sábado, enero 29, 2011
Alimentos para todos
BRUSELAS -- ¿Qué debe hacer el G-20 para prepararnos con miras a afrontar crisis alimentarias, ahora y en el futuro? El Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, enumeró recientemente nueve medidas que el G-20 debería adoptar durante su actual presidencia francesa. Comprenden desde la mejora de la información sobre las existencias de cereales y la preparación de nuevos métodos de pronóstico meteorológico hasta el fortalecimiento de las redes de seguridad social para los pobres, pasando por la ayuda a los pequeños agricultores a fin de que aprovechen las licitaciones de compradores humanitarios, como, por ejemplo, el Programa Mundial de Alimentos.
Si bien son dignas de beneplácito, dichas medidas abordan sólo los síntomas de las deficiencias del sistema alimentario mundial, sin tocar las causas profundas. Podrían mitigar las consecuencias de las subidas máximas de los precios, pero son insuficientes para evitar la reaparición de las crisis, cosa que se puede lograr, si el G-20 actúa en relación con ocho prioridades.
En primer lugar, el G-20 debe apoyar la capacidad de los países para alimentarse. Desde comienzo del decenio de 1990, el gasto alimentario de muchos países pobres ha aumentado cinco o seis veces, no sólo por el crecimiento demográfico, sino también por haberse centrado en la agricultura destinada a la exportación. Una falta de inversión en la agricultura que alimenta a las comunidades locales vuelve a dichos países vulnerables ante las crisis internacionales de precios, además de a la inestabilidad de los tipos de cambio.
Mozambique, por ejemplo, importa el 60 por ciento de su consumo de trigo y Egipto importa el 50 por ciento de sus suministros alimentarios. Los aumentos de precios afectan directamente a la capacidad de esos países para alimentarse con un costo aceptable. Se debe detener esa tendencia permitiendo a los países en desarrollo apoyar a sus agricultores y, en los casos en que la oferta nacional sea suficiente, protegerlos de la competencia desleal de productores extranjeros.
En segundo lugar, se deben crear reservas de alimentos, no sólo para suministros humanitarios en zonas propensas a los desastres y con deficientes infraestructuras, como propone Zoellick, sino también como medio de apoyar unos ingresos estables para los productores agrarios y garantizar alimentos asequibles para los pobres. Si se gestionan las reservas de alimentos de forma transparente y participativa y si los países combinan a escala regional sus medidas al respecto, pueden ser una forma eficaz de aumentar la capacidad de los mercados de vendedores y contrarrestar la especulación por parte de los comerciantes, con lo que se limitará la inestabilidad de los precios.
En tercer lugar, se debe limitar también la especulación financiera. Si bien la especulación con derivados de productos alimentarios esenciales no es una causa de inestabilidad de los precios, la empeora en gran medida. Dicha especulación fue posible gracias a la desreglamentación en gran escala de los mercados de derivados de productos básicos que comenzó en 2000 y que ahora se debe detener. Las economías mayores deben velar por que dichos derivados queden limitados en la medida de lo posible a inversores competentes y expertos, que basen sus actividades comerciales en las perspectivas relativas a los fundamentos de los mercados y no principal o exclusivamente en la obtención de beneficios especulativos a corto plazo.
En cuarto lugar, muchos países en desarrollo con ingresos escasos temen que, una vez creadas, las redes de seguridad social lleguen a ser fiscalmente insostenibles por culpa de una pérdida repentina de ingresos por exportación, malas cosechas o pronunciados aumentos de los precios de los alimentos importados. La comunidad internacional puede contribuir a superar esa renuencia creando un mecanismo mundial de reaseguros. Si el pago de las primas corriera a cargo a partes iguales del país que desee asegurarse y de las contribuciones de los donantes, los países tendrían un incentivo poderoso para aplicar programas sólidos de protección social.
En quinto lugar, las organizaciones de agricultores necesitan apoyo. Una razón principal por la que la mayoría de los hambrientos figuran entre quienes dependen de la agricultura en pequeña escala es la de que no están suficientemente organizados. Constituyendo cooperativas, pueden ascender por la cadena del valor y pasar a la elaboración, el envasado y la comercialización de sus productos. Pueden mejorar su capacidad negociadora, tanto para la compra de insumos como para la venta de sus cosechas, y llegar a ser un sector importante del electorado político a fin de tener voz y voto en la adopción de las decisiones que los afecten.
