologistas, de consumidores, de productores de agricultura ecológica, ONG de desarrollo y entidades privadas las que se han sumado a este manifiesto.

martes, febrero 17, 2009

Espinosa aboga por una agricultura que favorezca la biodiversidad

Ecodiario

11:56 - 16/02/2009

En la presentación del informe de la OCDE sobre política rural en España

MADRID, 16 (SERVIMEDIA) La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, abogó hoy por una agricultura que incorpore funciones a favor de la biodiversidad, el paisaje y el bienestar para el conjunto de la sociedad Espinosa realizó estas declaraciones en la presentación del informe de la OCDE sobre política rural en España, según informa el ministerio en nota de prensa.

También destacó que la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y la Ley para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural son los instrumentos para llevar a cabo esta nueva política.

Sobre la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, Espinosa indicó que supone una nueva formulación de la política de conservación de espacios y especies, actualizada con la incorporación de las directivas comunitarias, y engarzada en un nuevo concepto: el de patrimonio natural indisolublemente unido a la realidad rural.

En cuanto a la Ley para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural, la ministra señaló que supone una apuesta de su departamento por una política estatal de base transversal, basada en la cooperación y la colaboración entre las administraciones, y destinada a mejorar la calidad de vida y los derechos sociales a los ciudadanos que viven en el mundo rural.

Respecto a la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, que ya está en marcha, Espinosa puntualizó que en la actualidad hay 52 comarcas con programas piloto, en ocho comunidades autónomas, donde se está ensayando la aplicación de la ley.

(SERVIMEDIA) 16-FEB-2009 MAN/isp