jueves, marzo 01, 2007

Pulso climático divide a científicos

Por Stephen Leahy *

Para algunos es realista, para otros conservador. Especialistas consultados por Tierramérica reaccionan al cuarto reporte de expertos sobre cambio climático, que predice aumentos de temperatura de entre 1,8 y 4 grados.

TORONTO
, 5 Feb (Tierramérica) .-Los pronósticos del reporte del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático, que plantea aumentos de hasta 4 grados en la temperatura planetaria para 2100, son muy sólidos para algunos científicos, pero para otros resultan conservadores.

El Cuarto Informe de Evaluación del Grupo (IPCC, por sus siglas en inglés), de mil 600 páginas y cuya primera parte fue presentada el dos de febrero en París, señala que es abrumadora la evidencia sobre el calentamiento planetario y la responsabilidad que les cabe a los humanos al respecto y hace varias predicciones sobre la materia.

Pero según algunos climatólogos, dichos pronósticos pueden ser demasiado prudentes, ya que no tomaron en cuenta los estudios más recientes, sobre el deshielo en Groenlandia, por ejemplo.

“El IPCC es inherentemente un grupo cauto y sensato de científicos, y a momentos es frustrantemente conservador”, opinó David Archer, climatólogo de la Universidad de Chicago.

Hay que entender que los informes del IPCC no publican hallazgos propios. Más de dos mil 500 científicos de más de 130 países compilan y analizan investigaciones previamente publicadas y pasan años conciliando las muchas diferencias existentes y trabajando en una presentación resumida de la información.

El informe predice, por ejemplo, que las temperaturas aumentarán de 1,8 a 4 grados para el año 2100, en contraste con los pronósticos de su anterior informe, en 2001, cuando ofrecieron un espectro de entre 1,4 y 5,8 grados.

"La principal diferencia (entre el cuarto informe y el anterior) es que ahora las conclusiones son tan bien apoyadas por los datos observados que nadie puede dudar razonablemente que estamos en medio del calentamiento global", dijo a Tierramérica Stefan Rahmstorf , quien colaboró con el cuarto informe del IPCC.

“Más allá de unas pocas excepciones, los informes del IPCC esencialmente coinciden”, señaló Rahmstorf, profesor de física de los océanos en el alemán Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático.

Pero hay excepciones y tal vez la más controvertida sea el impacto del derretimiento de glaciares y capas de hielo en el aumento del nivel del mar.

Versiones del Cuarto Informe de Evaluación filtradas a los medios antes de su difusión oficial, pronosticaron un aumento del nivel del mar de entre 28 y 43 centímetros para 2100, sustancialmente menos que la predicción de 2001, de entre nueve y 88 centímetros.

A causa de una fecha límite obligatoria, el cuarto informe no incluye evaluaciones de los últimos estudios publicados, que muestran que las capas de hielo en Groenlandia y otras partes se derriten mucho más rápidamente de lo que se pensaba.

Una investigación del propio Rahmstorf, publicada en la revista Science en diciembre, establece que es más probable que el nivel del mar aumente entre 50 y 140 centímetros para 2100.

En el cuarto informe, "los números sobre el nivel del mar son extremadamente conservadores, y los modelos climáticos no reflejan las observaciones más recientes de lo que está ocurriendo en Groenlandia", afirmó Andrew Weaver, climatólogo de la Escuela de Ciencias de la Tierra y los Océanos de la canadiense Universidad de Victoria.

Lo que sí incluyen los modelos climáticos son los hallazgos del Servicio Mundial de Control de Glaciares (WGMS) en la ciudad suiza de Zurich, de que los glaciares montaña están cediendo tres veces más rápidamente que en los años 80.

Desde 1850, la mitad de los glaciares montaña del mundo se derritió y las temperaturas globales aumentaron apenas 0,8 grados. El futuro aumento de dos grados significa que "en el siglo XXI sobrevivirán solamente los glaciares más grandes y elevados", dijo Michael Zemp, de WGMS.

Pese al conservadurismo y a la virtual unanimidad entre los expertos que participan en los reportes del IPCC, habrá organizaciones e individuos que negarán la responsabilidad humana en el cambio climático, y culpen a las variaciones solares, por ejemplo, por el aumento de temperaturas.

“Esas explicaciones fueron refutadas científicamente hace tiempo, pero reaparecen regularmente bajo nuevas formas. Todavía hay muchos, especialmente en América del Norte, que buscan excusas para enterrar sus cabezas en la arena", dijo Archer, de la Universidad de Chicago.

“El nuevo informe del IPCC usó 19 modelos climáticos diferentes, más del doble que el anterior. En los últimos seis años se hizo un esfuerzo enorme para estandarizar y mejorar la precisión de estos modelos”, dijo a Tierramérica John Fyfe, del Centro Canadiense para el Análisis Climático de Victoria.

“Extremadamente complejos, los modelos climáticos solamente pueden verse en las mayores supercomputadoras del mundo. Ahora hacen un trabajo muy bueno de simulación precisa del clima en los últimos 150 años, y son muy buenos calculando temperaturas futuras”, dijo.

También mejoraron mucho pronosticando cómo serán las condiciones en áreas grandes, como las praderas canadienses, donde se espera sequías más frecuentes.

La de París fue la primera parte de las tres que constituyen el cuarto informe. Las próximas dos partes, que abordarán los impactos del cambio climático y cómo mitigarlos, serán difundidas en abril y mayo.

“Comparada con el informe de 2001, la primera parte del cuarto informe, que trata sobre la ciencia física relacionada con el cambio climático, incorpora muchas más observaciones directas, lo que incrementó la confianza en los resultados”, dijo David Fahey, del Laboratorio de Investigaciones de Sistemas de la Tierra, de la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional estadounidense.

"Este informe representa un tremendo salto adelante en nuestra comprensión del clima", expresó a Tierramérica Fahey, quien redactó parte del texto.

Sin embargo, más allá de detalles, este reporte indica lo mismo que los anteriores del IPCC: el cambio climático está ocurriendo y va a empeorar. “Y podría ser mucho peor, si no se actúa ahora para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para mí, el cambio climático es como un tren que se descarrila en cámara lenta", resumió Fahey.


* Corresponsal de IPS.

Pistas de esquí en riesgo de extinción

Por Julio Godoy *

Reporte de la OCDE predice que para 2050 desaparecerá la mayoría de los glaciares alpinos y sus estaciones de esquí, debido al cambio climático.

BERLÍN
, 29 Ene (Tierramérica).- Los amantes del esquí en Europa empiezan a engrosar la lista de perjudicados por el calentamiento planetario, durante un invierno boreal que, por sus moderadas temperaturas y por la ausencia de nieve, más bien recuerda a la primavera.

Numerosas justas deportivas en estaciones europeas se pospusieron o cancelaron, como el Tour de Ski, un nuevo campeonato organizado por la Federación Internacional de Esquí, que estuvo previsto para el 29 de diciembre en la central localidad checa de Nove Mesto. La falta de nieve obligó a posponerlo y cambiarlo de sede, a una pista artificial en el estadio olímpico de la ciudad alemana de Munich.

En la francesa Val d'Isère y la suiza Saint Moritz, competencias correspondientes a la Copa del Mundo también fueron canceladas por falta de nieve. En la estación alemana de Todtmoos no nieva desde hace casi un año. Y las temperaturas son tan moderadas que los azafranes empezaron a florecer en diciembre, como si ya fuera primavera.

Estos hechos confirman los pronósticos de numerosos expertos sobre los efectos del calentamiento global, especialmente en los deportes de invierno y en las estaciones europeas de esquí.

Uno de estos reportes, "El cambio climático en los Alpes europeos", que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) editará en febrero, predice que para 2050 desaparecerá la mayoría de los glaciares alpinos y, por ende, la mayor parte de las estaciones de esquí.

El informe destaca que en los Alpes, que son "particularmente sensibles al cambio climático", la temperatura representa tres veces el aumento promedio global.

"Los años 1994, 2000, 2002 y particularmente 2003 han sido los más cálidos observados en los Alpes en los últimos 500 años", detalla, pronosticando que "cambios climáticos incluso más marcados ocurrirán en las décadas venideras, incluyendo una reducción de la cobertura de nieve a bajas altitudes y el derretimiento de glaciares y de permafrost a alturas más elevadas".

El estudio calcula que 57 de las 666 estaciones de esquí de los Alpes --nueve por ciento-- ya son afectadas por tales cambios climáticos. Si la temperatura aumenta un grado, esta cifra pasaría a 25 por ciento. Con un calentamiento global de cuatro grados pronosticado para este siglo por prácticamente todos los estudios sobre el cambio climático, más de 70 por ciento de las estaciones alpinas de esquí no podría funcionar más y apenas 202 tendrían nieve natural, según el informe.

Uno de los autores del reporte, Shardul Agrawala, dijo a Tierramérica que las regiones más afectadas por el calentamiento global están en Austria y Alemania, y que solo las estaciones más grandes y situadas a mayor altura sobrevivirán a la catástrofe climática.

Una de las estaciones probablemente más vulnerables es la de Kitzbühel, ubicada en un valle de la sudoccidental región austriaca de Tirol, unos 800 metros sobre el nivel del mar. En contraste, la francesa Val Thorens, situada a dos mil 300 metros, debe su renombre a la constante presencia de nieve en sus pistas.

Durante la temporada navideña, la estación de Kitzbühel abrió menos de 10 de sus 54 ascensores, debido a la falta de nieve, y tuvo que utilizar nieve artificial para habilitar las pistas.

Pero según el politólogo alemán Frank Kürschner, estudioso del tema, la nieve artificial tiene costos ambientales "horrendos".

"Para producir nieve que cubra un metro cuadrado, uno necesita 100 litros de agua", explicó Kürschner a Tierramérica. "Y un cañón para dispararla a las pistas consume 13 mil kilovatios por hora por hectárea. Esto equivale al consumo anual de una familia de cuatro miembros en un país industrializado", añadió.

El informe de la OCDE coincide con tales apreciaciones, aunque de manera más sutil. "Los costos reportados de la nieve artificial no incluyen los costos externos, tales como el consumo de agua y de energía (necesarias para su producción), (la destrucción del) paisaje y otros aspectos ecológicos", señala.

Además, "con el aumento de la temperatura ambiente, los costos de la producción de nieve artificial van a incrementarse desproporcionadamente y, si el calentamiento global supera cierto límite, la nieve artificial simplemente no será una alternativa", afirmó Agrawala.

Pese a que el reporte hace recomendaciones a los gobiernos de los países alpinos afectados por el cambio climático, Agrawala aseguró que los hallazgos contenidos en el estudio son prácticamente ineluctables, y que sus conclusiones son aplicables a regiones montañosas similares a los Alpes, en América del Norte, Australia y Nueva Zelanda.


