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domingo, mayo 29, 2011

Por qué ya nadie quiere ser "Campeón de la Tierra"

por Victor M. Toledo* — Última modificación May 28, 2011 04:58 AM

El presidente mexicano Felipe Calderón fue ganador del premio internacional "Campeones de la Tierra" del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en la edición 2011, que busca los mejores talentos para promoverlos como ejemplos de innovadoras soluciones a los problemas ambientales; sin embargo, el galardón al Presidente podría esconder otras razones totalmente opuestas.

Por qué ya nadie quiere ser "Campeón de la Tierra"

Cuestionamientos sobre las razones del premio "Campeones de la Tierra" del PNUMA al presidente Calderón. Foto vía presidencia.gob.mx

En la noche fresca del 10 de mayo de 2011, el discurso de Achim Steiner, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), fue sin duda contundente. No era para menos. El escenario era el célebre Museo de Historia Natural de Nueva York, convertido en salón de gala. Ahí el glamour se derramaba como aroma de chocolate derretido sobre la selecta concurrencia.

Y ahí Steiner dijo “…los ganadores del premio los ‘Campeones de la Tierra’ son inspirados ejemplos de personas que venidas de todos los rumbos de la vida nos traen grandiosas e innovadoras soluciones a los problemas ambientales”.

Un vocero del PNUMA, amigo de la niñez de quien esto escribe y quien pidió mantener en secreto su identidad, logró revelar con bastante discreción las seis razones por las cuales el Presidente de México fue elegido como uno de los ganadores del premio internacional del Global Green Future.

Veamos cuáles fueron las grandiosas e innovadoras soluciones del mandatario azteca:

  • Uno. Por su persistente apoyo a las grandes compañías hoteleras de lujo y a los granjeros del camarón, quienes han logrado severos impactos a los ecosistemas costeros de México, borrando de las costas del país 75 por ciento de los manglares a un ritmo inusitado. Los manglares son la frágil vegetación que protege las costas de la erosión, que sirve de hábitat a numerosas especies de fauna acuática y amortigua los efectos del cambio climático, como los oleajes y el aumento del nivel del mar. Estos procesos alcanzan su máxima expresión en los megaproyectos turísticos de Baja California (como Villas de Bahía de Loreto, la Escalera Naútica o Cabo Cortés) y de la Riviera Maya (como Monarch Cancún o Mayacoba). Este impulso depredador fue coronado, ¡oh himno a la desesperanza!, por un hecho inolvidable: la sesión central de la Cumbre de Cancún, en diciembre de 2010, fue realizada en un majestuoso hotel que, violando la ley ambiental, fue construido sobre una zona original de manglares protegidos.
  • Dos. Por haber ignorado los daños ambientales y sociales de la minería a cielo abierto, hoy convertida en la industria más contaminante del país. Las emisiones tóxicas de la minería constituyen 69 por ciento del total, principalmente plomo, ácido sulfhídrico, cadmio, cromo, níquel y, especialmente, cianuro (CCA, 2009). Manteniendo y acrecentando una política de los gobiernos anteriores, logró que las concesiones mineras alcanzaran una superficie de más de 50 millones de hectáreas (la cuarta parte del territorio de México), generalmente de predios campesinos e indígenas, donde unas 200 empresas extraen miles de toneladas de oro, plata y cobre con métodos obsoletos, sin pagar impuestos y provocando severos conflictos con las comunidades y las poblaciones locales en Baja California, Chihuahua, SLP, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Se trata de empresas nacionales y extranjeras, principalmente canadienses, como Gold Corp, First Majestic, Minefinders, Sempra, Vista Gold, Grupo México, Fresnillo y Peñoles, Blackfire, Brigus Gold, Newgold, Frisco, Hoschild Mining…
  • Tres. Por la posición tibia, tramposa y titubeante del gobierno en la estrategia energética, pues no plantea con claridad el cambio hacia las energías renovables, las cuales confunde con las energías limpias, dentro de las cuales incluye las hidroeléctricas, nuevas formas de uso del carbón y, qué sorpresa, la nuclear, a la que considera una alternativa limpia, segura, confiable y competitiva. México es uno de los países del Grupo de los 20 que menos invierte en energías renovables, no obstante que se estima que el petróleo se acabará en el país en unos 10 años (2021).
  • Cuatro. Por la complicidad, velada o abierta, en todos los niveles de su gobierno con la empresa Monsanto y otras compañías productoras de alimentos transgénicos, al inducir, permitir o ignorar la siembra experimental de maíz genéticamente modificado, no obstante que estudios nacionales e internacionales han recomendado la total moratoria del maíz transgénico, en virtud de haber quedado demostrado que todo el territorio de México es centro de origen de este alimento. Dado lo anterior se han detectado ya 18 sitios del país donde se ha comprobado contaminación genética de variedades nativas del grano.
  • Cinco. Porque su gobierno ha impulsado innumerables proyectos, urbanos e industriales, tales como nuevas vías y megaproyectos inmobiliarios, que han desviado, afectado o contaminado las fuentes y cuerpos de agua, lo que ha motivado que varias organizaciones sociales preparen una demanda contra el gobierno de México en el Tribunal Latinoamericano del Agua.
  • Seis. Y, finalmente, por haber inducido la aparición de miles de afectados ambientales, tales como los desplazados por las presas, los dañados por la minería o por la contaminación urbana, industrial o agroindustrial (como las granjas de puercos). Entre los afectados deben incluirse casi una decena de dirigentes, defensores y líderes ambientalistas y conservacionistas asesinados: Francisco Quiñones (Jalisco), por su lucha contra la minera Peña Colorada; Aldo Zamora (Edomex), por defender las Lagunas de Zempoala; Dante Valdez (Chihuahua), maestro que denunció a la minera Minefinders; Fernando Mayén (Edomex), por su oposición al relleno sanitario de Jilotzingo; Mariano Barca (Chiapas), opositor a la minera Blackfire; Rubén Santana y su hijo (Guerrero), defensores de los bosques; Miguel Pérez Cazales (Morelos), conservacionista, y Javier Torres (Guerrero), campesino ecologista.

