jueves, diciembre 15, 2011

Sudamérica, la peor en deforestación a nivel mundia

BBC Mundo Miércoles, 30 de noviembre de 2011
Árbol en la Amazonia DR MORLEY READ/SCIENCE PHOTO LIBRARY
De los 5 millones de deforestación neta anual a nivel global, 4 millones se perdieron en Sudamérica.
La deforestación es menor de lo que se pensaba a nivel global, pero la situación más grave sigue siendo la de Sudamérica, según un estudio divulgado este miércoles por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO.
Lo novedoso del informe es que fue elaborado a partir de observaciones satelitales, a diferencia de estudios anteriores de la FAO compilados en base a datos aportados por los propios países.
"Las cifras que teníamos hasta la fecha se basaban en informaciones provistas por los estados, que evidentemente comprobábamos en un procedimiento complejo", dijo a BBC Mundo Eduardo Rojas, jefe del departamento forestal de la FAO.
"Ahora, con datos de primera mano, se ha demostrado que la deforestación neta a nivel global es un 31% menor de lo que se pensaba en el período de 15 años cubierto por el informe".
"La estimación anterior de deforestación neta a nivel mundial era de un promedio de 7 millones de hectáreas anuales en el período entre 1990 y 2005. El nuevo estudio señala que el promedio anual de pérdida neta de bosque en ese período es de cerca de 5 millones de hectáreas, de los cuales 4 millones se encuentran en Sudamérica".
"A nivel regional las cifras que teníamos se han confirmado en América Latina que por desgracia es la región con mayor deforestación".

10 hectáreas perdidas cada minuto

Las imágenes satelitales fueron aportadas fundamentalmente por la NASA y el Servicio Geológico de Estados Unidos.
La diferencia entre la estimación global anterior y la obtenida con datos satelitales se debe a que "en África habíamos sobreestimado la deforestación, por un lado por información antigua de los países y por otro porque el tipo de deforestación es a pequeña escala con un mayor nivel de recuperación", explicó Rojas a BBC Mundo.
Tala de árboles en RDCongo Foto TONY CAMACHO SCIENCE PHOTO LIBRARY
La deforestación por agricultura a gran escala difícilmente se recupera. Foto: Tony Camacho/SPL
También ha habido "una gran recuperación en Asia, con repoblaciones en países como Corea, Filipinas, Vietnam, India y China".
Entre 1990 y 2005 se perdió anualmente, fundamentalmente para agricultura, un promedio de 14,5 millones de hectáreas al año. Pero compensando esta cifra con la repoblación de bosque fundamentalmente en Asia, la pérdida neta promedio en ese período a nivel mundial fue de 4,1 millones de hectáreas entre 1990 y 2000 y 6,4 millones entre 2000 y 2005.
El promedio para el período estudiado es entonces de cerca de 5 millones de hectáreas de deforestación neta anual, o cerca de 10 hectáreas de bosque perdidas cada minuto durante esos 15 años.
"Es verdad que ha habido un aceleramiento en los últimos cinco años pero no deja de ser significativamente menor de lo que habíamos estimado a nivel global", señaló Rojas.

Desforestación sin recuperación

Las ganancias de bosque siguen siendo fuera de los trópicos y las pérdidas en los trópicos.
Deforestación en una imagen satelital  Foto PLANETOBSERVER/SCIENCE PHOTO LIBRARY
El informe fue elaborado en base a datos de primera mano aportados por la NASA y el Servicio Geológico de EE.UU.
Es crucial además distinguir entre el tipo de deforestación que tiene lugar en África y la que se está dando en América del Sur, según la FAO.
En el continente africano la más frecuente es la deforestación a pequeña escala. Sigue siendo grave a corto plazo pero el bosque acaba recuperándose de alguna manera, en forma similar a una cicatriz.
"En Brasil la presión que había en los años 70 y 80 de cultivar a pequeña escala se ha reducido mucho, que es la que sí cicatriza a menos que se pase de un cierto umbral , y en cambio lo que ha seguido habiendo en Brasil, Colombia, Bolivia, Argentina, Paraguay, es la generación de grandes extensiones para ganadería o agricultura, para soja u otros cultivos".
"Esta deforestación no tiene oportunidad de recuperarse porque la agricultura lo impide, mientras que si hay una pequeña extensión con un cultivo itinerante el bosque acaba comiéndosela otra vez".
La FAO espera divulgar en 2012 un informe con datos satelitales hasta 2010. "La información previa que estamos teniendo es que en Brasil ha habido un cambio sustantivo para mejor en los últimos cinco años y por lo tanto esperamos que de aquí a un año podamos dar una información mejor de Sudamérica".

DEFORESTACIÓN ANUAL EN LA AMAZONIA BRASILEÑA FUENTE:INPE

1988 ..........21.050 kms cuadrados2005...........19.014 kms cuadrados2010...........7.000 kms cuadrados
"Brasil representa el 70% del bosque en la región, y tenemos información de que desde 2007 las cosas están yendo por otro camino. Pero no sólo sirve que Brasil mejore, también hay otros países muy grandes como Colombia, Perú, Argentina, Paraguay, que también tienen que seguir ese ejemplo si se confirma la mejora de Brasil".
Datos divulgados este año por el INPE, la agencias de investigaciones espaciales de Brasil, señalaron que la deforestación casi se sextuplicó temporalmente en Brasil desde marzo-abril de 2010 (103 kms cuadrados), en relación con el mismo periodo en 2011 (593 kms cuadrados).
El salto podría estar relacionado con el debate este año sobre un nuevo Codigo Forestal con posibles amnistías para la deforestación.
La ministra de Medio Ambiente, Izabella Teixeira dijo que los datos eran alarmantes. En diciembre pasado, un informe del gobierno había situado la deforestacion en la Amazonia en su nivel más bajo en los últimos 22 años.

Más capitalismo verde. Se salva a los mercados y no al clima en Durban

Ecoportal 13/12/11 Por Josep Maria Antentas y Esther Vivas
Se salva a los mercados y no al clima. Así podríamos resumir lo que constata la recién terminada 17ª Conferencia de las Partes (COP 17) de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Durban, Sudáfrica, celebrada del 28 de noviembre al 10 de diciembre.
La rápida respuesta que gobiernos e instituciones internacionales dieron al estallido de la crisis económica en 2008 rescatando bancos privados con dinero público contrasta con el inmovilismo frente al cambio climático. Aunque esto no nos debería de sorprender. Tanto en un caso como en otro ganan los mismos: los mercados y sus gobiernos cómplices.
En la cumbre del clima de Durban dos han sido los temas centrales: el futuro del Protocolo de Kioto, que concluye en 2012, y la capacidad para establecer mecanismos en la reducción de emisiones; y la puesta en marcha del Fondo Verde para el Clima, aprobado en la anterior cumbre de Cancún, con el objetivo teórico de apoyar a los países pobres en la mitigación y la adaptación al cambio climático.
Tras Durban podemos afirmar que un segundo periodo del Protocolo de Kioto ha quedado vacío de contenido: se pospone una acción real hasta el 2020 y se rechaza cualquier tipo de instrumento que obligue a la reducción de emisiones. Así lo han querido los representantes de los países más contaminantes con Estados Unidos a la cabeza quienes abogaban por un acuerdo de reducciones voluntarias y rechazan cualquier tipo de mecanismo vinculante. Pero si el Protocolo de Kioto ya era insuficiente, y de aplicarse evitaba sólo 0,1º centígrados de calentamiento global, ahora vamos de mal en peor.
Entorno al Fondo Verde para el Clima, si en un primer momento los países ricos se comprometieron a aportar 30 mil millones de dólares en 2012 y 100 mil millones anuales para 2020, cifras que de todos modos se consideran insuficientes, la procedencia de estos fondos públicos ha quedado por determinar mientras se abren las puertas a la inversión privada y a la gestión del Banco Mundial. Como han señalado organizaciones sociales se trata de una estrategia para “convertir el Fondo Verde para el Clima en un Fondo Empresarial Codicioso”. Una vez más se pretende hacer negocio con el clima y la contaminación medioambiental.
Otro ejemplo de esta mercantilización del clima ha sido el aval de la ONU a la captura y almacenamiento de CO2 como Mecanismo de Desarrollo Limpio, que no pretende reducir las emisiones y que agudizaría la crisis ambiental, especialmente en los países del Sur candidatos a futuros cementerios de CO2.
Así, los resultados de la cumbre apuntan a más capitalismo verde. Como indicaba el activista e intelectual surafricano Patrick Bond: “La tendencia a mercantilizar la naturaleza se ha convertido en el punto de vista filosófico dominante en la gobernanza mundial medioambiental”. En Durban se repite el guión de cumbres anteriores como la de Cancún 2010, Copenhague 2009... donde los intereses de las grandes multinacionales, de las instituciones internacionales y de las élites financieras, tanto del Norte como del Sur, se anteponen a las necesidades colectivas de la gente y al futuro del planeta.
En Durban estaba en juego nuestro futuro pero también nuestro presente. Los estragos del cambio climático están teniendo ya sus efectos: liberación de millones de toneladas de metano del Ártico, un gas 20 veces más potente que el CO2 desde el punto de vista del calentamiento atmosférico; derretimiento de los glaciares y de los mantos de hielo que aumenta el nivel del mar. Unos efectos que incrementan el número de migraciones forzadas. Si en 1995 había alrededor de 25 millones de migrantes climáticos, hoy esta cifra se ha doblado, 50 millones, y en el 2050 ésta podría ascender a entre 200 y mil millones de desplazados.
Todo apunta a que nos dirigimos hacia un calentamiento global descontrolado superior a los 2º, y que podría rondar los 4º, para finales de siglo, lo que desencadenaría muy probablemente, según los científicos, impactos inmanejables, como la subida de varios metros del nivel del mar. No podemos esperar hasta el año 2020 para empezar a tomar medidas reales.
Pero frente a la falta de voluntad política para acabar con el cambio climático, las resistencias no callan. Y emulando a Occupy Wall Street y a la ola de indignación que recorre Europa y el mundo, varios activistas y movimientos sociales se han encontrado diariamente en un foro a pocos metros del centro de convenciones oficiales bajo el lema ‘Occupy COP17’. Este punto de encuentro ha reunido desde mujeres campesinas que luchan por sus derechos hasta representantes oficiales de pequeños estados isleños como Las Seychelles, Granada o Nauru amenazados por una subida inminente del nivel del mar, pasando por activistas contra la deuda externa que reclaman el reconocimiento y la restitución de una deuda ecológica del Norte respecto al Sur.
El movimiento por la justicia climática señala como, frente a la mercantilización de la naturaleza y los bienes comunes, es necesario anteponer nuestras vidas y el planeta. El capitalismo se ha demostrado incapaz de dar respuesta al callejón sin salida al que su lógica productivista, cortoplacista y depredadora nos ha conducido. Si no queremos que el clima cambie hay que cambiar radicalmente este sistema. Pero los resultados de Durban apuntan en otra dirección. El reconocido activista ecologista nigeriano Nnimmo Bassey lo dejaba bien claro con estas palabras: “Esta cumbre ha amplificado el apartheid climático, donde el 1% más rico del mundo ha decidido que es aceptable sacrificar al 99% restante”. www.ecoportal.net
Josep Maria Antentas es profesor de sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona y Esther Vivas es miembro del Centre d’Estudis sobre Moviments Socials de la Universitat Pompeu Fabra.
Artículo en Público, 13/12/2011.
http://esthervivas.wordpress.com

