viernes, diciembre 10, 2010

No, no puedes

Project Syndicate /Bjørn Lomborg 2010-12-10 COPENHAGUE

Varios miles de funcionarios de 194 países se acaban de reunir en Cancún, México, para otra cumbre más sobre el clima mundial. Insatisfechos con el ritmo de la diplomacia del clima, muchas personas se preguntan qué pueden hacer por su cuenta sobre el cambio climático.

Desde hace años, los activistas por el clima, desde Al Gore a Leonardo DiCaprio, han argumentado que las acciones individuales, tales como conducir automóviles más económicos y el uso de bombillas más eficientes, son un elemento crucial en el esfuerzo por abordar el calentamiento global. El panel sobre el clima de Naciones Unidas y la Agencia Internacional de la Energía se hacen eco de este sentimiento, insistiendo en que el aumento de la eficiencia energética podría reducir el consumo de energía hasta en un 30%, lo que haría de la mejora de la eficiencia un remedio efectivo para el cambio climático. Pero, ¿es realmente así?

Lo siguiente da que pensar: a principios de la década de 1970, el estadounidense promedio gastaba alrededor de 70 millones de unidades térmicas británicas (BTU) al año para calentar, enfriar y dar electricidad a su casa. Desde entonces, por supuesto, hemos hecho grandes avances en la eficiencia energética. Como The Washington Post informara hace poco, los lavavajillas utilizan ahora un 45% menos de energía que hace dos décadas y los refrigeradores un 51% menos. Entonces, ¿cuánta energía usan hoy los estadounidenses en sus hogares? Sobre una base per cápita, la cifra es más o menos la de hace 40 años: 70 millones de BTU.

Esta sorprendente falta de cambio es el resultado de algo que los economistas llaman el "efecto rebote". Se trata de un fenómeno familiar para los planificadores urbanos, que hace tiempo descubrieron que construir más carreteras no soluciona los atascos de tráfico... simplemente alienta a más personas a comprarse un coche y conducir.

El principio subyacente es un hecho de la vida decididamente contrario a la intuición. Se podría pensar que aprender a usar algo de manera más eficiente dará lugar a usar menos de él, pero ocurre todo lo contrario: cuanto más eficiente nos volvemos en el uso de algo, es probable que lo utilicemos más. La eficiencia no reduce el consumo, sino que lo aumenta.

El Breakthrough Institute destacó recientemente en su blog algunos resultados sorprendentes - e importantes- de un estudio realizado al respecto, publicado en agosto en The Journal of Physics por el economista de la energía Harry Saunders y cuatro de sus colegas de los Sandia National Laboratories del Departamento de Energía de EE.UU. Como Saunders señaló en un resumen en el blog, él y sus colegas, sobre la base de "300 años de evidencias", encontró que, "a medida que la iluminación se hace más eficiente en términos de energía, y por lo tanto más barata, la utilizamos cada vez más."

Por esta razón, la proporción de recursos que gastamos en iluminación se ha mantenido prácticamente sin cambios durante los últimos tres siglos, aproximadamente un 0,72% del producto interno bruto. Como Saunders y sus colegas observan en su artículo, "Así era en el Reino Unido en 1700, así es en el mundo subdesarrollado que no cuenta con conexión a la red eléctrica en los tiempos modernos, y así es en los países desarrollados en los tiempos modernos con las tecnologías de iluminación más avanzadas ".

La conclusión que Saunders y sus colaboradores extraen de esto es sorprendente y difícil de rebatir: en lugar de reducir el uso de la electricidad, es mucho más probable que la introducción de tecnologías de iluminación cada vez más eficientes conduzca a un "masivo ... aumento en el consumo de luz. "

Es difícil exagerar lo que estos resultados significan para la política climática. En pocas palabras, nos dicen que, si bien aumentar la eficiencia energética es sin duda una buena cosa, ciertamente no es una solución para el calentamiento global. O, como dice Saunders, "la eficiencia energética puede ser un factor positivo neto en el aumento de la productividad y el crecimiento económico, pero no debe confiarse en ella como una forma de reducir el consumo energético y, con ello, las emisiones de gases de efecto invernadero."

No es un argumento para animar a nadie a salir a comprar un Hummer. Pero no debemos engañarnos pensando que si cambiamos nuestro coche actual por un Prius, o reemplazamos las luces incandescentes por bombillas fluorescentes de bajo consumo, daremos un golpe significativo contra el cambio climático. La solución real a este problema vendrá cuando los gobiernos centren recursos en investigación y desarrollo destinados a aumentar la proporción de fuentes de energía ecológica en el consumo total.

Puede ser reconfortante creer que hay cosas baratas y fáciles que podemos hacer como individuos para detener el calentamiento global, o que la respuesta es seguir persiguiendo un quimérico acuerdo global sobre las reducciones de carbono, como en Cancún. Pero la verdadera acción que podemos emprender es presionar a nuestros políticos para poner ideas más inteligentes sobre la mesa.

Bjørn Lomborg es autor de El ecologista escéptico y En frío, director del Centro del Consenso de Copenhague y profesor adjunto de la Escuela de Negocios de Copenhague. El 12 de noviembre se estrenó en los Estados Unidos un nuevo documental acerca de él y su trabajo, también titulado En frío (Cool it).

El acuerdo con los pueblos indígenas, clave para el futuro de REDD

Cancún (México), 2 dic (EFE).- El respeto al Consentimiento Libre, Previo e Informado de los pueblos indígenas que habitan zonas boscosas es clave para el futuro de los programas de Naciones Unidas para reducir las emisiones de deforestación y degradación de bosques (UN-REDD+ por su sigla en inglés), concluye un informe publicado hoy.

El programa UN-REDD+ difundió hoy, en el marco de la XVI Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP16) que se celebra en la ciudad mexicana de Cancún, un reporte sobre las perspectivas y retos que enfrenta esa iniciativa, cuyo futuro se debate en la reunión.

Uno de los temas en el que hay más consenso en la COP16 es el REDD+, ya que se calcula que el 20% de las emisiones globales de efecto invernadero provienen de la deforestación y degradación de bosques, un sector cuya conservación no implica realizar grandes inversiones o afectar intereses económicos mayores.

Sin embargo, "existe la preocupación de que los acuerdos de REDD+ puedan afectar a las comunidades indígenas" que habitan los bosques, señaló en una conferencia organizada por UN-REDD+ el director del departamento del Medio Ambiente del Banco Mundial, Warren Evans.

Estas preocupaciones "son sanas, porque si no las tenemos y no las trabajamos de frente podemos cometer grandes errores", expresó Evans.

El texto oficial de la negociación de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, por su sigla en inglés) reconoce que "se necesita proteger los derechos de los pueblos indígenas y de los miembros de las comunidades locales", recuerda el informe de UN-REDD+.

"A pesar de que se reconoce abiertamente la importancia de los principios recogidos en el Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) resulta difícil definir con precisión cómo debe ponerse en práctica lo que hace difícil aplicarlo a mayor escala", reconoce el organismo.

Naciones Unidas está desarrollando "directrices para que sus actividades respeten el CLPI" en REDD+, subraya la publicación de doce páginas.

Para respetar el CLPI "es posible que se necesiten múltiples consultas y tiempo para que las comunidades puedan tomar decisiones informadas y totalmente consensuales (...) aunque haya una gran urgencia para comenzar la implementación", agrega.

El reporte advierte, además, que "la idea de que se puede ahorrar tiempo en el proceso REDD+ si no se tienen en cuenta" los derechos de las comunidades indígenas "es potencialmente falsa".

"Además de socavar derechos fundamentales, si se 'ahorra tiempo' por dejar de lado detalles importantes, las complicaciones en cuanto a tiempo, costos y resultados pueden ser peores", asevera.

Por su parte, Henning Wuester, asesor especial de la UNFCCC, subrayó que "REDD+ es un tema extremadamente importante aquí en Cancún".

"Esperamos que la conferencia dé un gran paso adelante para lanzar las actividades" de ese mecanismo de protección de bosques, concluyó Wuester.

Por otra parte, el embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón, explicó hoy a Efe que su país se opondrá en la Cumbre a la creación de mecanimos de reducción de emisiones de deforestación y degradación (REDD +), que se analiza aprobar en la cita, ya que promueve un mecanismo más integral.

En su opinión, este mecanismo ve los bosques solo desde la óptica de captura de carbono y no ve otras funciones que tienen como la adaptación, la preservación del agua o la protección de los desastres naturales.

Pueblos indígenas del mundo plantean posicionamiento político en la COP XVI sobre cambio climático

lunes 6 de diciembre de 2010.

En la ciudad de Cancún, México el Foro internacional indígena sobre cambio climático en esta segunda semana de negociación en la 16 conferencia de las partes en la convención marco de las Naciones Unidas manifiesta su posicionamiento político que se enmarcan, tres pilares fundamentales de posición: Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, Respeto al derecho al Consentimiento Libre, Previo e Informado, reconocimiento y protección al Conocimiento tradicional

Los pueblos indígenas de todo el mundo participando en la COP16, estamos en la línea de frente ante los impactos directos del cambio climático y los impactos derivados de la implementación de falsas soluciones, aunados a los impactos generados por los Estados que no reconocen ni garantizan nuestros derechos. Nuestra sobrevivencia presente y futura está en gran peligro. Sin embargo, seguimos efectivamente excluidos como Pueblos Indigencias en estas discusiones y en el proceso de toma de decisiones, por lo tanto, demandamos el respeto a nuestro derecho a la participación plena y efectiva.