Se dice, pero no puede comprobarse, que un motivo oculto que inclinó la balanza hacia el mandatario mexicano, además de los seis elementos anteriores, fue una pasión común del director del PNUMA y el presidente de México: ambos son fanáticos y admiradores de Jack Bauer, el popular héroe de la televisión estadunidense, un sanguinario y despiadado agente antiterrorista, cuya crueldad fascinó a tal punto a la sociedad estadunidense que su programa se convirtió en el de máxima audiencia.

Sea lo que fuere, hoy comienzan a llegar al sitio web del PNUMA decenas de cartas de candidatos potenciales al premio, quienes prefieren abstenerse. Sus razones tendrán.

vtoledo@oikos.unam.mx

Vía La Jornada

domingo, junio 13, 2010

Día Mundial del Medio Ambiente: Muchas Especies. Un Planeta. Un Futuro. El nuevo informe del PNUMA

Ecoportal, 04-06-10

De China y Tanzanía a México y Florida: La rehabilitación de los bienes naturales genera empleos, riqueza y restauración de servicios valuados en billones de dólares de los EE.UU. El nuevo informe del PNUMA, Planeta muerto, planeta vivo, presenta los argumentos económicos a favor de la reparación del mundo natural que ha sido dañado y degradado

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la restauración de los ecosistemas dañados o perdidos —desde bosques y sistemas de agua dulce hasta manglares y humedales— puede producir rendimientos multimillonarios, generar empleo y combatir la pobreza.

El informe, presentado la víspera del Día Mundial del Medio Ambiente, se basa en miles de proyectos para restaurar los ecosistemas de todo el mundo y expone más de 30 iniciativas que están transformando la vida de comunidades y países.