* Corresponsal de IPS.

domingo, febrero 25, 2007

Alerta temprana en aguas patagónicas

Un nuevo informe advierte que la pesca amenaza a pingüinos y ballenas en el Atlántico Sur. Pero especialistas locales discrepan sobre la dimensión del peligro.

BUENOS AIRES
, 20 Ene (Tierramérica).- Unos creen que fue un mensaje exagerado, otros que sirvió para prevenir problemas futuros. Así de dispares fueron en Argentina las reacciones en torno a un informe que alertó sobre el impacto de la pesca de anchoítas en el ecosistema marino de la Patagonia.

En un artículo publicado el 5 de este mes en la revista Science, científicos de la argentina Fundación Patagonia Natural y de la estadounidense Universidad de Washington, advirtieron que la pesca de anchoíta (Engraulis anchoita) en el Atlántico Sur amenaza especies endémicas de la región que sostienen el ecoturismo.

Decenas de miles de visitantes de Argentina y del exterior llegan cada año a las costas de las provincias patagónicas de Chubut y Santa Cruz, atraídos por la posibilidad de avistar ballenas, recorrer reservas de pingüinos, lobos y elefantes marinos, y apreciar albatros, cormoranes o gaviotas.

El artículo advirtió que ese paraíso puede alterarse si se avanza en la pesca de la anchoíta, que representa 50 por ciento de la dieta del pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) y es también alimento de merluzas, cormoranes, golondrinas, delfines, leones marinos y otras decenas de especies de la región.

El alerta "propone una perspectiva integrada del uso del mar, que contemple la interacción entre todas las especies", dijo a Tierramérica el biólogo Claudio Campagna, investigador del Centro Nacional Patagónico y experto en mamíferos marinos.

Campagna consideró que "las pesquerías mundiales rara vez son sostenibles, y su impacto sobre otras actividades e intereses que dependen de los mismos recursos no se tiene en cuenta a la hora de estimar los beneficios de la pesca".

"Lo deseable sería modelar científicamente el funcionamiento del sistema a fin de poder entender qué efectos tendría la extracción de especies críticas en procesos que involucran a fauna carismática (endémica) de la costa patagónica", añadió.

Pero Ernesto Godelman, presidente del no gubernamental Centro para la Defensa de la Pesca Nacional (Cedepesca), discrepa con tanta precaución.

"Está bien generar conciencia sobre el cuidado del ambiente marino, pero aquí hay algo de sobreactuación preventiva. La información disponible no coincide con lo publicado en Science y mucho menos con el tremendismo de las repercusiones posteriores", declaró a Tierramérica.

Por ahora "no se ven indicios de que la explotación actual o planeada de anchoíta patagónica ponga en peligro la sustentabilidad en sentido amplio, es decir incluyendo interacciones tróficas", remarcó.

Según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), hasta ahora "la explotación comercial de anchoíta patagónica no alcanzó grandes magnitudes, promediando unas dos mil toneladas anuales desde los años 60".

El volumen de captura dista del tolerado por el Inidep, para el cual la población de la especie que vive entre el sur de Brasil y el sur de la provincia de Buenos Aires (anchoíta bonaerense) el máximo permitido es de 120 mil toneladas anuales, y para la patagónica unas 60 mil toneladas.

"En Inidep somos muy precavidos, y sostenemos que el problema no es tan dramático", declaró a Tierramérica un científico de esa entidad que participó de las investigaciones pero prefirió el anonimato.

La preocupación por el recurso comenzó en 2003, cuando el Consejo Federal Pesquero aprobó el Plan de Investigación para el Desarrollo de una Pesquería Sustentable de Anchoíta Patagónica, propuesto por la provincia de Chubut.

Frente a la emergencia declarada para la sobreexplotada merluza común (Merlucius hubbsi), la provincia apuntaba a avanzar sobre una especie subexplotada. El plan experimental, prorrogado en 2005, contó con la participación de funcionarios, empresas pesqueras, técnicos del Inidep y de la Fundación Patagonia Natural.

Ahora la Fundación sostiene que los estudios del Inidep no incluyeron mecanismos específicos para cuantificar los efectos de la pesca de anchoíta sobre peces y fauna salvaje que dependen de ella. Y además manifestó su temor de que el recurso se destine a fabricar harina de pescado.

La fuente del Inidep respondió que el organismo "no estudia en particular el impacto sobre las demás especies", pero que sí las involucra al considerar parámetros como la muerte natural de anchoítas cuando otro animal se alimenta de ellas.

Respecto del temor a que la especie se use como materia prima para la industria, Godelman explicó que el plan aprobado por el Consejo estableció que las firmas participantes "no podrán tener como objetivo la fabricación de harina".

El titular de Cedepesca señaló que sólo la anchoíta bonaerense se destina a ese rubro, y no en Argentina sino en Uruguay. Entre los dos países capturan unas 70 mil toneladas al año --sobre un máximo permitido de 120 mil-- y la mayoría se destina a esa industria.

"Este sí es un problema que hay que seguir de cerca. La explotación de la pesquería de anchoíta bonaerense para fabricar harina representa un riesgo real", aseguró Godelman.


* Corresponsal de Tierramérica.

martes, enero 23, 2007

Nativos del Amazonas utilizan Google Earth y GPS para proteger su hogar en la selva tropical

Rhett A. Butler, mongabay.com

November 14, 2006


Deep in the most remote jungles of South America, Amazon Indians (Amerindians) are using Google Earth, Global Positioning System (GPS) mapping, and other technologies to protect their fast-dwindling home. Tribes in Suriname, Brazil, and Colombia are combining their traditional knowledge of the rainforest with Western technology to conserve forests and maintain ties to their history and cultural traditions, which include profound knowledge of the forest ecosystem and medicinal plants. Helping them is the Amazon Conservation Team (ACT), a nonprofit organization working with indigenous people to conserve biodiversity, health, and culture in South American rainforests.

ACT was founded by Mark Plotkin, an accomplished author and renowned ethnobotanist, who has spent much of the past 20 years with some of the most isolated indigenous groups in the world. ACT is active in the Amazon, one of the few places where indigenous populations still live in mostly traditional ways. However, like the Amazon rainforest itself, this is rapidly changing. As forests fall to loggers, miners, and farmers, and the allure of western culture attracts younger generations to cities, extensive knowledge of the forest ecosystem and the secrets of life-saving medicinal plants are forgotten. The combined loss of this knowledge and these forests irreplaceably impoverishes the world of cultural and biological diversity.

ACT has pioneered a novel approach to address these problems by enabling Indians to monitor and protect their forest home while passing on their cultural wealth to future generations. ACT is working in partnership with local governments to train Indians in the use of GPS and the Internet to map and catalog their forest home, helping to better manage and protect ancestral rainforests by monitoring deforestation and preventing illegal incursions on their land. At the same time the efforts are strengthening cultural ties between indigenous youths and their parents and grandparents.

Googling for forest conservation

While Indian reservations are nominally protected in parts of Brazil — in fact more than 26 percent of the Brazilian Amazon has been set aside in such reserves — in reality Indian lands in northern South America are suffering from encroachment, especially from illegal miners looking to exploit the region's gold deposits. Since the early 1990s the region that includes parts of French Guiana, Guyana, Venezuela, Suriname, Brazil, and Colombia has witnessed a gold rush that has brought tens of thousands of informal miners across lightly patrolled — and sometimes unpatrolled — borders. These mines have wreaked havoc on the local environment, causing deforestation, mercury pollution, and sedimentation of otherwise pristine rivers. The influx of miners has social consequences as well, ranging from violence between miners and indigenous populations to the introduction and spread of diseases like malaria and AIDS. The situation is so problematic that the Association for Tropical Biology and Conservation (ATBC), the world's largest scientific organization devoted to the study and protection of tropical ecosystems, recently passed a resolution calling upon governments to take action to stop this illegal and destructive mining.

Due to the scale of mining operations and the remoteness of the area, illegal mining has been exceedingly difficult to detect. A clandestine airstrip in cleared forest or a series of riverside sluice boxes can be nearly impossible to pinpoint on the ground, given the vastness of the Amazon. But technology is changing the picture. Google Earth and GPS are proving to be key tools in battling deforestation and helping Indians protect their lands.

Indians, who have access to the Internet at the ACT offices in several locations in northern South America, use Google Earth to remotely monitor their lands by checking for signs of miners.

“Google Earth is used primarily for vigilance,” Vasco van Roosmalen, ACT’s Brazil program director, said in an interview with mongabay.com. “Indians log on to Google Earth and study images, inch by inch, looking to see where new gold mines are popping up or where invasions are occurring. With the newly updated, high-resolution images of the region, they can see river discoloration which could be the product of sedimentation and pollution from a nearby mine. They are able to use these images to find the smallest gold mine.”

Once the Indians pinpoint suspect areas using Google Earth, they note the coordinates, then go on foot patrol to investigate further or mark the spot for future airplane flyovers, where five to six Indians go up with government officials to scout for illegal incursions. Van Roosmalen says that without the aid of satellite imagery, flyovers can be of limited effectiveness due to the extent of the forest.

“The high-resolution images make it a lot easier to actually find these areas,” said Van Roosmalen. “When Google Earth updated these images earlier this year with higher resolution versions, we could find nearly all the disturbances in the forest. Our guys have been finding gold mines we didn't know about at all.”

Van Roosmalen said that ACT has spoken with Google Earth about the project.

“We made a presentation earlier this year explaining how we use the images,” Van Roosmalen recounted. “We offered the Google Earth team a list of coordinates where it would be helpful to have sharper images. We also discussed the possibility of finding ways to include the Indians’ nonproprietary data, as a layer with Indian names, on Google Earth.”

Beyond the forest-monitoring capabilities, Google Earth and more generally the Internet, is also helping to strengthen bonds between indigenous children, hungry for technology, and their parents, who are interested in protecting their homeland.

“We have three Indians working in Macapá, the state capital,” Van Roosmalen explained. “The kids are spending time on the computer now and learning very quickly. They are helping their parents use Google Earth to find gold mines near the borders of the indigenous reserve. Not only are the kids having fun with it but they are helping preserve the forest.”

"This is the perfect combo of western technology and indigenous custom and know-how," said Plotkin, president of ACT. "We've got guys painted red and nothing else, walking through the jungle with GPS units mapping their land. That's the sweet spot, the best of both worlds."

Two headed invisible jaguars here

"Westerners maps in three dimensions: longitude, latitude, and altitude," explained Plotkin. "Indians think in six: longitude, latitude, altitude, historical context, sacred sites, and spiritual or mythological sites, where invisible creatures mark watersheds and areas of high biodiversity as off-limits to exploitation."

Their maps are also meticulously detailed, including virtually everything associated with a place.