Reafirmamos que los tres pilares fundamentales del posicionamiento político de los pueblos indígenas deben ser garantizados y aplicados en el acuerdo final de Cancún, así como en todos los procesos, acuerdos y acciones sobre cambio climático que se lleven a cabo en el nivel nacional, regional o internacional:

· Respeto pleno a nuestros derechos, incluyendo aquellos contenidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
· Respeto a nuestro derecho al Consentimiento Libre, Previo e Informado.
· Reconocimiento y protección para el Conocimiento tradicional de los pueblos indígenas como base para la generación de soluciones efectivas al cambio climático. Nuestras estrategias y soluciones locales basadas en el conocimiento tradicional pueden constituir soluciones reales al cambio climático
Reconocemos que en el texto actual de negociación con el que los países Partes están trabajando, existen algunas referencias sobre los pueblos indígenas que deben quedar en el acuerdo final de Cancún. Insistimos en que no responden suficientemente a nuestras demandas para el reconocimiento pleno e implementación de los derechos que hemos conquistado después de una lucha de 30 años y que ahora constituyen la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Nuestros derechos tienen que ser incluidos en todas las secciones del acuerdo que salga en Cancún, inter alia en las secciones preambular, Visión Compartida, y en la de REDD.

También seguimos rechazando el mercado de carbono por ser una falsa solución al cambio climático. Nuestra Madre Tierra no es un objeto de comercialización. En particular insistimos que los bosques tienen una variedad de funciones y que son la fuente de vida para los pueblos indígenas del mundo, incluyendo los pueblos en aislamiento voluntario. Por eso no pueden ser parte de ningún programa o esquema basado en la compensación por mercado de carbono.

Las soluciones deben reconocer que la Madre Tierra es sagrada. Exigimos a los representantes de los Estados que reflexionen y evalúen su relación con ella para buscar soluciones reales y efectivas en las cuales se restaure el equilibrio y el respeto entre los seres humanos y la naturaleza.

Exigimos a los representantes de los Estados aquí reunidos que reconozcan la gravedad de la crisis del cambio climático. Demandamos, especialmente a los países industrializados a que asuman sus responsabilidades para la defensa y protección de la Madre Tierra y se comprometan a tomar acciones serias, efectivas y vigentes para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero que están amenazando la vida en todo el planeta.

Nosotros tenemos que hablar por las plantas, los animales y las generaciones del futuro cuyas voces tampoco están incluidas aquí. Su sobrevivencia, así como la de todos nosotros, depende de conclusiones fuertes, justas y reales al final de esta semana aquí en Cancún.

6 de diciembre de 2010, Cancún México

Hortencia Hidalgo
Equipo de comunicación

Organizaciones de la sociedad civil demandan acuerdos internacionales para la reducción de emisiones

Comunicado de Prensa, Para publicación inmediata Cancún, Quintana Roo a 8 de diciembre, 2010.
· DEMANDAN UN PROCESO DE DIFUSIÓN, INFORMACIÓN Y CONSULTA A LAS COMUNIDADES Y PUEBLOS INDÍGENAS QUE GARANTICE EL DERECHO DE CONSENTIMIENTO PREVIO, LIBRE E INFORMADO
· LA SEGURIDAD DE LA TENENCIA DE LA TIERRA PUEDE MARCAR UN CAMBIO IMPORTANTE EN LA IMPLEMENTACIÓN DE MECANISMOS DE MITIGACIÓN EN LOS BOSQUES

A tres días de que concluyan la 16va Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP16) en Cancún Quintana Roo, las organizaciones que participamos en la Campaña Las Comunidades Cuentan Más, coincidimos con las principales demandas de la sociedad civil que se manifestó en las calles el día de ayer respecto a que se concreten acuerdos de los países participantes en la COP para la reducción significativa de emisiones que consideren 1) el respeto de los derechos indígenas contenidos en la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP), 2) respeto al derecho de Consentimiento Previo, Libre e Informado -de igual manera contenido en la UNDRIP y, 3) reconocimiento y respeto del conocimiento tradicional de los pueblos indígenas y uso de éste como solución al cambio climático. Así como, que en materia de mitigación y adaptación, se hagan valer los compromisos internacionales en políticas públicas coherentes, eficientes y que tengan en el centro a la gente, más que mecanismos de mercado. Mismas que deben alinearse de manera transversal, fortalecer la organización social de las comunidades campesinas e indígenas que habitan los bosques, y fortalecer el manejo activo de los bosques.

A unas horas de que el Gobierno de México presente el Documento de Visión REDD+, en el marco de las negociaciones internacionales en materia de Cambio Climático en Cancún, las organizaciones participantes en la Campaña Las Comunidades Cuentan Más exigimos que a partir de esta presentación se inicie un proceso de difusión, información y consulta para hacer valer de manera plena y efectiva la participación de las comunidades y ejidos, a partir del derecho de Consentimiento Previo, Libre e Informado en todo proceso y decisión concerniente al desarrollo, planeación e implementación de la política REDD+ en México, en congruencia con el Convenio 169 de la OIT del que México es parte, y de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP), de los que México es parte.

Si bien la Estrategia Nacional estará en construcción hacia el 2012, paralelamente se están implementando proyectos piloto que generan inquietud y despiertan suspicacias. Mientras que las políticas no estén definidas y no se haya dado previamente el proceso de información y consulta a las comunidades, se teme que haya presión por la urgencia de implementar y ejercer los recursos económicos.

Por último, hacemos un señalamiento, en cooperación con las comunidades y pueblos indígenas del mundo -en torno al intercambio de posturas durante los eventos de diálogo y discusión-, sobre el asunto de que es la seguridad de la tenencia de la tierra lo que puede marcar un cambio importante para la implementación de mecanismos de mitigación en los bosques; y que la coyuntura de la discusión de las acciones de lucha en contra del cambio climático debieran servir para poner en la agenda nacional de cada país el problema de la tenencia de la tierra y la urgente necesidad de una reforma agraria a favor de las comunidades campesinas e indígenas que habitan los bosques.

Como parte de una democracia efectiva consideramos fundamental el inicio de este proceso de titulación de tierras en los países en que los derechos de propiedad se encuentra indefinidos. Siendo que el caso mexicano de las comunidades y ejidos, como propietarios de más del 70% del territorio forestal y con derechos de aprovechamiento, es una cuestión más excepcional que generalizada; y que es precisamente esta diferencia la que demandan las comunidades y pueblos indígenas del mundo, como seguridad previa a cualquier mecanismo de reducción de emisiones.

Organizaciones firmantes: Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Oxfam México, Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (Red Mocaf) y la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas-Coordinadora Nacional (UNORCA CN).

La trinchera de México contra cambio climático está en los bosques

Ecoticias.com, 10 de Diciembre de 2010

Bajar documento: Visión de México sobre REDD+

El primero en tomar la palabra fue Juan Manuel Torres Rojo, director general de la CONAFOR, quien habló del compromiso de México de disminuir el nivel de deforestación en el país. La meta: tener cero emisiones relacionadas con los procesos de degradación y deforestación. Explicó que una de las maneras de lograrlo puede ser el manejo forestal comunitario.
Por su parte, Francisco Javier Mayorga, titular de Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), habló sobre la relación de la agricultura y el cambio climático y de que su dependencia está a favor de procesos agropecuarios más sustentables, que ayuden a afrontar este fenómeno. Hasta el momento, la SAGARPA ha realizado 36 acciones de mitigación y adaptación al cambio climático.También habló sobre el Programa Especial Concurrente para el desarrollo rural (PECC), que concentra los esfuerzos para impulsar el crecimiento agropecuario sustentable en México. Asimismo, dijo que esta secretaría favorece a las actividades de REDD+ con programas como PROGAN y PESA.
Para continuar con el evento, Gustavo Sánchez Valle, representante del CTS-REDD+, declaró que 80% de los terrenos forestales son propiedad de indígenas; y expresó que muchos de los motores de la deforestación y degradación de bosques se relacionan con sectores como el de turismo, el de minería y la actividad agropecuaria.
Por otro lado, Rafael Elvira Quesada, quien encabeza la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, informó que la cobertura forestal del país comprende 138 millones de hectáreas, y que de éstas 64 millones de ha corresponden a la vegetación arbórea. Es importante proteger la masa forestal, ya que, de acuerdo al funcionario, 20% de las emisiones a nivel mundial se desprenden de la deforestación.
Afortunadamente, en México se cuentan con 25.3 millones de hectáreas protegidas, gracias al decreto de Áreas Protegidas, mismas que están a cargo de CONANP. Mencionó que en México ya contamos con un programa con algunas características del REDD: el Proárbol, y que nuestro país apoya la alianza REDD+, conformada hasta ahora por más de 160 naciones del mundo. “Confiamos en que esta iniciativa pueda ser uno de los resultados de Cancún”.
Por último, el presidente Felipe Calderón Hinojosa, que fue acompañado por la primera dama, Margarita Zavala, dijo que “lo que queremos con REDD+ es cuidar los bosques y selvas, proteger la biodiversidad y a las comunidades que las habitan”. Además de reducir a cero las emisiones por deforestación, con esta iniciativa de REDD+ se busca que las comunidades que dependen de estos recursos, obtengan beneficios económicos por preservar los ecosistemas. “Buscamos que les resulte más rentable reforestar una zona forestal y protegerla, que cultivar o poner ganado. […] Si un campesino no tiene que comer, va a tirar los árboles. […] El dinero no da la felicidad y menos cuando es poquito”, declaró Calderón Hinojosa.
De acuerdo al ejecutivo, 13 millones de ejidatarios y comunidades agrarias se han beneficiado con el programa de Proárbol, y 2.2 millones de hectáreas del país se conservan a través del programa de pago por servicios ambientales. Desde que inició su administración a la fecha se han deforestado 270 mil hectáreas anualmente, poco más de 500 millones de árboles plantados en cuatro años. “Aunque me prohibieron contar los árboles, a mí me da gusto y los seguiré contando”.

domingo, diciembre 05, 2010

Progress on REDD+ Agreement Potential Easy Win For Global Climate Talks, Say Experts

Boletín de Prensa. CIFOR, 6 dic 2010

CANCÚN, MEXICO (6 December 2010) -- Slowing the rate of deforestation represents the cheapest and easiest way to curb greenhouse gas emissions, climate and forestry experts said at a gathering on the sidelines of the U.N. climate talks in Mexico, while urging negotiators to find common ground on a REDD+ agreement.