En el informe, titulado Planeta muerto, planeta vivo - Diversidad biológica y restauración de ecosistemas para el desarrollo sostenible, se destaca que, lejos de ser un impuesto al crecimiento y el desarrollo, muchas inversiones ambientales en bienes naturales degradados pueden generar rendimientos sustanciales.

Entre ellos cabe mencionar la restauración de los caudales de agua hacia los ríos y lagos, la mejora de la estabilidad y fertilidad de los suelos, que son fundamentales para la agricultura, y la lucha contra el cambio climático por medio del secuestro y almacenamiento del carbono de la atmósfera. En el informe subraya que el mantenimiento y la gestión de los ecosistemas intactos debe ser la prioridad fundamental. Sin embargo, dado que más del 60% de esos ecosistemas —desde las marismas y los arrecifes de coral a los bosques tropicales y los suelos— ya se encuentra degradado, es preciso que la restauración adquiera ahora el mismo nivel de prioridad. La reparación y rehabilitación de los ecosistemas también genera empleos en un mundo donde viven 1.300 millones de personas desempleadas o subempleadas, al tiempo que apoya los objetivos internacionales de reducir sustancialmente el ritmo de pérdida de la diversidad biológica, tema clave para 2010. ¿Vale la pena restaurar los ecosistemas?

En el informe se aportan pruebas de que, mediante programas bien planificados, con base científica y con el apoyo de la comunidad, puede recuperarse entre el 25 y el 44% de los servicios originales junto con los animales, las plantas y otras formas de la diversidad biológica del sistema antes intacto.

Esta idea se pone de relieve en un estudio sobre la restauración de las praderas y las tierras degradadas cercanas a los sistemas fluviales de las montañas Drakensberg, en Sudáfrica.

Se estima que con ese proyecto se devolverán a las comunidades vulnerables los caudales de invierno de los ríos, de unos 4 millones de metros cúbicos de agua en total, se reducirá la pérdida de sedimentos y se almacenará carbono.

Costo: $4,5 millones o 3,6 millones de euros a lo largo de siete años y costos anuales de gestión de 800.000 euros.

Rendimiento: hasta $7,4 millones o 6 millones de euros por año; también se generan más de 300 empleos permanentes en la ordenación de los recursos naturales y 2,5 millones de días-persona de trabajo durante la etapa de restauración.

Restauración de los ecosistemas: no siempre es tan sencillo

Sin embargo, en el informe se mencionan casos de restauraciones, por lo general bienintencionadas, que resultaron contraproducentes, lo que pone de relieve la importancia de ejecutar los proyectos con mucho cuidado y planificación.

En el informe se menciona que la introducción del cangrejo señal de América del Norte en aguas europeas después de un exceso de captura ha reducido la captura de especies nativas, en algunos casos, al 10% de los niveles originales.

Lamentablemente, la importación, al principio hacia aguas suecas, llevaba una plaga de los cangrejos que se difundió entre las poblaciones autóctonas de unos 21 países; por eso, algunos países intentan crear “arcas” o sitios seguros para proteger a las poblaciones nativas que quedan.

Achim Steiner, Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo del PNUMA, declaró que: “La infraestructura ecológica del planeta presta servicios a la humanidad por un valor superior a los 70 billones de dólares de los EE.UU. por año, según algunas estimaciones o quizás mucho más. En el pasado, esos servicios eran invisibles o casi invisibles en las cuentas nacionales e internacionales. Eso debería cambiar y debe cambiar”.

“Este informe tiene por finalidad transmitir dos mensajes clave a los gobiernos, las comunidades y los ciudadanos en el Día Mundial del Medio Ambiente y en 2010, Año Internacional de la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas. Primero, que esa mala gestión de los activos naturales y de los basados en la naturaleza está debilitando el desarrollo a un nivel tal que eclipsa los efectos de la crisis económica reciente”.

“Segundo, que una buena planificación de las inversiones y reinversiones en la restauración de estos vastos servicios públicos naturales y basados en la naturaleza no sólo tiene un alto rendimiento, sino que es importante, por no decir fundamental, para la sostenibilidad en un mundo con aspiraciones, población, ingresos y demandas crecientes sobre los recursos naturales de la Tierra”, dijo el Sr. Steiner en Kigali, Rwanda, sede principal de las celebraciones mundiales del Día Mundial del Medio Ambiente de este año.