Los extremistas climáticos

Bjørn Lomborg / Project syndicate 2011-12-13
 COPENHAGUE – Muchas veces se dice que el tiempo extremo es una de las principales razones para tomar medidas firmes respecto del calentamiento global. Hoy en día, ningún huracán ni ola de calor pasa sin que un político o activista lo presente como evidencia de la necesidad de un acuerdo sobre el clima global, como el que se acaba de posponer hasta fines de la década en Durban, Sudáfrica.
 Estas afirmaciones merecen un escrutinio minucioso. En 2007, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC por su sigla en inglés) dio a conocer un informe sobre los extremos climáticos que recibió considerable atención por parte de los medios. Pero, dos años más tarde, se descubrió que algunas de las afirmaciones fundamentales del informe del IPCC -por ejemplo, que el calentamiento global causaría que los inmensos glaciares del Himalaya desaparecieran para 2035, o reduciría a la mitad los rendimientos de los cultivos africanos para 2020- se basaban en declaraciones hechas en llamamientos de organizaciones ambientalistas, y estaban respaldadas por escasa evidencia, o directamente ninguna.
 A pesar de este error, el IPCC desde hace mucho tiempo es una fuente bastante confiable de estimaciones sensatas y responsables en un debate por lo demás histriónico. Desafortunadamente, las estimaciones sensatas no son primicia. Por ejemplo, de acuerdo con el IPCC, los niveles del mar aumentarán un volumen relativamente manejable de 18-59 centímetros (7-23 pulgadas) para fines del siglo, mientras que los medios y los activistas suelen decir que deberíamos estar preparados para que el incremento de los niveles del mar se mida en metros.
 De la misma manera, los medios tergiversaron los resultados del informe de 2010 del IPCC sobre los extremos climáticos. El diario más prestigioso de Suecia, Svenske Dagbladet, llenó casi toda una primera página del diario del domingo con un cuerpo eviscerado que mostraba arterias expuestas, adornado con la advertencia: "El clima cada vez más cálido amenaza con más muerte". En una doble página completa en el interior del periódico, se mostraba un gráfico de muertes estacionales en la pasada década, y se indicaba con alarmantes puntos rojos cómo las olas de calor estivales han matado a decenas de suecos. Sin embargo, hasta una lectura rápida del gráfico demostraba claramente que muere mucha más gente de frío que de calor. El informe del IPCC decía efectivamente que el calentamiento global implicaría temperaturas cálidas más extremas, pero también señalaba que habría menos temperaturas frías extremas. Como cada vez muere más gente casi en todos los rincones del planeta por las temperaturas frías que por las temperaturas cálidas, el impacto general en el calentamiento global serán menos muertes por temperaturas extremas. De hecho, según una estimación, para mediados de siglo, aproximadamente 400.000 personas más morirán por el calor de las que habrían muerto con las temperaturas actuales, pero morirán 1,8 millones menos de personas por el frío.
 Desafortunadamente, las no muertes son una no noticia. En noviembre, The Christian Science Monitor se centró en los hallazgos del IPCC sobre los huracanes, cuya fuerza y frecuencia se han asociado al calentamiento global desde que el filme Una verdad incómoda del ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore ganó preponderancia en los medios gracias al huracán Katrina. El titular del Monitor decía con estridencia: "Advertencia sobre el calentamiento climático: prepárense para olas de calor más calientes, tormentas más fuertes". Sin embargo, mientras que el IPCC sugiere que las velocidades máximas de los vientos de los huracanes muy probablemente aumenten, también predice que la cantidad total de huracanes tropicales decaerá, y que la frecuencia de los huracanes extra tropicales muy probablemente también merme.
 El IPCC claramente sostiene que los costos por los daños producidos por los huracanes han aumentado sostenidamente porque hay más gente, con propiedades más costosas, que hoy vive donde azotan los huracanes. La población, la exposición y la vulnerabilidad, no los gases de tipo invernadero, son los principales factores detrás del futuro daño también.
 Por cierto, el IPCC observa que los mayores costos ocasionados por los huracanes "no han sido atribuidos al cambio climático". En consecuencia, si queremos evitar futuros daños causados por huracanes, tenemos que invertir en adaptación. Eso implica mejor gestión del riesgo, lo que conlleva códigos de edificación más estrictos y humedales mejorados para mitigar el aumento de las tormentas. 
 Existe evidencia considerable que sí sugiere que el calentamiento global causa incrementos de las lluvias, especialmente de las lluvias torrenciales. Eso ha llevado a muchos observadores a culpar al calentamiento global por las inundaciones devastadoras en Pakistán, Australia y Tailandia en los últimos años. Pero el IPCC cuenta una historia diferente: la evidencia no puede ni siquiera indicar de manera confiable si la mayor cantidad de precipitaciones, en efecto, ha afectado la magnitud y la frecuencia de las inundaciones (en terminología de las Naciones Unidas, "baja confianza a escala global respecto inclusive del signo de estos cambios").
 Eso puede sonar contrario a la intuición. Pero se produjeron cambios mucho más importantes: en particular, la construcción de represas y los grandes asentamientos en planicies aluviales hicieron que los ríos no pudieran fluir naturalmente. Si queremos ayudar a las potenciales víctimas de las inundaciones, la evidencia claramente demuestra que deberíamos recuperar las planicies aluviales.
 Una mayor precipitación también tiene consecuencias positivas -sobre todo, más agua dulce para un mundo que tiene sed-. Hoy, aproximadamente 2.000 millones de personas sufren escasez de agua, lo que significa que se las arreglan con menos de 1.700 metros cúbicos (60.035 pies cúbicos) por año. El crecimiento de la población por sí solo sugiere que este número podría aumentar a alrededor de 3.000 millones hacia fines del siglo. Pero más precipitaciones como consecuencia del calentamiento global muy probablemente reduzcan la cifra a unos 1.700 millones.
 Las historias tenebrosas sobre el clima se basan en una narrativa simple: más CO2 significa más daño ambiental y muerte -y la única manera de resolverlo es reduciendo las emisiones de carbono-. Si bien esto sirve para un mensaje político pegadizo, tiene la clara desventaja de ser erróneo. El calentamiento global hará que ciertos fenómenos, como las olas de calor y las velocidades de los vientos huracanados, se vuelvan más extremas, mientras que otros, como las olas de frío y la frecuencia de los huracanes, se mitiguen. Y, en algunos casos, como las mayores precipitaciones, el calentamiento global tendrá efectos positivos y negativos.
 Por supuesto, nada de esto significa que no deberíamos ocuparnos del cambio climático y concentrarnos en la innovación para generar energía ecológica menos costosa. El último informe del IPCC es importante precisamente porque ilustra los verdaderos problemas ambientales planteados por el calentamiento global, sin exagerarlos para conseguir un buen titular. Ofrece información confiable sobre el clima y hace hincapié en que la adaptación es esencial para mejorar la calidad de vida de las generaciones futuras.
 También demuestra por qué el último fracaso a la hora de concluir un acuerdo integral sobre el clima no son todas malas noticias. Pero, cuando se trata del cambio climático, a los medios evidentemente no les gusta que sea de otra manera.