REDD+ is a global mechanism for reducing emissions from deforestation and forest degradation, as well as the conservation and sustainable management of forests, and the enhancement of forest carbon stocks. Observers at the U.N. climate conference in Cancún say an agreement on REDD+ represents one of the best opportunities for progress at the talks.

"Here and now, it's time for all of us to push and push hard for full incorporation of REDD+ into a long-term international climate change agreement," said Felipe Calderón Hinojosa, President of Mexico, to participants at the opening of Forest Day 4.

Roughly 18 percent of man-made greenhouse gas emissions come from deforestation and forest degradation—about the equivalent of those from the entire global transport sector.

“This must be addressed. We have to change the way we do things or climate change will change us,” Calderón noted.

Forest Day is an annual gathering of world leaders, together with forest, development and climate experts as well as policymakers, advocates, investors, and indigenous and community representatives. More than 1500 people attended Forest Day 4 in Cancún to discuss how to accelerate the integration of forests into climate protection and adaptation schemes from local to global levels.

Speakers noted that it had been five years since a coalition of tropical forest countries supported a proposal tabled at the U.N. climate talks in Montreal to create an international framework to cut carbon emissions by curbing deforestation. In 2006, the Stern Review cited reducing deforestation as the “single largest opportunity for cost-effective and immediate reductions of carbon emissions.” Yet agreement on a final framework for REDD+ implementation and finance has remained elusive. REDD+ negotiations in Cancún made progress in overcoming several obstacles with respect to country eligibility and the scope of activities that would be funded under the REDD+ mechanism.

The urgency to act was the overarching message of many of the speakers at Forest Day.

“While most of us still hope for an agreement on REDD this week, regardless of what happens in the negotiations, voluntary commitments and initiatives have a momentum of their own,” said Frances Seymour, Director General of the Center for International Forestry Research (CIFOR).

“Whether the objective is global climate protection, local adaptation, biodiversity conservation, or rural development, there is an increasing sense that the risks of no action on forests are far greater than the risks of moving ahead. It’s time to act,” she added.

Appreciation has grown of the potential of REDD+ to generate additional benefits beyond the sequestration of carbon – including poverty reduction, biodiversity conservation, and synergies with adaptation to climate change. Such benefits would not be captured automatically, and how best to design REDD+ policies and strategies to ensure effectiveness and efficiency to safeguard vulnerable ecosystems and the rights and livelihoods of human communities, remains the subject of debate.

But discussions at Forest Day 4 suggest that the emergence of a robust consensus that inaction on protecting the world’s forests poses a far greater risk than moving forward with a less-than-perfect agreement and initiatives. The carbon emitted into the atmosphere from continued deforestation and degradation is accelerating climate change, and endangering the biodiversity and ecosystems services that support the livelihoods of more than 1.6 billion people.

Despite minimal progress in reaching a binding international agreement on climate change, rural communities are taking matters into their own hands. Through community-based forestry enterprises, they are demonstrating that with the right policies in place rural people can exercise effective stewardship of forests while creating jobs and generating income. No country offers more examples of this than Mexico, and its experience is being repeated in other countries, according to Pablo Farias, Vice President of the Ford Foundation.

"So much action already happening on the ground is what will finally get REDD+ off the ground," said Antonio La Viña of Manila University.

Forest Day participants were polled on several topics related to forests and climate. When asked about the biggest immediate challenge in implementing REDD+ at the sub-national level, about a third said the equitable distribution of net REDD+ revenues to forest-dependent communities, while another third said securing property rights was a significant challenge. The remaining third was split between employment for rural communities and monitoring, reporting and verification (MRV) of emission reductions.

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Forest Day is one of the world's leading global platforms for anyone with an interest in forests and climate change to come together with others and exchange their views. Previous Forest Days focused on placing the role of forests in mitigating and adapting to climate change at the forefront of climate negotiations. The outcomes of previous Forest Day themes as well as a description of the CPF members are attached. The theme for Forest Day 4 is “Time to Act,” highlighting the urgency of ensuring the survival of the world’s forests, the biodiversity they embrace and the hundreds of millions of people who depend on them. http://www.forestday.org

The Collaborative Partnership on Forests is a voluntary arrangement among 14 international organisations and secretariats with substantial programmes on forests (CIFOR, FAO, ITTO, IUFRO, CBD, GEF, UNCCD, UNFF, UNFCCC, UNDP, UNEP, ICRAF, WB and IUCN). The CPF’s mission is to promote the management, conservation and sustainable development of all types of forest and strengthen long-term political commitment to this end. http://www.fao.org/forestry/cpf/44935/en/

CONAFOR (Comisión Nacional Forestal) is the National Forestry Commission of Mexico. It is a public agency whose objective is to develop, support and promote conservation and restoration in Mexico’s forests, as well as to participate in developing plans and programmes and enacting policies for sustainable forestry development. http://www.conafor.gob.mx/

The Center for International Forestry Research (CIFOR) advances human wellbeing, environmental conservation and equity by conducting research to inform policies and practices that affect forests in developing counties. CIFOR helps ensure that decision-making that affects forests is based on solid science and principles of good governance, and reflects the perspectives of developing countries and forest-dependent people. CIFOR is one of 15 centres within the Consultative Group on International Agricultural Research.

www.cifor.cgiar.org

www.ForestsClimateChange.org

Dtener la deforestación pagando por no sembrar maíz: Calderón

Muy buenos días, amigas y amigos. Muy bienvenidos a México.

Señora Frances Seymour, Directora General de CIFOR. Muchísimas gracias por estar aquí, por organizar este Día Mundial de los Bosques en México, y particularmente en el marco de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático.

Estimada Mirna Cunningham, Vicepresidenta de la Iniciativa Indígena por la Paz.

Don Daniel Nepstad, Director del Programa Internacional del Instituto de Investigaciones de Medio Ambiente de Amazonas.

Señor Sha Zukang, Secretario General del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales.

Amigas y amigos del bosque:

Bienvenidos a México.

Me alegra mucho el poder acompañarlos este día, en la Inauguración de la IV Edición del Día Mundial de los Bosques, una de las plataformas más influyentes y, para mí, más importantes en este tema.

Quiero expresarles mi reconocimiento a todos los participantes y al principal promotor de este evento, el Centro de Investigación Forestal Internacional, a CIFOR. Mil gracias por estar en México.

Para nosotros es un orgullo que estén aquí, y como bien decía la señora Seymour, para mí es, además, un motivo de placer. Yo ojalá pudiera trabajar todos los días en materias que me gustan, eso es lo que pide uno.

Dicen que el trabajo es tan malo, que hasta pagan por hacerlo, pero si uno pudiera trabajar, precisamente, en esta materia, casi, si pudiera, pagaría por poderlo hacer. Efectivamente, es una materia que me gusta mucho.

Yo nací en un estado, en Michoacán, que tiene una gran vocación forestal; es ahí, por cierto, donde llega la Mariposa Monarca, desde los bosques de Canadá y hace un recorrido de miles de millas para llegar los inviernos. Está llegando en este momento al bosque de oyameles en el Oriente de mi estado.

Desde niño iba con mis hermanos a acampar al bosque que estaba cerca de mi ciudad, en la capital, y también desde niño veía con tristeza cómo íbamos perdiendo los bosques, como quemaban los bosques, cómo talaban los árboles.

Aprendí también de mi padre a amar la naturaleza. Él, curiosamente, aunque era un hombre muchísimo mayor que yo. Yo fui casi su nieto, porque cuando yo nací él tenía 51 años. Él de repente se involucró mucho en los 60 y los 70 en los temas ambientales, particularmente, a partir de la publicación de los documentos de Club de Roma, y todos aquellos documentos sobre nuestro futuro común, nuestro destino común, los límites del crecimiento.

Y desde niño aprendí y recibí de él un gran amor por la naturaleza. Cuando mi padre empezó a hablar, en aquellos años 70, de que algún día se acabaría la nieve de los volcanes mexicanos, que son un símbolo de identidad, y que se empezarían a derretir los polos, la verdad, sus amigos se burlaban de él y algunos, los más cercanos, lo veían con cierta conmiseración.

Se preguntaban si el problema de esclerosis que tenía ya le estaba perjudicando seriamente. Pero aprendí de él, efectivamente, a amar el bosque. Y de hecho, un pasatiempo que tengo yo, personalísimo, es plantar árboles, los planto cuando puedo; me alegra que vengan los tiempos de lluvia, porque que sé que llega la época y con mis amigos, con una carne asada, hemos plantado a lo largo de los años, ya van algunos miles en los lugares donde podemos.

Así que, le agradezco mucho, doctora, pero sí, efectivamente, para mí es un placer estar en el Día Mundial de los Bosques, en este marco y hablando de éste tema.

Yo sé, amigas y amigos, que las decisiones que van a tener, las discusiones van a hacer grandes aportaciones a la conservación y al aprovechamiento de los bosques, y al bienestar de cientos de millones de personas que los habitan y dependen de ellos.