En sexto lugar, debemos proteger el acceso a la tierra. Todos los años, se cede a inversores o gobiernos extranjeros una superficie mayor que las tierras cultivadas de Francia. Esa acaparación de tierras que se da sobre todo en el África subsahariana, constituye una importante amenaza para la futura seguridad alimentaria de las poblaciones afectadas. Sean cuales fueren los aumentos de producción agrícola que resulten de dichas inversiones, beneficiarán a los mercados extranjeros y no a las comunidades locales. El G-20 podría pedir una moratoria de esas inversiones en gran escala hasta que se llegue a un acuerdo relativo a una normativa apropiada sobre el suelo.
En séptimo lugar, se debe completar la transición a la agricultura sostenible. Los episodios meteorológicos son una causa importante de inestabilidad de los precios en los mercados agrarios. En el futuro, es de prever que el cambio climático cause más crisis de abastecimiento y la agricultura es también un factor importante que contribuye al cambio climático, pues a ella se debe el 33 por ciento de todas las emisiones de los gases que causan el efecto de invernadero, si se incluye en el cálculo la desforestación para cultivos y pastos. Necesitamos sistemas agrarios que sean más resistentes al cambio climático y que contribuyan a mitigarlo. La agroecología brinda soluciones, pero se necesita un gran apoyo de los gobiernos para aplicar en gran escala los procedimientos óptimos existentes.
Por último, tenemos que defender el derecho humano a los alimentos. La razón de que exista hambre no es la de que no se produzcan alimentos suficientes, sino la de que se violan con impunidad los derechos de quienes la padecen. Se debe permitir a las víctimas del hambre tener acceso a los remedios, cuando sus autoridades no adopten medidas eficaces contra la inseguridad alimentaria. Los gobiernos deben garantizar un salario que permita vivir decentemente, una atención de salud adecuada y condiciones de seguridad para los 450 millones de trabajadores agrícolas del mundo imponiendo el cumplimiento de los convenios sobre los derechos laborales en las zonas rurales, sujeto a una supervisión independiente.
La del hambre es una cuestión política, no un problema puramente técnico. Naturalmente, necesitamos mercados, pero también una visión para el futuro que no se limite a remedios a corto plazo. El sistema alimentario mundial siempre necesitará bomberos, pero lo que necesitamos más urgentemente son arquitectos que conciban un sistema más resistente al fuego.
Olivier De Schutter es el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación.
domingo, noviembre 28, 2010
El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2010
El informe El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2010 fue elaborado bajo el liderazgo general de Hafez Ghanem, Subdirector General, con las orientaciones del equipo directivo del Departamento de Desarrollo Económico y Social. La coordinación técnica de la publicación corrió a cargo de Kostas Stamoulis y Keith Wiebe, de la División de Economía del Desarrollo Agrícola (ESA), mientras que los editores técnicos fueron Luca Alinovi y Luca Russo, de la misma división, y Dan Maxwell, del Centro Internacional Feinstein de la Universidad Tufts. El personal de la División de Estadística (ESS) generó los datos subyacentes sobre subnutrición.
Descargar informe- 1.9Mb
martes, diciembre 29, 2009
Lanzan “revolucionario” sistema satelital para vigilar los bosques

Los bosques serán vigilados a través de un sistema gratuito de seguimiento vía satélite que obtiene imágenes en alta resolución y con cobertura mundial. Este sistema ha sido tildado de “una revolución en el campo de la vigilancia de los bosques” por el Director General de la FAO, Jacques Diouf.
Este sistema fue lanzado en octubre de este año por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), junto con el Joint Research Center (JRC) de la Unión Europea, como parte de la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales (FRA), una iniciativa que busca medir cada cinco años cuál es el estado actual de los recursos forestales mundiales.
“Nunca hasta ahora se había suministrado información de este tipo directamente a los usuarios en los países en desarrollo. El seguimiento será más barato, más preciso y transparente para los países que quieran reducir sus emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques, añadió Diouf.
Según Adam Gerrand, oficial forestal de la FAO, “este sistema es importante pues casi el 20% de las emisiones de carbono provienen de la deforestación. Por eso se debe identificar la magnitud de la pérdida de bosques en todo el mundo”.
¿Cómo funciona este sistema?
En el último año, la FAO ha venido realizando un estudio piloto con 22 países para probar cómo funciona el sistema. Para esto se eligieron amplias zonas forestales de países desarrollados y de países en desarrollo de Latinoamérica, como Brasil, Chile y México.