 Bjørn Lomborg es el autor de The Skeptical Environmentalist y Cool It, director del Centro para el Consenso de Copenhague y profesor adjunto de la Copenhagen Business School.

viernes, diciembre 09, 2011

EXIGIMOS EL ESCLARECIMIENTO DEL SECUESTRO Y LA PRESENTACIÓN CON VIDA DE EVA ALARCÓN Y MARCIAL BAUTISTA, LÍDERES DE LA ORGANIZACIÓN DE CAMPESINOS ECOLOGISTAS

Boletín de Prensa Red MOCAF, 9 de Diciembre de 2011

 Es urgente que las autoridades federales y estatales otorguen medidas cautelares de protección a los integrantes de la Organización de Campesinos Ecologistas. Ante las recientes agresiones, proponemos la implementación urgente de un programa de protección a defensores de derechos humanos, líderes sociales, campesinos e indígenas y periodistas.

México, D.F., a 9 de diciembre 2011. - Las organizaciones que integramos la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales A. C. (Red MOCAF) exigimos el esclarecimiento del secuestro y la presentación con vida de nuestros compañeros Marcial Bautista Valle y Eva Alarcón Ortíz, Presidente y Coordinadora, respectivamente de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán (OCES) en el estado de Guerrero. De acuerdo a la información disponible, la Señora Eva Alarcón y el Señor Marcial Bautista fueron secuestrados alrededor de la una de la mañana del día 7 de diciembre, en el tramo carretero entre Petatlán y Tecpan de Galeana, cuando viajaban a bordo de un autobús de pasajeros de la línea Futura, con destino a la Ciudad de México. 

Sabemos que un grupo de hombres armados detuvo el autobús y obligó los líderes de la OCES a descender y se los llevaron con rumbo desconocido, una de las presunciones que hay sobre el caso es que podrían estar involucrados en el secuestro elementos de una corporación policiaca, por lo que exigimos que las autoridades a nivel estatal y federal llevar a cabo las investigaciones correspondientes. Eva y Marcial realizan desde hace varios años una serie de gestiones a favor de los habitantes de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, relacionadas con el cuidado, conservación y manejo sustentable de los bosques y la biodiversidad, de manera más reciente han estado participando de manera destacada en el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia, con el fin de ayudar a encontrar respuestas del gobierno y la sociedad frente a la violencia casi cotidiana en que se encuentra inmersa la región.

 La exposición pública a favor de estas causas los ha colocado en la mira de algunos de los grupos armados que operan en la región y de los elementos de los cuerpos policiacos que han sido infiltrados y coptados por dichos grupos por lo que han vivido los últimos meses en un constante asedio, persecución y amenazas por lo que habían solicitado medidas cautelares de protección, sin embargo, por razones que desconocemos dichas medidas de protección se estaban aplicando de manera esporádica, lo cual dejaba los líderes de la OCES en estado de indefensión por periodos, como es el momento en que fueron secuestrados.

 Cabe destacar que aunque el riesgo para los compañeros es evidente y cada desplazamiento en el estado puede representar peligro, han decidido no vivir escondiéndose, sin salir de sus casas y han continuado sus gestiones y actividades, enfrentando muchas veces la incomprensión, la negligencia y la indiferencia de funcionarios e instituciones como la gerencia estatal de la Comisión Nacional Forestal ante la que en repetidas ocasiones se han realizado gestiones de manera infructuosa y se ha tenido un trato indigno por parte del titular de la gerencia.

 Aún en estas condiciones los compañeros de la OCES participan activamente en la discusión de las políticas públicas relacionadas con los bosques y el Cambio Climático y Eva es integrante destacada del Grupo de Seguimiento de la Evaluación Estratégica de Salvaguardas Sociales y Ambientales, dicho Grupo es interlocutor del Banco Mundial y el Gobierno Mexicano para que se respeten los derechos sociales y ambientales de las comunidades campesinas e indígenas en la iniciativa mexicana de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD+).

 Ante toda esta situación demandamos:

 Al Gobierno Federal intensificar la búsqueda de los compañeros Eva Alarcón y Marcial Bautista y su pronta presentación con vida.
 A los Gobiernos Estatal y Federal otorgar las medidas cautelares de protección a los integrantes de la OCES en la región de Petatlán y Coyuca de Catalán.
 Al Gobierno estatal una investigación a fondo que despeje las dudas sobre la participación de agentes policiacos y estatales en el secuestro de los compañeros
 Al Gobierno Federal y al Poder Legislativo, la implementación urgente de un Programa de Medidas Cautelares de Protección a defensores de derechos humanos, de líderes campesinos, indígenas, periodistas y demás activistas sociales que se presuma se encuentren en situación de riesgo.
 A los Gobiernos Federal y estatal revisar los procedimientos administrativos de gestión de programas y proyectos para facilitar el trabajo de organizaciones y activistas en regiones de alto riesgo.
 ¡Basta de agresiones en contra de líderes sociales, campesinos e indígenas!
 ¡Por la presentación inmediata con vida de Eva Alarcón y Marcial Bautista!
__________________________________________________________________
 Atentamente Red Mexicana de Organizaciones Forestales Campesinas, Red MOCAF

Secuestran a compañeros ecologistas guerrerenses

Comunicado de prensa. CONOC  

México, D.F., a 9 de diciembre 2011. - En la Madrugada del pasado 7 de diciembre, los compañeros Marcial Bautista Valle y Eva Alarcón Ortíz presidente y asesora, respectivamente de la organización Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlan y Coyuca de Catalán viajaban destino a la Ciudad de México para realizar diversas gestiones y en el trayecto de Petatlán a Tecpán de Galeana, en el Estado de Guerrero, fueron bajados del autobús, por un grupo armado que se los llevó con rumbo desconocido.

Los compañeros realizan en su región actividades en favor del desarrollo sustentable y el buen manejo de sus recursos naturales; los compañeros también son integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

Las organizaciones que integran el Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas, CONOC solicitamos de manera urgente la intervención de las autoridades Federales y Estatales para su localización y presentación con vida. De igual manera hacemos un llamado a quienes tienen en su poder a nuestros compañeros para que respeten su integridad física y reiteramos que el pueblo de México está harto de tanta violencia, ya basta de las agresiones y violencia en contra de la población campesina. __________________________________________________________________________ Atentamente El Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas,CONOC.

¿Qué puede salvar al euro?

Project Syndicate / Joseph Stiglitz 2011-12-05
NUEVA YORK.– Justo cuando parecía que la situación no podía empeorar, la sensación es que lo ha hecho. Incluso algunos de los miembros ostensiblemente «responsables» de la zona del euro enfrentan tasas de interés más elevadas. Los economistas en ambos lados del Atlántico no solo discuten si el euro sobrevivirá, sino cómo garantizar que su desaparición cause la menor agitación posible.

Es cada vez más evidente que los líderes políticos europeos, a pesar de su compromiso con la supervivencia del euro, no cuentan con los conocimientos adecuados para lograr que la moneda única funcione. La idea que prevalecía cuando se estableció el euro era que lo único necesario era disciplina fiscal: ni el déficit fiscal ni la deuda pública de los países debían ser excesivos en relación a sus PBI. Pero Irlanda y España tenían superávits presupuestarios y deudas reducidas antes de la crisis, que rápidamente se convirtieron en grandes déficits y deudas elevadas. Así que ahora los líderes europeos dicen que son los déficits de la cuenta corriente de los países miembros de la zona del euro los que deben mantenerse controlados.

En ese caso, parece curioso que, a medida que la crisis continúa, el puerto seguro para los inversores globales sea Estados Unidos, que ha tenido un enorme déficit en su cuenta corriente durante años. Entonces, ¿cómo distinguirá la Unión Europea entre los «buenos» déficits de cuenta corriente –cuando un gobierno genera un clima de negocios favorable y flujos entrantes de inversión extranjera directa– y los «malos»? Evitar los malos déficits en la cuenta corriente exigirá una intervención mucho mayor en el sector privado que la postulada por las teorías neoliberales y de mercado único, de moda cuando se creó el euro.

En España, por ejemplo, el dinero fluyó al sector privado desde bancos privados. ¿Debería esa exuberancia irracional forzar al gobierno a restringir caprichosamente la inversión pública? ¿Significa esto que el gobierno debe decidir qué flujos de capital –por ejemplo, los de inversiones inmobiliarias– son malos y por lo tanto deben ser gravados o frenados de alguna otra manera? Para mí esto es razonable, pero esas políticas deberían resultar odiosas para los promotores del libre mercado en la UE.
La búsqueda de una respuesta clara y simple recuerda las discusiones posteriores a las crisis financieras en todo el mundo. Luego de cada crisis surge una explicación, que resulta equivocada en la crisis siguiente, o al menos inadecuada. En la década de 1980, la crisis latinoamericana fue causada por el endeudamiento excesivo; pero eso no pudo explicar la crisis mexicana de 1994, que fue atribuida a insuficiencias en el ahorro.

Luego llegó el Asia Oriental, con altas tasas de ahorro, por lo que la nueva explicación fue la «gobernanza». Pero también esto tenía poco sentido, ya que los países escandinavos –poseedores de la gobernanza más transparente del mundo– habían sufrido una crisis unos pocos años antes.
Existe, curiosamente, una constante en todos estos casos, también presente en la crisis de 2008: los sectores financieros se comportaron inadecuadamente y no lograron evaluar solvencias ni administrar los riesgos como se suponía que debían hacerlo.