Me gusta mucho el lema, además, de este evento: Es la hora de actuar. Y coincido totalmente, es la hora de actuar. Y una de las cosas que debemos hacer hoy, actuar aquí y ahora, es empujar, y empujar todos para que en el Marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, se apruebe, se apruebe por primera vez la incorporación de los mecanismos de reducción de deforestación, los mecanismos de REDD Plus, se incorporen por primera vez en los mecanismos de cooperación de largo plazo, que sea un acuerdo de la COP16, que tenga el respaldo de todos los países y que desde ahora se canalicen fondos internacionales, para, como ustedes dicen, actuar, y actuar ahora, actuar ya en el combate al cambio climático, también desde el frente forestal.

Como sabemos, las emisiones de carbono, por lo menos, quizá una quinta parte de las mismas, provienen de este problema que la humanidad no ha enfrentado con seriedad. Es la hora de actuar, es la hora de incorporar los mecanismos de REDD a los mecanismos de largo plazo contra el cambio climático, y es la hora de colocar recursos para trabajar todos preservando nuestros bosques.

Estamos convencidos, amigas y amigos, de que la relación con la naturaleza ha llegado a un punto crítico. O cambiamos nuestra forma de vida para detener el cambio climático, o el cambio climático va a cambiar, a fuerza, nuestra forma de vida.

Ya este año, en México tuvimos serias consecuencias del cambio climático: inundaciones, sin precedentes, después de que el año pasado habíamos tenido la segunda peor sequía, en 60 años, este año tuvimos, entre junio y agosto, el año más lluvioso de toda la historia.

Aquí, en México, perdimos a 62 compatriotas que murieron a consecuencia de desastres naturales este año, pero en Guatemala murieron cientos, cientos más, en nuestro vecino Estado, el país de Guatemala, al que queremos entrañablemente.

En el mundo, como sabemos, cada año se pierden 13 millones de hectáreas de bosques y selvas; un área que equivale a perder, cada año, toda la superficie de Inglaterra, en materia forestal.

Y, como sabemos, genera hasta la quinta parte del total de las emisiones de carbono que se producen en el mundo. Por eso es tan importante el papel que juega este foro, y por eso es tan importante que se incorporen los Mecanismos de REDD a los acuerdos globales contra el cambio climático, por primera vez en la historia de la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas.

Qué bueno que, además, aquí este Día Mundial de los Bosques se oriente a definir acciones concretas que nos ayuden a conservar de manera efectiva los bosques en el largo plazo, fundamentalmente a través de estos mecanismos de reducción por deforestación y degradación; es decir, la Estrategia REDD Plus.

En México, amigas y amigos, tenemos un problema ancestral con los bosques. Nuestro país, y lo digo con mucho orgullo, es poseedor, quizá, de la cuarta mayor biodiversidad en todo el mundo. Somos un país de una enorme riqueza: en flora, en fauna, en bosques, en selvas, en desiertos, en el mar.

Y, sin embargo, hemos hecho un considerable daño a la naturaleza, alguna vez por políticas públicas específicas. Por ejemplo, ha sido un gran logro de México, en todo el Siglo XX, que se haya hecho el reparto agrario, fue un acto de justicia.

Sin embargo, el reparto agrario, quizá por razones, no sólo económicas y de justicia, sino también políticas, se perpetuó y durante siete décadas se siguió repartiendo, y repartiendo, y repartiendo la tierra. Y cuando ya no había latifundios por repartir, se comenzaron a repartir, también, los bosques y las selvas, para efectos de agricultura.

Y eso generó un daño importante y condenó a muchas comunidades indígenas y campesinas, por ejemplo, a seguir en la miseria y, también, a no darles otra alternativa más que talar el bosque o la selva que les habían dado.

Voy más allá. Todavía, en la década de los 80, a principios, todavía existía, como una poderosa agencia del Gobierno Federal, la Comisión de Desmonte; es decir, toda una agencia burocrática encargada de talar bosques y selvas, para abrir espacios a la agricultura.

Había un dicho de los políticos de entonces, que decía que sólo los caminos queden sin sembrar. Y la verdad, es que todo eso, que creo respondía a la cultura, o a la falta de conocimiento, o a la falta de cultura ambiental de la época, causó un enorme daño.

Y así, llegó México, por ejemplo, a lo datos que mencionaba el Secretario Juan Elvira.

En la década de los 90, todavía en México perdíamos, de acuerdo con la FAO, 350 mil hectáreas por año, de los más o menos 60 millones de hectáreas que tenemos. 350 mil hectáreas por año era nuestra tasa de deforestación.

Sin embargo, de acuerdo con la propia FAO, en los últimos cinco años, México ha reducido, de 355 mil hectáreas por año, de deforestación, a 155 mil hectáreas por año de deforestación; es decir, a menos de la mitad.

Y también, tengo una buena noticia, que me comentaba hace un momento, el Director de CONAFOR. El pronóstico para este año, 2010, que cierra, es quizá, de deforestación, de 128 mil hectáreas, nada más, respecto de las 355 mil que perdíamos cada año, hace una década.

Y, por supuesto, el Gobierno de México está decidido a llegar a la cifra mágica, a la cifra cero de hectáreas netas de deforestación en el país, para empezar, en la próxima década, a crecer nuevamente nuestra superficie forestal de bosques y de selvas.

Sé que lo podemos lograr. Sé que lo podemos lograr, si ponemos políticas públicas adecuadas.

Cuales son las políticas públicas adecuadas. Creo que los mecanismos de REDD Plus las están poniendo muy claro.

Primero. Conciliar mitigación y desarrollo económico. Si bien es cierto, que hay una gran voluntad de todos los países de avanzar en los temas de cambio climático. Yo me pregunto, si todos estamos tan conscientes del problema, por qué no hemos dado un paso serio para poder resolverlo.

El problema medular, amigas y amigos, después de haber participado en muchos foros, de haber escuchado muchas voces, de haber oído muchos Presidentes y Primeros Ministros, es éste: No hemos resuelto el dilema que implica, en la opinión de los políticos y tomadores de decisiones, el problema. Y hay un dilema, que es, lo que yo pienso, que es un falso dilema, por cierto, de que: O se combate el cambio climático o se combate la miseria. Y los países en desarrollo dicen: Bueno, nosotros, el caso de México, tenemos mucha miseria, no tenemos tiempo, no tenemos recursos para combatir el cambio climático, otro día lo haremos, mientras combatimos la miseria.

Pero la clave, amigas y amigos, es que sepamos cerrar las dos brechas al mismo tiempo, no sólo la brecha entre el hombre y la naturaleza, sino también la brecha entre riqueza y pobreza. Y eso, precisamente, lo podemos hacer si ponemos políticas públicas adecuadas en materia forestal, entre muchas otras cosas. Pero en materia forestal, para que al mismo tiempo que protegemos y recuperamos bosques, también les estemos dando ingresos a la gente más pobre, que en el caso de México vive ahí. 13 millones de personas habitan en los bosques y selvas mexicanos, son en su mayoría indígenas, y están viviendo en su mayoría en la miseria.

Qué podemos hacer, precisamente, lo que trata de hacer en una de sus vertientes ProÁrbol y que afirma los mecanismos de REDD, que es conciliar mitigación con desarrollo económico: mitigación con ingreso para los habitantes más pobres.

La parte que estamos haciendo, de Pago de Servicios Ambientales de ProÁrbol, por ejemplo, que es un mecanismo que, además, yo lo vi implementado y exitoso en Costa Rica, tampoco estamos queriendo inventar el agua tibia.

Nos permite que a esos indígenas, que durante décadas o quizás siglos, no tuvieron otra oportunidad para sobrevivir y mal, que talando el bosque o la selva, que nosotros les paguemos el servicio ambiental que nos da el que preserven en alto los bosques y las selvas a toda la humanidad, a toda la comunidad, y que ese sea un ingreso digno, o por lo menos una parte de un ingreso digno para los indígenas.

Cuánto está pagando ProÁrbol, por ejemplo.

ProÁrbol está pagando, en este momento, entre 30 dólares por hectárea por año y más de 100 dólares por hectárea por año, dependiendo de aquellas zonas que tienen mucho mayor vulnerabilidad ambiental.

Por ejemplo, alrededor de esta zona, que tiene mucha presión de desarrollo, que amenaza, digamos, la selva mediana perennifolia, que prevalece en la Península de Yucatán, espero que quienes llegaron por avión hayan podido ver la magnífica planicie forestal que es esta Península.

Aquí llegamos a pagar, por ejemplo, alrededor, para evitar que talen la selva media, hasta 100 dólares por hectárea por año, un poco menos, con tal de que el dueño evite talar.

Otra cosa muy importante es, que creo que ha sido clave en el avance en el proyecto forestal, es incorporar a las comunidades campesinas o indígenas a proyectos productivos rentables asociados al bosque. Es darle la asesoría técnica y el acompañamiento organizacional para que ellos puedan explotar racionalmente sus bosques, con una perspectiva de largo plazo que permita, no sólo su preservación, sino su acrecentamiento.

Entonces. El primer punto es conciliar mitigación y desarrollo económico. Combatir, sí, la deforestación y, en consecuencia, el cambio climático, pero al mismo tiempo combatir la pobreza en la que vive la gente que está en esas comunidades.

Yo estoy tratando de hacer un esfuerzo enorme para persuadir muchas veces a esas comunidades. Por ejemplo, cuando voy de gira y les pregunto a los indígenas, que durante décadas han aprendido, varias generaciones, a talar el bosque o la selva y a sembrar en la ladera de los cerros, maíz para subsistir, les pregunto: Cuánto sacas en esta hectárea, que está deforestada, de maíz.

Entonces, me dice: No sé, la usamos nada más para comer.