El tema de la restauración de ecosistemas es representado por el Proyecto de Agua Limpia lanzado simultáneamente por la Embajadora de Buena Voluntad del PNUMA, Gisele Bündchen y su padre en el 2008 en su ciudad natal Horizontina.

El proyecto tiene por objeto restaurar la salud de los suministros de agua e impulsar la diversidad biológica rehabilitando las riberas de los ríos y la vegetación que se encuentra en las orillas de las cuencas fluviales.

La Sra. Bündchen declaró que “En el informe del PNUMA sobre la restauración de los ecosistemas se destacan las enormes oportunidades que tienen las comunidades de invertir en su desarrollo futuro”.

Agregó que “Realmente, la restauración del medio ambiente degradado es uno de los mejores legados que podemos dejar a las generaciones actuales y futuras: es necesario que sensibilicemos a todo el mundo respecto del importante vínculo que existe entre los bosques, humedales y otros sistemas naturales y nuestra supervivencia y prosperidad en este mundo maravilloso”.

“La restauración vale la pena: los humedales y los bosques puede ser hasta 22 veces más eficientes que invertir en plantas de tratamiento de aguas” mencionó Christian Nellemann de GRID –Arendal del PNUMA en Noruega, quién lideró el Informe de Respuesta Rápida lanzado hoy. “Hagámoslo correctamente, respaldémoslo con una gestión de largo plazo y aseguremos que las leyes sean implementadas donde sean necesarias. Así se podrá ver el éxito tanto en el apoyo público como en la generación de beneficios de largo plazo”.

En el informe figura una serie de recomendaciones, entre las cuales cabe destacar:

• Urgir a los organismos de desarrollo externos, organismos de financiamiento internacional y otras entidades de financiamiento, por ejemplo, los bancos regionales de desarrollo, para que incorporen la restauración de los ecosistemas y la asistencia de largo plazo para la gestión en su financiamiento del apoyo al desarrollo, las iniciativas de seguridad alimentaria, la creación de empleos y la mitigación de la pobreza.

• Uno por ciento del PIB deber ser destinado anualmente para la conservación, gestión y restauración del medio ambiente y de los recursos naturales, con el monto preciso vinculado a las circunstancias nacionales.

• Que la restauración de los ecosistemas se base en las experiencias adquiridas, para evitar consecuencias imprevistas, como la introducción de plagas y especies exóticas invasoras.

• Que se dé prioridad a la diversidad biológica y a los puntos de concentración de ecosistemas.

• Que en los proyectos de infraestructura que dañan los ecosistemas se prevean fondos para restaurar, en otro país o comunidad, un ecosistema degradado similar.

Aspectos destacados del informe

El argumento económico a favor de los ecosistemas

Mediante la iniciativa “La economía de los ecosistemas y la diversidad biológica” (conocida por sus siglas en inglés “TEEB”), auspiciada por el PNUMA, y miles de otros informes e iniciativas recientes, se está comenzando a vislumbrar el valor de los bienes naturales de la Tierra y la función que desempeñan en el desarrollo.

• Se estima que los ecosistemas prestan servicios esenciales que tienen un valor de entre 21 y 72 billones de dólares de los EE.UU. por año, cifra comparable al Ingreso Nacional Bruto mundial de 2008, que ascendió a 58 billones.

• Los humedales, la mitad de los cuales han sido drenados en los últimos cien años, por lo general para la agricultura, prestan servicios por un valor aproximado de 7 billones de dólares.

• Los humedales arbolados tratan más aguas residuales por unidad de energía y tienen una relación costo-beneficio hasta 22 veces más alta que la filtración por arena tradicional en plantas de tratamiento.

• Se ha calculado el valor de los humedales costeros de los Estados Unidos, que entre otros servicios brindan protección contra las tormentas, en 23.000 millones de dólares por año.