Estos problemas ocurrirán con el euro o sin él. Pero el euro ha dificultado más la respuesta de los gobiernos. El problema no es simplemente que el euro eliminó dos herramientas clave para el ajuste –la tasa de interés y el tipo de cambio– sin ningún tipo de reemplazo, ni que el mandato del Banco Central Europeo es enfocarse en la inflación, mientras que los desafíos actuales son el desempleo, el crecimiento y la estabilidad financiera. Sin una autoridad fiscal común, el mercado único permitió gravar a la competencia –una competencia destructiva para atraer inversiones e impulsar la producción que se podía vender libremente en toda la UE.

Por otra parte, la libre circulación de la mano de obra significa que las personas pueden elegir pagar las deudas de sus padres o no: los jóvenes irlandeses pueden sencillamente abandonar el país y escapar del repago de las insensatas obligaciones de rescate asumidas por su gobierno. Por supuesto, se supone que la migración es buena, ya que reasigna la mano de obra hacia donde los rendimientos son mayores. Pero este tipo de migración en realidad atenta contra la productividad.

La migración es, por supuesto, parte del mecanismo de ajuste que logra que los Estados Unidos funcionen como un mercado único con una moneda única. Aún más importante es el papel del gobierno federal al ayudar a los estados que enfrentan, digamos, alto desempleo, asignándoles ingresos impositivos adicionales –la así llamada «unión de transferencias», tan odiada por muchos alemanes.
Pero los EE. UU. también están dispuestos a aceptar la despoblación total de los estados incapaces de competir. (Algunos destacan que esto significa que las corporaciones estadounidenses pueden comprar senadores de esos estados a un precio menor.) Pero, ¿están dispuestos los países europeos con atrasos en su productividad dispuestos a aceptar la despoblación? Alternativamente, ¿están dispuestos a enfrentar el dolor de una devaluación «interna», un proceso que fracasó con el patrón oro y está fallando con el euro?

Incluso si los países del norte de Europa está en lo cierto al reclamar que el euro funcionaría si se pudiera imponer una disciplina eficaz sobre los demás (yo creo que están equivocados), se están engañando a sí mismos con un drama de moralidad. Está bien culpar a sus compatriotas sureños por su despilfarro fiscal, o, en el caso de España e Irlanda, por permitir el reinado del libre mercado ilimitado, sin prever en qué desembocaría. Pero eso no resuelve el problema actual: deudas enormes, como resultado de errores de cálculo privados o públicos, que deben ser gestionadas dentro del marco del euro.

Los recortes actuales del sector público no resuelven el problema de los despilfarros pasados; sencillamente empujan a las economías hacia recesiones más profundas. Los líderes europeos lo saben. Saben que es necesario el crecimiento. Pero, en vez de ocuparse de los problemas actuales y encontrar una fórmula para el crecimiento, prefieren sermonear sobre lo que debería haber hecho algún gobierno anterior. Esto puede ser satisfactorio para quien sermonea, pero no resolverá los problemas europeos... ni salvará al euro.

Joseph E. Stiglitz es catedrático en la Universidad de Columbia, premio Nobel de Economía, y autor de Freefall: Free Markets and the Sinking of the Global Economy [Caída libre: el libre mercado y el hundimiento de la economía mundial].

miércoles, diciembre 07, 2011

Indígenas del mundo reivindican derechos en COP – 17

Insisten en 2º período de Protocolo de Kioto. Piden que el Fondo Verde no quede en manos del Banco Mundial. REDD riesgo para Biodiversidad. La alternativa es cambiar el sistema, no el clima.
 Por Genaro Bautista Fuente: movimientos.org

 Durban. Representantes indígenas de distintos puntos del Planeta, reivindican sus derechos en la Cumbre Mundial de Cambio Climático, la COP – 17, que inicio el pasado lunes en Sudáfrica y concluye el 9 de diciembre.
 Agrupados en el Foro Internacional de Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático (FIPICC), las distintas delegaciones, plantean a la Conferencia de las Partes, un segundo período del Protocolo de Kioto 2013 – 2020, y que este sea vinculante de manera obligatoria para todos los países del mundo. Este acuerdo, exponen, debe incluir medidas que garanticen la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas. Para ello, afirman, es urgente una muestra de voluntad política de los gobiernos y esta puede en principio considerarse y ser observada, en la anulación de megaproyectos extractivos en territorios indígenas, para frenar y en algún momento revertir, la destrucción de la naturaleza, la “Madre Tierra”, enfatizan. El FIPICC, califica las negociaciones de complejas y el panorama de sombrío.
 Miguel Palacín, de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, comentó que la continuidad del Protocolo de Kioto, la administración del Fondo Verde, REDD, son algunos de los temas sobre los cuales los pueblos indígenas del mundo están enfocando sus energías en el cabildeo. Palacín Quispe, Coordinador General de la CAOI, y Manuel Castro Mayancela, Coordinador de Educación, Cultura y Comunicación, de esa organización con sede en Perú, calificaron de difíciles las negociaciones, sobre todo en el tema de la continuidad del Protocolo de Kioto. “Después de las presentaciones sobre los temas fundamentales, como son la creación de un marco institucional para el Fondo Verde y el Protocolo de Kioto, las negociaciones presentan un panorama bastante complejo”.
 El balance inicial es que no hay buenos signos de que pueda haber un segundo periodo del Protocolo de Kioto, como lo están reclamando la mayoría de los países, debido a que las naciones desarrolladas se oponen a un nuevo instrumento vinculante y plantean un acuerdo de reducciones voluntarias de los gases de efecto invernadero, señaló Palacín, en un comunicado distribuido por la CAOI. El tema fue el centro de los debates esta semana que concluye.
 En su segunda participación en la COP 17, este 2 de diciembre, Nanta Mpaayei, en representación del Foro Internacional de Pueblos Indígenas sobre Cambio Climático, advirtió, “no podemos permitir que impongan más estafas, chantajes y los mercados de carbono sobre nuestros pueblos con el pretexto de financiamiento”. Sin embargo, abundó, el Protocolo de Kioto sigue siendo necesario. No tenemos otra alternativa viable, y no tenemos tiempo para esperar algún otro mecanismo. El sistema de “compromiso y revisión” sigue siendo una mala substitución por verdadera acción climática. ¿Qué tipo de sistema de justicia permitiría que quienes han cometido crímenes, se liberen con la promesa de cometer menos crímenes en el futuro, y después, violan la ley una y otra vez, y no se les sancionan?, preguntó. “Por el bien del planeta, los países reunidos tienen que comprometerse a un segundo período de compromisos”, sostuvo.
 Los retos son inmensos para los delegados indígenas, para que sus propuestas queden dentro de los acuerdos finales de la Cumbre.
 En torno al Fondo Verde, existe un consenso generalizado de los pueblos indígenas de que este no sea administrado por el Banco Mundial (BM), es una trampa, señalan. “Este tema es muy complicado para los países pobres y los países insulares, que no tienen la tecnología ni formas de acceder a estos recursos. Entonces los beneficiarios serían realmente otros, ya que solo podrían acceder al Fondo una vez que hayan cumplido ciertas metas y cuando hayan rendido las cuentas", explicaron.
 Manuel Castro anotó que el Fondo Verde debe ser manejado por los gobiernos y no entregado a los sectores privados. “De ninguna manera puede ser administrado por el Banco Mundial”, subrayó el también dirigente de la Confederación Kichwa del Ecuador (ECUARUNARI). Dijo que el primer punto es respetar la continuidad del Protocolo de Kioto. Y en relación al Fondo Verde, advirtió que “puede ser una falacia, puede ser un sueño no verdadero; porque al momento de operativizarse puede causar inequidades, incluso puede dividir a los movimientos".
 En su oportunidad José Antonio Medina, presidente de la Red Indígena de Turismo de México, consideró que el llamado Fondo Climático Verde, propuesto en la pasada conferencia de Cancún, no se adapta a las formas de vida tradicionales de los pueblos originarios. "No se está integrando toda la preservación y la adaptación al cambio climático que se está realizando en los pueblos indígenas, y únicamente se está limitando al bosque", expresó Medina.
 En un cable de la agencia Prensa Latina, el dirigente afirmó, que en esas comunidades hay otros ecosistemas que también son importantes para el cambio climático, tales como los humedales, los semidesiertos, los desiertos, y sobre todo los elementos de convivencia que existen en los pueblos indígenas. "No se está hablando de la gente, se está hablando de biodiversidad, no se está hablando de pueblos indígenas, de su estructura, de sus formas de vivir, de organizarse, de sus sistemas tradicionales de cultivo, la medicina tradicional, es decir, todos esos conocimientos de los pueblos que no están siendo consideradas en los planes sobre cambio climático", enfatizó Medina. El dirigente, del pueblo Mazahua, está participando con otros mexicanos entre los que se encuentran, Elvia Beltrán Villeda, presidenta de la Red HÑa hñú de Hidalgo, Manuel Villalva, Náhuatl, de Morelos, Mónica González, Cucapá de Baja California, Juan Sánchez, Maya de la selva lacandona de Chiapas, así como por Ernesto Mosqueda, Chontal de Tabasco. Toda la delegación, une sus voces al resto del Foro Internacional Indígena, quienes critican la llamada iniciativa REDD impulsada con más fuerza por el gobierno de su país desde la conferencia de Cancún.
 La fórmula REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y/o Degradación), no está incluyendo esta parte de los conocimientos de los pueblos indígenas, comentó José Antonio Medina. Dicha iniciativa alega que como la deforestación es un factor importante de la crisis climática, hay que compensar económicamente a quienes ya no lo hagan.
 Sin embargo, a la vez que las grandes empresas estimulan con recursos financieros a las comunidades que dejen de talar, adquieren los "derechos de emisión" de éstas, para venderlos en un mercado altamente especulativo. Entre los protagonistas de dicha ecuación está la petrolera Shell, apunta en el despacho de Prensa Latina. En sus argumentos, el FIPICC, sostiene que el enfoque sobre carbono de las política de REDD, promueve el establecimiento de plantaciones de árboles de monocultivo, incluyendo transgénicos, e ignora los valore sociales y culturales de los bosques, lo que conlleva a un grave riesgo de la biodiversidad en los territorios indígenas.
 Sentencian que REEDD amenaza la sobrevivencia de los pueblos indígenas y denuncian la hipocresía del programa Desde la visión del Foro Internacional de Pueblos Indígenas, las soluciones de los gobiernos y ONG’s internacionales para enfrentar los efectos del cambio climático, que continúan basadas en la lógica de mercado, tanto los referidos al mecanismo de desarrollo limpio como las propuestas de REDD+, constituyen nuevas formas de geopolítica económica que amenazan los derechos indígenas, garantizados en múltiples instrumentos internacionales, así como también atentan contra los medios de vida de nuestros pueblos.
 Por el contrario, apuntan, REDD+ debe garantizar y respetar los derechos de los pueblos indígenas, los modos tradicionales de vida y la gobernanza consuetudinaria de los bosques. La postura indígena, que busca incidir de forma propositiva a los delegados que representan a los Estados, apunta a que se detenga la destrucción de la naturaleza y de sus territorios con las actividades extractivas, agroindustrias, biocombustibles y megaproyectos, así como asumir las indemnizaciones correspondientes. Junto a ello, exigen el reconocimiento y respeto de los conocimientos y los derechos de los pueblos indígenas, implementando las obligaciones y normas internacionales pertinentes, particularmente la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
 Además, ratifican su firme demanda del consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas como titulares de derechos y la participación plena y efectiva de los interesados, incluyendo comunidades locales en las medidas mencionadas en los párrafos 70 y 72. Aunque como una certeza para ello, piden que la COP 17, incorpore en sus acuerdos el de garantizar la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas en todos los niveles, respetando la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, preservando en todo momento, el respeto de sus derechos específicos y libertades fundamentales.
 Para ello, demandan al Foro Permanente para Cuestiones Indígenas de la ONU, que recomiende a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, en lo particular al Relator Especial sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas, proceda a elaborar un informe con carácter de urgente, donde se informe y se detallen los impactos del Cambio Climático en los Pueblos Indígenas. Otra de las reivindicaciones en sus intensos cabildeos, es el del Consentimiento Previo, Libre e Informado (CPLI), mismo que debe obtenerse con respecto a cualquier acción de mitigación que se pretenda realizar en sus tierras y territorios.
 En general, insisten en que se deben generar mecanismos jurídicos vinculantes obligatorios con inclusión de sus representantes en la toma de decisiones. Y piden a la COP el establecimiento un grupo de expertos de los pueblos indígenas como parte del Protocolo de Kioto, encargado de dar seguimiento a los compromisos adoptados en la cumbre. “La alternativa es cambiar el sistema, no el clima”, aseguran, apostando por un nuevo paradigma civilizatorio, por el Buen Vivir, en armonía entre los pueblos y la Madre Naturaleza.
 Como parte de su cabildeo, el Foro Internacional de Pueblos Indígenas sobre el Cambio Climático, ha sostenido reuniones con representantes de países del ALBA y México. El embajador mexicano Luis Alfonso de Alba, habló sobre la reunión realizada en Oaxaca e hizo énfasis en tres temas que desde su perspectiva son claves en Durban. Alfonso de Alba, detalló que el Protocolo de Kioto, el cumplimiento del acuerdo de Cancún, especialmente el tema de financiamiento y los compromisos futuros, son aspectos que tendrán que verse de manera conjunta.
 En tanto, este sábado se organizan debates sobre los Derechos de la Madre Tierra, la justicia climática y los programas REDD por los movimientos sociales en eventos paralelos, organizados en el marco de la Conferencia de partes 17 (COP17) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. A las 10 y media de la mañana, el Instituto del Medio Ambiente Comunidades de Fe de Sudáfrica (SAFCEI, por sus siglas en inglés) ofrece la conferencia “Cambio climático. La tierra es el testimonio, ¿quién debe estar enjuiciado?”, a cargo de Patricia Siemens, abogada dominicana y directora del Centro de Jurisprudencia de la Tierra, y Cormac Cullinan, abogado especialista en medio ambiente que participó en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra proclamada el 22 de abril del 2010 por la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático realizada en Bolivia.
 Así, concluye en Sudáfrica esta primer semana intensa para los delegados indígenas quienes se mantienen en que dentro de los resolutivos de Durban, quede incluido el respeto a sus derechos según lo establecido por las correspondientes obligaciones y normas internacionales de derechos humanos, y la Declaración de las Naciones Unidas, al respecto.