Según Gerrand, “este piloto se hace para saber si los métodos que estamos utilizando son prácticos y alcanzables para los países. Toda la buena información que recibimos de parte de los países sobre los métodos y los resultados nos ayudará a diseñar un mejor estudio, de manera que podamos incluir más de 150 países y tener un alcance global”.
Para que este sistema de seguimiento satelital funcione, los países deben trabajar conjuntamente con la FAO. Así, expertos de este organismo y del JRC recoleccionan las mejores imágenes de cada país para estudiarlas y ver los cambios de la tierra entre los últimos 15 a 20 años.
“Cuando tengamos esas imágenes veremos las tendencias de los bosques, ya sea por la deforestación en algunas regiones o por la forestación en otras”, explicó Gerrand.
Sin embargo, los resultados que se obtengan de las imágenes no están disponibles para el público en general, solamente los expertos designados por los gobiernos para interpretar las imágenes tendrán acceso a ellas.
“Una vez que la clasificación haya sido completada y validada cada país decidirá si hace públicos o no dichos resultados”, aseguró a InfoAndina Christopher Matthews de la FAO.
Las aplicaciones del sistema de vigilancia forestal
Además de ser un sistema que será de gran utilidad para cada país de manera individual, la FAO asegura que es más importante utilizar este sistema para obtener resultados que ayuden a realizar reportes que presenten necesidades internacionales y de modelos biofísicos globales.
Asimismo, utilizando este sistema de vigilancia forestal mundial, el mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD) podrá obtener datos de los cambios en las áreas forestales.
"Este sistema no cubrirá toda la información que necesita el REDD, pero la teledetección unida a la verificación sobre el terreno nos permitirán comprobar los cambios en las áreas forestales de forma sólida y certera. Se trata de un componente crucial para el recuento del carbono que utiliza el mecanismo REDD", aseguró Mette Wilkie, responsable de coordinar FRA.
Si desea ver cómo funcionaría el sistema satelital de vigilancia, puede entrar al portal de evaluación de los recursos de los bosques del mundo, http://tinyurl.com/yhzldgs
Para conocer más acerca de la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales (FRA), puede ingresar al siguiente enlace, http://www.fao.org/forestry/58458/es/
Para obtener más información acerca del sistema de vigilancia satelital, puede contactarse con el correo electrónico de la FAO, FAO-HQ@fao.org
miércoles, noviembre 25, 2009
Cumbre de la FAO termina sin propuestas claras
La Declaración emitida en la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, más conocida como Cumbre sobre el Hambre, no especifica cómo erradicar el hambre mundial.
Declaración con buenas intenciones
“Redoblaremos todos nuestros esfuerzos a fin de alcanzar para el año 2015 las metas del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio y de las cumbres mundiales sobre la alimentación. Nos comprometemos a adoptar medidas encaminadas a erradicar de manera definitiva el hambre lo antes posible”, enfatiza el documento.
Sin embargo, en palabras del Director de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, la declaración “no indica objetivos cuantificables o plazos específicos que hubieran facilitado supervisar su implementación”.
Alberto Gómez de la organización internacional Vía Campesina consideró asimismo a la cumbre como un “fracaso”, pues esta no mencionó números y cifras (de inversión) para la erradicación del hambre en el mundo en comparación con eventos pasados.
Según Gómez, quien participó de las discusiones de la cumbre, los países poderosos únicamente “promueven que sea el Banco Mundial el que encabece alternativas para los grandes problemas de hambre y desnutrición que hay en el mundo”.
A esto se sumó que los jefes de estado del Grupo de los 8, más conocido como G8, fueran los principales ausentes, teniendo en cuenta que estos países son los más ricos del mundo y quienes tienen más injerencia en las políticas de seguridad alimentaria. El único gobernante de este grupo de países en asistir fue Silvio Berlusconi, primer ministro de Italia (país anfitrión).
"Si no vienen los jefes de Estado y de gobierno que conocen todos los temas y que fijan la ayuda al desarrollo se termina por eludir el problema y reducirlo a un asunto técnico", señaló Diouf.
Dicha declaración fue aprobada el 16 de noviembre durante al Cumbre del Hambre por los 193 estados miembros de la FAO asistentes a la reunión. Entre los presidentes latinoamericanos asistentes a la cumbre estuvieron Michelle Bachelet (Chile), Luis Inácio Lula da Silva (Brasil) y Fernando Lugo (Paraguay).
Lo que sí dice la declaración
La Declaración de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria (nombre completo del documento) contiene 5 objetivos estratégicos.