• En la India se ha observado que los manglares que sirven de defensa contra las tormentas disminuyen los daños en los hogares de 153 a 33 dólares por hogar en promedio en zonas donde los manglares están intactos.

• La polinización que realizan las abejas y otros insectos presta servicios que incrementan la producción agrícola por un valor que supera los 153.000 millones de dólares por año.

Los ecosistemas son también importantes para combatir de manera natural las plagas y, de hecho, muchos de los cultivos clave como el café, el té y el mango dependen de los servicios de polinización y control de plagas que ofrecen los pájaros e insectos.

• Según algunas estimaciones, la pérdida proyectada de los servicios de los ecosistemas podría causar la pérdida de hasta el 25% de la producción mundial de alimentos para 2050, lo que aumentaría los riesgos de hambre.

• Se calcula que los servicios que brinda el complejo forestal Mau, en Kenya, entre los que se incluyen la energía hidroeléctrica, el agua potable, la humedad necesaria para la industria del té y los flujos de agua para importantes atracciones turísticas, como Massai Mara y el Lago Nakuru, tienen un valor de 320 millones de dólares de los EE.UU. por año.

• Hoy en día el 75% de las reservas utilizables de agua dulce a nivel mundial provienen de los bosques. Diversas ciudades, como Río de Janeiro, Johannesburgo, Tokio, Melbourne, Nueva York y Yakarta, recurren a las zonas protegidas como fuentes de agua potable para sus residentes.

• En total, un tercio de las 100 ciudades más grandes del mundo obtienen de las zonas forestales protegidas una proporción sustancial del agua potable que utilizan.

• Si no existiera la red de zonas nacionales protegidas en Venezuela, la sedimentación de los ríos podría reducir los ingresos de la agricultura y la ganadería en unos 3,5 millones de dólares de los EE.UU. por año.

• Se ha estimado que el valor de los humedales costeros para la protección contra los huracanes es de entre 250 y 51.000 dólares de los EE.UU. por hectárea por año, con un promedio de 8.240 dólares por hectárea por año.

• Más del 80% de las personas que viven en los países en desarrollo recurren a diversas medicinas a base de plantas para el cuidado básico de la salud.

• Tres cuartos de los medicamentos de venta con receta más vendidos del mundo están compuestos por ingredientes derivados de extractos vegetales.

• La degradación del medio ambiente, incluidas las pérdidas de ecosistemas, está aumentando los efectos de los desastres naturales tales como inundaciones, sequías y crecidas repentinas que afectan a 270 millones de personas y matan a unas 124.000 por año en todo el mundo (85%, en Asia).

• Las emisiones de gases de efecto invernadero del drenaje de las turberas en Asia sudoriental aportan el equivalente al 1,3 al 3,1% de las emisiones mundiales de CO2 provenientes de la quema de combustibles fósiles, y son una amenaza para la supervivencia de los orangutanes en peligro de extinción.

• El reciente acuerdo firmado el 26 de Mayo de 2010 entre Noruega e Indonesia, sobre el apoyo financiero de mil millones de dólares para reducir la deforestación y el drenaje de los humedales, provee un nuevo ímpetu tanto para la mitigación del cambio climático así como para los orangutanes en peligro en estos bosques únicos.

Argumentos a favor de restaurar el ecosistema

En el informe se señala que conservar los ecosistemas actuales es más económico que restaurarlos. La conservación efectiva, como se lleva a cabo en muchos Parques Nacionales y zonas protegidas, puede costar desde unas pocas decenas hasta cientos de dólares de los EE.UU por hectárea.

Sin embargo, las zonas protegidas abarcan sólo el 13, el 6 y menos del 1% de las superficies continentales, costeras y oceánicas del planeta, respectivamente, por lo que muchos ecosistemas importantes quedan fuera de ellas. La restauración de los ecosistemas existentes puede costar diez veces más que su gestión, pero sigue siendo conveniente si se consideran los rendimientos que pueden obtenerse a partir de los servicios basados en la naturaleza restaurada. De hecho, en el informe se demuestra que, en comparación con la pérdida de los servicios de los ecosistemas, las restauraciones bien planificadas pueden ofrecer relaciones costo-beneficio de 3 a 75 en cuanto al rendimiento de las inversiones.