lunes, diciembre 05, 2011

Nueva ola de deforestación amenaza la capacidad de resistencia de África ante el cambio climático, dicen expertos

Boletín de Prensa CIFOR. PARA DIFUSION INMEDIATA DURBAN (4 de diciembre de 2011)Una nueva ola de deforestación se extiende por toda África diezmando la vida silvestre y amenazando la capacidad de resistencia de sus ecosistemas ante los efectos del cambio climático, especialmente en el área de la seguridad alimentaria, dijeron expertos. "Las tasas de deforestación en África... se está acelerando", dijo Helen Gichohi, Presidenta de la Fundación Vida Silvestre de África en su ponencia presentada en la quinta edición de Día del Bosque, en Durban, en el marco de la COP17. "La desaparición de los bosques, el sobrepastoreo en los pastizales, y la conversión de las praderas y los humedales en tierras de cultivo que habrían sido refugios durante las sequías, han reducido la capacidad de recuperación de los ecosistemas." Pidió que el financiamiento de REDD+ se mueva con mayor velocidad para salvar los bosques del continente. REDD+ significa reducción de emisiones provenientes de la deforestación y degradación de los bosques. Se trata de un mecanismo que está siendo discutido en el marco de las negociaciones de la ONU sobre cambio climático en Durban, y que podría resultar en la distribución de miles de millones de dólares a los países en desarrollo para proteger sus bosques. El mensaje de Gichohi tuvo eco en la voz de otro orador principal, Bob Scholes, del Consejo para la Investigación Científica e Industrial (CSIR, por sus siglas en inglés) de Sudáfrica, quien dijo: "La siguiente gran ola de deforestación está aquí y está sucediendo en África.” "Si podemos hacer algo para influir en la deforestación, podemos tener un mayor efecto en todo lo que ha ocurrido hasta ahora bajo el Protocolo de Kyoto", dijo. "Vale la pena el esfuerzo." Scholes describió el patrón típico de la deforestación en África: quienes cortan madera entran en un bosque, cortan los árboles grandes y sacan la madera valiosa, entonces los productores de carbón eliminan una gran proporción de los árboles que quedaban, y luego llega la producción y el consumo de pequeña escala, lo que después de algunos ciclos deja a la tierra degradada y con poco valor para cualquiera. "Es urgente proteger los bosques de África, no sólo porque frenan el cambio climático, sino también porque actúan como una barrera contra la creciente desertificación, sustentan la producción agrícola sostenible y la vida de decenas de millones de pobres en las áreas rurales", dijo Frances Seymour , Directora General del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR). En su discurso de apertura, Tina Joemat-Pettersson, Ministra de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Sudáfrica, dijo: "El cambio climático amenaza con socavar muchos de los objetivos de desarrollo de los países de África y los demás países en desarrollo, particularmente en lo que se refiere a agua, energía, salud, agricultura y silvicultura." Los científicos han advertido que el África subsahariana podría estar entre las regiones más afectadas por el cambio climático. El continente ya ha sido golpeado por una cadena de desastres relacionados con el cambio climático, y recientemente la hambruna provocada por la sequía en el Cuerno de África. Los expertos dicen que la destrucción de bosques y otras formas de degradación del suelo causada por los hombres han transformado en áridos paisajes lo que alguna vez fueran grandes extensiones de tierras cultivables y para pastoreo. Gichohi dijo que nueve por ciento de la cubierta forestal se perdió entre 1995 y 2005 en el África subsahariana, lo que representa una pérdida promedio de 40,000 kilómetros cuadrados de bosques al año. Por ejemplo, Kenia ha perdido la mayor parte de su cubierta forestal debido a asentamientos y tierras para agricultura, dejando sólo un 1,7 por ciento de su territorio todavía con bosques. "No se puede proteger a los bosques si la gente tiene hambre o la gobernanza de los recursos naturales es inadecuada", dijo Rachel Kyte, Vicepresidenta de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial. "El hambre significa una carga directa sobre los bosques cuando las personas se ven obligadas a entrar más y más en las zonas boscosas para cultivar... o recurrir a la fabricación y venta de carbón para comprar alimentos." Ante la decadencia en las condiciones de los bosques convirtiéndose en una inminente amenaza para el clima y el bienestar de millones de personas pobres, el mayor consorcio mundial de investigadores agrícolas anunció en el Día del Bosque la puesta en marcha de un ambicioso programa de investigación global dedicado a los bosques y los sistemas agroforestales. El programa tendrá un presupuesto inicial de $233 millones de dólares por tres años. El programa de investigación de Bosques, Árboles y Sistemas Agroforestales del GCIAR tiene como objetivo intensificar los esfuerzos para reducir la deforestación y degradación de los bosques y ampliar el uso de árboles en granjas. La iniciativa incluye concentrarse en la importancia fundamental de los bosques como "sumideros de carbono" naturales que pueden ayudar a frenar el avance del cambio climático y la necesidad de conservar la biodiversidad de los bosques. Expertos del CGIAR creen que un manejo mejorado de los bosques y los árboles puede desempeñar un papel más amplio en la reducción de los riesgos para los pequeños agricultores y mejorar el bienestar de las comunidades dependientes de los bosques, especialmente las mujeres y otros grupos en desventaja. El estado de REDD + y los bosques en la COP17 El estado actual de las negociaciones sobre cambio climático, en particular en torno a REDD+ y su implementación, y las causas de la deforestación, fueron temas prioritarios de discusión en el evento. Aunque la agricultura es reconocida como motor de deforestación en el actual proyecto de texto de REDD+, en discusión por parte de la CMNUCC, se debería hacer más para integrar el tema de mitigación para la agricultura y los bosques a través de un "enfoque de paisaje" conjunto. Para encauzar el legado de la ya fallecida Wangari Maathai, defensora del medio ambiente y primer Nobel de la Paz para África, los organizadores proyectaron un video invitando a la comunidad mundial relacionada con los bosques a actuar con decisión para disminuir las amenazas del cambio climático. "Es la gente la que debe salvar al medio ambiente. Es la gente la que tiene que hacer que sus líderes cambien. Así que tenemos que defender lo que creemos y no podemos intimidarnos ", dijo Maathai, al ser citada en la cinta. Para mayor información comuníquese con: Daniel Cooney d.cooney@cgiar.org Celular Indonesia: +62 (0) 811 900 3264 Celular Sudáfrica: +27 (0) 783 728-462