"Indians mark where they get materials for houses, bamboo, specific vines, places where they find honey and wood for canoes, anything they eat in terms of palm nuts, brazil nuts, Açaí -- rich palm fruit. For example we're working with the Wayana, a warrior tribe. They have marked two specific parts of the forest where they can find wood hard enough for arrow points. They've marked another point on the other side of the reserve where they get hollow wood to craft the arrow shaft," added van Roosmalen.

The Indians also chart the distribution of medicinal plants -- they use hundreds -- but for security reasons, some highly coveted medicinal plants are not published. In the past there have been problems with biopiracy where outsiders trespass on lands to illegally collect these plants for export. The Indians saw nothing in return.

In addition to plants, the Indians mark all the places they see animals, including game animals and mythological animals that have deep spiritual meaning.

"On one of the maps the Kamayura had drawn a two-headed animal, so I asked the shaman what it was," recalls Plotkin. "'A two-headed invisible jaguar' he told me. So I asked if he'd ever seen one. 'No they are invisible and dangerous so we don't go there,' he said. Later I learned that the area marked with the invisible jaguar was a strict no-hunting zone, which was preserved to ensure a breeding refuge for forest wildlife. This was his way of saying that it was a protected area where hunting was not allowed."

There are good reasons that Indians say certain sites are sacred. Watersheds, which ensure clean drinking water, are off-limits to disturbance as are areas of high biodiversity and places with sacred plants. Indians don't want these places over-exploited.

Besides indicating the location of resources, villages, and geographical features like rivers and creeks, the mapping process has helped reestablish bonds between generations in a society where culture is at risk of extinction.

"The Tumucumaque map has over 2000 Indian names that never before had been registered," said van Roosmalen. "This is extremely important because behind each name is a story that can serve as a tie to the land."

"For example when we did one of the first mapping projects, Indians went out into villages and forests to get the names of the places. When they returned, they said it was taking longer than expected because the elders spent half an hour telling them the story behind the name, before they revealed the name. Well, some of these guys thought this through and asked us for tape recorders so they could record these stories, transcribe them into their language, and make a book with the stories behind the names on the map. Now, for the first time, they have educational material about their culture."

"Look, you want to map your land so you head into the forest with GPS and mark your waypoints and your routes, but the monkey at the end of the creek isn't going to tell you the name and history of a place. All the technology in the world is not going to explain to you the spiritual significance of a spot. No, it's the old guy sitting at the back of the hut, the one you've ignored since you were a kid. He's the one with the knowledge. All of a sudden these old guys are being appreciated as tremendous sources of knowledge by the younger generation, conservation organizations like ACT, and government agencies. Now they see the value of these elders when before no one cared."

In Brazil, Van Roosmalen says that the maps themselves are helping younger generations better understand the struggles of their parents and grandparents in the 1970s and 1980s to acquire rights to the land.

"The elders are dying. The younger generation hadn't been learning about the stories of their ancestors or their ties to the land. There were no materials for the school. The main reason the elders asked for these maps was the huge responsibility to hold on to their lands. Their forefathers fought so very hard for these territories -- not having ways to learn about this history, the younger generation is not interested in the land."

"Just last month a researcher told me, 'I thought this land has always been ours. I didn't know we fought so hard for it. Now I need to do a better job of managing it and protecting it.'"

The maps change all this -- they make culture relevant to the new generation and present an easy way for the old generation to pass on their knowledge. Most importantly, the decision to make the maps was that of the Indians. Van Roosmalen says that ACT just comes in with the methodology, but doesn't tell the Indians what to map.

"They know they are making these maps for themselves. They decide what goes into these maps," he says. "The maps empower them and make them more self-reliant."

The maps also have important legal implications for Indians. Maps can be used to establish land rights. For example, says van Roosmalen, in Suriname where there are no indigenous land rights, the maps serve as a very basic tool to help them get rights to their land. In Brazil, vast quantities of land are set aside for Indians but don't have title, meaning that if there is a change to the constitution, they could lose their land.

"A common question from politicians and developers is 'Why do so few Indians need so much land?'" said van Roosmalen. "When you can illustrate it with these detailed maps -- showing that they are using it for all their various purposes -- it's a much more powerful argument than just having a blank map with a green rectangles drawn on it."

Eyes and ears for the government

The maps and Indian involvement also pay dividends for the Brazilian government, concerned about illegal activities and border security. Van Roosmalen says the government has taken an active interest in training Indians in GPS so they can monitor forest areas.

"Brazilian security agencies are very interested in information from indigenous park guards. These guys know these areas better than anyone -- they are the eyes and ear on the ground. With GPS and the Internet, Indians now have the means to pass on information in a form that is useful to the government. Before this technology was available, an Indian might come upon a new airstrip or hear a plane overhead, but he would have no way to communicate with officials. He might know the traditional name for that place but there was no map to identify its location. Now he's able to plot the point on the GPS and look it up on Google Earth. Today he can hand in an entire report with all the supporting information. The government has even linked a database updated by indigenous park guards to national security databases."

Indigenous people can save rainforests and biodiversity

The involvement of Indians in monitoring could play a key role in rainforest conservation efforts. Research has found that indigenous reserves have lower deforestation rates than unprotected regions and observations cited by Plotkin, suggests that indigenous reserves may preserve biodiversity and forest cover better than traditional protected areas.

Plotkin points to Tumucumaque indigenous reserve on the Suriname border as an example.

"Tumucumaque indigenous reserve is inhabited by 2000 Indians and has one gold mine," he said. "Tumucumaque national park is about the same size, maybe a little smaller, on the border of French Guiana. It's officially inhabited by no one has between 10 and 25 gold mines, depending on who you believe. The fact is where you have people with poison-tipped arrows it's a lot less attractive a proposition to destroy that territory and the one next door."

Plotkin says that Brazil's extensive indigenous reserves - which cover more than a quarter of the Brazilian Amazon -- have more conservation potential than the country's poorly patrolled national parks which cover less than 7 percent of the territory.

"If we can help Indians look after their lands as well as watch over after neighboring nature preserves, we'll have tremendous conservation leverage," said Plotkin. "It's our strong belief that the people who best know, use, and protect biodiversity are the indigenous people who live in these forests," said Plotkin.

Plotkin adds that conservation initiatives would be better-served by having more integration between indigenous populations and other forest preservation efforts since "you can't have rainforest Indians without the rainforest. The best way to protect ancestral rainforests is to help the Indians hold on to their culture, and the best way to help them hold onto their culture is to help them protect the rainforest. "

Ejecutivos industriales llaman a Bush a aceptar una acción obligatoria contra el cambio climático

January 23, 2007 — By H. Josef Hebert, Associated
Press


WASHINGTON -- The chief executives of 10 major
organizations, on the eve of the State of the Union
address, urged President Bush on Monday to support
mandatory reductions in climate-changing pollution and
establish reductions targets.

"We can and must take prompt action to establish a
coordinated, economy-wide market-driven approach to
climate protection," the executives from a broad range
of industries said in a letter to the president.

Bush, who in the past has rejected mandatory controls
on carbon dioxide and other "greenhouse" gases, was
expected to address climate change in his State of the
Union speech Tuesday night, but has repeatedly argued
that voluntary efforts are the best approach.

Major industry groups such as the Chamber of Commerce
and National Association of Manufacturers continue to
oppose so-called "cap and trade" proposals to cut
climate changing pollution, mainly carbon dioxide from
burning fossil fuels.

But the 10 executives, representing major utilities,
aluminum and chemical companies and financial
institutions, said mandatory reductions are needed and
that "the cornerstone of this approach" should be a
cap-and-trade system.

The officials, expected to elaborate on their plan at
a news conference later Monday, include the chief
executives Alcoa Inc., PB America, DuPont, Caterpillar
Inc., General Electric, and Duke Energy.

In the letter they urged Congress to enact legislation
"to significantly reduce greenhouse gas emissions."

The first days of the new Democratically controlled
Congress has seen a rush of legislation introduced to
address climate change, all of which have some
variation of a cap-and-trade approach to dealing with
climate change.

Among those pushing cap-and-trade climate bills are
two leading presidential aspirants, Sens. Barack,
D-Ill. and John McCain, R-Ariz.

Essentially such a mechanisms would have mandatory
limits of greenhouse gas emissions, but would allow
companies to trade emission credits to reduce the
cost. Companies that can't meet the cap could purchase
credits from those that exceed them or in some case
from a government auction.

Also signing the letter to Bush were the executives of
Lehman Brothers, PG&E Corp., PNM Resources, FPL Group
and four leading environmental organizations.

Source: Associated Press

jueves, enero 18, 2007

Millonario esfuerzo para estudiar el deshielo polar

Por Stephen Leahy *

En marzo arrancará el Año Polar Internacional, en el que 50 mil científicos escudriñarán el impacto del cambio climático en los polos. Canadá es el mayor contribuyente con 160 millones de dólares.


TORONTO, 13 Ene (Tierramérica).- El reciente colapso de una plataforma de hielo del Ártico canadiense ilustra por qué Canadá es el principal contribuyente con el Año Polar Internacional, uno de los mayores programas de investigación científica del mundo, enfocado al cambio climático.

Más de 60 naciones --desde Chile hasta China-- y 50 mil científicos e investigadores estarán involucrados en el cuarto Año Polar Internacional (IPY, por sus siglas en inglés), en realidad un bienio que se extenderá entre el 1 de marzo de 2007 e igual fecha de 2009.

Hace poco, científicos canadienses informaron que colapsó la barrera de hielo Ayles, de entre tres mil y cuatro mil 500 años y una de las seis que quedan en Canadá. Con 66 kilómetros cuadrados y 40 metros de grosor, esa nueva isla de hielo es pequeña comparada con las gigantes barreras heladas antárticas, como la Larsen B, de dos mil 700 kilómetros cuadrados, que se desprendió en 2002. Sin embargo, su colapso es el mayor en 25 años.

Las barreras heladas del Ártico se están deshaciendo en pedacitos silenciosamente, y son 90 por ciento más pequeñas que hace 100 años.

El IPY estudiará las regiones ártica y antártica, con énfasis en los efectos del calentamiento global, provocado por los gases de efecto invernadero, para lo cual cuenta con una inversión de 500 millones de dólares, de los cuales 160 millones provienen de Canadá.

"Los cambios en las regiones polares se están acelerando. Estas zonas experimentan los impactos del cambio climático primero; es importante saber qué está ocurriendo para aprender a adaptarnos", dijo a Tierramérica el biólogo David Hik, presidente de IPY Canadá.

"Se pronosticó que de aquí a 40 años puede haber un Ártico sin hielo durante los meses estivales, lo que impactará mucho en la región y sus habitantes", aseguró Hik.

"El sistema climático global es un balance entre las regiones frías y las cálidas del planeta", explicó a Tierramérica David Carlson, director de la Oficina de Programa del Año Polar Internacional, en una entrevista desde la ciudad británica de Cambridge.

