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07-09-09 Por Ana Muñoz Álvarez - Periodista. Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS), España. Sodepaz -
Desde 2004, las ventas de productos de comercio justo han aumentado de algo más de 800 millones a cerca de 3.000 millones de euros, según las cifras de productos certificados por el Sello de Comercio Justo, al que se vinculan un millón y medio de personas en los países del Sur. Hoy, los consumidores de los países del Norte podemos encontrar en grandes almacenes café, té, azúcar, caramelos... con logos de ONG y comercio justo. También cada vez más empresas y hoteles ponen a disposición de sus clientes y empleados productos por los que se paga un precio justo y que permiten mejorar la calidad de vida de los agricultores y productores de los países empobrecidos del Sur. Más de siete millones de personas, adscritas al Sello de Comercio Justo, han mejorado sus condiciones de vida, según su último informe anual.
Pero el comercio justo no sólo se queda en los productos de consumo. Muebles, menaje del hogar, ropa... están más de moda que nunca si vienen con la etiqueta del Sur. Los más “puristas” creen que este crecimiento hará que se pierdan los valores originales de lucha contra unas estructuras comerciales injustas. Para los defensores de esta postura, el comercio es un instrumento para conseguir una transformación social intensa, que mueva los cimientos de una sociedad en la que “cuanto más, mejor”, donde hay que tener más, ganar más, ser el primero...
Organizaciones como Sodepaz defienden que no se puede colaborar con empresas que no respetan los derechos de las personas con las que trabajan, que promueven la deslocalización, que destruyen la actividad económica y comercial locales, que crean trabajos temporales, que explotan a los trabajadores más desfavorecidos...
Starbucks, por ejemplo, ha abierto una línea de productos de comercio justo, pero su filosofía empresarial no ha cambiado un ápice. El Instituto Adam Smith publicó en el año 2008 un estudio que acusaba al modelo de comercio justo de ser un elemento de distorsión y que favorece sólo a unos pocos y deja en peor situación a las comunidades en las que trabajan. Además, aseguraba que sólo el 10% del sobreprecio que pagamos los consumidores llega al terreno, demostrando que los que siguen ganando son los intermediarios. Así, el comercio justo poco o nada está cambiando las estructuras del comercio internacional establecidas.
Los productores del Sur también hablan.
La Asociación de Pequeños Productores de Tongorrape de Perú explica que el comercio justo nació para que los pequeños productores pudiesen acceder al mercado y, aunque, pequeños y de manera lenta, están comenzando a tener un hueco en el comercio internacional.
Si Asia, Latinoamérica y África consiguieran aumentar la cuota de sus exportaciones mundiales en tan sólo un 1%, defienden desde Intermón, los beneficios generados supondrían cinco veces la cantidad que reciben en concepto de ayudas y más de 100 millones de personas saldrían de la pobreza.
Ante esta polémica, desde organizaciones como SETEM, nos preguntan a los consumidores si pagaríamos 1,50 euros más por una camiseta más justa. Bajo esta inocente pregunta, lo que en realidad nos tenemos que cuestionar es si nosotros, los privilegiados a los que nos “tocó” nacer en los países del Norte estaríamos dispuestos a renunciar a “nuestra calidad de vida”, a compartir nuestra riqueza, a ser algo menos ricos para que todos viviésemos mejor.
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viernes, septiembre 11, 2009
martes, junio 16, 2009
Productores de café veracruzanos le dan sabor al helado de Ben & Jerry’s
El Universal / Alfa editores técnicos, 14 Junio 2009
Con un programa a largo plazo para fomentar y fortalecer el comercio justo en México, la empresa española de helados Ben & Jerry's anunció que trabaja con comunidades de Veracruz para incrementar sus proveedores en nuestro país.
Ernesto Viramontes, gerente de mercadotecnia, anunció que a nivel mundial la firma de helados premium busca que sus 60 diferentes presentaciones utilicen ingredientes 100% certificados de proveedores integrados al programa de comercio justo.
"Para ello nos acercamos a granjas sustentables, apoyando a las familias para que cuiden de sus animales y de su tierra; trabajamos con socios que mejoran la calidad de vida de las personas en sus comunidades a través de asociaciones o alianzas para que la gente consuma ingredientes naturales de alta calidad, además de proteger el medio ambiente y promover el activismo pacífico".
Bajo este esquema anunció que el sabor Coffee Heath Bar Crunch se produce con café obtenido de una comunidad cafetalera de Huatusco, Veracruz, llamada Unión Regional de Pequeños Productores de Café. "Buscamos crear conciencia en la gente y que comprendan la importancia de este tipo de productos que tienen misión social, sobre todo enfocada a las pequeñas comunidades que buscan mejorar sus condiciones de vida y hacer de sus cosechas un negocio redituable y no mal pagado o explotado".