domingo, diciembre 04, 2011

La Bolsa Mexicana de Valores crea un Índice de Sustentabilidad

Comunica RSE.   Se anunció esta semana la creación de un Indice de Sustentabilidad de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) el cual estará conformado por aquellas empresas que operen en México que obtengan una mejor calificación de acuerdo a los criterios de sustentabilidad, responsabilidad social y gobierno corporativo. Tendrá como agencia de calificación a EIRIS y la Universidad Anáhuac. Es el segundo índice en su tipo en América Latina, luego del ISE del BOVESPA en Brasil. En el entorno actual e iniciativas para promover y desarrollar una mayor responsabilidad social, la Bolsa Mexicana de Valores se suma al igual que otros actores de nuestro país a la necesidad y compromiso de realizar acciones que estimulen y promuevan la aplicación de proyectos sustentables en temas ecológicos y ambientales. 
En este sentido, es como  El Indice de Sustentabilidad, a su vez, servirá para que las Casas de Bolsa y manejadores de fondos de inversión nacionales y extranjeros puedan desarrollar fondos de inversión sustentables que surgirán siguiendo a este indicador. De esta forma inversionistas nacionales y extranjeros podrán invertir en empresas que han sido analizadas de forma objetiva en cuanto al grado de sustentabilidad / responsabilidad social / gobierno corporativo.
La Bolsa Mexicana de Valores eligió a la empresa inglesa EIRIS (Experts in Responsible Investments) para desarrollar la metodología de evaluación. EIRIS tiene más de 26 años de experiencia en el análisis ambiental, social y de gobierno corporativo de las empresas, siendo la proveedora de información de una serie de índices de sustentabilidad de la Bolsa de Valores Inglesa FTSE -los índices FTSEE4Good-. 
La metodología se basa en el análisis de la información pública de las empresas en las áreas de: 
- Medio ambiente: políticas, sistemas y reportes, cambio climático, biodiversidad, análisis del producto, etc. 
- Social: empleados, comunidad, clientes y proveedores, derechos humanos, no discriminación, salud y seguridad en el trabajo, relaciones con sindicatos, entre otros. 
- Gobierno Corporativo “governance” estructura y funciones del consejo, ética, lucha contra la corrupción, etc 
El Índice de Sustentabilidad, que se suma a la familia de índices de la BMV, servirá también para que Casas de Bolsa y manejadores de fondos de inversión nacionales y extranjeros puedan desarrollar fondos de inversión sustentables, que surgirán siguiendo el indicador.
Así, inversionistas nacionales y extranjeros podrán destinar capital en empresas que han sido analizadas de forma objetiva en cuanto al grado de sustentabilidad, responsabilidad social y gobierno corporativo, menciona la Bolsa.
En total se analizarán 300 indicadores de las empresas inscritas en el mercado accionario mexicano. 
La Universidad Anáhuac México Sur, a través de su facultad de Economía y Negocios, será la encargada de calificar a las empresas emisoras del mercado de valores en los temas de Gobierno Corporativo y Responsabilidad Social, para la construcción de un nuevo índice que la Bolsa Mexicana de Valores anunció este 26 de agosto.
Este índice agrupará las mejores prácticas nacionales e internacionales en la materia, para mostrar el grado de cumplimiento de las empresas mexicanas ante el mundo. Se trata por tanto de un hecho de gran relevancia que reconoce el expertise y tradición de la Anáhuac Sur en estos temas (cabe destacar que la Universidad cuenta con dos centros de investigación especializados en cada uno de ellos).
La labor de la Universidad será calificar a las empresas de acuerdo a una metodología diseñada por la propia Facultad y en la que han participado alumnos y académicos.
En este proyecto se cuenta con el apoyo, a través de alianzas estratégicas, de la Financial Standards Foundation, el Centro para la Estabilidad Financiera de Argentina, Fidelis International Institute, así como el apoyo de las subsidiarias mexicanas de dos de las empresas líderes en la materia de gobierno corporativo, responsabilidad social y sustentabilidad corporativa: Deloitte y HSBC.
Mercados como el de Brasil que desarrolló su índice de sustentabilidad hace cinco años, se han visto beneficiados por la Inversión Socialmente Responsable (SRI) que cada año aumenta en valor. Se considera que por lo menos el 10% de la inversión global es ya inversión socialmente responsable, lo que se traduce en un monto de casi tres billones de dólares en el mundo.
La inversión socialmente responsable viene creciendo a tasas cada vez mayores por lo que México, con este índice incursiona en dicho mercado. 
En 2006, La Bolsa de Panamá insinuó un proyecto similar pero finalmente no prosperó.
Bolsa Mexicana de Valores
En el entorno actual e iniciativas para promover y desarrollar una mayor responsabilidad social, la Bolsa Mexicana de Valores se suma al igual que otros actores de nuestro país a la necesidad y compromiso de realizar acciones que estimulen y promuevan la aplicación de proyectos sustentables en temas ecológicos y ambientales.
En este sentido, es como  El Indice de Sustentabilidad, a su vez, servirá para que las Casas de Bolsa y manejadores de fondos de inversión nacionales y extranjeros puedan desarrollar fondos de inversión sustentables que surgirán siguiendo a este indicador. De esta forma inversionistas nacionales y extranjeros podrán invertir en empresas que han sido analizadas de forma objetiva en cuanto al grado de sustentabilidad / responsabilidad social / gobierno corporativo.
La Bolsa Mexicana de Valores eligió a la empresa inglesa EIRIS (Experts in Responsible Investments) para desarrollar la metodología de evaluación. EIRIS tiene más de 26 años de experiencia en el análisis ambiental, social y de gobierno corporativo de las empresas, siendo la proveedora de información de una serie de índices de sustentabilidad de la Bolsa de Valores Inglesa FTSE -los índices FTSEE4Good-. 
La metodología se basa en el análisis de la información pública de las empresas en las áreas de:
- Medio ambiente: políticas, sistemas y reportes, cambio climático, biodiversidad, análisis del producto, etc.
- Social: empleados, comunidad, clientes y proveedores, derechos humanos, no discriminación, salud y seguridad en el trabajo, relaciones con sindicatos, entre otros.
- Gobierno Corporativo “governance” estructura y funciones del consejo, ética, lucha contra la corrupción, etc 
El Índice de Sustentabilidad, que se suma a la familia de índices de la BMV, servirá también para que Casas de Bolsa y manejadores de fondos de inversión nacionales y extranjeros puedan desarrollar fondos de inversión sustentables, que surgirán siguiendo el indicador.
Así, inversionistas nacionales y extranjeros podrán destinar capital en empresas que han sido analizadas de forma objetiva en cuanto al grado de sustentabilidad, responsabilidad social y gobierno corporativo, menciona la Bolsa.
En total se analizarán 300 indicadores de las empresas inscritas en el mercado accionario mexicano.
La Universidad Anáhuac México Sur, a través de su facultad de Economía y Negocios, será la encargada de calificar a las empresas emisoras del mercado de valores en los temas de Gobierno Corporativo y Responsabilidad Social, para la construcción de un nuevo índice que la Bolsa Mexicana de Valores anunció este 26 de agosto.
Este índice agrupará las mejores prácticas nacionales e internacionales en la materia, para mostrar el grado de cumplimiento de las empresas mexicanas ante el mundo. Se trata por tanto de un hecho de gran relevancia que reconoce el expertise y tradición de la Anáhuac Sur en estos temas (cabe destacar que la Universidad cuenta con dos centros de investigación especializados en cada uno de ellos).
La labor de la Universidad será calificar a las empresas de acuerdo a una metodología diseñada por la propia Facultad y en la que han participado alumnos y académicos.
En este proyecto se cuenta con el apoyo, a través de alianzas estratégicas, de la Financial Standards Foundation, el Centro para la Estabilidad Financiera de Argentina, Fidelis International Institute, así como el apoyo de las subsidiarias mexicanas de dos de las empresas líderes en la materia de gobierno corporativo, responsabilidad social y sustentabilidad corporativa: Deloitte y HSBC.
Mercados como el de Brasil que desarrolló su índice de sustentabilidad hace cinco años, se han visto beneficiados por la Inversión Socialmente Responsable (SRI) que cada año aumenta en valor. Se considera que por lo menos el 10% de la inversión global es ya inversión socialmente responsable, lo que se traduce en un monto de casi tres billones de dólares en el mundo.
La inversión socialmente responsable viene creciendo a tasas cada vez mayores por lo que México, con este índice incursiona en dicho mercado.
En 2006, La Bolsa de Panamá insinuó un proyecto similar pero finalmente no prosperó.