Y los cambios en las regiones frías afectan modelos climáticos globales que tienen un fuerte impacto en el resto del planeta, indicó.

El último esfuerzo internacional importante para estudiar las regiones más frías del mundo tuvo lugar hace 50 años y se llamó Año Geofísico Internacional. Consistió en una histórica colaboración científica que involucró a 67 naciones. Los datos que produjeron se usan todavía hoy.

Esa fue una era de exploración y descubrimiento de regiones remotas y prohibidas que habían cambiado poco en millones de años.

Hoy los científicos del IPY sienten urgencia por comprender los vínculos entre el cambiante hielo polar, los océanos y el permafrost con el resto del planeta, a causa de los impactos potencialmente masivos, señaló Carlson.

Por eso también participan en el IPY países no polares, como China y Malasia. Y como este es el proyecto científico internacional más grande en 50 años, representa una gran oportunidad para la colaboración científica.

El Año Polar es organizado por el Consejo Internacional de Ciencia y la Organización Meteorológica Mundial bajo el patrocinio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

También hay mucho interés público, como resultado de la amplia atención que los medios brindaron a osos polares, pingüinos y cambio climático. Un interés que continuará en las próximas semanas, con la inminente difusión del Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático.

Producto de seis años de estudios de dos mil 500 científicos de 130 naciones, el reporte incluirá nueva información sobre las modificaciones en el hielo polar.

Los investigadores del IPY no solamente estudian los cambios geofísicos, sino también la ecología marina y terrestre de las regiones polares. Y, en el Ártico, temas sociales y económicos.

"También hay cuatro millones de personas que viven en la región del Ártico, que están ya enfrentando condiciones cambiantes que afectarán al resto del planeta", dijo Carlson.

Los cambios económicos tienen un impacto importante en la región, dado que el clima más cálido, sumado al aumento de los precios de recursos como el petróleo, el gas y los minerales convirtió partes de la región ártica en las comunidades de crecimiento más acelerado de Canadá, según Hik.

"En apenas 15 años, el norte de Canadá se transformó en uno de los mayores productores mundiales de diamantes", ejemplificó.

La cuenca ártica posee 25 por ciento de las reservas mundiales no descubiertas de petróleo y gas. Pese a las duras condiciones, la exploración y el desarrollo están en auge en la región. Un gasoducto de 10 mil millones de dólares, desde el océano Ártico y a través del canadiense valle de Mackenzie para proveer al sur, se encuentra finalizando su etapa de planificación, dijo.

Organizaciones ambientalistas criticaron los proyectos de investigación de Estados Unidos en el IPY que colaboran con empresas petroleras para buscar reservas de combustibles fósiles en el Ártico.

"Ya nos estamos aproximando a un límite crítico del calentamiento global… y la búsqueda de más depósitos petroleros y gasíferos empeorará ese problema", declaró Tony Juniper, director británico de Amigos de la Tierra, a The Associated Press en abril.

Tratados internacionales impiden la explotación económica de recursos en la Antártida. Pero la realidad en el Ártico es que "en el futuro podría haber una plataforma petrolera en pleno Polo Norte", señaló Hik.


* Corresponsal de IPS.

martes, enero 16, 2007

¿Necesita el ambiente un nuevo órgano mundial?

Por Julio Godoy*

El presidente francés Jacques Chirac impulsará este año la creación de la Onuma. Ambientalistas están divididos sobre la propuesta: para algunos es útil, para otros redundante.


PARÍS.- Ene 6 (Tierramérica).- La creación de una nueva organización de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Onuma), propuesta por el presidente de Francia, Jacques Chirac, divide a los ambientalistas.

Unos consideran que sería útil para afrontar los desafíos del deterioro ambiental global pero otros la ven como una propuesta redundante y una maniobra política Chirac de cara a las elecciones generales francesas previstas para abril y mayo.

Chirac propuso crear la Onuma el 12 de diciembre en París, tras una reunión con el comité organizador de la Conferencia Internacional del Medio Ambiente, que el gobierno francés prepara para febrero.

Según Chirac, esa conferencia, en la que participarán representantes de unos 60 países, y de numerosas organizaciones internacionales y no gubernamentales, deberá presentar "un inventario de la situación del ambiente global y de su inquietante degradación, y presentar propuestas políticas prioritarias aceptables en el plano internacional".

La conferencia de París también debería, según Chirac, "afirmar claramente que un gran número de países desea disponer de una Onuma que disponga de los medios materiales para actuar y hacer respetar cierto número de reglas esenciales para el futuro de nuestra biosfera".

Entre los países participantes en la conferencia de febrero aparecen economías emergentes --como Sudáfrica, Brasil, China, e India-- y que, según versiones no oficiales, se oponen a la creación de la Onuma.

Aunque Chirac propuso crear la Onuma ya en 2002, durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, hasta hoy permanecen en la penumbra las tareas precisas que tendría esta nueva entidad, y que no sean ya asumidas por instituciones multilaterales existentes. Entre ellas, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), o los distintos secretariados responsables de la vigilancia y administración de normativas internacionales como el Protocolo de Kyoto o el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

"Crear una nueva agencia internacional para la protección ambiental es superfluo. Existen propuestas coherentes de política ambiental, pero falta voluntad de los centros de poder para aplicarlas", dijo a Tierramérica Catherine Reymonet, de Amigos de la Tierra.

Junto con numerosos ambientalistas franceses, Reymonet escribió recientemente una carta pública a Chirac, reprochándole la discrepancia entre su discurso pro-ambiente y las políticas implementadas durante su mandato.

Entre otras cosas, Reymonet recordó a Chirac su intervención constante en favor de subvenciones europeas para la agricultura intensiva, así como la incapacidad de su gobierno de concebir y aplicar una política de transportes que reduzca el consumo de combustibles fósiles y, consecuentemente, la emisión de dióxido de carbono, y que de prioridad a sistemas colectivos, como el tren.

Para Michel Noblecourt, jefe de redacción del diario Midi Libre, que pertenece al grupo Le Monde, la propuesta de Chirac se inscribe en la campaña que concluirá en abril con la elección de un nuevo presidente y un nuevo parlamento.

"La protección ambiental se ha convertido en un tema esencial de la campaña electoral", escribió Noblecourt en el editorial del diario el 13 de diciembre, un día después de la reunión de Chirac con el comité organizador de la conferencia.

"Cada candidato sueña con (aparecer como) el perfecto defensor del ambiente... Cuidado con las promesas de campaña", advirtió el analista.

Pero aunque Chirac, quien fue electo presidente por primera vez en 1995 y renovó su mandato en 2002, podría presentarse a la elección presidencial de abril y mayo de 2007, sus chances de ganarla son mínimas, tanto por su edad --cumplió 76 años el 29 de noviembre-- como por su baja popularidad.

Bajo la presidencia de Chirac, Francia ha penado para cumplir sus compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el marco del Protocolo de Kyoto, o de reducción de nitratos en las fuentes de agua, según las normas de la Unión Europea.

Algunos analistas estiman que las organizaciones ambientales internacionales existentes, entre ellas el Pnuma, trabajan bien, y solamente necesitan un apoyo decidido de las instancias políticas, especialmente en los países industrializados como Francia.

Pero algunos grupos de activistas discrepan. "La ONU no dispone de una agencia especializada en el tema; el Pnuma es solamente un órgano intermediario, sin medios financieros y capacidad normativa", dijo a Tierramérica Susan George, presidenta del Instituto Trasnacional, un grupo contra la globalización.

"El mundo necesita una institución internacional sólida, legítima y democrática, para impedir las guerras por las fuentes de energía, la privatización y la degradación ambiental alarmante", señaló.

Fuentes del Pnuma contactadas por Tierramérica en París declinaron opinar sobre la propuesta de Chirac.

Para George “más temprano que tarde, una organización mundial para el ambiente verá la luz del día".

"En el plano internacional, las competencias ambientales son muy dispersas y débiles, lo que hace que su sistema de gobierno actual sea incoherente, sin una visión global, fragmentado y opaco, sin autoridad y sin legitimidad. Administrado por todo el mundo, el ambiente, en realidad, no está protegido por nadie”, concluyó la activista.


* Corresponsal de IPS.

sábado, enero 13, 2007

Native grass a good source of power

Source: Argusleader

Biofuel from a mix of native prairie grass would yield
more energy than ethanol from corn or switchgrass and
would do more to combat global warming. A recent study
in the journal Science found that a diverse mixture of
grasses can produce more raw material than a
single-species planting of, for example, switchgrass.
The University of Minnesota research compared several
such plantings on poor-quality soil without
fertilizer.

If turned into ethanol, the grass mixture would
theoretically yield a higher ratio of energy output to
input than corn-based ethanol. With improved
technology, it also could slow global warming by
capturing carbon dioxide.

"This is what really surprised us," said ecologist
David Tilman, who led the study. "There is more carbon
stored year after year in the soil than the total
amount of fossil carbon that is produced into the
atmosphere."

There still are numerous hurdles to bringing the
technology to market, and some experts say it might
not be practical.

But if successful, the authors say it could be part of
a solution to the nation's energy problems.

In last year's State of the Union address, President
Bush called for a program to make fuel from cellulose,
the fibrous structural material found in all plants.
One feedstock he mentioned by name was switchgrass.

But during the past couple decades, ecologists have
found convincing evidence that diverse mixtures of
species are usually more productive than one species
can be on its own. Tilman is a pioneer in
demonstrating this positive effect of biodiversity in
grasslands.

To study energy production, Tilman and his colleagues
used data from these biodiversity experiments -
performed at the Cedar Creek Natural History Area,
north of Minneapolis. They also gathered data on
carbon storage from old soil samples.

The results show that diverse mixtures average more
than triple the productivity of grass monocultures.

Growing these mixtures for several years also removes
about 1,750 pounds of carbon dioxide from the
atmosphere per acre.

Planting, harvesting and transporting the material
only releases about 400 pounds of carbon dioxide per
year, Tilman said.

Carbon dioxide is the main greenhouse gas implicated
in global climate change.

William Gibbons, a South Dakota State University
microbiologist, said diverse grass mixtures "are the
climax plant community of the Great Plains. Thus,
native grasses would be the most productive biomass
crop for us to produce."

But practical obstacles remain.

Stands of native grass are common in South Dakota,
often as part of the Conservation Reserve Program for
former cropland. Some of that is a mixture of species,
but some landowners say stands of pure switchgrass are
better pheasant habitat.

"No doubt, switchgrass, that's No. 1, and I think if
they started something with ethanol with this
switchgrass, it'd be a great deal," said Bob Farrell
of Mitchell, an avid hunter who has planted grass on
his land near White Lake.

Tilman says it probably would not make economic sense
to transport grass more than 50 miles from the field
to the processing plant.

