lunes, octubre 25, 2010

Informe sobre Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas en México. PNUD 2010

Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Miércoles, 20 de Octubre de 2010 10:25

Informe sobre Desarrollo Humano de los Pueblos Indígenas en MéxicoEl fundamento de la integración nacional no radica en la noción de homogeneidad, sino en la aceptación de la diversidad como característica inherente de la sociedad. La única homogeneidad que debe buscarse es la de la igualdad de oportunidades y de derechos humanos, sociales y culturales para todas las personas independientemente de su origen racial, social, étnico, modo de vida, religión, y sexo. Es preciso aceptar que las naciones no tienen una identidad única. Existe una amplia variedad de modos de vida y cosmovisiones que propician el pleno desarrollo de las sociedades. La historia se ha encargado de mostrar las trágicas consecuencias que puede traer consigo la imposición de una creencia.

En México vive un gran número de pueblos y comunidades indígenas que han logrado preservar su identidad y su lengua. Sin embargo, se han caracterizado por ser el grupo poblacional con mayor rezago y marginación. Su situación no sólo se debe al acceso diferenciado que han tenido a los bienes públicos, sino también a la discriminación y exclusión de las que han sido objeto.

Desde la perspectiva del desarrollo humano, la generación de capacidades y oportunidades para ejercer una vida libre es un derecho que corresponde a todas las personas. Como lo ha señalado el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano del año 2004, la ‘identidad cultural’ es parte de ese conjunto de capacidades que deben poseer las personas para llevar una vida más plena, es un derecho que debe respetarse y no ser considerado como un atributo que puede ser negado.

Así lo muestra la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de septiembre de 2007, en la cual se afirma que los pueblos indígenas deben estar libres de toda discriminación y se establecen el derecho a la autodeterminación, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como el derecho a participar en la vida política, económica y social de la comunidad en la que viven.

En resumen, se alienta a todos los Estados a respetar y cumplir con lo establecido en la misma, en pos de alcanzar sociedades más justas, democráticas e igualitarias.

En México, la creación en 2003 de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) ha permitido llevar las preocupaciones específicas de los pueblos y las comunidades indígenas a las instancias gubernamentales de decisión más importantes. Actualmente, el apoyo público a la población indígena se ha convertido en un eje transversal de las políticas públicas del Estado; desde el año 2008 existe un anexo dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación en el que se desglosan los recursos que se destinan a este sector de la población. Todo esto, entre otras acciones, ha contribuido a mejorar la condición de bienestar de los pueblos y comunidades indígenas. No obstante, el rezago es tan grande que estos esfuerzos no han sido suficientes para colmar los diferenciales de desigualdad, como lo muestra el análisis presentado en esta publicación.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lleva más de diez años colaborando con diversos organismos en México para impulsar el respeto a los derechos humanos y con la publicación de los índices de desarrollo humano genera información que muestra los principales aspectos y regiones en donde las desigualdades y carencias son más pronunciadas. Sin embargo, es indispensable el levantamiento de información oficial que integre de manera más sistemática la diversidad cultural, para poder contar con indicadores sensibles a las mismas, de tal forma que sea posible la planeación y diseño de políticas públicas multiculturales que garanticen el pleno desarrollo de todas las comunidades y personas.

Esta publicación presenta en cifras la profunda desigualdad de oportunidades que caracteriza a los pueblos indígenas. Aquí se enfatiza la necesidad de generar indicadores que den luz sobre los aspectos prioritarios en los que deben centrarse las políticas públicas para alcanzar una mayor igualdad de oportunidades en la población indígena; se presenta el índice de desarrollo humano de la población indígena a nivel municipal y sus componentes para el año 2005; se enfatiza la condición de desventaja que caracteriza a las mujeres indígenas, quienes son objeto de una doble discriminación: su condición de género y de origen étnico; se analizan las principales dimensiones del desarrollo humano en la población indígena y su contraste con la población no indígena; además, se da un panorama general de la progresividad del gasto público considerando el nivel de desarrollo humano de la población indígena.

Los hallazgos de este informe muestran que la población indígena se encuentra en clara desventaja en los logros en salud, educación y particularmente en las oportunidades de generación de ingreso. Por otra parte, se encuentra que la asignación del gasto público federal se ha focalizado hacia los municipios con población indígena con menor desarrollo humano. Sin embargo, no existe evidencia contundente de que estos recursos estén beneficiando a los indígenas, lo cual abre una brecha de análisis sobre la planeación eficiente y eficaz del uso de los recursos públicos. De aquí se deriva la importancia de incorporar a los pueblos y las comunidades indígenas en la toma de decisiones sobre el destino y distribución del gasto que les es asignado.

Con esta publicación, el PNUD en México busca contribuir una vez más a la generación de indicadores que constituyan una herramienta no sólo para el análisis académico, sino para el desarrollo de políticas públicas implementadas por el gobierno, así como para las acciones llevadas a cabo por parte de la sociedad civil organizada y, finalmente, para todos aquellos que comparten y persiguen los principios de igualdad y equidad entre todas las personas, cualquiera que sea el ámbito en el que se desempeñan. Una sociedad armónica, justa e igualitaria, sólo puede alcanzarse con el compromiso social de todos sus miembros.

Magdy Martínez-Soliman
Representante Residente
PNUD México

1 comentario:

Alex dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=q4WygyaXn8U