La ‘deuda de Carbono’ creada por algunos biocombustibles debe ser considerada en el debate sobre sostenibilidad, afirma nuevo estudio


Boletín de Prensa CIFOR
Para distribución inmediata

DURBAN, Sudáfrica (30 de noviembre de 2011) _ Las emisiones de carbono generadas a partir de la conversión de tierras para la producción de biocombustibles podrían, en algunos casos, tardar décadas a cientos de años en desaparecer, planteando serias dudas sobre la sostenibilidad de los biocombustibles, que fueran considerados una alternativa ecológica a los combustibles fósiles, concluye un nuevo estudio realizado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional. El extenso periodo de tiempo requerido depende del tipo de tierra empleada y la productividad de los cultivos sembrados para producir materias primas.
El trabajo publicado por CIFOR y otros sugiere la necesidad de un ‘análisis del ciclo completo”, que invariablemente tenga en cuenta de la deuda de carbono provocada por el cambio de uso de suelo al evaluar los beneficios ambientales del uso de biocombustibles.
‘Realmente importa cómo se producen los biocombustibles y en qué tierra se cultivan en relación a los beneficios que genera para el cambio climático”, dijo Louis Verchot, científico de CIFOR y coautor de Las consecuencias del cambio de uso de suelo para producir biocombustibles en las emisiones de CO2: Casos de estudio en América tropical, África y Sudeste de Asia (texto en inglés) publicado en una edición especial de Ecology and Society.
“Los biocombustibles que se obtienen de la conversión de ecosistemas naturales nunca van a ser eficientes en cuanto a emisiones. El estudio apoya ordenamientos territoriales adecuados y estar conscientes de que cualquier cosa que se haga en el nombre de la atmósfera podría tener consecuencias imprevistas a menos que veamos en su totalidad el sistema de producción.”
La fluctuación en los precios del petróleo y la creciente preocupación sobre el cambio climático han llevado a un renovado compromiso con las energías renovables, con el aumento en los últimos años de la demanda de biocombustibles, tales como aquellos producidos a partir de aceite de palma, jatropha y soya.
Sin embargo, a pesar de su potencial para la mitigación del cambio climático, los biocombustibles están recibiendo mayor atención pero negativa, debido a que su expansión a menudo conduce a la deforestación, impactos sociales negativos para los usuarios de la tierra tales como la pérdida de derechos laborales y de la tierra, amenazas a la seguridad alimentaria, y elevadas emisiones de carbono como consecuencia del cambio de uso del suelo.
Para cuantificar los efectos atmosféricos de los cambios de uso de la tierra relacionados con los biocombustibles, los científicos de CIFOR revisaron estudios de caso de la producción de biocombustibles a partir de tres cultivos en Asia, África y América Latina. Calcularon las emisiones del cambio de uso de suelo directo (deforestación para tierras de cultivo), y evaluaron los rangos plausibles para anticipar los cambios de uso de suelo indirectos (cuando la producción de biocombustibles propicia que existan otras actividades agrícolas en los ecosistemas naturales).
Estas emisiones fueron consideradas como la ‘deuda de carbono” que se originó a partir de la cadena de producción de biocombustibles, y esta deuda debe pagarse primero con la reducción del uso de combustibles fósiles, antes de que pueda haber beneficios netos para la atmósfera. Después, los científicos de CIFOR calcularon el tiempo que se necesitaría para revertir la deuda de carbono en cada ecosistema estudiado.
En la mayoría de los casos, el estudio encontró que importantes deudas de carbono fueron creadas por el cultivo de biocombustibles para materias primas, y que llevaría decenas a cientos de años revertir. El mejor de los casos fue la producción de soya, para la que la recuperación de la deuda de carbono fue, en algunos casos, menor a 30 años.
La idea de pagar la deuda de carbono no es nueva para los biocombustibles. Este estudio es el mejor esfuerzo hasta ahora para cuantificar la deuda en los trópicos y para ver el tiempo real de pago de los sistemas mundiales de producción. La fortaleza de este trabajo reside en las comparaciones entre los diferentes cultivos y los diferentes entornos. El mensaje dijo Verchot “no es que los biocombustibles son malos para el ambiente. Más bien, que los resultados señalan aspectos importantes que deben ser considerados para hacer que los biocombustibles sean sostenibles”.
Estos estudios deben ayudar a los diseñadores de políticas en los países productores y consumidores a entender lo que hay que hacer para orientar y regular mejor a la industria y lograr los objetivos clave cuando se trata de políticas, dijo Laura German, editora en jefe de la edición especial.
“Este conjunto de documentos sugiere que ni los medios de subsistencia rurales, ni los beneficios de mitigación del cambio climático se pueden asumir como un hecho, lo que muestra la necesidad de esfuerzos más proactivos de parte de los gobiernos de los países productores y consumidores, la industria y la sociedad civil, para dirigir al sector hacia una dirección más sostenible y equitativa.”


Para mayor información comuníquese con:
Daniel Cooney
Centro para la Investigación Forestal Internacional
d.cooney@cgiar.org
Celular Indonesia: +62‐(0) 811‐900‐3264
Celular Sudáfrica: +27‐(0) 783‐728‐462

viernes, diciembre 02, 2011

Greenpeace exige frenar cultivos transgénicos en Chihuahua


Greenpeace / Boletín 11118, 2 de diciembre de 2011

Despliegan mensaje de 234 metros cuadrados para que el gobierno
no pueda ignorarlo

Chihuahua, Chih. - La organización ambientalista Greenpeace demandó al poder
legislativo de Chihuahua mantener el maíz del estado, tanto nativo como convencional,
libre de transgénicos y urgió a los legisladores a solicitar una moratoria a la siembra de
maíz genéticamente modificado en el estado.

Luego de que al foro “Transgénicos: Impactos en los mercados, el medio ambiente y
la alimentación”, realizado en el Congreso del estado, no acudieran más que dos de
33 diputados, once activistas descolgaron con rapel una gran manta de 26 metros de
ancho por nueve de alto con la exigencia: “Por un maíz libre de transgénicos”.

“Estamos en una de las principales vías de la ciudad con un gran y muy visible
mensaje para los legisladores, y para el gobierno del estado; si no han querido
escucharnos, no podrán dejar de vernos. Hasta ahora, los tomadores de decisiones
únicamente han escuchado las demandas de las empresas transnacionales que
promueven el uso de sus semillas transgénicas como Monsanto, Pioneer, Syngenta
y Dow Agroscience, y han ignorado a expertos que se oponen a la tecnología de
los transgénicos”, denunció Aleira Lara, coordinadora de la campaña de agricultura
sustentable y transgénicos de Greenpeace.

Desde el 2009 hasta el momento el gobierno ha dado 19 permisos de siembra
experimental de maíz genéticamente modificado (GM) en los municipios de
Cuauhtémoc, Delicias/Jiménez, Ahumada, Buenaventura, Temosachi, Namiquipa
y Guerrero, y están pendientes 4 más (1). Mientras se incrementa el número de
hectáreas sembradas con cultivos transgénicos, mayor es el riesgo de que la
producción del estado se encuentre contaminada por flujo génico.

La organización recomendó: Si el gobierno del estado y los legisladores locales
quieren seguir manteniendo el reconocido lugar que tiene Chihuahua en la producción
de maíz, y si tienen miras de ampliar su participación dentro del mercado nacional
como internacional, es urgente que soliciten una moratoria a la siembra del maíz
genéticamente modificado, dado que, cada vez más los consumidores europeos y
mexicanos así como las empresas de alimentos, rechazan insumos transgénicos o
contaminados por éstos.