And once it gets to the plant, the mix of grasses
could present problems, said Burton English, an
agricultural economist at the University of Tennessee.

"It depends on the conversion technology," he said.
"If you're doing a fermentation system, then you may
have some difficulties. You may have a less efficient
plant when you take multiple feedstocks versus a
single monoculture feedstock."

jueves, enero 11, 2007

Mazahuas prefieren cárcel a seguir sin agua

Por Diego Cevallos*

Mujeres indígenas encabezan una protesta en demanda de agua en México. “No nos rendiremos hasta que nos den el líquido”, advierte Beatriz Flores, una de las lideresas del movimiento.

MÉXICO, Dic 25 (Tierramérica).- Aunque son vecinos de un gigante sistema de distribución de agua, indígenas mazahuas del estado de México, aledaño a la capital, no disponen de ese recurso y sufren de aguda pobreza. Desde 11 de este mes, cuando cerraron las válvulas de una planta del sistema en señal de protesta, mujeres de esas comunidades se mantienen en protesta y amenazan con radicalizarse.

"Preferimos la cárcel a seguir sin agua", dijo a Tierramérica Beatriz Flores, una de las integrantes de la llamada Comandancia General del Ejército de Mujeres Mazahuas por la Defensa del Agua.

La protesta del grupo, que a pesar de su nombre se declara pacífico, consiste en mantener un campamento de entre 50 y 70 personas en las afueras de la planta potabilizadora "Los Berros", en el municipio mazahua de Villa Victoria. Esas instalaciones, donde cerraron sus válvulas, son parte del sistema hidráulico Cutzamala, del que se abastece la capital y parte del estado de México.

Flores, indígena de 27 años, con tres hijas pequeños, combina sus labores domésticas con el activismo en demanda del vital líquido. Su familia sobrevive gracias a una huerta de hortalizas que mantiene en su predio y al agotador trabajo de campo de su esposo.

"Pedimos que se nos proporcione agua en nuestras casas, pero también un plan integral de desarrollo para salir de la pobreza. Por eso no levantaremos el plantón hasta que nos atiendan", señaló Flores en entrevista con Tierramérica.

Bajo la presión, el gobierno del presidente Felipe Calderón inició negociaciones con las mujeres, pero algunos funcionarios aclararon que parte de las demandas ya habían sido atendidas en 2004 cuando los mazahuas realizaron sus primeras protestas.

En el estado de México habitan poco más de 100.000 mazahuas, que se distribuyen en 13 municipios mayoritariamente rurales, nueve de ellos considerados de alta marginación. El sistema hídrico Cutzamala, construido en los años 80, pasa cerca de sus comunidades, pero la mayoría de ellas no cuenta con agua.

Con el Cutzamala se produjo un detrimento de las condiciones ambientales, sociales, culturales y económicas de los pueblos originarios mazahuas de México y surgieron numerosos problemas y resistencias campesinas cada vez más organizadas, señala el no gubernamental Tribunal Latinoamericano del Agua con sede en Costa Rica.

Beatriz Flores, quien debe caminar dos kilómetros para conseguir un poco agua de uso diario, una faena que comparte con su hija de ocho años, dialogó vía telefónica con Tierramérica desde el municipio Villa Victoria.

Pregunta: Las autoridades dicen que ya se atendió muchas de sus demandas en 2004, que arregló caminos en sus comunidades, entre otras ayudas. ¿Es eso cierto?
Flores: “En estos dos años que estamos en lucha no nos han apoyado en nada realmente. Se dieron algunas ayudas, pero los líderes que teníamos se quedaron con parte de los beneficios y los recursos. Todo quedó inconcluso, caminos a la mitad y hasta algunos baños secos (letrinas que funcionan sin agua) que nos dieron están tirados por ahí”.

-- ¿Qué planean hacer de ahora en adelante, confían en el gobierno? --“Desde hace tiempo anunciamos que algún día tomaríamos la planta (Los Berros) y pues llegó el momento. Seguimos en la planta. Hasta que no veamos que el gobierno voltee hacia nosotros y que cambie nuestra región, ahí nos vamos a quedar. Además, si no cumplen cerraremos otra vez las válvulas, pero será por completo. Nos dicen que hasta enero nos solucionarán los problemas, esperemos que no nos engañen”.

-- ¿Están conscientes de que cerrar las válvulas de la planta es un delito grave del fuero federal?
--“Nuestra protesta seguirá pese a todo. Si el gobierno no cumple tomaremos otra vez el sistema. Ya lo dijimos, preferimos cárcel que no tener agua. Pero que quede claro que no pedimos sólo agua, sino todo un plan integral para salir de la pobreza”.

--¿Por qué son las mujeres las que lideran las protestas, dónde están los hombres?
--“Aquí estamos las mujeres luchando porque somos las que más sufrimos el problema del agua en nuestras casas, somos las que mantenemos el hogar. Los hombres salen como jornaleros, pero nosotros acarreamos el agua. Pero ellos sí nos apoyan”.

--¿Cómo enfrentan la carencia de agua? --“El sistema Cutzamala se lleva todo y es injusto que no tengamos nosotros agua. Es muy difícil para nosotros vivir así, pues con el agua podríamos hacer muchas cosas, pero nos sentimos atadas sin ella. Nosotros tenemos que acarrear agua unos dos kilómetros, traerla con burros y garrafones de 20 litros para hacer la comida y lo que necesitamos. Voy yo en la mañana y en la tarde va mi hija de ocho años”.

--¿Por qué cree que las autoridades no los han apoyado?
--“No entendemos bien porqué nos abandonan. A los indígenas no nos apoyan. No quieren ver nuestros problemas. Pero estamos fuertes y decididas y la lucha seguirá hasta que no consigamos cambiar la región y tengamos agua para todos”.


* Corresponsal de IPS.

miércoles, enero 10, 2007

Chile y Argentina tendrán la primera biosfera binacional de Latinoamérica

Hispa Libertas

Javier Bazan Aguirre

Lunes, 1 de enero de 2007 a las 2:13

Chile y Argentina tendrán la primera reserva de la biosfera binacional de América Latina a partir del 2007. Los dos países presentaron la solicitud ante la UNESCO. El proyecto se denomina «Corredor Eco Regional Andino Nor Patagónico». La zona protegida abarcará las provincias de Osorno, Llanquihue y Valdivia en Chile, y Río Negro y Chubut en Argentina

Argentina y Chile, a partir del 2007, tendrán la primera reserva de la biosfera binacional de América Latina. Ambos países presentaron la solicitud ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El proyecto parte de la idea de un lugar donde se pueda conciliar el desarrollo económico y social de la misma con la conservación de la diversidad biológica, como también mantener los valores culturales asociados. La reserva abarcará las provincias sureñas de Valdivia, Osorno, Llanquihue y Palena, por el lado chileno. Por el lado argentino, incluirá las provincias de Río Negro y Chubut.

El proyecto se denomina «Corredor Eco Regional Andino Nor Patagónico», y tiene una extensión total de 4 millones 660 mil hectáreas en ambos países. Con todo, Argentina y Chile continuarán rigiéndose con sus leyes nacionales respectivas. Ahora bien, el proyecto permite mejorar la calidad de vida y unir criterios en torno a la pesca, el montañismo, la caza deportiva y el canotaje. Permitirá mejorar la provisión de bienes y servicios ambientales, como el manejo de plagas.

Por su parte, la Administración de Parques Nacionales de Argentina explicó que los bosques templados lluviosos de Chile y Argentina no están representados en las reservas de biosfera del mundo. Además, dichos bosques poseen alto valor ecológico. Igualmente, la autoridad argentina de Parques Nacionales explicó que el ecosistema que está entre Valdivia y Chubut es una de los más escasos del mundo, sin que los haya alterado la mano humana.

La zona posee una riqueza endémica, esto es, que posee animales y flora que son exclusivas de la región. Las especies que la habitan protegidas como son el ciprés, el coigüe, el raulí y aquellas especies amenazadas como el alerce, el ciprés de las Guaitecas y la araucaria.

martes, enero 09, 2007

Deforestación amenaza biodiversidad

Detectan investigadores 25 ‘focos rojos’ en las áreas protegidas de Veracruz; 4.8% de la vegetación natural se perdió en un periodo de 10 años, advierten

ÉDGAR ÁVILA PÉREZ/ CORRESPONSAL
El Universal
Domingo 24 de diciembre de 2006

XALAPA, Ver.— Con el uso de imágenes satelitales y verificaciones de campo con técnicas de geoposicionamiento, investigadores de la Universidad Veracruzana (UV) detectaron 25 focos rojos de áreas naturales en esta entidad que por su alta diversidad y vulnerabilidad deben ser objeto de acciones inmediatas para defender y preservar su riqueza biológica.
Y no es un asunto menor cuando se sabe que Veracruz ocupa el tercer lugar en biodiversidad del país, con una flora calculada entre las 7 mil 700 y 9 mil 136 especies.

El estado se encuentra en los primeros lugares en poseer especies que no existen en ningún otro sitio del país y del planeta, y que se le considera el único donde se observa la transición entre zonas tropicales y templadas.

En este escenario ambiental, los integrantes del Centro de Investigaciones Tropicales de la UV detectaron que la población veracruzana realiza una amplia gama de actividades productivas que “han cambiando y siguen modificando drásticamente su entorno natural en formas y magnitudes diversas”.

Es así que la expansión de actividades agropecuarias, la infraestructura vial y la urbanización, son las causas principales de la deforestación y la pérdida de vegetación natural.

Estos cambios de cobertura de vegetación y uso del suelo dentro del paisaje veracruzano, coincidieron los investigadores, tienen un efecto negativo en al entorno natural, que provocan la reducción de la riqueza biológica y los servicios ambientales, la destrucción y fragmentación de hábitats, todo esto, —advierten— contribuye al cambio climático global.

Los resultados de la investigación denominada Focos rojos para la conservación de la biodiversidad en el estado de Veracruz, establecieron que deben ser protegidos urgentemente nueve humedales y zonas costeras, cinco sitios en los que predomina la selva subhúmeda, cuatro de bosque mesófilo de montaña, cuatro más de bosque de pino y encino, un matorral xerófilo, y uno de selva baja.

De acuerdo con la superficie de vegetación, los más prioritarios son el valle del Uxpanapa, la selva de los Tuxtlas, los humedales de Coatzacoalcos, la laguna de Tamiahua y el bosque mesófilo de la Sierra Madre Oriental, según los resultados finales de la indagatoria de los investigadores Edgard Alan Ellis, Marisol Martínez Bello y Roberto Monroy Ibarra.

Estos sitios presentan una extensión considerable y ecológicamente funcional de vegetación natural, así como daños en su interior; sin embargo, todas ellas están rodeadas por fuertes amenazas que ponen en riesgo la permanencia de las mismas.