Según los estudios iniciales compilados por la iniciativa TEEB, la restauración de las praderas, bosques y bosques claros garantiza algunas de las tasas de rendimiento más altas. “Por ejemplo, restaurar los humedales y los bosques puede ser hasta 22 veces más efectivo que invertir en plantas de tratamiento del agua”, dice Christian Nellemann de la Base de Datos sobre Recursos Mundiales del PNUMA en Arendal, Noruega, que encabezó el informe de respuesta rápida presentado hoy. “Estamos asombrados del enorme apoyo que brinda el público a la restauración del medio ambiente en las zonas donde se lleva a cabo, pero además tiene que hacerse bien”.

• En la ciudad turca de Estambul el número de personas que se abastecen de aguas residuales tratadas aumentó durante los últimos 20 años de unos pocos cientos de miles a más de nueve millones —el 95% de la población— mediante la rehabilitación y la limpieza de las riberas, el traslado de las industrias que contaminan, la instalación de obras de tratamiento del agua y el restablecimiento de la vegetación en las márgenes de los ríos.

• En Vietnam, la plantación y protección de casi 12.000 hectáreas de manglares ha costado poco más de 1 millón de dólares de los EE.UU., pero ha permitido ahorrar más de 7 millones en costos anuales de mantenimiento de los diques.

• La estricta aplicación de la ley, que cuesta la vida de más de 190 guardabosques en Ruanda, la República Democrática del Congo y Uganda, ha ayudado a restaurar la población del gorila de montaña críticamente en peligro observándose un ligero incremento y generando grandes ingresos provenientes del ecoturismo.

• Con un costo de 3 millones de dólares de los EE.UU. durante siete años, la restauración de más de 500 hectáreas de manglares en la región de Andhra Pradesh en la India permitió que aumentara la población de cangrejos comestibles y el forraje para el ganado, lo que a su vez reactivó los ingresos de los habitantes y aumentó la diversidad biológica, como de nutrias y pájaros.

• Se han restaurado los ecosistemas costeros de la Bahía de Biscayne, en Florida, lo que arrojó un beneficio anual de 1,7 millones de dólares de los EE.UU.

• La prohibición de métodos insostenibles de pesca, la reincorporación de especies autóctonas de peces y la replantación de pastos acuáticos nativos han transformado el antes muy contaminado y degradado Lago Hong de China.

• Desde 2003, la calidad de vida ha mejorado notablemente, diversas especies exóticas de pájaros como la cigüeña oriental han regresado después de 20 años y los ingresos de los pescadores se han triplicado.

Entre los estudios de casos se incluye el proyecto de reforestación en una región de Tanzanía llamada Shinyanga, al sur del Lago Victoria, que hasta no hace mucho se conocía como el Desierto de Tanzanía debido a la deforestación y la conversión de los bosques en tierras de cultivo.

Sin embargo, un proyecto de 18 años orientado a la creación de recintos forestales en las aldeas ha revertido la degradación de las tierras y mejorado los medios de vida de los habitantes rurales. Se han plantado unas 350.000 hectáreas de ngitili, término local para referirse a los recintos, que abarcan a más de 800 aldeas y 2,8 millones de personas.

Los estudios realizados por el gobierno tanzaniano y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y sus Recursos Naturales hacen hincapié en las diversas ventajas, como la mejora de las dietas y la seguridad alimentaria y menos tiempo que destinan las mujeres a buscar leña.

• Se calcula que los beneficios en efectivo de la restauración únicamente son de unos 14 dólares de los EE.UU. por persona por mes, unos 5,50 dólares más que el promedio nacional.

En virtud de los acuerdos de las Naciones Unidas sobre el clima, los países están empezando a pagar a las naciones en desarrollo para que conserven los bosques en vez de talarlos.