Le digo: Mira, yo calculo que, quizá, cuando mucho, cuando mucho, puedas sacar una tonelada de maíz al año si bien te va; es decir, que vale más o menos 20 dólares, en el mejor de los casos, en el mercado, 200 dólares, perdón.

Pero esa tonelada de maíz no te sirve exactamente para la labor que tú estás haciendo, porque tienes que descontar el abono. Yo prefiero pagarte una parte de esa tonelada de maíz.

Y me estoy equivocando, además, en las cifras. En ProÁrbol estamos pagando entre 300 dólares y mil dólares por hectárea, más o menos.

Entonces, lo que estamos haciendo es sustituyéndole a ese campesino el ingreso que recibe. Lo voy a decir en pesos, mejor. Entre 360 pesos y mil pesos por hectárea. Muy bien. Sí estaba bien lo anterior: 30 y 100 dólares.

Le estamos tratando de pagar a ese campesino el ingreso que deja de recibir por el maíz, a cambio de que nos permita que se encargue nuevamente de preservar esa superficie forestal.

El segundo tema, es crear incentivos para erradicar la tala ilegal y evitar los mecanismos de corrupción. En este sentido, se requiere, también, financiamiento importante para un manejo responsable del bosque y para castigar a las organizaciones que se dedican, precisamente, a talar los bosques, y cerrar esos ambientes de impunidad.

El tercer tema, es garantizar el monitoreo y el reporte y verificación de la aplicación de los Mecanismos de REDD. Eso qué significa. Para que los países que participan en este esquema puedan tener acceso a los apoyos, al Mecanismo de REDD, necesitamos sistemas confiables de medición. Quizá aquí, es uno de los mayores que tenemos nosotros en ProÁrbol: cómo medir la eficacia del esfuerzo que estamos haciendo.

Una parte, por ejemplo, es a través de los mecanismos tecnológicos. Tenemos un sistema muy avanzado, a través de la Comisión Nacional de Biodiversidad, que preside aquí el doctor Sarukhán, aquí presente.

Por cierto, aquí, en la Península de Yucatán tiene, como a unas cuatro horas, aquí, de Cancún, una gran antena satelital, el Centro de Información Remota, de CONABIO, con lo cual monitoreamos permanentemente, satelitalmente, el comportamiento de los bosques: incendios forestales, cambios de uso de suelo, deforestación, o tala, y tratamos de actuar en consecuencia. Es un mecanismo vital para poder actuar a tiempo y evitar la deforestación.

Pero necesitamos un monitoreo en tierra. Uno de los retos que tenemos es que ProÁrbol, por ejemplo, aún no ha podido aterrizar a pequeños propietarios; es decir, gente que tiene menos de una hectárea. Por la escala que implica el trabajo operativo de llevar el ProÁrbol, no lo hemos podido llevar ahí.

Yo he insistido, y hoy insisto, con las Organizaciones No Gubernamentales en México, que nos ayuden a aplicar, y a supervisar la correcta aplicación de los recursos de ProÁrbol, precisamente con esos campesinos más pobres.

Cuando tenemos ejidatarios que tienen mil hectáreas, la operatividad del Programa es mucho más fácil; pero si tenemos un campesino que tiene media hectárea, que, por supuesto, recibiría más dinero de ProÁrbol, que del maíz que mal saca de ahí, no podemos llegarle eficazmente, porque no tenemos la capacidad de despliegue operativo

Y finalmente, cuarto. Es el incremento en los recursos destinados, precisamente, a las áreas forestales.

Yo recuerdo, hace 10 años, México gastaba más o menos, eran 300 millones de pesos, más o menos 30 millones de dólares al año, en Presupuesto Forestal.

Nosotros, el año pasado llegamos como a 500 millones de dólares ya el Presupuesto 2010, destinado, precisamente, a las labores forestales y este año, 2011, en el Presupuesto que ya se aprobó, logramos que el Congreso nos aprobara, ya no los 500 millones de dólares, sino 620 millones de dólares para el 2011. Y seguiremos empujando para que crezca este Presupuesto.

Por otra parte, estamos ampliando la cobertura de áreas protegidas. Nosotros hemos llegado con ProÁrbol, con el sistema de pagos ambientales, a incorporar hasta 2.2 millones de hectáreas con sistema de pagos ambientales. Es, probablemente, una de las mayores superficies, si no la mayor, sí una de las más grandes en el mundo, con Pago de Servicios Ambientales; 2.2 millones de hectáreas, que equivale a una superficie, tan grande como es todo el territorio de El Salvador. En fin.

Amigas y amigos:

Estamos trabajando intensamente en México. En tres años, además, hemos reforestado más de un millón de hectáreas en el marco de estos programas, y seguimos avanzando más.

Sé que no es fácil. Sé que requiere una enorme complejidad, pero estamos trabajando en ello.

Finalmente, quiero aprovechar la oportunidad para agradecer al Banco Mundial, a su Presidente Robert Zoellick, por ejemplo, porque también el Banco Mundial ha aprobado un crédito de 700 millones de dólares que está destinado a incrementar la energía renovable, la vivienda sustentable y también estamos orientando esos recursos ahora al manejo forestal sustentable.

Estamos decididos, amigas y amigos, a cuidar nuestros bosques, a cuidar nuestros bosques y selvas. Yo los invito, además, ahora que tengan un receso, o cuando termine esta reunión, esta convención, a que se den una vuelta y que conozcan la selva mediana aquí, en Yucatán.

Yo, por ejemplo, les recomendaría que fueran, o a la Reserva de Sian Ka’an, que está al sur del estado, o antes, aprovechen y vayan a ver una de las ruinas arqueológicas más elevadas de la Península, y quizá de las que hemos podido desarrollar menos, pero todavía está muy virgen, digámoslo así, que es Cobá. Que está, digamos, pasando Tulúm, hacia adentro de la Península.

Y en Cobá podrán contemplar no sólo la grandeza de los mayas, sino también nuestra selva tropical mediana perennifolia, que está como abrazando aquellas pirámides milenarias.

Así que bienvenidos a México, amigas y amigos.

Ojalá de sus deliberaciones, de su intercambio de experiencias, podamos aprender todos.

Pero sí quiero invitarlos, finalmente, para que empujemos y empujemos fuerte, porque uno de los mejores resultados de la Conferencia de las Partes, de la COP16, uno de los mejores resultados que podríamos esperar es la incorporación de los mecanismos de REDD Plus a los acuerdos de cooperación de largo plazo.

Es hacer obligatorio ya el compromiso de naciones de apoyar el combate a las emisiones, a través del apoyo a los programas forestales, que reducen la deforestación y la degradación de los suelos.

Yo creo que eso será muy probable que lo logremos, pero será importante, entre todos, empujar a los negociadores para que no sean las posiciones, que no sean las radicalizadas o maximalistas las que puedan cancelar la posibilidad de acuerdos concretos, aquí y ahora.

Yo en eso coincido ahora, en lo que ustedes dicen y por lo que están aquí. Es la hora de actuar, y a México le ha quedado muy claro. En materia de bosques y selvas, es la hora de actuar y estamos actuando.

Muchas gracias.

Bienvenidos a México.

Cancún climate change summit: One lesson not to learn from Mexico

The Guardian 2 dic 2010
Felipe Calderon vowed to be Mexico's greenest ever president but his centralised reforestation effort proved disastrous

Descripción: Cancun COP16 : Felipe Calderon at the opening of the United Nations climate change conference

Cancún climate change conference: Mexico's President Felipe Calderon speaking at the UN event. Photograph: Israel Leal/AP

Pragmatism, we are told, is the watchword for the United Nations' talks in Cancún where progress on issues such as how to stop the world's forests disappearing would allow hope to resurface that an overall deal on climate change is possible at some time in the future. But in Mexico the debate over how best to help efforts to deal with deforestation is much more than a stepping stone to something else. It is a major issue that affects huge swathes of a country and hundreds of communities, where experience has produced at least two major lessons for the rest of the world. A positive one and a negative one.

The positive one is that some 70% of Mexican forests are collectively owned by communities and where these communities have been given consistent support they have proved remarkably successful at harnessing their micro economies to the global need to lock carbon into plants and soils.

Take the Zapotec indigenous community of Ixtlan de Juarez just outside of the city of Oaxaca in the south east. Over three decades the community has developed its lumber business to the point where it now employs 300 people to care for the woodlands, harvest the timber and produce wooden furniture for sale. Migration from the area has fallen and education levels risen.

Or there is the more recent attempt by a cooperative of tappers in the chicozapote trees that grow in the jungles of the Yucatan, not all that far from Cancún, and produce the chicle sap that was the original raw material for chewing gum but has long since been replaced by petrochemicals. Now the tappers are helping to limit the encroachment of the agricultural frontier by finding new markets for a thoroughly modern new product – certified organic gum.

"Mexico is at the vanguard of a global trend towards community forestry management that isn't getting enough attention," says Deborah Barry of the US-based Rights and Resources Initiative which supports some of the Mexican NGOs working with communities.

The groups are in Cancún trying to plant the idea that the UN scheme supposed to provide funding for developing countries to stop deforestation known as Redd – Reducing Emissions from Deforestation and Degradation – should focus on sustainable community forest management. This, they say, would not only be better than the already controversial signs that the funds could be monopolised by oil, mining, car and gas corporations muscling in on forestry protection, but better than purist conservation efforts as well.

"It's easier for governments to declare reserves but it doesn't work," says Barry. "If a community is making a living off a forest, they look after it much better than anybody else can or will."

Mexico also provides a rather less flattering lesson for the world than the government delegation at the Cancún talks is keen to publicise. It is just too embarrassing, and not just for the hosts, but for the UN as well.