Daños causados

Los resultados de este trabajo de investigación de dos años, revelaron que se detectó que 340 mil 932 hectáreas están deforestadas; es decir, aproximadamente 4.8% de la vegetación natural y perturbada se perdió en un periodo de 10 años.

Los sitios más dramáticamente afectados fueron a causa de la expansión agropecuaria y urbana o por apertura de carreteras; empero, el análisis revela que Veracruz aún conserva 26% de la vegetación.

De tal forma que las amenazas principales para 25 zonas son la explotación forestal, extracción de especies, uso de suelo, deforestación, urbanización, contaminación por químicos, infraestructura para el transporte, infraestructura industrial y producción de energía y una fuerte densidad poblacional.

Y es que según el informe El medio ambiente en México, de la Secretaría del medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Veracruz ocupa el primer sitio nacional en la pérdida de vegetación natural con 19% entre los años 1993 y 2000, y con una superficie mínima restante de 15%.

Es el segundo estado en incrementar más velozmente entre el año 2000 y el 2003 su red de carreteras (12.45% anual), lo que favorece la fragmentación del hábitat y la mortandad de animales que se desplazan cruzando por los caminos.

Por si no fuera suficiente, el análisis universitario mostró que sólo 12 de las 22 Áreas Naturales Protegidas de Veracruz coinciden con las áreas prioritarias para la conservación determinadas, y sólo tres de estos focos rojos están protegidos en más de 50%.

La mayoría de las Áreas Naturales Protegidas no están cuidando los sitios que deberían y por otra parte en algunos casos, su área decretada es tan pequeña que dejan de tener una función ecológica importante a escala de paisaje.

Según los expertos, es urgente una recategorización de las áreas existentes y decretar nuevas a través de un diseño previo que involucre a todo el estado.

Y dado que Veracruz posee sólo 8.6% de su territorio cubierto de vegetación natural, debe iniciarse también un proceso de restauración y recuperación de la vegetación perturbada, dirigido a sitios estratégicos y aptos para tales propósitos y que mejoren la calidad de las Áreas Naturales Protegidas.

En este panorama dos cosas son muy necesarias —dicen— por un lado, la creación de mecanismos que permitan la investigación y monitoreo de esas áreas, y la inversión de capital para infraestructura y recursos humanos.

jueves, diciembre 21, 2006

Participatory GIS - A Paradigm Shift in Development?

Directions Magazine

By Jen Osha and Daniel Weiner

(Dec 14, 2006)

The potential of participatory GIS revealed itself in a most unexpected way to one of the authors traveling with a group through the Ecuadorian Amazon. As invited guests of the Huaorani people, they recorded testimonies of the personal struggles of the Huaorani to protect local natural resources from oil companies, other foreign interests and the Ecuadorian government. Amo, the guide, often shared stories about how his family was forced to lead a continually diminishing number of Huaorani into the rain forest for subsistence in the face of local missionary activity and oil exploration. Now, however, the Huaorani are worried that they will no longer have any rain forest in which to disappear. Eight oil concessions, operated by six different foreign oil companies, are currently located in the ancestral territory of the Huaorani. In addition, two major oil access roads reach deep into Yasuni National Park, and a third is being built.

Despite these threats, the people of Quehueriono village maintain the positive attitude that they will be able to successfully petition the Ecuadorian government to close a portion of their land off to oil concessions. With a wide smile, Amo told his guests that the community felt more confident now about approaching the government because they had a powerful tool. When he disappeared into the forest to bring his surprise, his friends talked about their expectations of the Huaorani's new resource: a jaguar skin, a new blowgun, or perhaps more evidence of the impact of oil extraction on his people. Amo returned from the house, however, with a long tube cradled in his arms. His guests watched in surprise as he delicately removed a rolled paper from the tube and, with the careful help of other warriors, held it down flat on the table.

Here, deep in the Amazon, was a map with community input of the Huaorani territory within the Yasuni National Park, oil concessions within the Amazon, and a highlighted area that Amo's community wished to close off to oil extraction. Also included were areas for hunting, firewood, tourism and conservation that the community had designated. The map was generated by community members on transect walks using a GPS in conjunction with the USAID 'Caiman' project, EcoCiencia, TROPIC, and the Instituto Geografico Militar. As the guests watched, the warriors at the table traced the yellow lines of the oil blocks with their fingers to demonstrate how their community was truly surrounded on all sides.

The Huaorani's story demonstrates the power of community mapping and why Participatory Geographic Information Systems (PGIS) are diffusing so rapidly. PGIS is the merging of participatory development with various geospatial technologies and has its origins within academia, development agencies and activist communities. PGIS thus contains a broad spectrum of practices, but each has in common the combination of local knowledge and formal "expert" information to produce an integrated geospatial database that addresses community concerns. Of course, communities are socially differentiated, and do not necessarily have homogenous aspirations. As a result, PGIS displays many spatial perspectives and produces outcomes ranging from community produced sketch maps to Web-based multimedia spatial decision making systems.

Within the academy, PGIS emerged out of a broadly defined GIS and Society debate. There is now an annual URISA conference that brings academics and community development practitioner/planners together. PGISs in core industrialized countries are increasingly Web-based GIS projects that extend to communities. In developing regions, PGIS tends to be more firmly rooted in practices of participatory development and its increased utilization of geospatial technologies. This intersection is producing a paradigm shift in development practice as evidenced in the recent Mapping for Change International Conference on Participatory Spatial Information Management and Communication.

The conference was held at the Kenya College of Communication Technology in September 2005. Attending the conference were 154 people from 45 different countries, there to support the belief that PGIS can ultimately "encourage positive social change" (Corbett et al, 2006). The major themes of the conference included networking, the creation of PGIS resource centers and defining good practices. Working groups were also able to collaborate on issues such as:


  • policies and funding that can either "enable or disable" PGIS projects
  • building solidarity and a common vision among PGIS practitioners
  • sharing PGIS experiences such as the representation of local spatial knowledge,
  • ethics of the practice, and ideas on how to protect cultural heritage
  • regional strategies for supporting PGIS practice


Papers presented both for the conference and as a result of the proceedings demonstrated a diversity of PGIS objectives, methods and results, and the rapid diffusion of PGIS practices around the world. For example, Corbett and Keller (2006) displayed a community information system that was used in Indonesia to document traditional knowledge in Indonesia. In this case, the tools used to create the interactive map included digital video, audio recording, digital photos and written text. Rambaldi et al (2006) presented a case study of a Fiji PGIS where participatory orthophoto mapping and 3D modeling were used to document cultural heritages and build support for collaborative resource planning. In Kofiase, Southern Ghana, Khem (2006) introduced the role of PGIS in mediation and consensus building. In Telpaneca, Nicaragua, a geo-referenced community map was created to help prevent and resolve conflicts over local natural resource management (Jardinet, 2006). PGIS applications were also discussed at the Nairobi conference as a way to integrate local knowledge into community forestry planning for carbon certification (Minang and McCall, 2006).

In certain cases, more than one tool of PGIS practice must be used, either together or in sequence, to address specific community spatial concerns. For example, the Kayapo people of Brazil accessed both satellite imagery and GPS to make maps of their traditional land use management areas. In this case, the PGIS practice was important as a political tool for the Kayapo to demonstrate territorial unity (Moikarako, 2006). In another case study in the Caprivi Region of Namibia, Taylor et al (2006) shared the potential for PGIS practice to expose and address issues of "identity, rights and land." The authors shared their experiences with PGIS practice for strengthening local rights and increasing the community's capacity to manage a conservation area.

The experiences and ideas that were generated from the Mapping for Change Conference extended beyond the conference participants. Contributions were made to the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO) declaration about cultural mapping that helped lead to UNESCO identifying cultural mapping as an important tool and methodology for protecting cultural diversity. In addition, in April 2006, 30 states ratified the UNESCO Convention for the Safeguarding of Intangible Cultural Heritage which both supported the inventory of cultural heritage and raised questions about the ethics of the practice (Rambaldi, 2006).

The need for good PGIS practice was another important product of the Nairobi conference. As PGIS is inherently multidisciplinary, it should incorporate a number of different moral and ethical guidelines. For example, participants agreed that the foundations of the 'three T's' must be added to the traditional components of mapmaking. These are: "transparency, time and trust" (Corbett et al, 2006). The authors state that transparency is needed in all interactions, and time and patience are required to build the trust that is necessary between the practitioner and the community. In a paper developed from conversations and ideas resulting from the conference, Rambaldi et al (2006) state that practice of PGIS is "scattered with critical stepping stones all calling attention to troubling dilemmas and overarching issues about empowerment, ownership and potential exploitation." In response to these problems, the authors outlined a "guide to good practice" to help practitioners make appropriate ethical choices. Since maps and their representations are such potentially powerful products, the emphasis on good practice and ethics can be the difference between community empowerment and further marginalization.

There is an undeniable excitement within both practitioner and participant communities about the potential for PGIS to be used as an agent for positive change. For example, for the last fifty years of Huaorani history, the Queheuriono community has had reason to associate foreigners with threats to their land and their culture. Amo and his family believe that his people are now fighting for their cultural survival. Yet instead of retreating deeper into the Amazon, they have determined to use the best means available to protect their land. Their decision to use PGIS at this crucial moment in their history is a strong testament to the potential of advanced geospatial technologies to empower communities to protect their land, their culture, and gain a voice in local natural resource management. The choice of communities across the world, as evident in the Nairobi conference, to reach for a resource that is the combination of participatory methods and geospatial technologies may also signify a profound paradigm shift in development planning and practice.

Garífunas apuestan al turismo ecológico

Tierramérica

Por Thelma Mejía *

Comunidades negras que habitan las costas de América Central condenan la privatización de las playas y exigen ser beneficiarias del turismo.


TEGUCIGALPA, 18 Dic (Tierramérica).- Las comunidades de afrodescendientes ubicadas a lo largo de la franja caribeña del istmo centroamericano apuestan al turismo ecológico para superar siglos de marginación, agudizada según ellos por las políticas de libre comercio.

Los también llamados garífunas proceden de esclavos fugados que se mezclaron con indígenas caribes en la isla de San Vicente, en el mar homónimo. Su lenguaje combina palabras y gramática de África occidental con dialecto arauak, del Caribe, y también con francés, inglés y español.

Se calcula que en América Central viven unos cuatro millones de afrodescendientes, casi 10 por ciento de los 38,7 millones de habitantes de la región.

"La vorágine del libre comercio nos atrapa y achica cada vez más los espacios de inclusión y preservación cultural", dijo a Tierramérica Celeo Álvarez Casildo, presidente de la Organización Negra Centroamericana (Oneca).

"Nos dicen que el libre comercio incentivará el turismo. Pero lo que vemos es una lucha por la tierra y el desplazamiento del turismo ecológico por otro de negocios, que incluye privatizar playas públicas, aislando al turista de la riqueza cultural garífuna”, aseguró Álvarez.