Se calcula que mediante el Programa de reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques se podrían reducir a la mitad las tasas de deforestación para 2030.

• Según algunas estimaciones, con este programa se podrían reducir entre 1.500 y 2.700 millones de toneladas de emisiones mundiales de gases de efecto invernadero todos los años por un costo de entre 17.000 y 33.000 millones de dólares de los EE.UU. por año, pero se estima que los beneficios a largo plazo serán de 3,7 billones de dólares a valores actuales.

• En el marco del proyecto Scolel Te de México, 700 agricultores en 40 comunidades han plantado más de 700 hectáreas de árboles en tierras degradadas para secuestrar el carbono y han recibido decenas de miles de dólares de los mercados de carbono – el cual en este caso está vinculado con la compensación de las carreras de Fórmula Uno y el Campeonato Mundial de Rally. www.ecoportal.net

Nota:

Se puede consultar el informe “Planeta muerto, planeta vivo - Diversidad biológica y restauración de ecosistemas para el desarrollo sostenible” en www.unep.org

viernes, marzo 06, 2009

Deforestación de Amazonía equivale a casi todo territorio de Venezuela

ABC, Paraguay, 6 de marzo de 2009

SEGUN PNUMA

La agricultura migratoria y la ganadería han generado una deforestación acumulada en la Amazonía de 857.666 kilómetros cuadrados hasta 2005, lo que equivale al 94 por ciento del territorio venezolano, reveló un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).


Solo en el período 2000-2005 se deforestaron 27.218 kilómetros cuadrados anuales, precisa el informe “Perspectivas del medio Ambiente en la Amazonía: Geo Amazonía”, elaborado por 150 expertos con el apoyo del PNUMA y la organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y presentado este jueves en Lima.

Si la pérdida de bosques amazónicos excede el 30 por ciento de la cobertura vegetal disminuirían las lluvias y aumentarían las prácticas de quema de bosques para liberar vapor de agua, lo que además, generaría una mayor emisión de gases invernadero, advierte el estudio.

En ese sentido, los expertos afirman que si continúan las malas prácticas, el bosque húmedo amazónico podría estar deforestado en un 55 por ciento en 2030 y probablemente gran parte de la Amazonía se convertiría en una gran sabana antes de que concluya el siglo XXI.

El texto también señala que la pérdida de la biodiversidad se expresa en el aumento de las especies amenazadas, pero no se cuenta con información precisa sobre este asunto.

El volumen de agua de la cuenca amazónica representa alrededor del 20 por ciento del total del agua dulce en el mundo, pero “la disponibilidad de aguas superficiales en cada uno de los países que conforman la cuenca amazónica depende en gran medida del uso y manejo adecuado que se realiza en cada uno de ellos”, añade.

Asimismo las aguas superficiales de la región amazónica están siendo afectadas por los relaves mineros, los derrames de hidrocarburos, el uso de agroquímicos para la agricultura, los desechos sólidos de las ciudades y de la transformación de los cultivos de hoja de coca, alertaron los expertos en el informe.

“El cambio de uso del suelo amazónico debido al crecimiento de actividades económicas, la construcción de infraestructura y el establecimiento de asentamientos humanos ha generado una acelerada transformación del ecosistema amazónico”, indica el texto.

Los expertos alertan que la dinámica económico- productiva en la Amazonía como respuesta a la demanda de los mercados internacionales también genera un uso intensivo de los recursos naturales como la madera y otros productos no maderables (castaña) , hidrocarburos y minerales.

“El crecimiento poblacional, la expansión de actividades económicas y el desarrollo de la infraestructura han llevado a modificar significativamente el uso del suelo en la región, lo que está causando la fragmentación de los ecosistemas, deforestación y pérdida de la biodiversidad”, señala el reporte.

Cinco de los ocho países amazónicos (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela) que comparten la región tiene más del 50 por ciento de su población amazónica asentada en áreas urbanas.

EFE