“Las empresas y servidores públicos federales y estatales han estado promoviendo
los cultivos de maíz transgénico como la barita mágica que reactivará la producción
de alimentos y la resistencia al cambio climático, pero hasta el momento no existen
cultivos transgénicos que puedan dar batalla a los extremos del clima, y en cambio sí
ponen en riesgo las variedades nativas y convencionales de todo el país. El gobierno
de Chihuahua tiene en sus manos la protección de 23 de las 59 razas de maíz que
existen en el país (2). Es urgente la reinstalación de la moratoria a la siembra de maíz
transgénico”, exigió Lara.

La organización recordó que la siembra de 100 mil hectáreas de algodón transgénico
en el norte del país, incluido el estado de Chihuahua, ya ha presentado casos de
contaminación genética en parientes silvestres de algodón en el sur del país (3). Dicho
flujo genético ocurrió a pesar de que las poblaciones silvestres se encuentran a miles
de kilómetros de los sitios en los cuales se sembró algodón transgénico, por lo que
alertó que lo mismo puede ocurrir con el cultivo de maíz transgénico sembrado en el
estado.

Notas:
1. Estatus de solicitudes 2009, 2010, 2011. Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad
Agroalimentaria (Senasica). http://www.senasica.gob.mx/?id=2220. Información tomada el día 01
de diciembre de 2011 a las 18:09 hrs.
2. Serratos, Antonio. El centro de origen y la diversificación del maíz en el continente americano.
2009. UACM. Greenpeace. México.
3. Wegier, A. et al. Recent long-distance transgene flow into wild populations conforms to historical
patterns of gene flow in cotton (Gossypium hirsutum) at its centre of origin. 2011Molecular
Ecology. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-294X.2011.05258.x/full. Información
tomada el día 01 de diciembre de 2011 a las 18:00 hrs.

Old Methods for New Drugs

Project Syndicate / David C. Swinney / 2011-12-02 PALO ALTO – Despite high expectations, productivity is frustratingly low in biopharmaceutical research and development. Although expenditures have increased, the number of new medicines resulting from human-genome sequencing has not. This means that a broad variety of diseases are not being treated effectively, in the developed or the developing worlds.
 Advances in molecular sciences, corresponding to the sequencing of the human genome in the 1980’s, led to the identification of all the human proteins – large, complex molecules necessary for many of the body’s functions. Understanding the proteins’ roles then led to greater knowledge of the underlying causes of diseases. For example, mutations, or defects, at specific molecular locations in human DNA were found to be responsible for some cancers, raising the hope of developing successful therapies tailored to individual patients.
 Scientists believed that the ability to visualize and understand human biology at a more detailed level would lead to many new medicines. Identifying the defective molecular parts, known as the drug targets, should have made addressing the causes of disease easier, and would revolutionize the pharmaceutical sciences. And so it has – but without increasing the number of new medicines.
 Prior to this molecular revolution, scientists discovered medicines by randomly evaluating different chemicals against phenotypes – an organism’s observable characteristics – in authentic biological systems, such as animals or cells. But, unfortunately, the phenotypic strategy is neither efficient nor intellectually satisfying.
 The molecular revolution heralded an era in which drug discovery and development would be rational, not random. Contrary to expectations, however, the increased efficiency implied by target identification has not increased productivity. Efforts to address the problem have focused on how the target was selected, the candidate drugs’ efficacy in humans, the risk of undesirable side effects, and the efficiency of the discovery process – all to little or no avail.
 The July issue of Nature Reviews Drug Discovery analyzed how first-in-class medicines – those drugs that successfully established a new class of medicines – were discovered. Despite the emphasis on target-based drug discovery, phenotypic screening produced the lion’s share of the first-in-class small-molecule medicines approved between 1999 and 2008 – 28 phenotypic medicines versus 17 target-based drugs. Considering how strongly biased the industry has been toward target-based drug discovery, that imbalance is highly significant.
 The Nature Reviews article proposed that lower productivity partly reflects target-based discovery’s lack of consideration of the molecular complexities of how the drugs work. Knowing the parts of an efficient machine – a watch, an automobile, or a computer – is not enough to describe how it works. The parts must collaborate in precise ways to provide accurate time, reliable transportation, or processed information. Biology is infinitely more complex. The phrase “molecular mechanism of action” describes the way that biological parts collaborate to provide an effective and safe medicine. Addressing the MMOA would contribute to reversing the low productivity of target-based discoveries, because merely knowing the identity of a part involved in a defect may not be sufficient to repair a malfunctioning machine.
 The target-based approach is analogous to looking for one’s keys in the dark: if they are under a streetlight, they’ll be easy to find. Many hoped that the molecular revolution would amount to more streetlights for drug discovery. Unfortunately, it appears that this new light, in most cases, is too dim to illuminate the molecular details of the dynamic human biological machine with sufficient specificity to rationalize the design of new medicines.
 The random phenotypic process, though less efficient, will ultimately identify medicines that are effective and work to repair disease. The target-based approach, on the other hand, creates only the illusion of greater efficiency; in reality, its promise has been undermined by its inattention to the MMOA. There are too many molecular possibilities in dynamic human biology to identify a priori the optimal mechanism of molecular intervention.
 The way forward is to find a method that combines the efficiency of target-based approaches with the authenticity of phenotypic research.

 David C. Swinney is at the Institute for Rare and Neglected Diseases Drug Discovery and previously was Director of Virology Biochemical Pharmacology at Roche, Palo Alto.

DESFACHATEZ EN EL CAMBIO CLIMÁTICO

Gabriel Quadri de la Torre, (para El Economista, 2011/12/2) En México, una política seria y eficaz de cambio climático requeriría esencialmente sólo cinco cosas: 1) Eliminar los subsidios a los combustibles automotrices y establecer sobre ellos un carbon tax, paralelamente a una reducción significativa en el binomio ISR-IETU; 2) Abrir a la competencia el sector eléctrico, eliminando los subsidios al consumo de electricidad para re-direccionarlos hacia el financiamiento a las fuentes renovables, desde luego, haciendo inteligente a la red eléctrica con la finalidad de aprovecharlas con eficiencia; 3) Eliminar o transformar los subsidios al campo que otorgan SAGARPA y SEDESOL que promueven la deforestación, como PROCAMPO, PROGAN y Oportunidades; 4) Abrir PEMEX a la inversión privada para abatir las emisiones fugitivas, el venteo y la quema de gas; y, 5) Reformar profundamente el Modelo INFONAVIT de desarrollo urbano que induce la expansión caótica exo-urbana de las ciudades, y que ancla un patrón territorial de alto consumo de energía y de emisiones. Son cosas que a todas luces deberían estar en cualquier agenda responsable y lúcida de gobierno, esenciales para fortalecer la competitividad de la economía mexicana, promover la inversión privada y el empleo, asegurar el Derecho a la Ciudad y a todos los demás derechos que le son subsidiarios (vivienda, educación, salud, empleo), y evitar grandes injusticias en la distribución del ingreso. Claro, además de abatir estructuralmente las emisiones de gases de efecto invernadero y lograr un crecimiento económico y urbano eficientes, energéticamente diversificados, y de baja intensidad de carbono. Hacerlo requiere cambios en la Ley de Ingresos y en la Ley de Impuesto sobre la Renta, en los Artículos 27 y 28 Constitucionales, y en la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica. Igualmente, implica modificaciones a las reglas de operación (que son simples decretos presidenciales) de PROCAMPO, PROGAN, y Oportunidades), en la legislación de vivienda y del INFONAVIT (y probablemente en el Artículo 115 Constitucional), y, en la legislación reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en materia de petróleo. Se trata de legislación y de políticas en el ámbito fiscal, energía, desarrollo rural, y de desarrollo urbano y vivienda. Siendo serios, no puede pensarse que una posible Ley de Cambio Climático, como la que actualmente se promueve aquí y en la Cumbre Climática (COP 17) en Durban, pudiera en realidad abrogar a toda la legislación que se le oponga. Mucho menos, si ni siquiera se lo propone, y sólo transcurre en declaraciones reiterativas y bonachonas y en preceptos cuya motivación fundamental es crear nuevos mecanismos burocráticos (Sistema, Comisión Consejo, planes y programas, Fondo Verde y Comité Técnico, registros y trámites de emisiones a las empresas, y supuestos mercados). No pasaría de ser otro más de los ejercicios legislativos autocomplacientes e irrelevantes a los que estamos acostumbrados, si no fuera porque desinforma a la opinión pública, desvía la atención de lo verdaderamente importante, legitima la inacción, y pinta de ingenuidad a las políticas climáticas. Puede percibirse también un aroma de hipocresía en esta iniciativa de ley ante la comunidad internacional. Algunos la justifican con la jeremiada de que así, México va a captar dineros extranjeros, en especial de su mascota preferida en las negociaciones internacionales, el llamado Fondo Verde, que espera ser parido en alguno de los happenings cada vez menos trascendentes en que se han convertido las cumbres de cambio climático. La verdad es que con esta iniciativa de ley de cambio climático, en el contexto del Fondo Verde, sería un poco vergonzoso que México quiera equipararse a Mozambique, a Nepal, o Haití, si extiende una mano mendicante a otros países y a entidades multilaterales. Sobre todo, cuando nuestro gobierno despilfarra anualmente más de 20 mil millones de dólares del presupuesto federal en subsidiar el derroche energético y la deforestación. Esta cantidad es equivalente a todo el financiamiento comprometido por la comunidad internacional en Copenhague (COP 15) y Cancún (COP 16) para ayudar a los países pobres a luchar y a adaptarse al cambio climático a partir del 2012. Vaya desfachatez...