Hace dos semanas, la Oneca efectuó su XII Asamblea Anual, que tuvo como prioridad
los desafíos que presentan los tratados comerciales y la discriminación.

Allí, los centroamericanos afrodescendientes acordaron gestionar y promover proyectos turísticos amigables con el ambiente que les permitan acceder a títulos de tierra, educación superior de calidad, generación de microempresas y preservación de su cultura.

"La cultura garífuna no es depredadora del ambiente. Creemos que un mecanismo para sobrevivir con dignidad a los tratados comerciales es capacitar a nuestra gente en el turismo ecológico”, señaló Álvarez.

Aunque en Honduras la privatización de playas no está legalizada, es casi imposible para el turista nacional disfrutar de las públicas; la mayoría es utilizada por complejos hoteleros.

En América Central, el turismo genera cuatro mil 203 millones de dólares, según el Instituto Hondureño de Turismo. Los países con más flujo turístico son Costa Rica --con ganancias de más de mil 342 millones de dólares--, El Salvador (425 millones), Guatemala (770 millones), Honduras (410 millones), Nicaragua (167 millones) y Panamá (906 millones).

De esos países, Costa Rica es el que más desarrolló el turismo ecológico. También en Honduras, desde hace dos años el Banco Mundial impulsa un proyecto de Turismo Costero Sostenible, particularmente en el departamento de Atlántida, donde se concentra más población negra.

Desde que en 1797, en medio de disputas con los franceses, los británicos deportaron a los garífunas a la deshabitada isla de San Vicente, éstos rápidamente se esparcieron por la costa atlántica de América Central, donde permanecen hoy.
Generalmente se dedican a la pesca, venta de comida, turismo, y se desempeñan como marinos en los barcos. Y sus índices de desarrollo son de los más precarios.

En Honduras, el Instituto Nacional de Estadística señala que los garífunas y los negro-ingleses presentan altas tasas de alfabetismo: entre cuatro y nueve por ciento son analfabetos.

En Nicaragua, de los 5,3 millones de habitantes, unos 300 mil son garífunas que viven en las zonas más aisladas de la costa atlántica, donde el uso de la electricidad varía entre cuatro y 17 por ciento, en comparación con el promedio nacional de 49 por ciento, según datos del Banco Mundial.

“Urge garantizar la propiedad de la tierra de los garífunas, ya que hay comunidades que han tenido que vender sus tierras en las playas por bajos recursos, por ignorancia y discriminación", dijo el abogado comunitario Gautama Fonseca.

"Gradualmente, unos aventureros se van apropiando de las tierras garífunas, por las que les pagan sumas ridículas que luego convierten en verdaderos tesoros al vendérselas a los inversionistas, a las cadenas de hoteles extranjeros”, señaló Fonseca.

Miriam Miranda, de la Organización Fraternal Negra de Honduras, señaló que los garífunas centroamericanos deberían participar activamente "en los tratados comerciales dentro de políticas alternativas turísticas, para no estar al margen, como hasta ahora".

“En muchos países centroamericanos la participación política de los afrodescendientes es altamente excluyente", señaló Miranda a Tierramérica.

En Costa Rica, por ejemplo, este año la Cámara Legislativa no tuvo representación garífuna, a diferencia de otros periodos electorales, según la Oneca. Mientras, en Honduras, por primera vez en medio siglo hay cinco garífunas en el parlamento, pese a que llegaron al país hace más de 203 años.

De los siete millones de hondureños, más de 300 mil son garífunas, considerados dentro de las siete etnias autóctonas del país.

Se concentran principalmente en los departamentos de Atlántida --en el Caribe hondureño--, Cortés y Colón, en la costa norte. Del total de la población, si bien 98 por ciento cursó la educación primaria, apenas 17 por ciento logró completar sus estudios secundarios y, de estos, solamente tres por ciento llega a la Universidad, según un informe oficial.


* Colaboradora de Tierramérica.

martes, diciembre 12, 2006

Cisternas de lluvia contra la sequía

TIERRAMÉRCIA

Por Mario Osava*

Está en marcha la construcción de un millón de cisternas en el Nordeste brasileño, una de las zonas más vulnerables al calentamiento global.


RÍO DE JANEIRO, 11 Dic (IPS/IFEJ).- La empobrecida población del Nordeste brasileño, una de las regiones más vulnerables al calentamiento global, ya se prepara para aprender a convivir con la sequía, a través de diversos proyectos como la construcción de un millón de cisternas de agua de lluvia.

La extensa región podría experimentar un incremento de 4,5 grados en su temperatura promedio hasta fines del siglo, en el peor escenario, de acuerdo con el Centro de Previsión del Tiempo y Estudios Climáticos (CPTEC).

Los científicos advierten que el calentamiento global acelerará la desertificación en la zona, aumentando la pobreza y la emigración. Según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, 48,8 por ciento de la población del Nordeste es pobre, lo que representa casi el triple de la del Sureste (17 por ciento en promedio) y de la del Sur (18,3).

La región conocida como el Semiárido, en el interior, “es la más vulnerable al cambio climático, con una parte tendiendo a convertirse en árida”, dijo José Antonio Marengo, investigador del CPTEC.

El Semiárido se extiende por un millón 85 mil kilómetros cuadrados del Nordeste y la parte Norte del sudoriental estado de Minas Gerais. Eso corresponde a 13 por ciento del territorio nacional, donde viven 29 millones de personas.

El también llamado "Polígono de las Sequías" concentra la atención del Programa Nacional de Acción de Combate a la Desertificación y Mitigación de los Efectos de la Sequía (PAN), que recién se pone en marcha, cumpliendo con la Convención de Naciones Unidas sobre el tema (1996).

El PAN será "un instrumento para evitar la catástrofe", aseguró su coordinador en el Ministerio de Medio Ambiente, José Roberto de Lima.
El programa cambia la forma tradicional de actuar en el Semiárido, al integrar esfuerzos de varios órganos gubernamentales, con participación activa de la sociedad y "generando sinergias" entre acciones de los ministerios de Ambiente, Integración y Agricultura y de organizaciones no gubernamentales, destacó el funcionario.

Una orientación que se afirmó en los últimos años es buscar convivir con las sequías, en lugar de hacer obras como represas, que se revelaron ineficientes para suministrar agua a la población.

La construcción de un millón de cisternas de lluvia es uno de los proyectos en marcha, impulsado por la Articulación del Semiárido (ASA), una red de 750 organizaciones no gubernamentales, sindicatos e instituciones comunitarias y religiosas.

"Nos acercamos a las 200 mil cisternas construidas junto con la población”, dijo Paulo Pedro de Carvalho, agrónomo y coordinador de programas del no gubernamental Centro Caatinga, en el nororiental estado de Pernambuco. Caatinga es el nombre de la vegetación local, de arbustos sinuosos y resistentes a la sequía.

Con este proyecto, destinado a asegurar a la población rural agua para beber y cocinar, Carvalho espera que se alcance la meta de un millón de cisternas en los próximos cinco años.

Además, ASA trata de diseminar, con métodos participativos y educacionales, otras tecnologías para asegurar la pequeña producción agrícola, como pequeñas presas subterráneas y otras formas de almacenar agua evitando la evaporación.

“La evaporación es un gran factor de escasez de agua en la zona. Las grandes represas pierden gran parte del agua”, observó Carvalho.

Hace décadas, sucesivos planes de desarrollo, agrícolas, industriales, asistenciales, forestales e hídricos intentaron reducir la pobreza del Semiárido nororiental. El nuevo enfoque, de convivir con el clima y preservar el ecosistema, tiene ahora que responder también a la urgencia impuesta por la amenaza del calentamiento planetario.

Las previsiones meteorológicas presentan, sin embargo, alto grado de incertidumbre.

Algunos expertos, como Mario de Miranda Leitao, doctor en meteorología e investigador de los efectos del clima en la agricultura, señalan aspectos “benéficos” del calentamiento global, ya que el calor podría incrementar la evaporación oceánica y revertir la desertización.

“El aumento de la evaporación acentuaría la formación de nubes y las consecuentes lluvias en muchas partes del mundo, entre ellas el Semiárido brasileño, cercano al océano Atlántico”, apuntó Miranda como hipótesis al ser entrevistado, sin descartar "consecuencias graves" del efecto invernadero en todo el planeta.

Pero para Marengo del CPTEC, de ocurrir ese fenómeno, “serían lluvias intensas y pasajeras, insuficientes para llenar los depósitos y que se evaporarían rápidamente con el calor intenso y el aire más seco”.

El debate científico continúa, pero por lo pronto hay consenso en torno a la urgencia de “crear una estructura de convivencia con la sequía”.

“Se requiere especialmente almacenar agua de forma adecuada al clima semiárido, incluso para evitar problemas sociales que afectan todo el país, ya que la migración desde el Semiárido hincha las grandes ciudades brasileñas, agravando sus desequilibrios y conflictos”, destacó Miranda.

* Este artículo es parte de una serie sobre desarrollo sustentable producida en conjunto por IPS (Inter Press Service) e IFEJ (siglas en inglés de Federación Internacional de Periodistas Ambientales).

lunes, diciembre 11, 2006

"Clean" Coal Seen in 5-10 Years, but Costs High

NORWAY: December 8, 2006 Planet Ark


OSLO - "Clean" coal-fired power plants that bury
greenhouse gases will be up and running in 5-10 years
but will be money-losers unless governments impose
tougher policies for fighting global warming, experts
said on Thursday.


A breakthrough to enable power generators to capture
and entomb carbon dioxide, the main greenhouse gas
widely blamed for heating the planet, would be a giant
technological leap towards "clean coal" worth tens of
billions of dollars.

"Carbon capture could be demonstrated technically
viable within 5-10 years but there's still no
commercial incentives," said Harry Audus, general
manager of the International Energy Agency (IEA)
greenhouse gas research and development programme.

"So it's up to the politicians to get the commercial
incentives in place," he told Reuters. The IEA advises
governments in developed nations on energy policy.

A 2005 UN report said that filtering out greenhouse
gases and piping them into deep underground stores
could meet 15-55 percent of the world's likely need to
curb greenhouse gases by 2100 -- making storage
perhaps the single biggest contributor.

Among projects, the United States plans a "clean coal"
plant by 2012 that would bury heat-trapping carbon
dioxide. Other "carbon coffin" pilot projects are
under way in the European Union and nations including
Norway, Australia and China.

"Predicting a year (for commercial coal generation
projects) is extremely difficult," said Bert Metz, a
Dutch co-chair of the UN report into carbon capture
and storage.


CARBON TOO CHEAP

He said carbon storage would only be attractive for
power generators if carbon prices were stable at
around US$25-US$30 a tonne. In the EU industrial
emissions market, carbon traded on Thursday at about
18.2 euros (US$24.19) a tonne for 2008 delivery.