When Felipe Calderon took office in December 2006 he promised to be the greenest ever Mexican president. And one of the ways he set out to prove his commitment was by planting trees. Lots of trees. He started with a pine, planted with his own bare hands alongside his young son and a speech announcing that there would be 250m more where that came from before the season was out. By the end of the year the government was claiming that it had not only met the target, but would be repeating the effort in 2008. It was a feat that led the United Nations Environment Programme to heap praise and prizes on Calderon.

The problem was that by that time the original presidential tree, tendered with reverential care throughout the year, was one of the few left standing. The vast majority were dying or already dead. After months ignoring exposés in the local media, the official auditor came out with a report in March 2009 that concluded only 10% of the trees had survived. Worse, the massive reforestation effort had taken funds away from supporting the community-based management schemes.

Though it never fully accepted the farce into which the massive reforestation programme had fallen, Calderon's government did appoint a new head of the national forestry commission who reassigned resources back to what works. Small communities looking after their own trees collectively. A vision of the future that harks back to old struggles, not least that of Emiliano Zapata in the Mexican revolution 100 years ago.

If they do indeed became a focus of international attention in Cancún over the next couple of weeks, their advocates say, these small communities could provide something truly worthwhile to the global effort over climate change. And pragmatism is always that much more appealing when there is a little idealism attached

National RE DD+ systems: what can we learn from Costa Rica

Redd-net, February, 2010

The concept of Payments for Environmental Services (PES) has been much discussed as an approach for implementing RE DD+ at the international, national and local levels. PES is based on the principle that those using an environmental service (e.g. clean water; carbon emission reductions etc.) pay others to provide the service (e.g. through forest conservation to protect watersheds or prevention of carbon emissions). PES is a form of contractual conservation, in which a contract is agreed between the buyer and seller of the service and payments are made once it has been delivered (Wertz-Kanounikoff et al. 2008). This bulletin looks at how the existing Costa Rican national PES system may be incorporated into the national RE DD+ strategy and the lessons that can be learnt in terms of how incentives are delivered and their equity implications.

Policy conclusions:

The evolution of policies that fight deforestation shows that Payments for Environmental Services (PES) systems are a powerful instrument, but not the only factor for achieving a reduction in deforestation and forest recovery. They require a strong political and institutional setting with coherence among other sectoral policies.

The Costa Rican national PES system is based on a fiscal system which has been financed with tax collection and funds; in which a political institution like FONA FIFO is responsible for the allocation and distribution of these funds as PES. The Costa Rican system has been successful on the basis of PES managed by a political institution, not by a market institution.

Costa Rica started fighting deforestation with direct regulation, fiscal forest incentives and the protected area system. In a second phase, since the 1990s, it has continued with the concept of PES, and REDD will become the third phase of this environmental policy. However, PES has been oriented mainly towards conservation, with very little management, and it has weakened the forest sector. Therefore, in order to be successful in the long run PES systems implemented as part of the REDD+ strategy will have to find ways of incorporating forms of sustainable forest management in addition to purely conservation based approaches.

The REDD+ mechanism in Costa Rica has become a major opportunity for accelerating the institutional and legal changes required for improving the performance of the PES and the forest sector.

sábado, diciembre 04, 2010

New Methodology Sets Building Blocks for REDD

Ecosystem Marketplace , 4 dic. 2010 Author: David Diaz

As formal negotiations regarding the role of forest conservation to fight climate change occur behind closed doors, another major milestone is announced in the voluntary forest carbon market. After more than two years of development, a broad new REDD methodology has finally cleared the second validation needed for acceptance under the Voluntary Carbon Standard.



3 December 2010 CANCUN Despite widespread acknowledgement of the value of conservation and management of forests to help sequester carbon and reduce emissions from unsustainable forest uses, these activities have received limited practical support from the formal climate negotiations which resumed this week in Mexico.

But outside the scope of binding regulatory emissions programs, the global market for voluntary actions in the forest sector has continued to grow and become a fertile ground for the development and testing of groundbreaking methodologies for identifying and learning to reduce the pressures on forests to help keep the carbon they store out of the atmosphere.

And so, while negotiators debate if and how to move forward with a mechanism to Reduce Emissions from Deforestation and forest Degradation (REDD), Robert O’Sullivan of Climate Focus announced Tuesday evening that a major new step forward had been achieved for standardizing the way REDD projects get designed, monitored, and rewarded in the voluntary market.

Confronting a Growing List of Narrow Methodologies

Since 2008, O’Sullivan has been coordinating the development of the REDD Methodology Modules prepared for the US-based multi-stakeholder network Avoided Deforestation Partners. These efforts, funded by grants from the government of Norway, the Packard Foundation and the Sea Change Foundation employed a brain trust of experts to help write and steer the methodology through its two-year journey towards acceptance under the Voluntary Carbon Standard (VCS).

“When we started this, looking at CDM methodologies and how they developed initially, it ended up being a bunch of project-specific methodologies that cost a lot of money that didn’t help the market development in general” says O’Sullivan.

The challenge of moving beyond narrowly-construed methodologies has confronted both the CDM and even VCS, which has proposed new incentives that hope to encourage the emergence of methodologies with broad applicability.

But even before VCS started down this path, Avoided Deforestation Partners had a goal of making a contribution to the market at large.

“We thought if we took a different, modular approach where you had a broader applicability, it’s helpful for market development and means that project developers don’t have to go through that massive cost and upfront exercise of developing their own methodologies,” O’Sullivan says.

“So we basically broke a methodology down into its components.”

The REDD Building Blocks

In brief, the methodology was prepared with a set of modules or building blocks, that can be mixed and matched in different ways by new projects to meet the needs for an adaptable standard for unique local ecological and economic conditions around the world while still offering the reassurance to buyers and investors that the projects are utilizing an independently vetted and verified set of procedures that ensures the climate benefits of the project will be maintained over time.

As it currently stands, the methodology weighs in at more than 200 pages, comprised of 18 separate modules. They include:

1 Framework Module

3 Baseline Modules
  • Planned deforestation
  • Unplanned deforestation
  • Forest degradation due to fuelwood consumption
4 Leakage Modules
  • Planned deforestation
  • Unplanned deforestation
  • Forest degradation due to fuelwood consumption
  • Market effects leakage
5 Carbon Pool Modules
  • Live biomass
  • Dead wood
  • Litter
  • Soil
  • Wood Products1 Monitoring Module
2 Emissions Modules
  • Fossil fuel use
  • Biomass burning
2 Miscellaneous Modules
  • Project area stratification
  • Estimating uncertainty for project activities


Despite the considerable scope afforded by these modules, it may be helpful to note that it still does not exhaust the full array of possible REDD project carbon accounting concerns, and some gaps remain to be filled by new methodologies. According to O’Sullivan, the finalized methodology is not currently designed to address forest degradation arising from illegal logging or REDD in peatland forests or on small islands.

Cross-Pollination

The modular approach to the methodology is intended to allow project developers to take and apply only those modules that apply to their project conditions.

But even beyond the use of the new methodology by emerging projects, the value of the modular approach also lies in that its components can be tapped by other methodologies as they emerge.

To date, complete modules from the Avoided Deforestation Partner’s methodology have already been incorporated by at least two other REDD methodologies also working their way through the VCS double-validation process, and have been credited as a source used for the development of at least one other methodology as well.

Shining a Light on the Process

This methodology joins a growing cohort of forest carbon methodologies to emerge from VCS’s double-validation process, which in itself is in the process of being fine-tuned by the standard organization.

According to Jeff Hayward, Rainforest Alliance’s Climate Program Director, assessing these modules involved an extraordinary undertaking.

“I can not imagine we’d ever have a similar type of process,” says Hayward. “This was really one of a kind.”

The modular approach, while offering a unique opening in terms of flexibility for project developers, necessarily involved a complex matrix of options that needed to be considered in the validation process.

“Even though there were modules that could be analyzed in groups of related themes, such as emissions in different carbon pools, or baseline establishment, or leakage, it wasn’t possible to compartmentalize the evaluation,” adds Hayward. “We always had to be mindful of how different pieces of the puzzle would fit together.”

The Final Seal of Approval

At the time of this writing, the methodology still has yet to receive the final blessing from the Voluntary Carbon Standard. On Tuesday, the methodology received the final sign-off from the second validator, the Rainforest Alliance. On Thursday morning, the first validator, the Swiss Association for Quality and Management Systems also signed off on Rainforest Alliance’s recent report.

O’Sullivan says he expects the final vote of confidence to come from VCS at a press event being held by the VCS here in Cancún this weekend. When contacted for comment, a VCS spokesperson opted to defer comment about the methodology until it has been officially endorsed.

What most observers will be watching for however, is not necessarily whether this new methodology will get its final approval from VCS, but further out on the horizon, what type of increased investment this new tool will generate for project developers around the world.

“Since there was a growing pool of REDD demonstration projects interested in meeting the VCS standards, the final approval of this set of modules will allow much wider usage and thus scale up for projects,” predicts Hayward.