Uno de ellos plantea la reforma del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS, por sus siglas en inglés) para convertirlo en “la principal plataforma internacional e intergubernamental inclusiva sobre seguridad alimentaria y la nutrición”, y con ello “garantizar que se expresen y tomen debidamente en consideración los intereses nacionales y regionales”.
Seguridad o soberanía alimentaria
La declaración también aboga por una mayor inversión de los países para incrementar la producción agrícola sostenible y así garatizar la seguridad alimentaria, entendida como el acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos en todo momento para satisfacer sus necesidades alimenticias.
Mas que seguridad alimentaria, Vía Campesina propone la necesidad de promover la soberanía alimentaria. Una visión distinta del sistema alimentario basado en la descentralización de la administración y de la producción de alimentos.
"Pensamos que es la soberanía alimentaria la alternativa, no son las corporaciones transnacionales con su modelos de agricultura industrial, tampoco es la tecnología de transgénicos; es una agricultura campesina agroecológica, mediante la cual tendremos la capacidad de producir todos los alimentos que requiere la población mundial en la cantidad y de la calidad que se necesita".
La Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria se realizó del 16 al 18 de noviembre del 2009 en Roma, Italia.
Lea en informe El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2009 en http://tinyurl.com/ydjxbhv
Conozca más sobre el tema de soberanía alimentaria en
http://tinyurl.com/y8msknm
Vea una nota relacionada en http://tinyurl.com/yfwzfkn
Atentamente
InfoAndina
infoandina@cgiar.org
martes, julio 07, 2009
La biodiversidad en los alimentos
El impacto de la crisis económica ha provocado que por primera vez en la historia se supere la cifra de mil millones de desnutridos.
Ante esta previsión de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para el curso del actual año, cobra especial relevancia el impulso que se le ha dado en la reciente Cumbre de Túnez al Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para la Agricultura y la Alimentación, un acuerdo firmado en 2001 que los expertos equiparan en importancia al Tratado de Kyoto y que ha sido ratificado por 121 estados.
En Túnez se acordó crear un fondo para financiar proyectos en los países que mantienen mayor biodiversidad en sus cultivos, un objetivo clave para la supervivencia humana. Dado que el trigo, el arroz, el maíz y la papa concentran alrededor del 60% de las calorías alimentarias que ingiere la humanidad, en las naciones más pobres se mantienen cultivos como la quinoa y otros menos difundidos, que complementan y podrían reemplazar a los tradicionales.
Además, de este modo se impulsa una diversidad alimentaria que se ha ido perdiendo por la uniformidad impuesta por el consumo globalizado, lo cual está provocando una erosión genética.
Es importante, entonces, no sólo promover el mantenimiento de los cultivos más tradicionales, sino también incidir en los hábitos alimentarios para extender su consumo.
La reciente Cumbre de Túnez impulsó el Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para promover la diversificación de la producción alimentaria.
jueves, junio 04, 2009
La agricultura, esencial para hacer frente al cambio climático
Mitigar sus efectos ayudará también a reducir el hambre y la pobreza
FAO
El uso de la agricultura para mitigar el cambio climático en los países en desarrollo puede hacer que los cultivos sean más resistentes a las variaciones del clima y ayudar a reducir el hambre y la pobreza, según ha señalado la FAO en un informe para los participantes en una conferencia que se desarrolla actualmente en Bonn, Alemania.
"Si la agricultura en los países en desarrollo se hace más sostenible, incrementa su productividad y se hace más resistente al impacto del cambio climático, ayudaría a reducir la cifra actual de cerca de mil millones de víctimas del hambre y ofrecería mejores oportunidades de ingresos y empleo", señaló Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO.
"Millones de campesinos pobres en todo el mundo podrían ayudar a reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero", subrayó Peter Holmgren, encargado por la FAO para las negociaciones de la ONU sobre el cambio climático. "Pero ello requiere -añadió- muchas inversiones e información, con el objetivo de cambiar los métodos de cultivo insostenibles y para formar a los agricultores en las prácticas para mitigar el cambio climático. Por ello, el nuevo acuerdo mundial sobre el clima que se adopte en Copenhague en diciembre, necesita incluir la agricultura", añadió Holmgren.
Los acuerdos de financiación existentes a nivel mundial, como el Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto, no están llegando a los campesinos en los países pobres, según Holmgren. Se necesitan mecanismos de financiación nuevos y más flexibles, que ofrezcan incentivos a los agricultores, incluyendo a los pequeños campesinos, de forma que puedan participar en la reducción y eliminación de los gases de efecto invernadero.