But carbon barely trades at all after 2012, when many
emissions targets expire, leaving a price vacuum.

"It's anybody's guess when the price is going to be at
US$25 because it all depends on agreement on climate
policy," he said. Power generators planning to build
new plants want to know what levels of emissions they
will be allowed.

Thirty five industrial nations in the UN's Kyoto
Protocol for curbing emissions are seeking ways to
extend the pact beyond 2012. Many scientists say the
warming is likely to spread deserts, cause floods and
raise sea levels.

The United States is not part of Kyoto, reckoning it
would cost jobs and wrongly omits developing nations.

And scores of companies, including American Electric
Power, BP, E.ON, Statoil and Vattenfall, are in a race
to develop technologies.

"The fundamental problem is that carbon capture and
storage now costs around US$100 a tonne," said David
Garman, US Under Secretary of Energy. "We have to cut
that cost to US$10 a tonne or thereabouts in order for
it to be widely adopted and available."


PROJECTS

The United States is choosing between sites in
Illinois and Texas for its US$1 billion FutureGen
project for what President George W. Bush calls the
"world's first coal-based, zero-emissions electricity
and hydrogen power plant."

And the European Union is planning to build a
near-zero emissions coal-fired plant in China by 2020,
along with other research schemes for burying carbon
within the EU.

"Our expectation is that there'll be carbon capture
and storage plants operating commercially, possibly as
early as 2010 in both (the) UK and Norway," said
Barbara Helfferich, spokeswoman for the European
Commission.

Non-EU Norway, the world's number three oil exporter,
aims to build a gas-fired power plant with full carbon
dioxide capture from 2014. Under a first phase, from
2010, the Mongstad plant will capture 100,000 tonnes
of carbon a year.

Britain's Finance Minister Gordon Brown said on
Wednesday that Britain will decide next year whether
to back a demonstration plant to bury greenhouse
gases.

Audus at the IEA said carbon capture seemed at a
similar stage to the 1960s and '70s when governments
decided to axe emissions of sulphur dioxide from coal
plants. Generators objected, but costs tumbled as new
technologies emerged.

Norway imposed taxes that led to a first commercial
carbon dioxide store in 1996 at Statoil's Sleipner gas
field. For 2006, CO2 taxes vary from 255-300
(US$41.84-US$49.22) per tonne.

Among other existing projects, Canada's EnCana is
injecting carbon dioxide from a US lignite
gasification plant to help boost oil production at its
Weyburn project.

And BP and Algerian company Sonatrach are injecting
carbon dioxide from the In Salah natural gas field in
Algeria because the gas has too high a percentage of
CO2.


Story by Alister Doyle, Environment Correspondent


REUTERS NEWS SERVICE

viernes, diciembre 08, 2006

Canadá da una bofetada a Kyoto

Tierramérica

Por Stephen Leahy*

El retiro del tratado global del otrora campeón en el control del cambio climático podría debilitar un nuevo acuerdo más allá de 2012.

TORONTO, 2 Dic (Tierramérica).- Para sorpresa de la mayoría de los canadienses y de la comunidad internacional, Canadá reniega de sus compromisos internacionales bajo el Protocolo de Kyoto (1997), lo que podría debilitar un acuerdo para el control del cambio climático posterior a 2012.

El primer ministro canadiense, Stephen Harper, elegido a comienzos de este año, y su ministra de Ambiente, Rona Ambrose, desestimaron los compromisos del país de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero por considerarlos imposibles de lograr.

También cancelaron un compromiso de cinco millones de dólares para ayudar a los países menos desarrollados a adaptarse a los impactos del cambio climático y retiraron la participación y el financiamiento de Canadá del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) establecido por el Protocolo.

"Eso es totalmente irresponsable. Es una bofetada en el rostro de los habitantes de pequeños estados insulares y del pueblo inuit, del norte", opinó Enele Sopoaga, delegado permanente de Tuvalu ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Su país padece inundaciones debido al aumento del nivel del mar.

"Estoy muy frustrado por los dobles discursos de las naciones industrializadas. Canadá critica a otros países por sus políticas de derechos humanos, pero juega con las vidas de los isleños y de los inuit", dijo Sopoaga a Tierramérica.

En una medida inusual, Achim Steiner, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, reprendió a Canadá en los medios informativos.

Apelando al sector empresarial canadiense, dijo que el alejamiento de Kyoto perjudicaría económicamente al país, que quedaría fuera del sistema de comercio de emisiones, que puede valer 100 mil millones de dólares para 2016.

Irónicamente, Canadá había sido campeón del Protocolo de Kyoto que establece hasta 2012 reducciones de las emisiones de gases invernadero, causantes del cambio climático. Bajo este acuerdo, 35 naciones industrializadas --entre ellas Canadá-- están obligadas a reducir 5,2 por ciento sus emisiones, en relación a 1990, para 2008-2012.

Pero las emisiones canadienses aumentaron 30 por ciento desde 1990, principalmente debido al auge del sector petrolero y gasífero. En ese mismo periodo, las emisiones de Estados Unidos se incrementaron 16 por ciento.

En la XII Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Nairobi (del 6 al 17 de noviembre), la ministra Ambrose culpó públicamente al anterior gobierno canadiense por su inacción en materia de cambio climático.

Ambrose fue muy criticada por esa declaración. Sopoaga dijo que esa actitud debilita la base para la cooperación internacional, y que no es correcto que "un grupo de cobardes" llegue al poder y diga que no mantendrá "los compromisos internacionales asumidos por un gobierno anterior".

Los ciudadanos canadienses apoyan ampliamente el Protocolo de Kyoto. Según una encuesta realizada entre el 10 y el 16 de noviembre por Ipsos Reid, el cambio climático preocupa a los canadienses más que el empleo, la economía o la atención a la salud.

Este tema "podría hacer caer al gobierno, que no está escuchando al pueblo", dijo a Tierramérica Johanna Whitmore, del no gubernamental Instituto Pembina.

La mayoría de los canadienses no votó a Harper. El sistema multipartidario de Canadá permitió que el Partido Conservador ganara con apenas 36 por ciento del voto popular. Así, necesita la cooperación de por lo menos otro partido para permanecer en el poder.

Canadá se está enriqueciendo gracias al petróleo, el carbón y el gas, responsables de buena parte de los aumentos de las emisiones, y los gobiernos previos y el actual son reticentes a hacer nada que pueda desacelerar el auge energético.

Como una alternativa a Kyoto, el "plan climático hecho en Canadá" anunciado el mes pasado por el gobierno de Harper estableció el objetivo de reducir las emisiones de gases invernadero entre 45 y 65 por ciento, en relación a 2003, para 2050. “Semejante objetivo a largo plazo permite al actual gobierno postergar indefinidamente la acción sobre el cambio climático”, consideró Whitmore.

Desafortunadamente, el Protocolo de Kyoto no prevé ninguna sanción financiera para los infractores. Todo lo que ocurre es que los países tienen que compensar su déficit más una sanción adicional de 1,3 por ciento en el próximo compromiso de reducciones para el periodo 2013-2018.

En efecto, el gobierno de Harper redujo el financiamiento de programas ambientales diseñados para reducir las emisiones de gases invernadero de Canadá.

"Por sus acciones, el gobierno de Canadá muestra que no piensa que el cambio climático sea un asunto real", dijo Whitmore.

El pueblo inuit, del extremo norte de Canadá, sabe que es un problema real.

"Aquí vemos señales cada día", afirmó Duane Smith, presidente de la Conferencia Circumpolar Inuit de Inuvik, un pueblito 200 kilómetros al norte del Círculo Ártico.

"El invierno comienza más tarde y termina antes, hay cambios en el mar y el río se congela; tenemos más nieve y eso afecta a toda la fauna y flora", dijo Smith a Tierramérica.

Los científicos también documentaron muchos impactos del cambio climático. Ni Harper ni Ambrose visitaron el extremo norte para verlos por sí mismos, según Smith.

"Creo muy fuertemente que los canadienses quieren una acción más agresiva sobre el tema", agregó.

* Corresponsal de IPS.

sábado, diciembre 02, 2006

Demandan considerar Área Natural Protegida a Tonalá

Diario Noticias

Viernes 01 de diciembre de 2006. Núm. 10743

PASCUAL SALANUEVA CAMARGO

Luego de 19 años de intensos trabajos en materia de conservación, habitantes de la cabecera municipal de Santo Domingo Tonalá, obtuvieron que esta zona, en donde se encuentra el “Cañón del Boquerón”, sea considerada para el próximo año como “Area Natural de Protección de Flora y Fauna”. En la actualidad Oaxaca cuenta con 74 mil hectáreas certificadas por voluntad propia de las comunidades.

Lo anterior fue dado a conocer por el presidente municipal de ese lugar, Esteban Rosas Martínez, quien añadió que la iniciativa fue presentada con mucha anticipación a la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas (Conanp), y cuyo trabajo se inició con la conservación del venado “Cola Blanca”, que estuvo a punto de la extinción.

Abundó sobre ese ejemplar que se trata de una especie típica de la zona que se estaba terminando sobre todo en la región de Tonalá, ya que por sus montañas, su vegetación, venía gente de Morelos, de Tehuacán, de Puebla, de México, a la cacería, y se fue diezmando, de tal manera que estuvo a punto de desaparecer. Sin embargo, a través de la veda, se pudo evitar este grave daño a la ecología.

¿Qué beneficios prácticos traerá consigo el haber conseguido que declararan área protegida a este lugar?

Los beneficios prácticos, aparte de los servicios ambientales que otorga nuestra población, nosotros vemos que a través del decreto podemos conseguir que pueda financiarse por ejemplo la vigilancia permanente para la recuperación más acelerada de nuestros espacios, plantear proyectos, incluso, productivos para estas áreas y que los propietarios, sobre todo los propietarios, porque son pequeñas propiedades las que integran esta área, puedan ver que de la conservación se pueden obtener frutos importantes en proyectos productivos relacionados con la conservación.

¿Desde luego que esto que usted dice tiene que ver con el ecoturismo?

Exactamente. Nosotros estamos planteando desde hace dos años, como una alternativa para la conservación, lo que es un proyecto de ecoturismo. Tenemos definidos ya algunas rutas, como son unas pinturas rupestres que nosotros tenemos y que son únicas en la región, tenemos el Cañón del Boquerón propiamente, tenemos un área de acampado, tenemos una de espiaderos para hacer cacería fotográfica o de video, de mamíferos que bajan al agua, donde el visitante puede tener un acercamiento hacia la fauna, entonces, todo eso lo estamos planteando, actualmente estamos trabajando para crear una infraestructura mínima adecuada para poder recibir visitantes y estamos en ese trabajo.