Martín Gutiérrez, director general de Pronatura México, asociación con quien se mantiene alianza desde 2007, detalló que la mayoría de estos grupos están conformados y dirigidos por mujeres que han sacado adelante a sus comunidades. Dijo que algunas de las relaciones comerciales son el pre-financiamiento basado en un anticipo hasta del 50% de la cosecha, para que no se endeuden y sus procesos de desarrollo económico generen las ganancias y los insumos necesarios para producir.
Un productor que genera en forma tradicional no puede competir con uno tecnificado, por ello se busca la organización de varios productores para compensar la demanda y unidos abastecer los pedidos.
El antecedente
La primera organización de comercio justo en el mundo fue de unos productores chiapanecos de café que exportaron a Japón y Holanda y actualmente México está en tercer lugar dentro de los 22 países certificados internacionalmente gracias al café. Sin embargo, la mayoría de las grandes empresas que lo consumen son europeas. "Hay una red de más de 25 mil productores de legumbres orgánicas, por ejemplo, en Calakmul, Campeche, donde se juntaron comunidades que producen miel sin dañar la selva, conformando una comercializadora rural, originando la marca Miel de la selva, que se vende en Alemania; también se han organizado grupos de artesanías en Veracruz, comunidades productoras de jaiba azul en Celestún, Yucatán, y productores orgánicos de café en Veracruz y Chiapas, por mencionar algunos".
Con éstas y otras ventajas del comercio justo, integran un desarrollo social y cultural que les permite tener hospitales, escuelas o cualquier otro tipo de inversiones comunitarias, además del desarrollo de su cultura, sin olvidar sus artesanías y costumbres.
Con un programa a largo plazo para fomentar y fortalecer el comercio justo en México, la empresa española de helados Ben & Jerry's anunció que trabaja con comunidades de Veracruz para incrementar sus proveedores en nuestro país.
Ernesto Viramontes, gerente de mercadotecnia, anunció que a nivel mundial la firma de helados premium busca que sus 60 diferentes presentaciones utilicen ingredientes 100% certificados de proveedores integrados al programa de comercio justo.
"Para ello nos acercamos a granjas sustentables, apoyando a las familias para que cuiden de sus animales y de su tierra; trabajamos con socios que mejoran la calidad de vida de las personas en sus comunidades a través de asociaciones o alianzas para que la gente consuma ingredientes naturales de alta calidad, además de proteger el medio ambiente y promover el activismo pacífico".
Bajo este esquema anunció que el sabor Coffee Heath Bar Crunch se produce con café obtenido de una comunidad cafetalera de Huatusco, Veracruz, llamada Unión Regional de Pequeños Productores de Café. "Buscamos crear conciencia en la gente y que comprendan la importancia de este tipo de productos que tienen misión social, sobre todo enfocada a las pequeñas comunidades que buscan mejorar sus condiciones de vida y hacer de sus cosechas un negocio redituable y no mal pagado o explotado".
Martín Gutiérrez, director general de Pronatura México, asociación con quien se mantiene alianza desde 2007, detalló que la mayoría de estos grupos están conformados y dirigidos por mujeres que han sacado adelante a sus comunidades. Dijo que algunas de las relaciones comerciales son el pre-financiamiento basado en un anticipo hasta del 50% de la cosecha, para que no se endeuden y sus procesos de desarrollo económico generen las ganancias y los insumos necesarios para producir.
Un productor que genera en forma tradicional no puede competir con uno tecnificado, por ello se busca la organización de varios productores para compensar la demanda y unidos abastecer los pedidos.
El antecedente
La primera organización de comercio justo en el mundo fue de unos productores chiapanecos de café que exportaron a Japón y Holanda y actualmente México está en tercer lugar dentro de los 22 países certificados internacionalmente gracias al café. Sin embargo, la mayoría de las grandes empresas que lo consumen son europeas. "Hay una red de más de 25 mil productores de legumbres orgánicas, por ejemplo, en Calakmul, Campeche, donde se juntaron comunidades que producen miel sin dañar la selva, conformando una comercializadora rural, originando la marca Miel de la selva, que se vende en Alemania; también se han organizado grupos de artesanías en Veracruz, comunidades productoras de jaiba azul en Celestún, Yucatán, y productores orgánicos de café en Veracruz y Chiapas, por mencionar algunos".
Con éstas y otras ventajas del comercio justo, integran un desarrollo social y cultural que les permite tener hospitales, escuelas o cualquier otro tipo de inversiones comunitarias, además del desarrollo de su cultura, sin olvidar sus artesanías y costumbres.
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