And that is definitely what Avoided Deforestation Partners intended, according to O’Sullivan. “This wasn’t done as a commercial venture [for Avoided Deforestation Partners],” he says. “It was done on the basis of helping develop the market.”

viernes, diciembre 03, 2010

GRUPO BIMBO ANUNCIA LA CONSTRUCCIÓN DEL PARQUE EOLICO MÁS GRANDE DE LA INDUSTRIA DE ALIMENTOS A NIVEL MUNDIAL

Nota de prensa, Grupo Bimbo, 2 dic 2010

· El parque eólico para Grupo Bimbo entrará en operaciones a finales de 2011

· Permitirá abastecer el consumo eléctrico de todas las operaciones de Grupo Bimbo en México

· Representará cerca del 50% del consumo eléctrico de las operaciones del Grupo a nivel mundial

México, D.F., 2 de diciembre del 2010. El día de hoy, Daniel Servitje, Director General de Grupo Bimbo, acompañado de la Secretaria de Energía, Dra. Georgina Kessel, de Directivos de la Comisión Federal de Electricidad y de la Comisión Reguladora de Energía así como funcionarios del Gobierno de Oaxaca, anunció el inicio de la construcción de “Piedra Larga”, el parque eólico más grande de la industria alimenticia a nivel mundial, con el que generará prácticamente el 100% de la energía eléctrica consumida por Grupo Bimbo en México y el 50% en sus operaciones a nivel mundial.

Con una potencia instalada de 90 MW, el parque permitirá abastecer el consumo eléctrico de 65 instalaciones (plantas productivas y otros centros de operación) de la empresa. Grupo Bimbo también ha invitado a participar de este proyecto a Grupo Calidra, Frialsa Frigoríficos y al Papalote Museo del Niño.

El parque eólico, que estará ubicado en Unión Hidalgo, en el Estado de Oaxaca, es posible gracias a la alianza estratégica impulsada por gobierno, iniciativa privada y bancos. Asimismo, la operación del parque se logrará gracias a la sociedad de Grupo Bimbo con Desarrollos Eólicos Mexicanos (DEMEX), empresa filial de la española Renovalia Energy.

Durante su participación, Daniel Servitje comentó que Grupo Bimbo ha enfocado su atención en la implementación de energía eólica para cumplir con el permanente compromiso con el medio ambiente del Grupo y con el bienestar de las futuras generaciones. “La construcción de este parque es una piedra angular en nuestra búsqueda para seguir creciendo con la fuerza de la naturaleza, y nos coloca como la primera empresa que hace el mayor cambio a energías renovables en la industria de alimentos; representa un esfuerzo sin precedente en el aprovechamiento de energía renovable, limpia y virtualmente inagotable: La energía verde”, agregó Daniel Servitje.

El Presidente de Renovalia Energy, el Sr D. Juan Domingo Ortega Martínez, comentó que esta construcción supone un hito en la política de expansión de energías renovables en México. La inversión total del proyecto eólico es de aproximadamente 200 millones de dólares. Este parque entrará en operación comercial para Grupo Bimbo a finales de 2011.

Por su parte, la Dra. Georgina Kessel comentó que sin duda este tipo de acciones contribuyen a alcanzar la meta de sustitución de energías limpias. Agregó que en México el reto es aprovechar este tipo de energías para fortalecer la seguridad energética del país, consolidando al mismo tiempo labores activas para enfrentar el cambio climático. La Secretaria de Energía concluyó asegurando que, estas acciones, son las que le permitirán al país alcanzar una generación eléctrica con energías limpias del 35% del total para el 2024.

Finalmente, Daniel Servitje comentó “Grupo Bimbo constantemente busca reducir su huella ambiental, por ello se maneja bajo los más altos estándares de desempeño. Este es un esfuerzo que venimos haciendo a lo largo de 10 años y cada vez toma un mayor peso en nuestros 5 ejes de sustentabilidad ambiental: ahorro de energía, ahorro de agua, reducción de emisiones, manejo de residuos y responsabilidad social empresarial”, agregó.

En esta constante búsqueda, destaca el papel de Grupo Bimbo en el Programa GEI México desde 2005. “Este año, por 5ta. ocasión consecutiva, Grupo Bimbo ha sido reconocido por la SEMARNAT por declarar y publicar el inventario de GEI de todas nuestras instalaciones y vehículos en México y por el esfuerzo que ha llevado a cabo por reducir sus emisiones” comentó Luis René Martínez Souverville, Director de Asuntos Corporativos de Grupo Bimbo.

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Acerca de Grupo Bimbo
Grupo Bimbo es la empresa de panificación, líder a nivel mundial por sus volúmenes de producción y ventas. Cuenta con 99 plantas localizadas estratégicamente en 17 países de América y Asia. Sus líneas de productos incluyen pan de caja, bollos, galletas, pasteles, productos empacados, tortillas, botanas saladas y confitería, entre otros. Grupo Bimbo fabrica más de 7 mil productos y tiene una de las redes de distribución más extensas del mundo, con más de 40 mil rutas y con más de 102 mil colaboradores. Grupo Bimbo se apega estrictamente a los lineamientos de la Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud de la Organización Mundial de la Salud. En el año 2002, Grupo Bimbo fundó la asociación civil Reforestamos México, la cual tiene como misión conservar y recuperar las áreas verdes del país, al promover una cultura ambiental sustentable y la participación de todos los sectores de la sociedad. Desde 1980, las acciones de Grupo Bimbo cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), bajo la clave de pizarra BIMBO.

Acerca de Renovalia
Renovalia es una empresa productora de energía eléctrica a través de fuentes de energías renovables (eólica, solar fotovoltaica, solar termoeléctrica y minihidráulica), que está presente en varios países como España, Canadá, Estados Unidos, Italia, Hungría, Rumanía y México. Renovalia cuenta con más de 550 MW operativos y en construcción y tiene una cartera de proyectos de más de 2.500 MW diversificada tanto desde un punto de vista geográfico como tecnológico.

Pueblos indígenas de Centroamérica:Náufragos del “desarrollo” y el cambio climático OFRANEH

ALAI, América Latina en Movimiento 2010-12-01

"El desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes"
Eduardo Galeano
A partir del huracán Mitch, que azotó el istmo en 1998, salió a flote la erosión ambiental existente, la cual intensificó los efectos del mega huracán, así mismo causó más de 10.000 muertos, revelando las fisuras de un sistema económico fundamentado en la explotación inmisericorde de la naturaleza y los seres humanos.
La deforestación sistemática avalada por los estados y promovida por "empresarios" asociados a los regímenes feudales prevalecientes, han destruido prácticamente todos los ríos y sus cuencas hidrográficas, las que ahora se convierten en un gran negocio para las elites de poder al convertirlas en represas, algunas de ellas financiadas por los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MLD).
En la última década los pueblos indígenas de Centroamérica hemos comprendido que nos encontramos en la línea de fuego del cambio climático, siendo nuestras comunidades las que más han sufrido el impacto de huracanes y tormentas tropicales.
Desde la destrucción de Santa Rosa de Aguán - comunidad garífuna que estuvo a punto de desaparecer con el Mitch - pasando por la población Tzutujil sepultada por el deslave que causó el huracán Stan o el pueblo Miskito sacudidos por el Felix y el Ida, son algunos de los ejemplos de los efectos causados por las cíclicas temporadas de huracanes en el ámbito del Caribe.
Mientras tanto, la impasibilidad de las burocracias reinantes en este confín del planeta, han diluido las respuestas requeridas, ante la "Nueva Geografía Económica" impuesta por el imperio a través de las instituciones financieras internacionales; estrategia que determina la relocalización de comunidades y pueblos con fines de garantizar la explotación de recursos especialmente los energéticos y aparentemente apoyar la "conservación de la naturaleza"
La tardía presentación en nuestros países de las estrategias relacionadas con la mitigación y adaptación al cambio climático, demuestra la ausencia de compromiso por parte de las elites de poder reinantes ante la catástrofe anunciada que se avecina. La preocupación que los embarga actualmente es como lograr acceder al Fondo Verde que pinta Naciones Unidas como un espejismo en medio del desierto y los cuestionados REDD.
Los mecanismos de mercado con los cuales los países ricos pretenden frenar el cambio climático, no son más que instrumentos para efectuar falsos exorcismos a demonios instaurados por los mismos países ricos, tales como el saqueo sistemático de los bosques, cuyas maderas en la mayoría de los casos terminan siendo consumidas en el norte.
Los REDD, que son tan promovidos por el sistema económico imperante, se están convirtiendo en una de las mayores amenazas para los pueblos indígenas del planeta. En Centroamérica exigir el derecho a la consulta previa libre e informada, se convierte en un insulto a los estados nación, que se limitan a convocar a reuniones en hoteles de lujo con el afán de "socializar" sus macabras estrategias de expropiación, y dan por sentado que se ha efectuado la consulta.
En nombre del desarrollo se han cometido enormes crímenes ambientales que sin duda terminaremos pagando los más económicamente frágiles. La destrucción causada al medio ambiente en nombre de las políticas obsoletas del uso de los recursos, nos obliga a cuestionar los modelos insostenibles con que han sido saqueados nuestros territorios.
El aumento vertiginoso de la pobreza en este siglo en la mayoría de los países latinoamericanos, nos obliga a reflexionar sobre la grave crisis económica que sufre la inmensa mayoría de la población, mientras las elites de poder prosperan en la abundancia al mismo tiempo que defienden sus intereses a capa y espada.
Uno de los factores determinantes en el incremento de la pobreza, más allá de la rapiña neoliberal, son las dramáticas consecuencias del cambio climático y la incapacidad que han demostrado los estados en generar estrategias efectivas de mitigación y adaptación al cambio climático.
Para muchos el sueño del “desarrollo” se ha convertido en una cuasi religión dogmática que impide cuestionamientos y exige paciencia para obtener sus frutos. La destrucción ambiental causada en nombre del desarrollo y la exacerbada acumulación de capital por parte de las elites de poder, ha desembocado en una crisis de ingobernabilidad que conllevará en un futuro cercano a un incremento de las convulsiones sociales (1)
Los organismos financieros internacionales, aliados y promotores de la clase política empresarial que viene dominando a América Latina en los últimos años, de hecho han gestionado la destrucción del medio ambiente sin que la gran mayoría de la población usufructúe las riquezas generadas.
Al construir un atlas de riesgos en Centroamérica, coinciden los enclaves de pobreza con las zonas más vulnerables del istmo. La colección de ciudades -miseria se han convertido en focos de destrucción ambiental, caos urbanístico y artefactos sociales explosivos; mientras las cuencas hidrográficas - donde habita una buena parte de la población - están totalmente destruidas.
La destrucción forestal inducida por la ganadería extensiva y las empresas madereras, cambiaron en el último medio siglo la geografía del istmo. Mientras tanto los pueblos indígenas con nuestras formas de producción que durante décadas han sido señaladas como desfasadas, hoy en día como náufragos del desarrollo nos hemos convertidos en profetas de la sostenibilidad.
Ante la crisis del cambio climático se deben reconocer los crímenes de lesa naturaleza y crímenes de lesa humanidad, que han cometido los países del norte, sus instituciones financieras y sus gobiernos.
Por lo tanto los responsables de estos crímenes deben ser enjuiciados y reparar el daño ocasionado a nuestras comunidades.
Pero la reparación no debe ser entendida únicamente como resarcimiento económico, esta debe ser entendida como justicia climática, que nos permita salvar la madre tierra, por lo tanto deben detenerse los proyectos extractivos, los proyectos de explotación de los recursos, así mismo debe existir reconocimiento y respeto a nuestros derechos colectivos ancestrales, así como pleno resarcimiento de daños a los sectores mas vulnerables, como los pueblos indígenas, mujeres, desplazados ambientales, migrantes entre otros.
Nota
  1. Los impactos climáticos relacionados con la seguridad nacional en México y Centroamérica. ( ukinmexico.fco.gov.uk/resources/es/pdf/pdf1/rusi-report-spanish
La Ceiba, 1 de diciembre del 2010
Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH
La Ceiba, Atlántida,
Honduras