El objetivo del Mecanismo de Desarrollo Limpio, por ejemplo, podría extenderse para incluir la reducción de las emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques, humedales, terrenos de cultivos y pastizales, de forma que se aproveche el elevado potencial para retener carbono en los suelos y en la biomasa terrestre.
La financiación de las iniciativas sobre el cambio climático en la agricultura en los países en desarrollo debe contar con fondos nuevos y adicionales, y estar claramente separada de la ayuda oficial al desarrollo. Al mismo tiempo, es necesario aprovechar al máximo las oportunidades de utilizar fondos procedentes de diferentes fuentes, de forma que se refuercen mutuamente.
Agricultura: fuente y sumidero de carbono
La agricultura es una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero, con un 14 por ciento del total a nivel mundial. Los cambios de uso de la tierra -como la deforestación- suponen otro 17 por ciento adicional.
Entre 1990 y 2005, las emisiones de la agricultura en los países en desarrollo se incrementaron en cerca del 30 por ciento, y se espera que aumenten aún más.
Pero las prácticas agrícolas sostenibles ofrecen importantes oportunidades para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, y al mismo tiempo, incrementar la productividad agrícola. La retención de carbono en los suelos, a través de una reducción del laboreo, la mejor gestión de los pastizales y la restauración de tierras degradadas, supone la mayor parte del potencial de mitigación en la agricultura. Otras opciones en este sentido incluyen un uso más eficiente de los fertilizantes, una mejor gestión de los recursos hídricos y los arrozales, plantar árboles, la alternancia de forrajes y el uso sostenible de la diversidad genética animal.
Para más información: www.fao.org
Germán Rojas, jefe Oficina de Información de la FAO para España y Andorra, tel.: +34 91 3471717, móvil: 671 649955, e-mail: german.rojas@fao.org
Cristina Miguel, Oficina de Información de la FAO para España y Andorra, tel.: +34 91 3473553, e-mail: cristina.miguel@fao.org
Web de la Oficina de Información de la FAO para España y Andorra: www.rlc.fao.org/faoespana
martes, abril 21, 2009
Campesinos, mercado climático y la FAO
Campesinos, mercado climático y la FAO
La agricultura campesina (AC), constituye una alternativa sociopolítica, cultural, económica y ambiental, que ha resistido históricamente las leyes del mercado, dada su racionalidad no capitalista, su autonomía, y cuido de la naturaleza. Razón por la cual, los entes del capital se han mantenido a la caza de su control e incorporación al agronegocio. Nada nuevo. Sin embargo, no deja de sorprender lo evidente de esa búsqueda en el planteamiento que realizara la FAO, cuando solicitó se incluyera la agricultura en las negociaciones para el nuevo tratado sobre el cambio climático que sustituirá al Protocolo de Kyoto, y que se realizará en Copenhague, diciembre 2009: "los campesinos que viven de la tierra, en particular en los países pobres, deberían ser involucrados en la retención de carbono para mitigar el impacto del cambio climático (…) Apuntó además, que los mercados de carbono podrían proporcionar inversiones significativas para estimular el desarrollo rural y la agricultura sostenible” (FAO 2009).
El mensaje oculto: los campesinos son los responsables de la contribución de la agricultura a los gases de efecto invernadero (GEI) (14% de CH4 y 8% de N20), y no el agro negocio con su perverso sistema de cultivo, hoy denominado ‘desiertos verdes’ (monocultivo, paquete de agro tóxicos, intensiva maquinaria y exclusión). Mensaje explícito: incluir los suelos y bosques en el mercado del carbono, lo cual posicionaría –aún más- a las corporaciones de nuestra naturaleza (2), y con ello lograrían desintegrar la agro-cultura campesina. A confesión de partes, relevo de pruebas: "Se necesitan inversiones muy cuantiosas para cambiar los métodos de producción insostenibles, enseñar a los campesinos prácticas para reducir el cambio climático y mejorar el crédito y la información” (FAO, 2009).
Objetamos dicha petición por su meridiana intencionalidad neoliberal, y decimos: a) la agricultura no debe entrar a ninguna ‘negociación’ porque se trata de la naturaleza de la cual formamos parte. Requiere precisamente, erradicar el paquete de la ‘revolución verde’ y su avanzada denominada por el Presidente brasileño, Lula da Silva, la ‘revolución dorada’. Causantes de que la actividad agrícola-pecuaria sea el segundo factor, después de la quema de energía fósil que contribuye a los GEI; b) Apoyamos la solicitud de que la FAO debe cerrarse. Petición, realizada al menos por 900 organizaciones de pueblos indígenas, campesinos, pescadores, pastores y ONG, reunidos en un foro paralelo en Roma en junio 2008, durante la Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial (3). No se puede continuar con un organismo que sólo favorece las corporaciones, violando el derecho a la alimentación, es decir, a la vida, es decir, violando la naturaleza.
Por la soberanía alimentaria de los pueblos, que implica el control local de los alimentos, tanto en su producción como en su distribución, como su derecho a decidir, qué comer, qué se cultiva, dónde, y de qué forma. Esto es, “ el derecho de la gente a comida saludable, culturalmente adecuada producida con métodos ecológicamente responsables y sostenible, es el derecho de los gobiernos a definir su propia comida y las políticas agrícolas del país sin perjudicar la agricultura de otro países” , tal como plantea, Vía Campesina Internacional.
Delia Polanco-Loaiza. Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela (Fagro, UCV)
Correo: polanco.delia@yahoo.es
Adital. (2008). Latinoamericanos rechazan declaración final de la FAO, [en línea], Revista digital española Rebelión. 08-06-2008. Economía. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=68556
FAO. (2009). Los acuerdos sobre el cambio climático deben contar con los campesinos, [en línea]. Sala de Prensa FAO. 02-04-09. Disponible en: http://www.fao.org/news/story/es/item/11356/icode/
Salva la Selva. (2009). Biochar, una nueva amenaza para los pueblos, la tierra y los ecosistemas, [en línea]. Revista digital española ‘Rebelión’. 19-03-2009. Sección Ecología social. Disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=82542
Notas
1) El título pertenece a una frase de la canción ‘Campesino que amaneces’ de Albita Rodríguez en producción titulada: ‘Habrá música guajira’ (CD-Rom). Cuba. Por otro lado, nos interesa dejar claro que por revolución asumimos, la acepción de insurgir y transformar el orden hegemónico.
2) Para mayores detalles, ver Declaración contra la incorporación de los suelos y biochar en el mercado de carbono en Salva la Selva (2009).
3) La declaración final de esa cumbre fue aprobada por 183 países sin el apoyo de Argentina, Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Bolivia. La delegación argentina afirmó que la declaración ignora la responsabilidad de las políticas agrícolas distorsionadas aplicadas en los últimos 60 años en los países desarrollados. Venezuela lamentó que el texto final caracterice el problema del hambre como una crisis coyuntural y no como un problema estructural relacionado con el sistema capitalista y su modo de producción y consumo. Los delegados cubanos dijeron que la declaración es el resultado de la falta de voluntad política de los países del Norte para promover una solución justa y duradera a la crisis. Los otros países también siguieron la misma línea de críticas (Adital, 2008).
lunes, marzo 23, 2009
2009 El sector forestal ante la nueva coyuntura económica
La FAO presenta su último informe sobre la Situación de los Bosques del Mundo
El doble desafío que representa la crisis económica y el cambio climático está llevando la gestión forestal al centro del interés mundial. La necesidad de reformar las instituciones forestales e incrementar las inversiones en ciencia y tecnología son la clave para una mejor gestión de los bosques, según indica el informe Situación de los Bosques del Mundo 2009 , presentado hoy por la FAO.
La situación ofrece aspectos enfrentados: por un lado, un aumento de la superficie forestal en algunas regiones, mientras que otras experimentan pérdidas, según el informe. Los países en una fase inicial de desarrollo se enfrentan en particular a una gran presión sobre sus bosques. Alcanzar compromisos entre las obligaciones económicas inmediatas y los beneficios a largo plazo es siempre complejo.
La debilidad institucional sigue siendo el problema más importante, al igual que el más difícil de solucionar. “Adaptar las instituciones forestales a los rápidos cambios medioambientales es un gran desafío”, asegura Jan Heino, Director General Adjunto de la FAO al frente del Departamento Forestal. “Tiene especial importancia –añade- la necesidad de reinventar organismos públicos en el sector forestal que han sido lentos a la hora de adaptarse al cambio de necesidades de sus clientes”.
Está previsto que la demanda mundial de productos y servicios medioambientales se incremente en las próximas décadas, según indica la FAO. Las políticas energéticas y las relacionadas con el cambio climático conllevan un incremento del uso de la madera como fuente de energía, aunque esta tendencia puede verse afectada por la reciente crisis económica.