http://www.alainet.org/active/42713%26lang=es

miércoles, diciembre 01, 2010

En un año, la Amazonia brasileña perdió 6 mil 450 km2 en bosques

Deforestación cayó entre agosto de 2009 y julio de 2010, 14%, su menor nivel en 22 años: gobierno.

Dpa
La Jornada Publicado: 01/12/2010 10:14

Brasilia. La Amazonia brasileña perdió 6 mil 450 kilómetros cuadrados de bosques entre agosto de 2009 y julio de 2010, lo que supone una caída de la deforestación del 14 por ciento frente al año anterior y representa el nivel más bajo en más de dos décadas, anunció este miércoles el gobierno brasileño.

Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), pese a que la deforestación superó las expectativas iniciales del gobierno -según las cuales no superaría los 5 mil kilómetros cuadrados- se trata de un resultado positivo, ya que en el período 2008-2009 la destrucción afectó a 7 mil 600 kilómetros de bosques.

"Es un número auspicioso, ya que representa una reducción del 14 por ciento frente al año anterior, cuando ya hubo una reducción significativa", expresó Gilberto Cámara, presidente del INPE, el organismo responsable por el sistema Prodes de monitoreo por satélite que detecta las áreas que sufrieron deforestación total.

Cámara afirmó que los datos divulgados hoy tienen margen de error del diez por ciento, hacia más o hacia menos, pero apuntó que el resultado de este año es el mejor desde el inicio de la fiscalización por el sistema Prodes, en 1988.

En sus metas voluntarias para combatir el cambio climático, Brasil prometió que hasta 2020 reducirá la deforestación de la Amazonia a 3.500 kilómetros cuadrados, lo que supone una caída del 80 por ciento frente a los niveles existentes en 1990.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva afirmó recientemente que esta meta podría ser alcanzada en 2016, con cuatro años de antelación.

redd: la verdad en blanco y negro

friends of the earth, international secretariat

Resumen
Cuando de cambio climático se trata, REDD es la atracción del día. La “Reducción de las Emisiones derivadas de la deforestación en los países en desarrollo” ofrece una posibilidad tentadora de mitigación del cambio climático, conservación de la biodiversidad amenazada, y fondos de desarrollo necesarios para los Pueblos Originarios empobrecidos y las comunidades locales dependientes de los bosques – a la vez que ofrece asimismo ganancias significativas a
los inversionistas. Lo que incita inmediatamente a preguntarnos: ¿es acaso REDD demasiado bueno para ser cierto?

La respuesta, desafortunadamente, es afirmativa. Aunque REDD quizás beneficie a algunas comunidades y la biodiversidad en algunas zonas, en general se está desarrollando como un
mecanismo que tiene el potencial de exacerbar la inequidad, produciendo grandes ganancias para las empresas y otros grandes inversionistas y generando pocos beneficios e incluso grandes desventajas para los Pueblos Originarios y otras comunidades dependientes de los bosques. Además, todo parece estar dispuesto para que REDD sea apenas una distracción peligrosa e ineficiente de la tarea de implementar verdaderas políticas efectivas centradas en la mitigación y adaptación al cambio climático.

Los estudios de caso que se incluyen en este informe muestran que hay una gran carrera en curso en pos de REDD. También muestran que los proyectos REDD varían de manera significativa, dependiendo del país en el que son implementados y los objetivos de los patrocinadores de los proyectos. Algunos proyectos están diseñados más concienzudamente, mientras que otros están claramente enfocados en maximizar las ganancias. Sin embargo, incluso en el mejor de los casos, los Pueblos Originarios están encontrando muchísimas dificultades para que se los escuche o para que REDD los beneficie de manera equitativa.

Además, las voces críticas de REDD son a menudo excluidas de las consultas, y sus aportes son dejados de lado. Asimismo, algunos inversionistas están tratando obviamente de apurar el proceso de toma de decisiones, aunque esto signifique presionar a los negociadores o saltearse partes de procesos previamente acordados, tales como las consultas.

Una de las conclusiones más claras es que las grandes empresas transnacionales, especialmente aquellas involucradas en el sector de la energía o industrias de energía intensiva, están acogiendo a REDD con beneplácito ya que les ofrece -quizás más que nadie- una verdadera oportunidad de ganancias en todo sentido. A través de REDD, pueden presentarse como líderes de la lucha contra el cambio climático, aunque en realidad continúan extrayendo combustibles fósiles e incluso expandiendo las operaciones. Al mismo tiempo, recibirán ganancias de REDD en el entorno de los cientos de millones de dólares.

En muchos países hay gran incertidumbre acerca de la tenencia de tierras y los derechos de carbono, y en algunos parece que REDD está incluso ensuciando aun más estas aguas. En general, el gran riesgo es que REDD resulte en la privatización de los recursos forestales del mundo, que pasarían así de manos de los Pueblos Originarios y las comunidades locales a manos de banqueros y comerciantes de carbono.

También hay un debate emergente acerca de si REDD puede funcionar realmente en base a proyectos, y hay dudas asimismo sobre la complejidad y conveniencia de aplicarlo a nivel nacional.

Sin una disminución de la demanda de materias primas agrícolas estandarizadas y madera, es muy posible que los proyectos REDD no cumplan su cometido, ya que las actividades de deforestación podrían simplemente mudarse a otro lado. De otra parte, aplicado a nivel nacional, REDD podría implicar que se recompense a todos aquellos involucrados en actividades dañinas para los bosques, trátese de comunidades y agricultores de subsistencia que luchan por sobrevivir o de empresas madereras o de producción de aceite de palma ansiosas de aprovechar convenientemente esa nueva fuente de ingresos.

Si además se vincula a REDD con los mercados de carbono, la implementación ampliada de REDD a nivel nacional también multiplicaría los riesgos que supone depender de las oscilaciones de los precios y los mercados de carbono, que podrían eventualmente llegar a paralizar la maquinaria de REDD y provoca dificultades económicas a nivel nacional.

Finalmente, estos estudios de caso muestran que ya se están desarrollando proyectos piloto de REDD y legislaciones relacionadas con REDD que incluyen monocultivos de árboles y SFM o manejo forestal sustentable (es decir, tala ininterrumpida); muchos de ellos además suponen o crean vínculos entre REDD y los mercados de carbono. Aunque todavía no se llegó a un acuerdo sobre esto dentro de la CMNUCC. Eso plantea dos interrogantes más: ¿se permitirá acaso que la existencia de los proyectos REDD actuales defina los parámetros de cualquier acuerdo futuro sobre REDD en la CMNUCC? De otra parte, ¿permitirán acaso los gobiernos el establecimiento de una forma antitética de REDD que las empresas forestales puedan utilizar para sustituir bosques primarios por filas apretadas de árboles de crecimiento rápido bajos en carbono?

El acuerdo sobre REDD que se está negociando actualmente -con su débil ambición de “reducir las emisiones” provenientes de la deforestación, y su inclusión de la tala ininterrumpida y las
plantaciones, todo ello con financiamiento derivado de volátiles mercados de carbono- no es el enfoque sólido, equitativo y definitivo que se necesita en estos tiempos tan inciertos. Es importante tener en cuenta que muchos de los problemas señalados en este informe son incluso evidentes en las solicitudes y los proyectos ya acreditados por la Alianza para el Clima, Comunidad y Biodiversidad (CCBA).

Si los gobiernos pretenden mitigar con éxito el cambio climático encarando para ello el tema de la deforestación, tienen que acordar un mecanismo equitativo cuyo propósito sea ponerle punto final a la deforestación mediante la reducción de la demanda de productos agrícolas y madera, y que desactive a otros agentes subyacentes de la deforestación. Tal mecanismo debe recompensar a aquellos que ya han conservado sus bosques y basarse en las experiencias de los Pueblos Originarios y comunidades de todo el mundo, que ya saben cómo manejar y beneficiarse de los bosques de manera sustentable.

Hay muchas lecciones por aprender.

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