Efecto de la crisis económica mundial
A corto plazo, los bosques y la silvicultura resultarán fuertemente impactados por la crisis económica mundial, advierte el informe. La menor demanda de madera y productos madereros como resultado del colapso del sector inmobiliario y la restricción del crédito están teniendo un fuerte impacto negativo en las inversiones en las industrias y en la gestión forestal.
Una preocupación generalizada estriba en que algunos gobiernos pueden abandonar sus ambiciosos objetivos medioambientales previos o retrasar decisiones políticas claves relacionadas con la adaptación y mitigación del cambio climático, para centrarse en combatir la crisis económica.
Iniciativas como las orientadas a reducir las emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques -que dependen de traspasos internacionales de fondos-, pueden también verse en dificultades. Además, la contracción de los sectores económicos formales abre a menudo oportunidades para el crecimiento del sector informal, lo que podría llevar a un aumento de las talas ilegales.
La vía verde al desarrollo
Pero la actual crisis también ofrece oportunidades. Una mayor atención al “desarrollo verde” puede suponer una nueva orientación para el desarrollo del sector forestal. Plantar árboles, incrementar las inversiones en gestión forestal sostenible, una promoción activa de la madera en la construcción con criterios medioambientales y las energías renovables, serán parte integral del “desarrollo verde”, según el informe de la FAO.
Diferencias regionales
Está previsto que los recursos forestales en Europa continúen su incremento a causa de una menor dependencia de la tierra, el aumento de los ingresos, la preocupación por la protección del medio ambiente y un marco político e institucional bien desarrollado. Europa contiene cerca del 17 por ciento del total de la superficie terrestre del planeta, pero concentra la cuarta parte de los recursos forestales mundiales. Son cerca de 1.000 millones de hectáreas, de las cuales el 81 por ciento se encuentra en la Federación Rusa.
En Sudamérica no se espera que el ritmo de deforestación disminuya en un futuro cercano, a pesar de la baja densidad de población del continente. Los elevados precios de los alimentos y del combustible favorecerán que se sigan talando bosques para dedicar el terreno a la producción ganadera y a cultivos comerciales destinados a alimentos, piensos y biocombustibles.
En África la pérdida de bosques continuará al ritmo actual. La demanda creciente -y la subida de precios- de alimentos y energía complicará la situación, especialmente al aumentar las inversiones en infraestructuras que facilitan el acceso a nuevas zonas. El incremento de la frecuencia de sequías, el descenso del suministro de agua y los mecanismos para hacer frente a las inundaciones a nivel local y nacional dificultan los esfuerzos para gestionar los bosques africanos de forma sostenible.
En Asia y el Pacífico, donde reside cerca de la mitad de la población mundial, con algunos de los países más densamente poblados del planeta, está previsto que la demanda de madera y productos madereros continúe su incremento, en línea con el aumento de la población y de los ingresos. El aumento de la demanda de productos básicos primarios, consecuencia de una rápida industrialización de las economías emergentes, puede resultar en una conversión de los bosques en otros países de dentro y fuera de la región.
Mientras que la región es líder en bosques plantados, continuará dependiendo de madera de otras regiones, ya que la falta de tierras y agua limitará el objetivo de alcanzar la autosuficiencia en madera y sus productos derivados.
En Norteamérica, el futuro cercano del sector forestal dependerá de la rapidez con la que la región se recupera de la reciente desaceleración económica y su impacto en la demanda de productos madereros, en especial en Estados Unidos, según el informe. El sector forestal necesitará también hacer frente al desafío del cambio climático, incluyendo el incremento de la frecuencia y gravedad de incendios forestales y el daño causado por las plagas y especies invasivas.
Para acceder al Informe Situación de los Bosques del Mundo 2009: www.fao.org/docrep/011/i0350s/i0350s00.htm
Para más información: www.fao.org
Germán Rojas, jefe Oficina de Información de la FAO para España y Andorra, tel.: +34 91 3471717, móvil: 671 649955, e-mail: german.rojas@fao.org
Cristina Miguel, Oficina de Información de la FAO para España y Andorra, tel.: +34 91 3473553, e-mail: cristina.miguel@fao.org
sábado, marzo 21, 2009
México, con buenos resultados en la evaluación de bosques del mundo de la FAO
Boletín B015-2009
Roma, Italia, jueves 19 de marzo de 2009.
El Informe de la Situación de los Bosques del Mundo 2009 señala que la deforestación en México ha disminuido de manera importante
Cifras del Inventario Nacional Forestal revelan que la tasa anual disminuyó de 348 mil a 260 mil hectáreas deforestadas
El Informe de la Situación de los Bosques del Mundo 2009, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), indica que del promedio anual de 348 mil hectáreas que se deforestaban en México entre 1990 y 2000, la cifra se redujo a 260 mil hectáreas anuales en el periodo 2000-2005, por lo que las cifras manifiestan una tendencia a la baja muy alentadora.
El nuevo documento, presentado en el 19º periodo de sesiones del Comité Forestal de la FAO, destaca que el Gobierno de México ha aumentado sustancialmente la inversión en el sector forestal, lo que tendrá efectos positivos en la Ordenación Forestal Sustentable (OFS), aunque indica que un decrecimiento económico podría ser negativo. En el país la tasa de deforestación anual bajó de menos 0.52 a menos 0.40 anual.
En congruencia con la posición generalizada de los jefes y representantes forestales de 115 Estados nacionales que se reúnen en este evento mundial, dentro del cual se considera al Ordenamiento Forestal Sustentable (OFS) como un elemento clave para mitigar el cambio climático, frenar la deforestación y combatir la pobreza en zonas forestales, se reconoce que México está haciendo sus aportaciones a través de los avances obtenidos en esta materia, particularmente a mediante el Manejo Forestal Comunitario.
Durante la última década, los recursos invertidos por México para impulsar y consolidar el manejo forestal han permitido iniciar o fortalecer procesos de desarrollo comunitario en 2 mil núcleos agrarios. En la presente administración se han invertido mil 565 millones de pesos al manejo forestal comunitario en 334 mil 391 hectáreas a través de ProÁrbol y del Programa de Desarrollo Forestal Comunitario (Procymaf). En el mismo periodo se han invertido recursos para la incorporación al manejo técnico de 3.6 millones de hectáreas, y para la realización de auditorías técnicas preventivas y certificación del manejo forestal sustentable en 244 mil 719 ha.
Nuestro país es un ejemplo mundial para la Silvicultura Comunitaria. Con el fin de fortalecer las actividades de manejo y aprovechamiento sustentable de los recursos forestales que realizan los ejidos y comunidades, la Comisión Nacional Forestal espera concretar un acuerdo con el Banco Mundial para 2010, mediante el cual se destinarán 100 millones de dólares para el Programa de Desarrollo Forestal Comunitario (PROCYMAF).
martes, marzo 03, 2009
Gobierno de Puno y FAO proyectan rescatar tecnologías ancestrales
El Gobierno Regional Puno y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura – FAO, desarrollarán actividades vinculadas al rescate de tecnologías ancestrales e ingeniosas, con criterios de sostenibilidad como: Andenes y Terrazas; Laymes y Aynocas; Waru warus; Cochas; Semillas Nativas y la Transformación de Productos Agrícolas como el Chuño, la Moraya y la Tunta, en las localidades de Caritamaya, distrito de Acora y la Micro cuenca San José, de la provincia de Azángaro.
La titular de la Gerencia Regional de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente, Rocío Gómez Paredes, a través de una nota de prensa informó sobre la sesión sostenida con Paolo Groppo, Coordinador del Proyecto: Sistemas Ingeniosos de Patrimonio Agrícola Mundial - SIPAM de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura – FAO.
La finalidad de tal reunión es desarrollar actividades en materia de Biodiversidad y Agro ecología; Estrategias de Conservación de Agua y Suelo; Conocimiento Tradicional; Aspectos Sociales y Culturales del Manejo de Sistemas Agroecológicos; Comercialización y Transformación de Productos Alimenticios y Divulgación de Conocimientos.
El proyecto SIPAM está orientado al fortalecimiento y valoración de nuestros sistemas agrícolas tradicionales para apoyar a su sostenibilidad. Los Sistemas Ingeniosos de Patrimonio Agrícola Mundial han sido creados, moldeados, mantenidos y transmitidos a través de generaciones de agricultores, pastores, leñadores y pescadores en los ambientes específicos en que se encuentran.
Las diferentes especies y sus interacciones combinadas con prácticas y técnicas autóctonas e ingeniosas han contribuido y siguen contribuyendo enormemente a proteger la biodiversidad agrícola y el patrimonio medio ambiental y cultural de la humanidad.